jueves, septiembre 14, 2006

Lejos del cielo

Nos encontramos ante una película de apariencia amable. Estética años 50. Típico hogar americano, con jardín. Matrimonio y dos hijos: chico y chica. Todo aparentemente idílico. Todo conforme a los cánones establecidos para el concepto de familia feliz. Vemos cómo el marido se mete en la cama peinado y con el pijama perfectamente planchado. Todos se llaman "querido" y "querida". Sin embargo, debajo de esa normalidad se oculta la sordidez, la violencia, el racismo, la crítica, la homosexualidad, la infidelidad, la hipocresía... Terribles miserias escondidas bajo el felpudo de la entrada.
Julianne Moore se muestra espléndida en el papel de esposa abnegada, que sabe comportarse correctamente en todas las situaciones, dispuesta a salvaguardar las apariencias. Y Dennis Quaid, un actor con muchas cualidades, está también impecable en el papel del marido que trata de ocultar su homosexualidad, que se muestra dispuesto a acudir a la consulta de un médico con la esperanza de que se la curen y poder seguir conservando el idílico hogar del idílico sueño americano.
Cuando la esposa descubre el secreto del marido, todo aquello empieza a resquebrajarse. En ese momento, encuentra consuelo en la compañía de su jardinero, un hombre de raza negra, lo cual constituye también algo inaceptable que debe ocultarse si no quiere sufrir el rechazo de toda la comunidad. La sociedad, las habladurías, los comentarios, son los encargados de salvaguardar la moral, los principios establecidos como correctos, mediante su férreo control.
El momento en que, en medio de un barullo doméstico, el padre se echa a llorar y le confiesa a su mujer que jamás había sabido lo que era el amor, nos hiela la sangre.
Poco a poco, el director Todd Haynes, con un ritmo implacable y con una contención que no se permite en ningún momento caer en la truculencia, nos muestra cómo el entorno idílico se va tornando angustioso. Uno tiene la sensación de que hay más cosas enterradas bajo la superficie que a la vista. Todo se desmorona, aniquilado por un mundo que no permite que nada lo perturbe.
Lo terrible es que viendo esta película que nos habla del problema del racismo, de la sexualidad, de los roles marcados para el hombre y la mujer (claramente desfavorables para ella) y de la hipocresía social, nos damos cuenta que son cuestiones plenamente vigentes hoy en día.

17 comentarios:

Alvy Singer dijo...

Homenaje a Sirk y muy buen melodramón. Clásico y moderno, lo cual es muy inteligente por parte de un tio tan cojonudo como es Todd Haynes.

pies diminutos dijo...

Mientras leía tu texto, con tu pulida prosa de siempre, he tenido una regresión... ¿es posible que viera un fragmento de esta película el otro día por la tele, creo que en la 2? ¿Estaban un hombre negro y una mujer rubia ante un cuadro de Miró?

Alicia Liddell dijo...

Sí, Pies, la pusieron ayer en la tele, pero no recuerdo en que canal.

Rosa Silverio dijo...

Miguel, esta película me gustó muchísimo. Como señalas, la actuación de Moore es impecable, me encantó la idea de mostrar a una supuesta típica familia americana, amable y feliz, que en realidad esconde sus miserias y frustraciones sólo porque hay que guardar las apariencias o vivir de acuerdo a lo que impone la sociedad. La fotografía es preciosa y los tópicos que tratan (racismo, homosexualidad...) están tan vigentes hoy día como si el tiempo no hubiera pasado y nosotros fuéramos personajes de otra película parecida o de la misma.

Me gusta este tipo de producciones que llega sin mucho ruido ni con las ansias de parecer "original" pero que te plantea un tema interesante que puede tocarte o desgarrarte algún nervio.

Por cierto, me gustan mucho tus posts sobre cine.

Ro

Miguel Sanfeliu dijo...

Sí, la emitieron ayer mismo, en la 2. Por eso la he colgado hoy, precisamente.

Cierto Alvy, tu lo has dicho, clásico y moderno.

Rosa, gracias, siempre tan amable.

Saludos.

Francisco Ortiz dijo...

Con muy buenas intenciones, pero la encontré pesada, previsible, ñoña.Un intento bastante fallido.

Miguel Sanfeliu dijo...

Francisco, ¿y "Las mujeres perfectas"? ¿Te gustó?
"Lejos del cielo" tiene buenas intenciones, estoy de acuerdo, pero es evidente que no me parece ñoña ni pesada, de hecho, ayer volví a verla.
En fin, espero que coincidamos en la siguiente. :)
Saludos.

Tana dijo...

Es una de mis películas. Me refiero a la la colección de DVD que nos estamos haciendo. Están las películas de él -mi marido-, las de ellos -mis hijos-..., esta es una de las mías. No la encontré sensiblera ni pesada y, bueno, tal cual son mis gustos, quizás no me hubiera importado que lo fuera :) pero no es el caso. Estoy de acuerdo con tu mirada, Miguel. Un cariñoso saludo!!

Clarice Baricco dijo...

La chica Moore es capaz. A mi me gustó la película, no es nada mala. Y cuando te leía, me acordé de Belleza Americana.

Abrazo vespertino y muy cinéfilo.

Rosa Silverio dijo...

Eyyy, Clarice, ¡a mí me pasó lo mismo!

Mentacalida dijo...

La tecnologia avanza,vaya que si y sin embargo el ser humano en sus debilidades y no aceptaciones sigue inventando mundos ilusos.

Saludos

menta

Alvy Singer dijo...

Ah, muchísimas gracias, por fin lo logré.

Gracias. En cuanto a Far from heaven, depende, si uno no soporta a Sirk entiendo que pueda parecer pesada. No obstante no me pareció ñoña.

Miguel Sanfeliu dijo...

Tana, gracias por tus palabras, me alegra verte por aquí.

Clarice, ambas son películas que hablan sobre las apariencias. Me gustó mucho "American beauty" (ésta aquí no la tradujeron), tiene algunos pasajes memorables.

Mentacalida, bienvenida. Muy cierto lo que dices.

Alvy, por fin. Menos mal.

Saludos a todos.

Zuriñe Vázquez dijo...

Ah, que bien para el rincón. La ví en la tv el jueves creo. Ya la había visto. Es una buena muestra de la sociedad de la época. A veces nos quejamos ahora, pero si comparamos con entonces hemos de decir que se han logrado muchas libertades y sobre todo nuestro lugar en el mundo libre (el de las mujeres). Estupenda reseña. Es muy bueno escribir sobre cine para un escritor y cuentista, porque es un ejercicio fantástico de lo que nos sugiere ese arte visual. Es tan importante como escribir de libros.

Miguel Sanfeliu dijo...

Zuriñe, gracias por tus palabras. Y ya sabes, si te parece buena para el rincón, pues al rincón. :)
Y estoy de acuerdo contigo, escribir sobre cine es un ejercicio estimulante.
Saludos.

Sergi Bellver dijo...

Si se me permite un poquito de disidencia, me gustaría decir que, en general, me gustó la película (no la conocía antes y la vi el otro día en "La2"). No obstante, me chocaron algunas redundancias, supongo que atribuibles a la eterna y comprensible intención de crear "sello", por parte de la dirección. Es obvio que al inicio de la película debía marcarse esa idílica estampa de la vida americana, en un cuadro casi impresionista de otoño. Pero llegó un momento en que se hizo llaga de tanto incidir en el mismo sitio (véase si no el pase de modelos de las "amigas" a la puerta de la casa de la protagonista, perfectamente conjuntados, no sólo entre ellas, sino con el escenario).

También la música, omnipresente, dejaba apenas espacio para los silencios, que sabemos todos son lo que marca una melodía. Como si se hubieran dejado un gramófono funcionando en la habitación de al lado. En fin, me dio la sensación de confusión de fronteras, entre lo que debía ser una presentación formal a la que luego desmontar, sacando toda la mugre de debajo de la alfombra. Como si el preciosismo intencionado del comienzo hubiera acabado derramándose (a mi juicio, desubicado) sobre el resto de la película. Hablo de lo formal.

Por otro lado, leyendo la sinopsis inicial, uno espera ver una película sobre la homosexualidad y sus vericuetos subterráneos en aquella época (por cierto, un poco flojo Dennis Quaid), pero la realidad es que, para mí, el verdadero eje central de la película es, precisamente, la historia "imposible" entre el personaje de Julianne Moore y el jardinero negro. En resumen, a pesar de las fallas, la película vale la pena.

En fin, como siempre, todo esto no son más que opiniones sin importancia.

Interesante bitácora. Un saludo.

Miguel Sanfeliu dijo...

Sergi, bienvenido y gracias por tus interesantes aportaciones.