jueves, enero 29, 2015

Hernán Migoya - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Para no matar ni matarme.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo un método infalible, que es arrojarme a la cama durante una hora o dos, preferiblemente a la hora de la siesta: durante el duermevela acuden a mi espíritu numerosas imágenes y soluciones argumentales que acto seguido integro en la narración, levantándome como un poseso y tecleando como un psicópata.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

La lucha por seguir el instinto humano más allá de las castraciones del alma que impone la sociedad.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Escribe como si ya hubieras muerto y no te importara lo que digan de ti. Escribe como si tus obras fueran tus hijos y lo único bello que serás capaz de legar a tus semejantes.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Siempre hay un motivo “musical” que acota el proceso creativo: yo suelo saber hasta dónde tengo que llegar, pero a veces se da la sorpresa, la historia se te rebela y te conduce sin pedirte permiso adonde jamás sospecharía uno mismo…

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Aquellos autores que escribieron arriesgándolo todo: por ejemplo, D.H. Lawrence, quien decidió marchar de su país, como yo por culpa de mi Todas putas, ante la animadversión e insultos que generó su clásico El amante de Lady Chatterley, para morir en México, donde nos legó otra obra maravillosa, La serpiente emplumada. Sus descendientes se niegan a devolver sus restos a Inglaterra. Hacen bien.
También me fascinan escritores como Daphne du Maurier: la fascinante autora de Rebeca y La posada de Jamaica es también creadora de ¡Adelante, Julio!, uno de los libros más salvajes que he leído nunca, probablemente un libro que no podría firmar un hombre y menos en la actualidad.
Me gusta mucho Robert E. Howard y Charles Williams, dos narradores de primera que terminaron pegándose un tiro en la boca.
En general, me apasionan los escritores que acaban mal.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.
En España, lo último que publiqué fue Una, grande y zombi (Ediciones B), una radiografía de la crisis española en forma de novela apocalíptica… y de cómo los españoles siempre sobrevivimos comiéndonos los unos a los otros.
Ahora estoy ultimando mi nueva novela, El inventor de amor, un viaje por la feminidad a través de la adicción sexual, mientras disfruto la vida en mi retiro limeño, donde también escribo guiones de cine y series de cómic.

Mi web es una buena guía de mi producción creativa: www.hernanmigoya.com


Hernán Migoya (Ponferrada, 1971) es escritor, guionista de cómics, periodista y director de cine. Posee una de las carreras más originales y corrosivas del panorama artístico español.
Tras su sonado debut literario hace diez años con Todas putas, escribió la novela a todo color Observamos cómo cae Octavio, muy bien acogida por la crítica; Quítame tus sucias manos de encima, trepidante aventura inspirada en sus años vividos en el Perú; Una, grande y zombi, hilarante y terrorífica visión de la crisis española; y su segundo libro de cuentos satíricos, Putas es poco.
Como guionista de cómics, es autor de más de una veintena de álbumes y novelas gráficas de éxito. Entre otros, ha obtenido el Premio al Mejor Guión del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, y su obra ha sido editada en Estados Unidos, Francia y Alemania. Es el único guionista español que ha publicado en las míticas revistas estadounidenses Heavy Metal y Mome. También ha sido director de la legendaria revista El Víbora.
Sus últimos títulos populares son Plagio, crónica exhaustiva sobre el secuestro real de tres días que padeció su pareja, y que pronto se adaptará al cine de la mano de María Ripoll; y la ambiciosa serie mensual Nuevas Hazañas Bélicas, actualización de los míticos tebeos de guerra en la que se ocupa de todos los guiones, realizada con los mejores dibujantes españoles del momento.
Como periodista, ha colaborado con numerosos medios de la prensa española, como El Mundo, Rock de Lux, Primera Línea, etc. También ha protagonizado hitos mediáticos: en 2010 se hizo pasar por enviado especial de TVE para un programa humorístico de la TV peruana, logrando entrevistar a muchas de las personalidades públicas de aquel país, incluido su actual presidente del Gobierno, Ollanta Humala, el rockero Pedro Suárez Vertiz o Keiko Fujimori, hija del célebre dictador.
Como director de cine, ha dirigido el filme ¡Soy un pepele!, y fue el primer profesional del sector en atreverse a denunciar públicamente las estafas cometidas por algunos productores al falible sistema de subvenciones del Ministerio de Cultura.
El inventor de amor es su nueva novela.


*La foto es de David Campos

lunes, enero 26, 2015

Emi Zanón - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Por encima de la creatividad, la inspiración, la imaginación que pueda haber en mí, y el disfrute mientras estoy en el proceso creativo en el que vivo en una realidad paralela creada en algún lugar de mi mente, está mi profundo deseo de transmitir y compartir todo lo que llevo dentro: mis valores, mis principios, mi amor a la Vida y a la naturaleza… en definitiva, mi visión del mundo. Una visión que pasa necesariamente por el valor de la trascendentalidad.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

A la hora de escribir siempre me mueve la inspiración. Y, cuando se da, escribo en mi estudio de la montaña o en el de casa mirando la sierra. La naturaleza es mi mayor fuente de inspiración. No busco las historias: me viene una idea, un nombre, una imagen y me pongo a escribir sin horas hasta que me siento agotada y ya no fluye el texto. Entonces dejo de escribir pero en mi mente sigo viviendo en esa otra realidad que sigue creciendo. Por lo demás no tengo supersticiones de ningún tipo ni manía alguna.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

El crear una literatura que sirva para mejorar la condición humana, para ampliar consciencias y desarrollar potencialidades, para que podamos construir entre todos un mundo mejor. Lo intento a través de lo que surge en el momento: bien relatos, microrrelatos, aforismos, poesía, novela, novela juvenil o artículos.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

El filósofo indio Aurobindo decía que la inspiración, la verdadera, la auténtica no es el resultado de un esfuerzo constante sino de ese rayo de luz que se filtra entre los continuos golpes de martillo. En definitiva, estar conectado con nuestra propia fuente, pues sin ese rayo de luz no hay, a mi entender, lo que se dice “voz propia”, “estilo propio”.


5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Parto del título de la obra -que contiene para mí la esencia de lo que quiero transmitir- y me dejo llevar siempre por la historia y sobre la marcha voy investigando  y va viniendo a mí todo lo que necesito por el fenómeno de la sincronicidad, lo que otros autores llaman “una suerte extraordinaria”, “una suma de casualidades”…

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Soy una persona a la que le gusta beber de todas las fuentes del saber. Así, dependiendo de las diferentes etapas de mi vida, de mi momento evolutivo, he sentido una gran atracción y me he identificado con autores tan diversos como: Platón, Fray Luis de León, Bécquer, Yogananda, Herman Hesse, Eric Fromm, Borges, Miguel Hernández, García Márquez, Marguerite Yourcernar, Woolf, Aldous Huxley…  Ya no me vienen más por el momento, jajaja… La lista es muy larga…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Carena Editors ha lanzado este año mi nueva novela “Yámana, Tierra del Fuego” inspirada en hechos reales y en la vivencias del antropólogo y filántropo Martin Gusinde en la Tierra del Fuego a principios del siglo XX. Es una autobiografía de ficción ágil y fascinante (como dicen los lectores), llena de magia y exotismo, que integra diferentes subgéneros (ya sucedió en mi primera novela “Su último viaje” Finalista del XII Premio Fernando Lara): desde novela histórica, de ciencia y ciencia-ficción, de amor, social, filosófico/espiritual hasta testimonial, pues estas legendarias tribus están ya extinguidas.

En su esencia más profunda, “Yámana, Tierra del Fuego” es una novela que cuestiona nuestros orígenes en una hermosa llamada a la Paz y el hermanamiento. 


Emi Zanón (Buñol – Valencia) Finalista del XII Premio de Novela Fernando Lara con su primera novela Su último viaje (Araña Editorial), seleccionada para el proyecto internacional “Primitivismo Femenino” 2009/2010, nos traslada ahora, con su segunda novela, a la exótica y fascinante Tierra del Fuego, con un relato apasionante, sencillo y profundo que nos confirma, una vez más, que toda su obra literaria responde a los nuevos tiempos holísticos que abraza nuestra Humanidad. Es autora también del libro de relatos cortos para el despertar de la conciencia Metacuentos editado por Diáspora Pokhara en su 3ª edición (2004); del libro de microrrelatos Dayal, miradas al interior, 2ª edición Bubok (2010) y del libro de aforismos, reflexiones y poemas de la naturaleza y místicos La voz blanca publicado en 2012 por Cultivalibros. Todos ellos editados también en versión digital. Comunicadora de la Nueva Consciencia/Nuevo Paradigma desde 2001, colabora habitualmente en diversos medios de comunicación, bien sea a través de sus artículos o programas de radio (ha conducido cuatro ediciones del programa “Nueva Consciencia” en Radio Buñol), o impartiendo charlas y talleres y participando en mesas redondas, foros, certámenes literarios, homenajes…

Más información: www.emizanon.galeon.com y emizanonsimon.blogspot.com

jueves, enero 22, 2015

Giovanna Rivero - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque la realidad o el mundo, así como es, está plegado. Lo que creemos ver o saber es tan epidérmico que me parece mezquino de ambas partes –desde la percepción y desde el mundo mismo- aceptar ese ofrecimiento limitado. Escribo para rasgar esos pliegues y ver qué hay ahí, miserable o glorioso.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Me gusta escribir con una taza de café cerca y rodeada de libros que amo. Si por un momento me pierdo o me entra un cierto miedo a no poder continuar, abro cualquier página y sé que allí encontraré fuerza o aliento. No les temo a las primeras líneas de la página. Siempre es posible cambiar eso. Le temo a la mitad de una escritura, cuando hay que saber tomar decisiones. Cuando estoy en la mitad de ese universo, breve o extenso, me pongo insufrible. Las relaciones humanas me cuestan, siento que me chupan energía. No son exactamente supersticiones o hábitos, sino estados de ánimo.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

El límite de la razón, creo. Hasta qué punto lo que sabemos del modo en que lo sabemos es suficiente para seguir descifrando el mundo. Creo que mi escritura se tensa en ese intento de descascarar lo que parece razonable, normal y lógico. En este sentido, cualquier “conflicto”, para decirlo narratológicamente, se presta a ese desvelamiento, pero últimamente estoy más interesada en las enfermedades mentales como temática específica.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Me gusta lo que dice Roland Barthes sobre el “grado cero de la escritura”, al afirmar que cada escritor se coloca en un lugar primigenio y primordial cada vez que mira de frente su momento histórico, y entonces tiene que encontrar un lenguaje, un código y una forma de narrar único, como si acabara de nacer. Más allá de que eso sea posible o de que uno fracase en ese intento, creo que cada vez que abro la computadora en “actitud de escritura” trato de hacerlo con esa suerte de honestidad y de monstruo nuevo. Otra cosa a la que intento no ceder es a la expectativa personal o ajena que activa una cierta ansiedad. Prefiero equivocarme y fracasar muchas veces, a “acertar” medianamente moviéndome en fórmulas o zonas de confort que ya conozco.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Depende. A veces tengo muy claro, en el caso de un cuento, qué quiero contar como hecho general, y luego durante la escritura esa primera idea puede ir transformándose. Con la novela, si bien, sé el tipo de mundo que quiero construir, los personajes, en su desarrollo, también ofrecen mutaciones que salen de esa necesaria zona de intuición y desconocimiento que uno debe mantener mientras escribe. La escritura es como la respiración durante una actividad física, podés controlarla según un plan previo hasta cierto punto, luego adquiere su propio ritmo.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Yo no soy mucho de fanatizarme por nombres; me conecto mejor con determinados libros que me han dado cobijo. Por ejemplo, los cuentos de Flannery O’Connor o Claire Keegan siempre me enseñan una forma de solucionar narrativamente un devenir cuya cotidianidad puede ser aplastante. Simona Vinci en “De Los niños nada se sabe”, Fleur Jaeggy en “Los hermosos años del castigo”, los cuentos de Larry Brown, en “Amor malo y feroz”; Claude Louis Combet en  “Hiere, zarza negra” o los cuentos de Mariana Enriquez, la prosa frenética Ariana Harwicz o los cuentos de Oscar Cerruto. Son muchos los libros que generosamente han velado mi sueño en distintas ocasiones.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Este año salió mi novela 98 segundos sin sombra (Caballo de Troya), en ella quise contar el crecimiento accidentado de una adolescente de provincia, Genoveva, en la década del ochenta, cuando el narcotráfico comenzó a trastornar lo que se esperaba de la modernidad. La voz de Genoveva es salvaje, pues lo que me interesaba era mostrar ese impacto sensible y no un juicio valórico del mundo con la experiencia de los testimonios que revisan el pasado. Quise recuperar un presente ochentero contradictorio, pues creo que en esa década ocurrió una interesante intersección entre dos sensibilidades: el pop y el apocalipsis, y Genoveva es hija de ese adulterio entre posmodernidad y milenarismo.

Por ahora, después de haber defendido la tesis del doctorado, tengo muchísimas ganas de retomar mi ritmo de escritura. Comenzaré revisando un volumen inédito de cuentos que tengo en la gaveta de pendientes.


Giovanna Rivero (Montero, Santa Cruz, Bolivia, 1972) Ha publicado los libros de cuentos: Contraluna (2005),  Sangre Dulce/ Sweet Blood (Edición bilingüe inglés-español, La Hoguera 2006), el libro de cuentos para niños  La dueña de nuestros sueños (2002), y Niñas y detectives (España, Bartleby 2009), y las novelas Las camaleonas (2001), Tukzon, historias colaterales (2008), Helena 2022: La vera crónica de un naufragio en el tiempo (Puraletra 2012) y 98 segundos sin sombra (España, Caballo de Troya 2014).
Obtuvo el Premio Nacional de Cuento otorgado por Presencia Literaria en 1993, el Premio Nacional de Literatura de Santa Cruz por su colección de cuentos Las bestias (1996), y el Premio Nacional de Cuento Franz Tamayo el año 2006.
Participó del International Writing Program ofrecido por Iowa University en el semestre del otoño del 2004, y de Escritores en Residencia, como parte del programa oficial del Premio Cervantes 2009, en Alcalá de Henares. Participó en el Fét a América 2010, organizado por el Colectivo Fú en Barcelona. Se doctoró en literatura hispanoamericana en University of Florida, USA, en 2014.
Su obra ha sido incluida en numerosas antologías, entre las que figuran El futuro no es nuestro (2009), Conductas erráticas (2009), Schiffe aus feue, compilada por Michi Strausfeld (Alemania, 2010), el volumen Crónicas de oreja de vaca (España, Bartleby 2011),  Bolivia a toda costa (El Cuervo 2011) y Región, antología del cuento político latinoamericano (Interzona, 2011). El año 2011 fue seleccionada por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara como uno de “Los 25 Secretos Mejor Guardados de América Latina”.

*La foto es de Ignacio Leonardi

lunes, enero 19, 2015

Presentación en Madrid

El día 21 de enero, miércoles, presenté mi novela Parece que cicatriza en la librería Cervantes y Compañía de Madrid, sita en la calle Manuela Malasaña, nº 23. Estuve acopañado por el escritor Miguel Ángel Zapata. Aprovecho para recomendar su última novela, Las manos, editada por Candaya: es magnífica.

Algunas fotos del evento:









Podcast del programa “Tenemos mucho cuento”, de Radio Klara, correspondiente al mes de Noviembre, donde leyeron el principio de la novela, además de interesantes relatos de Elena Casero, Juanjo Montoliu y José Luis Sandín.

En este enlace.

 


Hablamos de literatura y de ese personaje que convierte sus sueños imposibles en aquello que da sentido a su vida, alguien que se siente escritor aunque no publique, que sueña proyectos literarios que no consigue terminar.



jueves, enero 15, 2015

Marian Izaguirre - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Lo más exacto que podría decir es “por necesidad” y no mentiría. Porque necesito construir, recrear, imaginar, inventar, padecer y disfrutar con todas esas vidas paralelas que me creo, vaya usted a saber por qué…

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Me gusta escribir por las mañanas, recién levantada, con las telarañas del sueño aún pegadas a la conciencia.
Me gusta iniciar las novelas en un lugar que no sea mi casa, de vacaciones en otro país, por ejemplo.
Y no puedo continuarlas si no estoy en mi pequeña guarida doméstica. Lo sé… Lo reconozco. Somos un mar de contradicciones.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

La complejidad de la mente humana, ese sitio donde anida una cosa y su contraria. Me interesa mucho el intercambio entre generaciones, el apoyo entre personas dispares, los puntos de vista ocultos, el interior de los pliegues…

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Milan Kundera decía en los años ochenta que “las novelas deben ser fáciles de leer y difíciles de entender”. Nunca he perdido de vista este mandamiento.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me gustan las sorpresas. Tanto, que nunca escribo una novela con el mismo devenir de las anteriores, unas empiezan por el medio, otras por el principio y alguna incluso por el final.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Van cambiando. Tengo tantos autores que han sido “favoritos” o “de cabecera” a lo largo de mi vida que creo que eso ya es un poco irrelevante. Soy tan voraz que acabo por ser completamente infiel.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

He publicado hace algo más de un mes Los pasos que nos separan, una historia ambientada en la ciudad italiana de Trieste, en los años 20, y en la Barcelona de finales de los setenta. Y preparo la edición revisada de una novela  anterior, mientras inicio una nueva. Tengo suerte con esta profesión que me permite iniciar nuevas aventuras, siempre, sin descanso. 


Marian Izaguirre nació en Bilbao y en la actualidad reside entre Madrid y Barcelona. En 1991 vio la luz su primera novela, La vida elíptica, con la que obtuvo el Premio Sésamo. Desde entonces ha publicado Para toda la vida (1991), El ópalo y la serpiente (1996), el volumen de cuentos Nadie es la patria, ni siquiera el tiempo (1999), La Bolivia (2003), El león dormido (2005) y La parte de los ángeles (2011).
En 2013 Lumen publicó La vida cuando era nuestra, una novela que ha sido traducida a siete lenguas y que tuvo una acogida entusiasta por parte del público español y de toda Europa.
Los pasos que nos separan es su novela más reciente.
  

*La foto es de Marta Calvo

lunes, enero 12, 2015

Pablo Gonz - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

En primer lugar, porque me gusta: encuentro un placer incomparable en ponerme a la espera de ese chispazo inicial que desencadena en mí la necesidad de formular una historia y trabajar sobre ella. Otra razón importante es porque la Humanidad necesita historias y yo me siento capacitado para entregárselas.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

En las épocas en que escribo –lo demás es leer, esperar y jugar al Facebook–, suelo hacerlo a mano y voy guardando las hojas manuscritas debajo de una manta “para que no se enfríen”. Al terminar mi texto, lo paso rápidamente al ordenador y me alejo de él durante algunos meses antes de ponerme a corregirlo. Corrijo mucho y siempre me guío por el sistema de leer en voz alta. Lo suelo hacer (no sé por qué) imitando el acento argentino.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Mi principal preocupación temática es la libertad. Me interesan también mucho la justicia, la locura, el poder, la amistad y la vejez.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sólo escribir desde el entusiasmo.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

He escrito de ambas maneras pero generalmente me dejo llevar por la historia. Como suelo saber el final antes de partir, no permito que la historia convierta mi final en imposible. En cierto sentido, la dejo que exprese su fuerza pero no permito que se desmande.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Onetti, Valle-Inclán, Carpentier, Stefan Zweig, Faulkner, Tolstói y casi todos los rusos del XIX.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que he escrito es un ensayo sobre la figura del anarquista ruso Piotr Kropotkin. En este libro, que se titula El sueño del anarquista, se juntaron dos asuntos que me interesan: el propio Kropotkin, de quien me considero discípulo, y un modo de escribir ensayos que consiste en conversar con un texto; o sea, ir leyendo un libro (en este caso escogí sus Memorias de un revolucionario) y apuntar lo que dicha lectura me sugiere.


Pablo Gonz es un escritor español nacido en Sevilla (1968) y radicado en Valdivia (Chile) desde el año 2001. Hasta los tres años, vivió en São Paulo (Brasil) y a esa edad su familia se trasladó a Barcelona, donde permaneció hasta 1976. El siguiente destino fue Madrid, donde pasó la mayor parte de su infancia y su juventud, con un lapso de casi un año (1991-1992) en Múnich (Alemania). En este mismo periodo, se produjo su definitivo acercamiento a la literatura.

Tiene seis novelas publicadas: La pasión de Octubre (Premio de novela Prensa Canaria, ed. Alba, Barcelona, 1996); Experto en silencios (Premio de novela breve Fundación March Cencillo, ed. Bitzoc, Palma de Mallorca, España, 1997); Los hijos de León Armendiaguirre (ed. Planeta, Barcelona, 1998); Libertad (ed. Uqbar, Santiago de Chile, 2008); Mío (Premio Encina de Plata del Ayuntamiento de Navalmoral de la Mata, ed. Carisma, Badajoz, España, 2008) y Lavrenti y el soldado herido (ed. 20:13, Valdivia, Chile, 2014). En el año 2010 publicó (ed. 20:13, Valdivia) una colección de minificciones titulada La saliva del tigre.

miércoles, enero 07, 2015

Eduardo Ruiz Sosa - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

La escritura es la forma que conozco para enfrentarme al mundo. O para enfrentar ciertas cosas que suceden, y que para comprenderlas me resulta necesario pensarlas largamente, escribirlas, corregirlas, darles un cuerpo y reconocerlas más allá de la forma intangible que puede tener un hecho cualquiera que, una vez ocurrido, se convierte en elemento de la memoria. Quiero decir que la escritura es algo así como una corporización del pensar, del sentir, del recordar, y que me resulta necesaria para aprehender las cosas y, en determinado caso, transmitirlas. Creo que ahí reside mi necesidad de escribir.    

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Casi siempre escribo en un café. Fuera de eso no hago nada especial: escribo buena parte a mano, en cuadernos de notas, y luego voy reescribiendo en la computadora. Llevo muchos cuadernos a la vez, trato de leer tanto como escribo, no creo que a la hora de la escritura haya que dejar de leer. Sobre todo leo poesía. Cuando estaba terminando Anatomía de la memoria, hacia los capítulos finales, me encontré con un bloqueo fuerte, una serie de dudas sobre la última parte del libro y sobre la forma y el contenido de esas páginas que faltaban; entonces dejé de escribir y me dediqué a leer Pedro Páramo, la poesía completa de José Barroeta, de Antonio Gamoneda, de Gonzalo Rojas, y poco a poco el ritmo, la estructura y las ideas volvieron a fluir. Lo fundamental para mí, una vez que la historia está asentada, es mantener el ritmo de la prosa, es el ritmo lo que muchas veces me resuelve los problemas técnicos que van apareciendo. Escucho música también: muchas veces repito una y otra vez un mismo disco mientras escribo, porque encuentro que tiene una cierta relación con lo que estoy haciendo, ya sea rítmicamente o por el espíritu de la letra y la música. Por ejemplo, durante muchas páginas de Anatomía de la memoria escuché un disco acústico de Santa Sabina, y durante la corrección escuchaba a Erik Satie.   

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Principalmente, y desde hace tiempo, la memoria, la política, la violencia, la muerte. Estoy seguro de que serán los temas que siempre trataré, porque son parte primordial de mi contexto, y no puedo, ni quiero, escapar de ellos.  

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

La honestidad, ante todo. Creo que no podría escribir por diversión, por hastío, por encargo, por placer, aunque todo ello forme parte de una amalgama de emociones que van apareciendo cuando escribo. Primero está la honestidad con uno mismo, y luego la honestidad con la propia escritura, y luego con el lector, y así en adelante, porque escribir es, para mí, una forma de aproximación a los otros, y creo que esa aproximación debe ser honesta, sincera, genuina.  

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Planifico todo hasta donde me es posible, y luego dejo que la historia me vaya guiando. No puedo empezar sin un rumbo, me parece necesario establecer un camino a seguir, y es en función de ese camino que todo puede empezar a torcerse. Creo que lo primero que me resulta más indispensable es encontrar la lógica que mueve a los personajes, las formas de pensar, de actuar, de sentir, y cuando tengo eso, son ellos mismos los que se mueven a través de la trama y la modifican o la ratifican. Quiero decir que cada personaje, a mi modo de ver, debe ser congruente de principio a fin con una gama de posibilidades planteadas a partir de una forma de entender el mundo, de una forma de ser, de una lógica de pensamiento, propias y únicas, de ese personaje. Deben estar vivos, no parecer que están vivos. Así el libro tiene su propio rumbo, a partir del que yo invento.    

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

La poesía de Gonzalo Rojas, de José Barroeta, de Antonio Gamoneda, de César Vallejo, de Roberto Juarroz. Palinuro de México, de Fernando del Paso; Farabeuf, de Salvador Elizondo; Pedro Páramo, de Rulfo; El libro de la preguntas, de Edmond Jabès, toda la obra de Danilo Kis, Clarice Lispector, Djuna Barnes, John Barth, Antonio Lobo Antunes. Estos son los libros a los que más regreso, los autores que más han influido en mi forma de entender la escritura, el lenguaje, la historia.   

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Anatomía de la memoria (Candaya, 2014), es una novela que escribí con la ayuda de la Beca de Creación Literaria Han Nefkens. Aborda, desde la ficción, un movimiento estudiantil revolucionario, llamado Los Enfermos, que tuvo lugar hacia principios de los setentas en Culiacán, México. El libro comienza cuarenta años después de aquellos hechos, cuando un personaje llamado Estiarte Salomón es enviado a escribir la biografía del poeta Juan Pablo Orígenes, que participó en los movimientos de aquella época. Orígenes tiene problemas para recordar y Salomón se ve obligado, para reconstruir la historia, a recurrir a otros personajes que tuvieron que ver con ese pasado. En realidad, el libro no es un intento de rehacer los hechos verídicos del movimiento estudiantil, sino el de despertar en los personajes esa memoria y averiguar qué es lo que hacen hoy en día cuando esas emociones, esas ideas, esas formas de ver el mundo, vuelven a ellos en el momento en que la edad se les ha venido encima. Es un libro que rebusca en el presente y en el pasado, ciertamente, pero que tiene la intención de formular preguntas hacia el futuro.
Ahora estoy corrigiendo un libro de crónicas que escribí hace un par de años y estoy buscando el momento para dedicar tiempo a un proyecto que empecé hace unos siete años y del cual se desprendió, en su momento, la historia de Juan Pablo Orígenes. Aún no sé a dónde me va a llevar ese trabajo, pero ya estoy recuperándolo, poco a poco, para dedicarle el tiempo que necesite.


Eduardo Ruiz Sosa. Culiacán, Sinaloa, México, 1983. Estudió Ingeniería Industrial en el Instituto Tecnológico de Culiacán. Doctor en Historia de la Ciencia por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha publicado narrativa, crónica y ensayo en diversos periódicos y revistas. Textos suyos han aparecido en las antologías: A fin de cuentos, La letra en la mirada, Renovigo y Emergencias, Doce cuentos iberoamericanos. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Inés Arredondo con el libro La Voluntad De Marcharse (Fondo Editorial tierra Adentro, 2008). En 2012 fue ganador de la I Beca de Creación Literaria Han Nefkens, que le permitió estudiar el Máster en Creación Literaria de la Universidad Pompeu Fabra. Actualmente cursa el último año del Doctorado en Filología Española en la Universidad Autónoma de Barcelona.

martes, diciembre 30, 2014

En el blog de Susana Camps Perarnau

La escritora Susana Camps Perarnau habla en su blog de "Parece que cicatriza" y de otros dos recomendables libros: "Donde nunca pasa nada" y "De lo que quise sin querer".



miércoles, diciembre 24, 2014

Navidad 2014

Como todos los años por estas fechas, este blog desea unas Felices Fiestas a sus lectores compartiendo algunos vídeos.

En primer lugar, un flashmob al ritmo de la banda sonora de “Música y lágrimas”: “Do re mi”.

 

Uno de esos videos sobre alguien que lucha por hacer realidad sus sueños.

 

Un impresionante grupo vocalista.

 

Villancico adaptado a la actualidad. Al final hay un importante mensaje.

 

Un fragmento de “El Chavo del 8”, personaje interpretado por el reciéntemente fallecido actor Roberto Gómez Bolaños (Chespirito), muy querido en latinoamérica.

 

Y, para terminar, ¿conocen esta entrevista al actor argentino Ricardo Darín? No tiene desperdicio.

 

FELICES FIESTAS.

Este blog se toma un pequeño descanso.


lunes, diciembre 22, 2014

Reseña en el diario Levante

El pasado viernes, en el suplemento Posdata del diario Levante, apareció una reseña de "Parece que cicatriza" firmada por la escritora María García-Lliberós.
Os dejo la foto.


También se puede leer en el blog de la autora: Pinchando AQUÍ.

jueves, diciembre 18, 2014

Luis Sepúlveda - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo por pasión hacia la palabra escrita, por la fascinación de nombrar las cosas y los hechos, por el puro placer de contar historias, pero además escribo para dar a mi literatura la misma carga ética con que me enfrento a la vida diaria, a la sociedad, al mundo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Soy un escritor madrugador, me gusta trabajar con las primeras luces de la mañana, suelo empezar mi jornada a las 8 o 9, y trabajo hasta las 14 o 15 horas. Eso cuando estoy convirtiendo en literatura lo que nació como texto, idea, palabras escritas sin un orden fijo. También me agrada sentarme en la cocina de mi casa cuando todos ya descansan, y ahí en mi libreta, la moleskin que recibe las ideas y un grueso bolígrafo de tinta negra, un Mont Blanc que me acompaña de hace treinta años, vuelco lo que más tarde será un relato o el capítulo de una novela. Y me gusta trabajar con la radio encendida a muy poco volumen, necesito esas voces humanas que me conectan con el mundo, con la vida.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Son muy amplias. Como combino la escritura periodística con la literaria ( siempre he sostenido que un artículo bien escrito también es literatura), pero con una separación rigurosa de lo que es verdad y lo que es ficción, el abanico de temas es amplio e infinito.
 Me siento cómodo en la novela, aunque me gusta enfrentarme al desafío del relato corto, del cuento, el más difícil de los géneros. También escribo fábulas para todo lector con comprensión de la lectura.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sigo algunos consejos de Hemingway: no pares nunca de trabajar si no sabes como sigue la historia; recuerda que se pueden escribir estupendas novelas con palabras de cien dólares, peo lo meritorio es hacerlo con palabras de veinte centavos; nunca hagas que tus personajes hagan lo que tu no serías capaz de hacer y no les hagas lo que a ti no te gustaría que te hicieran; nunca dejes un personaje en el limbo, un personaje, por muy insignificante que sea, entra y sale nítidamente de la historia; nunca olvides que estás escribiendo una historia cuya lectura debe gustarte y sorprenderte.


5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Sostengo que el escritor aprende durante el proceso de escritura. Suelo hacer planes que luego los personajes me desbaratan. Empiezo a escribir y espero el momento imprescindible en que los personajes cobran vida propia, se adueñan de la historia, y me convierto en el cronista que va junto a ellos o detrás, jamás por delante. Me dejo llevar por la historia que escribo, ella decide cómo quiere ser contada, ella me permite asomarme con satisfacción a mi propia bondad,  y con miedo a mi propia capacidad de hacer el mal.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

La lista es muy larga, pero puedo citar a Joseph Conrad, Ernest Hemingway, Italo Calvino, Álvaro Mutis, Christa Wolf, Henning Mankel, Julio Cortázar, Juan Gelman, Clarice Lispector.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Luego de la estupenda acogida que tuvieron Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar e Historia de Max, Mix y Mex le tomé cariño a la fábula para  todo lector y escribí Historia de un caracol que descubrió la importancia de la lentitud, que por razones extra literarias todavía no aparece en español pero que en Portugal, Italia y Francia se convirtió en el éxito editorial del año pasado, me metí de lleno en una cuarta fábula que se titula Historia de un perro que descubrió el aroma de la lealtad. Además trabajo desde hace tres años en una novela, Kosak, cuya trama empieza en Rusia en 1919 y termina en Chile en 2005. Acabo de entregar un volumen de relatos titulado El Uzbeko mudo.


Luis Sepúlveda nació en Ovalle, Chile, en 1949. Era muy joven cuando decidió ser viajero. De Punta Arenas a Oslo, de Barcelona a Quito, de la selva amazónica al desierto del sahara, de las celdas de Pinochet al barco de Greenpeace, recorrió casi todos los territorios posibles de la geografía y las utopías. Y mientras viajaba, escribía. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de HeidelbergAlemania. Desde 1997 vive en GijónEspaña.
El italiano Enzo D'Alò filmó Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volarpelícula de animación basada en la obra homónima y estrenada en 1998. En 2001 el director australiano Rolf de Herr dirigió la adaptación cinematográfica de su novela Un viejo que leía novelas de amor.
Ha publicado, entre otros, los libros de relatos Desencuentros (Tusquets, 1997), Historias marginales, (Seix Barral, 2000) e Historias de aquí y de allá, (Belacqva, 2010), las novelas Un viejo que leía novelas de amor, (Júcar, 1989, y numerosas ediciones posteriores en Tusquets), Mundo del fin del mundo, (Tusquets, 1996), Diario de un killer sentimental & Yacaré, (Tusquets, 1998), Hot Line, (Ediciones B, 2002), y La sombra de lo que fuimos, (Espasa, 2009), así como libros infantiles, de artículos y de viajes. Además, ha obtenido numerosos premios, como el Tigre Juan en 1988, el Premio de la Crítica de Chile en 2001, el Premio Primavera de Novela en 2009, Caballero de las Artes y las Letras en Francia, etc.

La relación completa de sus obras y reconocimientos puede consultarse en su página de wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Sepúlveda

lunes, diciembre 15, 2014

Yolanda Regidor - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Expresarme y divertirme. Esas son mis razones. No hay más. Puede parecer simplista mi respuesta, pero es que es así. La gente no va a la mina a trabajar durante ocho horas porque le guste, pero escribir es algo que solo haces si te agrada, si disfrutas con ello. Creo que si eres libre escribiendo, aun cuando lo pases mal por ponerte en la piel de alguien desgraciado, solo sufres entre comillas. No hay que darle tantas vueltas; yo no voy a decir: “escribo para no morirme”, o cosas por el estilo, ese estilo esplín que a veces se nos supone y que a mí no me gusta cebar.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribir por la noche es una preferencia que se ha hecho costumbre. Soy una persona muy noctámbula y mi mente empieza a funcionar mejor cuando cae el sol. Supersticiones, creo que ninguna; y manías, yo diría que pocas, claro, pero no soy quién. Por ejemplo, no soporto tener a alguien tras de mí mientras escribo; nadie puede mirar la pantalla de mi ordenador.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Sobre todo la complejidad de la naturaleza humana. Hasta ahora he sido fiel a mi preocupación por los problemas sociales; la influencia de la familia, la escuela y la educación en la infancia y su gran repercusión después en la juventud: esa etapa intermedia de la vida donde nada está claro aún, pero en la que tienes que elegirlo todo. Me interesa mucho fondear en las conductas y los sentimientos, en cómo nuestro pasado deja marcas que influyen definitivamente en nuestro comportamiento futuro.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No tener ningún principio. Escribir con absoluta libertad, como si solo yo fuese a leerlo. Siempre lo he hecho así y creo que no sería capaz de hacerlo de otra forma.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me dejo llevar. Parto de una imagen potente y a partir de ahí va surgiendo la historia, pero siempre con una idea muy clara del espíritu de la novela, de lo que quiero decir y adónde quiero llegar.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Salvo Hermann Hesse, del que creo que he leído casi todo, no tengo autores de referencia, aunque sí de preferencia; una lista variopinta que incluye escritores de todos los tiempos como Quevedo, Shakespeare, Valle Inclán, Goethe, Wilde, Camus, Poe, Emily Brontë, Delibes, Juan Ramón Jiménez… y contemporáneos como Carlos Castán y Luis Landero, que me parecen verdaderos genios de la escritura. También, y aunque no soy mucho de poesía, últimamente he descubierto la de J.M. Cormán, que me ha enganchado por su fuerza visual, por la puesta en escena de personajes dentro de la poesía, algo que no es muy común.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

He tenido la fortuna de ganar el XXX Premio Jaén de Novela con mi obra Ego y yo, que acaba de publicarse. Es una novela en la que el narrador relata sus vivencias junto a un amigo a lo largo de un viaje de pocos días, y al tiempo, reflexiona sobre la esencia natural del hombre, las dos caras del ser humano y el deseo de completarse a sí mismo; el temor a existir a medias.

Mi siguiente proyecto es terminar una novela ambientada en la Guerra Civil, con un argumento muy original y que, aunque tiene mi voz, puede sorprender por el cambio de registro. 


Yolanda Regidor (Cáceres, 1970) se licenció en Derecho y cursó un máster en Psicosociología aplicada. Es formadora ocupacional y trabaja como asesora jurídica y docente en proyectos de inserción sociolaboral. Debutó con la novela La Piel del Camaleón en junio de 2012, una novela que tuvo una acogida muy buena por parte del público y de la crítica, y fue lectura recomendada por la Real Academia de Extremadura de las Letras. Con su siguiente obra, Ego y yo, logra el Premio Jaén de Novela 2014, en una de las trayectorias más prometedoras y refulgentes de la reciente narrativa española.

jueves, diciembre 11, 2014

José Abad - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Hace años, cuando era joven, tenía las cosas más claras. Entonces te hubiera contestado: “Escribo porque he nacido para esto”, y era verdad. He dejado de creer en la predestinación y hoy me resulta difícil contestar a esta pregunta: “Escribo porque no podría no escribir”, te diría, y es verdad.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

A la hora de escribir no soy muy maniático. Como no he podido dedicarme por entero a la escritura, debo hacerlo en lugares poco indicados, en momentos nada propicios, con lo que buenamente tengo a mano. El aislamiento ayuda, pero me he visto escribiendo en autobuses llenos hasta los topes, en tren, en avión. El silencio o la música son musas benévolas que no han asomado sus naricitas respingonas durante la redacción de numerosos textos míos.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Esto no tendría que decirlo yo, sino los otros, so pena de caer en lo pretencioso.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

En primer lugar: escribir, escribir y escribir. En segundo lugar: corregir, corregir y corregir. En tercer lugar: corregir de nuevo, volver a corregir, seguir corrigiendo hasta el final.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me gusta dejarme llevar por la historia. En general tengo claro dónde empieza y dónde acaba ésta, así como algunas paradas intermedias, pero poco más. Me gusta descubrir lugares no previstos, conocer personajes inesperados, enfrentarme a situaciones que a mí mismo me sorprendan.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Soy bastante ecléctico, a dios gracias. Me leído y releído con auténtico placer y sana envidia a autores como (en riguroso orden alfabético) Borges, Dino Buzzati, Italo Calvino, Albert Camus, Javier Cercas, Raymond Chandler, G. K. Chesterton, Rafael Chirbes, Joseph Conrad, Julio Cortázar, Dostoievski, Dashiell Hammett, Patricia Highsmith, Henry James, Franz Kafka, Stanislaw Lem, Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Yukio Mishima, Antonio Muñoz Molina, Wladimir Nabokov, Cesare Pavese, Pilar Pedraza, Edgar Allan Poe, Robert Louis Stevenson, Miguel de Unamuno y siempre, siempre, siempre Manuel Vázquez Montalbán.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Lo último que he publicado es un ensayo sobre un cineasta italiano poco conocido: “Mario Bava. El cine de las tinieblas” (T&B Editores). En los últimos años he dedicado más tiempo al ensayo que a la narrativa y siento unas ganas locas de volver por mis fueros. Mi próximo libro (cruzo los dedos) debería ser un libro de relatos titulado “El acero y la seda”, ilustrado por un amigo mío, José Ruanco. Hay otras cosas en marcha de las que, de momento, lo más sensato es no hablar.



José Abad (Granada, 1967), Licenciado en Filosofía y letras y Doctor en Filología Italiana. Como escritor su interés se ha repartido entre la narrativa y el ensayo. Ha publicado las novelas Nunca apuestes con el diablo (2000) y El abrazo de las sombras (2002) y los libros de relatos King Kong y yo (2006) y El acero y la seda, de próxima aparición. En el campo del ensayo se ha cimentado en dos frentes distintos, empero complementarios: la literatura y el cine. Al primer grupo pertenecen Las cenizas de Maquiavelo (2008); al segundo, El vampiro en el espejo (2013) o Mario Bava. El cine de las tinieblas (2014). En Ficcionario (2010) ofreció una primera recopilación de sus artículos periodísticos. Ha traducido además obras de Giorgio Scerbanenco, Giovanni Verga, Nicolás Maquiavelo y Moderata Fonte.

lunes, diciembre 08, 2014

Giselle Aronson - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribir, para mí, es una forma de mirar, de ver el mundo. La escritura es una perspectiva, una lente, un mirador, un prismático. Y no quiero -ni podría- dejar de mirar.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo que estar vestida y calzada. No puedo escribir en pijama ni en pantuflas. Prefiero en la mesa de mi cocina, que es donde lo hago habitualmente, pero si es necesario, puedo abstraerme de cualquier contexto. He llegado a escribir en un departamento de alquiler en una ciudad balnearia, con dos espectáculos callejeros como ruido de fondo, el eco de una banda de rock a tres cuadras y la tele a todo volumen, puertas adentro.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Sin restringirme, me generan curiosidad la locura, los procesos que llevan a una persona a situaciones límite. Me preocupan las desigualdades, las injusticias, los quiebres, la ruptura de mandatos ancestrales. Lo excepcional, lo sorprendente de las situaciones cotidianas, los pequeños gestos, las historias simples.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Cuando me embarco en la escritura, va reapareciendo todo lo que aprendí en el taller literario al que asistí en la Biblioteca de Morón, con el escritor Alberto Ramponelli. Todo eso se actualiza ante cada proyecto nuevo.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

No tengo todo planificado. Quizás cuente con una estructura básica o tenga definido un final hacia donde dirigirme pero no siempre es así. Sasturain dice que uno escribe para enterarse, yo acuerdo. Tengo la idea, un boceto, algunas notas; el resto es dejarse llevar. Uno es un médium entre la historia y la pantalla.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Julio Cortázar, Luisa Valenzuela, Isidoro Blaisten, Alberto Ramponelli, John Berger, Silvina Ocampo, Virginia Woolf y más.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Este año salieron tres libros míos. Dos (Milena Caserola), mi primera novela; Sin ir más lejos (Macedonia Ediciones), un librito de microficciones y también Orden del vértigo (Milena Caserola, El 8vo Loco, Alto Pogo), un libro de cuentos que forma parte del proyecto Exposición de la actual narrativa rioplatense. Fue un año de recolección de frutos, producto de un trabajo de años anteriores.




Giselle Aronson. Nació un 24 de septiembre en Gálvez (Santa Fe, Argentina), vivió en Rosario (Santa Fe, Argentina). Actualmente reside en Haedo, (Buenos Aires, Argentina). Es Escritora y Licenciada en Fonoaudiología. Publicó Cuentos para no matar y otros más inofensivos (Macedonia Ediciones, 2011), Poleas (Textos Intrusos, 2013 - Cuentos) y Dos (Milena Caserola, 2014 – Novela), Sin ir más lejos (Macedonia Ediciones, 2014 – Microficciones), Orden del vértigo (Milena Caserola, El 8vo Loco, Alto Pogo, 2014 - Cuentos). En el año 2012 se estrenó la obra teatral Cuentos que te hago...para no matarte sobre textos de su autoría (Dirección: Miguel Dao). En agosto del 2014 se repuso la obra en una sala en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sus libros han sido presentados en ferias y congresos nacionales e internacionales. Cuenta con publicaciones en revistas literarias. Algunos de sus cuentos forman parte de varias antologías. Otros han sido traducidos al inglés, francés, italiano y hebreo. 

domingo, diciembre 07, 2014

En el blog de Pedro M. Domene

Es un privilegio que Pedro M. Domene haya publicado en su interesante blog la entrevista que me hizo para Cuadernos del Sur, ahora íntegra, ya que en la publicación, por motivos de espacio, no apareció completa.
Pueden verla en este enlace.


En la revista Qué Leer

Soy fiel seguidor de la revista "Qué Leer", desde su primer número, así que abrir el correspondiente a Diciembre y encontrarme con esta mención de mi novela ha sido una muy grata sorpresa.



jueves, diciembre 04, 2014

Rosa Silverio - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Por necesidad, por un asunto de respiración, por la felicidad tan grande que me produce, porque logro abrir puertas internas y externas, porque es mi manera de hablar sobre aquellas cosas que me importan, porque labro un camino, porque es mi gran vocación y es lo que más amo. La escritura para mí es parte consustancial de mi vida.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No tengo ninguna superstición, pero sí costumbres. Por lo regular escribo directamente en el ordenador, pero me he sorprendido a mí misma escribiendo algo que tiene sentido y emoción cuando tomo una libreta. No tengo un horario para escribir, pero sí todos los días me enfrento a la hoja en blanco e intento escribir algo. Me encanta escribir en la habitación estando sola y en la cama pues es un momento muy mío y me fluyen mejor las palabras y todo lo que ha sido concebido en el imaginario, y es que a final de cuentas la escritura es un acto de soledad.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

En  principio, cuando empecé a escribir, lo primero era descubrirme a mí misma, encontrar mi propia voz, el camino correcto para mí. Ahora bien, debo reconocer que desde mis inicios los temas que me han preocupado han sido la soledad, la muerte, la angustia interior, el amor como una fuerza extraordinaria en el mundo, la situación de la mujer en todas las sociedades y los conflictos que hay en todas partes y que nos marcan con una herida que resulta difícil de cerrar.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Hay algo fundamental que he aprendido con el tiempo y que me ha dado buenos resultados: escribir solo de aquello que realmente me importe, de aquello que me duela, que me estremezca y que me inquiete. No tiene sentido escribir de algo solo porque los demás  lo hacen o porque te lo han encargado. A la hora de escribir, tienes que sentir electricidad, estar plenamente involucrado con lo que estás escribiendo y eso para mí es indispensable.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

A veces me dejo llevar por alguna idea que me surge de repente y que me empuja a escribir en el acto. Comienzo y no paro hasta que termino. Claro, luego viene la etapa de revisión. Sin embargo, en muchas ocasiones suelo macerar la idea en mi cabeza, darle vueltas, ir escribiendo las líneas en mi cerebro, colocando las palabras exactas y después lo suelto en el papel. Ambos métodos me funcionan, pero siempre, si no estoy muy segura de algo o no he encontrado el «punto vital», prefiero darle tiempo y que se vaya gestando en mi interior.

Te voy a poner dos ejemplos de cada caso: una noche estaba yo en un estado delirante y me llegó una idea que de repente me iluminó por dentro. No tenía fuerzas para tomar ni el ordenador ni lápiz y papel, así que lo que hice fue dictárselo a mi marido. Es un poema que surgió como un rayo y al que luego no le tuve que corregir nada. Una experiencia alucinante. Pero en el otro extremo está la siguiente anécdota: un día se me ocurrió el título de un cuento y llegué a escribír la primera línea, pero luego no me salía nada. Así que lo dejé estar y estuve pensándolo durante dos años, hasta que un  día me senté en el ordenador y todo fluyó como la seda porque lo tenía todo en mi cabeza.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mejor te hablo de autores porque es que hay más de un libro que me gusta de cada uno de ellos. Escritores que me encantan: Philip Roth, Fernando Pessoa, Honoré  de Balzac, Carson McCullers, Flanery O'Connor, Federico García Lorca, Fiodor Dostoyevski, Nadine Gordimer, J. M. Coetzee, Wislawa Szymborska, César Vallejo, Franz Kafka, Jorge Luis Borges,  Anne Sexton, Blanca Varela, Julio Cortázar, Imre Kertész, entre otros.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En febrero de este año publiqué en Madrid mi quinto poemario titulado Matar al padre, editado por Huerga & Fierro. Estoy todavía en la etapa de celebración de ese nuevo hijo ya que fue un libro que trabajé desde el 2006 hasta 2009 y que luego  lo dejé añejar. Ahora tengo un poemario inédito que también estoy dejando que se añeje pues es muy pronto para que vea la luz y estoy trabajando en otro. Además, tengo un proyecto narrativo entre manos. No os creáis que soy una escritora  muy prolífica, pero el tiempo pasa, los textos van tomando forma y se van armando proyectos.


Rosa Silverio nació en Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Actualmente vive en Madrid, España. Es periodista, escritora y activista cultural. Ha trabajado como redactora y editora del periódico Listín Diario y como directora editorial del periódico Noticias en Casa de Casa de Campo. Ha publicado los poemarios De vuelta a casa (2002), Desnuda (2005), Rosa íntima (2007), Selección Poética (2010), Arma Letal (2012), Matar al padre (2014) y la plaquette bilingüe Rotura del tiempo / Broken time (Carmina in minina re, 2012). Además publicó su libro de relatos A los delincuentes hay que matarlos (Punto de Lectura, 2012). Sus cuentos y poemas figuran en varias antologías y han sido publicados por revistas y suplementos culturales de diversos países. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y catalán. Ha recibido varios premios importantes, entre ellos el de Vencedora Absoluta del Premio Nosside de Poesía de Italia en 2005 y el Premio Nacional de Poesía de República Dominicana en 2011.