miércoles, mayo 22, 2013

Mercedes Abad - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Supongo que escribo porque, para empezar, de pequeña tuve junto a mí a grandes narradores orales que me cebaron con sus historias y me inocularon para siempre el vicio de leer, que es un modo de ser otra persona y hacer saltar en pedazos nuestros límites personales y espacio temporales. En cuanto a escribir, supongo que es mi modo de tratar de entender algo, aunque sea remotamente, en medio de todo este absurdo galimatías. Mientras vivimos, todo sucede demasiado rápido y la mayor parte del tiempo te sientes perfectamente idiota. Por escrito, en cambio, puedes ser mucho más inteligente que en la vida. Sí, en cierto modo escribo para desquitarme de mi burricie, de mi ineptitud para vivir. Y para ensanchar mis límites.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Últimamente he desarrollado un método muy eficaz contra el bloqueo creativo. Antes de ponerme a escribir, me largo a dar un paseo a grandes zancadas, no importa dónde. Será porque caminar activa la circulación sanguínea; el caso es que, pasado un rato de veloz caminata, empiezo a “escribirme encima”. Es el momento de regresar y encerrarse en casa frente al ordenador. En cuanto a las manías, en los últimos tiempos he luchado por combatirlas y ahora mismo, si es necesario, incluso puedo hacer algo tan asquerosamente antiestético como escribir… ¡con bolígrafo! Y donde sea. En cuanto a la hora, de más joven escribía preferiblemente de noche y ahora mi mejor momento es la mañana.

 3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

El azar, la amistad, el carácter esencialmente tragicómico de la realidad, las relaciones materno filiales.

 4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No te cortes: pásate siempre diecisiete pueblos. Si sólo te pasas dos pueblos, te quedarás corto.

 5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

La verdad es que trabajo de las dos maneras. En general los cuentos aparecen, como venidos de la nada, en plan meteorito avasallador, y se me imponen. Es una sensación bastante mágica, desde luego. Aunque también hay cuentos ―los menos― que persigo afanosamente y planifico, nunca tanto como cuando escribo novela. Con la novela sí necesito planificar, apoyarme en una escaleta más o menos desarrollada que luego va cambiando según avanzo. Digamos que planificar es una manera de proteger el proyecto. Sin una idea clara antes de ponernos a escribir, es tan fácil fracasar…

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Desde siempre me han tirado mucho los anglosajones. Entre los cuentistas, mis favoritos son Scott Fitzgerald, Dorothy Parker, Saki, Cheever y Maupassant. Entre los novelistas, adoro al gran Nabokov. Y a Stefan Zweig; su novela La embriaguez de la metamorfosis me dejó deslumbrada, boquiabierta, patas arriba. La recomiendo clamorosamente a quien no la conozca. Pero mi última gran pasión es Richard Yates: me vuelve loca y me mata de envidia esa extraordinaria ausencia de retórica y artificio en cualquier obra suya. Aunque quizá la obra que más veces he releído a lo largo de mi vida es Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell.

 7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi último libro publicado es Media docena de robos y un par de mentiras, un libro impío e indecente donde se incita al plagio y al saqueo literario.




Mercedes Abad nace en Barcelona en 1961. Es profesora en la Escuela de Escritura del Ateneu de Barcelona y colabora en diversos medios de comunicación.
Tras algunos escarceos con el mundo del cine y el teatro, en 1986 gana la VIII edición del premio de narrativa erótica La sonrisa vertical, con su libro de relatos Ligeros libertinajes sabáticos. Desde entonces ha publicado varios libros de relatos: Felicidades Conyugales (Tusquets editores, 1989), Soplando al viento (Tusquets editores, 1995), Amigos y fantasmas (Tusquets, 2004, premio Mario Vargas Llosa al mejor libro de relatos publicado en 2004) y Media docena de robos y un par de mentiras (Alfaguara, 2009). Ha publicado también dos novelas, Sangre (Tusquets, 2000), El vecino de abajo (Alfaguara, 2007) y un ensayo juguetón y humorístico, Sólo dime dónde lo hacemos (Temas de Hoy, 1991). Además es autora de diversas obras de teatro y de varias adaptaciones, entre ellas XXX, versión de La filosofía en el tocador (Marqués de Sade), de la Fura dels Baus y Las Amistades Peligrosas, de Christopher Hampton.
Sus crónicas para el suplemento Catalunya de El País fueron reunidas en el volumen Titúlate tú (De Bolsillo, 2002). Actualmente colabora en la revista alemana Ecos de España y Latinoamérica (Spotlight Verlag) e imparte clases de narrativa en la Escuela de Escritura del Ateneu Barcelonès.


lunes, mayo 20, 2013

María García Lliberós - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Porque me gusta leer. Para los lectores empedernidos, la tentación de escribir surge como un reto natural. También escribo porque me ayuda a comprender el mundo o, al menos, a aceptarlo tal cuál es y a interpretar el comportamiento de las personas. Y porque me proporciona placer.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo pocas. Necesito una habitación propia, soledad y silencio.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Las relaciones personales dentro de las familias, entre parejas, amigos, padres e hijos, hermanos, en el mundo del trabajo. Es algo inacabable. Con frecuencia en la sociedad actual, aunque mi novela “Babas de caracol” recreaba también las primeras décadas del siglo XX, y en un medio urbano. Indago en la psicología de los personajes y analizo sus sentimientos y ambiciones. No es una preocupación temática, sino que surge de forma natural.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Intento cuidar la prosa, hacerla sencilla y culta a la vez, no alargar artificialmente el texto, eliminar cuestiones secundarias que distraigan al lector, no abusar de adjetivos y adverbios. Además, claro, el argumento ha de ser atractivo y la trama estar sustentada en datos creíbles.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Ni una cosa ni otra. Una novela no es el resultado de dos y dos que suman cuatro. Tienes un esbozo de historia y vas tejiendo y destejiendo conforme escribes. Conozco el comienzo y a dónde quiero llegar. Pero el número de capítulos e incluso de personajes y la forma de alcanzar el final van definiéndose con la escritura.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Son tantos los autores y libros que me han emocionado que resulta imposible enumerarlos. Entre los de lengua española citaría a Javier Marías, Mario Vargas Llosa, Carme Riera, Carlos Fuentes y muchos más. Me encanta Henry James, Jane Austen, Paul Auster (algunas novelas), Georges Simenon y otros muchísimos más. Por fortuna, la vida se queda corta para leer todo lo que quisiéramos.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

La última novela que he publicado es “Lucía o la fragilidad de las fuertes” (Plataforma Editorial, 2011). La acción argumental ocurre entre 1970 y 1994, un período de la historia de España en que tuvieron lugar cambios políticos y, sobre todo, sociológicos: se modificó el criterio de valores con el que juzgar las conductas particulares y esto, se coló en las familias, amistades y cualquier relación afectiva. Se vierten temas polémicos que tienen que ver con nuestras posibilidades de ser felices. La maternidad, la muerte y nuestra actitud ante ella, la separación entre amor y sexo, entre fidelidad y lealtad, los celos, tan desprestigiados en aquella época y que, junto a la teoría del amor libre o la pareja abierta, tanto sufrimiento causaron entre matrimonios progresistas.
También he revisado últimamente novelas mías anteriores para su edición en formato electrónico. Ha resultado una experiencia muy interesante pues no las había leído desde su publicación. Ahora pueden encontrarse en Amazon. Me permito agregar los enlaces por si algún lector del blog estuviera interesado en su descarga:
Estoy trabajando en otra novela. Prefiero no adelantar nada hasta que la tenga terminada.




María García-Lliberós (Valencia, 1950). Licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad de Valencia y licenciada en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Economista del Ayuntamiento de Valencia. Ha sido Directora General de Medios de Comunicación Social de la Generalitat Valenciana, directora del Centro Regional de TVE en Valencia, y delegada de RTVE en la Comunidad Valenciana. Ha colaborado con diversos medios de comunicación escritos y también ha ejercido, y ejerce, la crítica literaria.
Es autora de las novelas La encuestadora, Premio Gabriel Sije 1992 de novela corta, convocado por la CAM, y publicada también por la CAM; El juego de los espejos (Ed. Nadir. Valencia, 1996); Equívocos, (Ed. Algaida, SA. Sevilla 1999), que fue finalista del Premio de Novela Ateneo de Sevilla 1999 y obtuvo el Premio de la Crítica Valenciana; Como ángeles en un burdel (Ed. Algaida, Sevilla, 2002), Premio de Novela Ateneo de Sevilla, Babas de caracol (Ed. Aurea, Barcelona, 2006), que fue finalista del Premio de la Crítica Valenciana y Lucía o la fragilidad de las fuertes (Plataforma editorial. Barcelona 2011).
Inspirada en la novela Equívocos se rodó, en 2004, la película para televisión Mentiras, dirigida por Miguel Perelló y protagonizada por Imanol Arias, Esther Arroyo y Juli Mira. Estrenada en enero de 2005 en Canal 9.
Guionista, junto con Isabel Barceló, del documental para la televisión “La Bori, diva universal” (2012), dirigido por Lluis Miquel Campos.
Su relato El miedo (Institut Alfons el Magnànim 2003) ha sido traducido al valenciano-catalán, italiano, portugués y francés.
También ha publicado relatos en libros colectivos como El mundo es ancho pero no ajeno y Arquitectura de la palabra, y es autora del blog literario Crónicas de Lecturas.


viernes, mayo 17, 2013

María Dolores García Pastor - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque me gusta hacerlo, porque si no lo hiciera no sería yo. Escribir es algo que forma parte de mi día a día desde hace mucho tiempo. Cuando era una cría, en sexto de EGB mi profesor de Lengua siempre me hacía ampliar las redacciones, le gustaba mi manera de escribir, y muchas veces tenía que leerlas en voz alta. Con el tiempo la afición se fue convirtiendo casi en una necesidad, en algo que forma parte de mí, de mi manera de ser y de relacionarme con el mundo. También es una especie de terapia porque a través de la escritura canalizo muchas filias y fobias, y es una manera de gritar cuando algo me indigna o me parece injusto.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo siempre en mi habitación en compañía de mis perros. Lo hago en un ordenador portátil muy viejo que tiene la mayoría de las letras borradas. Me va a costar mucho cambiarlo cuando deje de funcionar porque no hay ningún otro tacto como el de este teclado. Busco silencio, luz, tranquilidad; a veces pongo algo de música clásica. Necesito saber que tengo tiempo por delante y suelo ponerme a la tarea por las mañanas. Cuando me siento a mi escritorio lo hago con una taza de té y pongo a quemar incienso.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Siempre escribo sobre cosas que me despiertan algún tipo de sentimiento. Las injusticias me hacen desenfundar la pluma; la impotencia que me generan hace que la escritura se convierta en la manera de canalizar lo que me provocan. Escribo las pequeñas historias del día a día, algunas me salen al paso y otras me las invento.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Simplemente escribir, seguir escribiendo sin pensar en nada más. Escribir porque me gusta y porque me apetece hacerlo. Si publico, genial, y si además gano dinero ya ni te cuento.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Depende de la historia que vaya a contar, aunque por lo general no soy demasiado previsora. Suelo tener una idea en la cabeza, a veces hasta la historia completa que quiero escribir, pero no siempre es así. Cuando escribo relatos muchas veces los comienzo sin saber cuál será el final. En ocasiones todo sale de un título, de una idea o una imagen y va creciendo. Generalmente voy construyendo las historias a medida que las voy contando.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mi libro de cabecera es el Todo Mafalda de Quino que leo y releo desde hace casi una década, aunque antes ya hacía lo mismo con sus tiras cómicas. Mafalda me ha acompañado desde los doce o trece años. En cuanto a la literatura, no tengo un autor o un libro, más bien muchos libros de muchos autores diferentes. Aprendí a leer con cuatro años pero en casa de mis padres no había más libros que los que les regalaban en el banco por Sant Jordi. Las ganas de leer eran inmensas y me leía todo lo que caía en mis manos, aunque no fue hasta los veinticinco o veintiseis años que me convertí en una lectora compulsiva. Leer es una aventura, un descubrimiento constante, y yo no he dejado de descubrir autores y libros estupendos desde que empecé mi periplo lector. En estos momentos ando fascinada leyendo todos los cuentos de Roald Dahl.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En marzo de 2012 salió a la luz El café de la Luna mi primer libro publicado de manera covencional. Hasta ese momento hubo varias antologías conjuntas de relato y microrelato y una novela, todo a través de concursos literarios. Nunca imaginé que este libro llegará a publicarse. Me cuesta dar a leer lo que escribo, sigue dándome cierto pudor, así que nunca he llamado a la puerta de las editoriales. El caso es que gracias a una amiga entré en contacto con mi editor, Josep Forment, de la editorial Alrevés. Me pidió que le enviara alguno de mis textos para saber cómo escribía y este fue el manuscrito que se me ocurrió hacerle llegar. Mi sorpresa fue mayúscula cuando me dijo que quería publicarlo. Fue concebido como nueve relatos aunque parece ser que finalmente me salió una novela. Cuenta pequeñas historias de personas normales, aunque la verdadera protagonista es la ciudad de Barcelona.
Y hace unas semanas que acabo de ponerle el The end a una novela negra un tanto especial. Tiene algo de fantasía y mucho humor. Probablemente se publique en 2014 aunque teniendo en cuenta lo poco seguro que es este sector nunca se sabe. Por supuesto, ya ando trabajando en un nuevo proyecto, este vicio de escribir es lo que tiene


María Dolores García Pastor (Barcelona 1970).- Es licenciada en Ciencias de la Información. Ha trabajado en prensa escrita y radio así como en agencias de comunicación. En 2006 gana el primer premio de relato de La Rosa de Barcelona. En 2008 gana el VII premio YoEscribo.com y gracias a ello publica su primera novela, El susurro de los árboles, y también gana el II Certamen de Escritura Scream Cielo Abierto que vuelve a obtener en 2009. Ese mismo año es seleccionada para formar parte de la antología Más cuentos para sonreír que recoge los microrelatos más destacados del II Premio Algazara de Microrrelatos, recibe una mención especial en el III Certamen Literario Jirones de Azul, edición especial Sonrisa de Gato, y forma parte de la antología de relatos conmemorativa. En 2010 participa en la antología Sorbo de Letras que reúne los mejores microrrelatos presentados al II Certamen Internacional de Literatura Hiperbreve El Rioja y los 5 sentidos.  En 2011 queda finalista y entra a formar parte de la antología del III Concurso Nacional Relatos de Mujeres Viajeras. En 2012 publica El Café de la Luna (Alrevés 2012). En la actualidad colabora recomendando libros en radio (Onda Cero, Radio Sants-Montjuïc) y es coordinadora de la sección de narrativa breve del blog La Tormenta en un Vaso. 



*La foto es de Desi Estévez


miércoles, mayo 15, 2013

Ernesto Calabuig - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Como tú dices, Miguel, esta es una de esas preguntas que nunca pueden o suelen faltar. Y, sin embargo, es una de las que peor contestamos. Siempre hay una insuficiencia explicativa del  “por qué escribes”. Me recuerdo de adolescente con uno de esos cuadernos de dos anillas y recambio de hojas, escribiendo poemas que luego enseñaba al profesor de literatura. Luego dejé la poesía (afortunadamente para mí y para la Poesía) y, en tiempos de instituto y universidad, descubrí que mi necesidad de escritura se expresaba en forma de relatos, unos primeros textos que casi eran sólo estampas y que yo creo que, a su manera, tenían fuerza.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Un lugar confortable, un estado de ánimo tranquilo, una jarra de té, el portátil sobre las piernas, por insano que resulte… El lugar más mágico y productivo que he encontrado para escribir era una habitación en la casa de Weimar, el verano pasado. Parece el cuarto de Goethe o Schiller (de hecho había un pequeño retrato ovalado de Goethe en la pared, justo enfrente de donde yo escribía), una habitación luminosa, llena de libros, pintada en rojo suave y techo blanco. Ventanas de madera. Cómoda, antigua, silenciosa. Ahí terminé mis relatos “Caminos anfibios”, que ahora han quedado finalistas del Premio Ribera del Duero. Goethe no fue, esta vez, severo conmigo. Creo que se puso de mi parte. Como el lugar, como los bosques que recorríamos durante el día en bicicleta.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

No me he parado a pensar sobre ello. Está claro que hay en mis libros temas recurrentes: el paso del tiempo y las aperturas y cierres que produce en nosotros, es uno de ellos. Pero en “Caminos anfibios” hay historias de infidelidades, de mentiras, de soldados, de viajes y paisajes que nos cambian porque se vuelven más grandes que nosotros, de bombas que estallan sesenta años después… No sé. Los temas son algo que sorprende al escritor cuando los críticos y los lectores los ponen de manifiesto.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sí. Pienso siempre en qué pensaría yo en caso de ser el lector. Trato de ser directo y no aburrir. Si me aburre a mí, si no me interesa o me apasiona, directamente no vale. No creo en “escribir por escribir”, no creo en una “grafomanía” de llenar cuadernos y cuadernos pensando que es oro todo lo que sale de la cabeza.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Pienso que uno tiene algún  tipo de idea previa de lo que quiere escribir. Pero creo mucho más en esa idea de que el escritor también va descubriendo y viendo crecer su texto sobre la marcha. Es esa “marcha”, ese escribir en acto, el que va configurando y dando forma, y muchas veces, cuando escribimos a gusto, somos los primeros sorprendidos del resultado final. A veces, sólo a veces, tienes la sensación de haber llegado lejos.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Con esto ocurre como con las canciones que nos gustan. Hay tantas. Pero basta que te pregunten para que te quedes bloqueado. Ya no tengo un autor de cabecera como me ocurría en aquellas fases juveniles, tan germanófilas, en las que hubiera matado por defender a Thomas Bernhard, Peter Handke, Max Frisch o Alfred Döblin. Ahora leo muchísima literatura hispanoamericana por “culpa” de mi trabajo en El Cultural de El Mundo, y ahí me impresionan cosas de Juan Gabriel Vásquez o Paz Soldán. Pero está claro que Coetzee, McEwan, Malamud, Virginia Woolf, Alice Munro… son maestros que acompañan y de los que siempre aprendes.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi último proyecto son los relatos de “Caminos anfibios”, que acaban de quedar finalistas en el Ribera del Duero y que confío en que se publiquen en un tiempo razonable, porque creo, de verdad, que son mejores que mis “viejos” cuentos de “Un mortal sin pirueta” y también que la novela “Expuestos”. Hay una mayor madurez, personal y narrativa. Al menos eso es lo que creo y lo que algunos, cuya opinión respeto, han dicho.




Ernesto Calabuig (Madrid, 1966), licenciado en filosofía, es escritor, crítico literario y traductor de alemán. Ha publicado la colección de relatos Un mortal sin pirueta (2008) y la novela Expuestos (2010). Su último trabajo, los relatos Caminos anfibios, ha quedado finalista del Premio Ribera del Duero 2013. Ha sido incluido en las antologías de relato Siglo XXI, los nuevos nombres del cuento español y Velas al viento.


lunes, mayo 13, 2013

Pedro Ugarte - Cuestionario básico



¿Por qué escribes?

Si lo supe alguna vez, ya no lo recuerdo. Aún guardo un cuaderno de 1970, con catorce o quince historias. Me gustaría repetir lo que habría contestado aquel niño, caso de que le hubieran hecho la pregunta.

¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo sobre un teclado pesado, viejo, de teclas muy duras, que mantengo desde hace muchos años, aunque el resto del equipo vaya cambiando. La primera versión de las historias siempre se elabora en el ordenador, pero imprimo los textos y los corrijo en rojo, con rotuladores de punta fina. Lo hago tantas veces que podría suscribir la frase de Augusto Monterroso: “yo no escribo, yo solo corrijo”.

¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Escribo historias cercanas al lector: personas de sociedades desarrolladas a las que asaltan inseguridades y temores, que atesoran esperanzas, que cosechan pequeños éxitos y grandes fracasos. En fin, la amistad, el amor, la familia, el trabajo… Por ejemplo, muchos lectores, y algún crítico, han señalado la cantidad que cosas que ocurren en las oficinas de mis cuentos.

¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Que el talento, de existir, no exime del trabajo. Y otro principio cuya falta puede paralizar a un escritor: no permitas que el afecto o el odio de personas cercanas, ni tampoco la convivencia o el parentesco con algunas de ellas, condicionen el tono de tus historias o el contenido de las mismas.

¿Eres de los que se dejan llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Parto con un desenlace prefigurado, pero a través de la escritura surgen otras cosas: personajes, decorados, tramas secundarias. Es como un viaje: sabes adónde vas, pero hay muchas cosas en el camino que no podrías nunca anticipar.

¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Cuántos y cuántos son. Me limito a mencionar aquellos que me marcaron en la adolescencia o en la primera juventud, aquellos que decidieron mi suerte como lector: Kafka, Borges, Aldecoa, Canetti, García Márquez, Nabokov, Proust, Allan Poe, Donoso, Delibes, Bukovsky… Y un particular recuerdo para tres cuentistas a los que conocí y que me guiaron de un modo personal: Medardo Fraile, Antonio Pereira y Esteban Padrós de Palacios.

¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Tras un largo silencio he publicado en Páginas de Espuma un libro de cuentos, EL MUNDO DE LOS CABEZAS VACÍAS, y en Algaida una novela, EL PAÍS DEL DINERO, que resultó ganadora del Premio Logroño de Novela. Ambos reflejan bien mi forma de escribir: historias cercanas, preocupación por las relaciones personales. Creo que el cuento que da título a EL MUNDO DE LOS CABEZAS VACÍAS es uno de los mejores que he escrito y EL PAÍS DEL DINERO una novela centrada en la crisis inmobiliaria y en el modo en que las condiciones económicas influyen en la vida de las personas.




PEDRO UGARTE (Bilbao, 1963) es autor de una amplia obra como narrador, con títulos como Los cuerpos de las nadadoras, Pactos secretos, Casi inocentes, Mañana será otro día, El mundo de los Cabezas Vacías y El país del dinero. Finalista del Premio Herralde, ha obtenido entre otros los premios Euskadi de Literatura, Papeles de Zabalanda, NH de libro de cuentos, Lengua de Trapo, Julio Camba y Logroño de Novela. Sus microrrelatos se contienen en un solo libro, La expedición, que crece con el tiempo mientras va sufriendo transformaciones. Ahora sigue escribiendo.


viernes, mayo 10, 2013

Mariano Zurdo - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Es como si me preguntaras que por qué ando. Y no me estoy poniendo estupendo, no me refiero a una reflexión manida del tipo "para mí escribir es como respirar". Simplemente es que escribo desde que tengo uso de razón. Creo que asumí desde que aprendí a usar un lapicero que escribir iba a ser una de mis maneras principales de comunicarme.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Mi manera de escribir es fundamentalmente caótica. Lo mismo escribo a mano que al teclado, en casa que en un vagón de metro, sobre todo en el metro. A cualquier hora o a ninguna.
Cuando ya llevo más encauzada una novela entonces abandono un poco el caos, pero no demasiado. Lo que sí que hago es escribir más horas seguidas.
Sí que tengo una manía que es reescribir. Y es una manía porque me paso. Y siempre reescribo a mano.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Todas aquellas que se le pueda pasar a una persona humana por la cabeza. Me interesan más los personajes que los argumentos. Y dentro de los personajes me centro más en el pensamiento que en la acción. Esto suena a novela ladrillo pero intento que no sea así. Soy de la opinión de que no hay acción más trepidante que la que podamos imaginar. Mis personajes siempre están al límite de la normalidad. Si les pusiéramos delante de un jurado no habría unanimidad pero espero que el veredicto al final fuera que son personas normales viviendo intensamente.
Si tuviera que destacar un tema sería el de las obsesiones, esas rutinas que nos ayudan a superar el presente pero que nos suelen dificultar el futuro inmediato.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

La libertad. Creo que no hay un acto más libre que escribir. Escribo cuándo quiero, cómo quiero y de lo que quiero. Y no lo digo con chulería. Lo digo de manera contundente porque intento que no se me olvide.
Y de la libertad emana la diversión. Antes sufría mucho escribiendo. Ahora nada. Si me atasco, por ejemplo, apago el ordenador y enciendo la televisión y tan a gusto.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Rotundamente me dejo llevar por la historia. No hacerlo sería poco coherente con lo que he dicho con anterioridad. El peso argumental lo llevan mis personajes y son ellos los que deciden por dónde van. Esto sólo funciona bien si soy capaz de dotarles de la personalidad adecuada, de consistencia. Muchas veces no lo consigo y mis personajes llevan la historia directamente a la papelera de reciclaje. Bajo mi responsabilidad, eso sí.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Soy ecléctico en la lectura y la lista podría ser un batiburrillo infumable. Tengo autores fetiche de los que me lo he leído casi todo, lo bueno y lo malo, como Álvaro Pombo, Eduardo Mendoza, Gonzalo Torrente Ballester o Miguel de Unamuno. De los autores actuales destacaría en novela a Fernando Clemot y a Manu Espada en relato.
En los últimos años he aprendido muchísimo de todos los escritores y escritoras de mi editorial. Y ahora estoy más volcado en la lectura de manuscritos que de libros editados. Me parecen especialmente interesantes las primeras obras, en las que se mezcla la frescura de no estar maleado por el mundo editorial y la densidad por mostrar lo máximo de ti en tu primera novela o libro de relatos.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En noviembre de 2012 publiqué mi última novela, Resquicios (Evohé Ediciones). El siguiente proyecto es uno muy personal y como tal me lo autoeditaré. Es una novela que ya está acabada, homenaje a las novelillas de quiosco, que está en fase de ilustración a cargo de mi buen amigo Francisco Poyatos. Y tengo tres novelas empezadas y estoy en el punto de elegir cuál abordo con mayor intensidad.




Mariano Zurdo (Madrid, 1970) es psicólogo y potencial paciente. Y editor de Talentura Libros. Añádase cuarentañero, piscis, madrileño, tenor, republicano, ateo, zurdo y del Atleti. Y, esencialmente, raro. Gusta de escribir andando, lo que ya le ha acarreado más de un disgusto.
Aunque en la vida civil es más bien cuentista, sobre el papel se define novelero. Resquicios (Evohé, 2012) es su segunda novela tras La tinta azul de la memoria (Nuevos Escritores, 2007). También tiene publicado un libro de relatos, Relatos metropolitanos (Editores Policarbonados, 2008). Tiene otra novela acabada y otras tres bastante avanzadas, fruto de una incontinencia mental que más pronto que tarde tendrá que ser tratada farmacológicamente.


miércoles, mayo 08, 2013

Luisgé Martín - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Por todo. Todas las razones que aducen los escritores para escribir las comparto. Para lograr comprender el mundo. Para tratar de contarles a los demás cómo veo yo ese mundo. Para evitar ir al psiquiatra. Para conseguir la gloria. Porque no sé hacer otra cosa. Porque la cosa que más me fascina es leer. Para vivir vidas que no podría vivir si no es a través de la literatura. Todas las razones están, y todas están desde que empecé a escribir, hace ya muchos años.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo pocas. Quizá sólo una inmutable: el silencio. Si hay ruido no puedo concentrarme. Por lo demás, soy bastante convencional. Escribo en ordenador. Escribo muy despacio, pero el texto va quedando limpio, no soy de los que corrige demasiado luego. Y suelo escribir por la noche, cuando todo se queda en calma. Nunca por la mañana, en todo caso.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Pues visto con perspectiva, quizá no demasiadas. Siempre me han interesado los ángulos oscuros de las relaciones humanas, lo que queda al margen de la imagen que damos a los demás. Los sentimientos innobles que no aceptamos. La venganza, la sexualidad más o menos heterodoxa… Y luego hay otra línea, menos productiva, que tiene que ver con la organización social, con la política en sentido amplio.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Uno fundamental y banal: no escriba nunca lo que no quieres escribir, no hagas el libro que crees que quieren leer pero que tú no necesitas escribir. Siguiendo ese principio es posible que nada funcione, pero sin seguirlo es seguro que no funcionará. Y luego hay una recomendación de Hemingway que no siempre sigo pero que me parece magnífica: “La mejor manera es parar siempre cuando vas bien y cuando sabes lo que va a ocurrir a continuación. Si lo haces todos los días mientras estás escribiendo la novela, no te atascarás”. A mí me cuesta retomar cada día el hilo, el vigor narrativo, de modo que este consejo me resulta muy útil.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Si hay que elegir blanco o negro, diría que me dejo llevar. Pero tampoco es totalmente exacto. Siempre llevo una brújula que más o menos me alumbra. No soy, en todo caso, de los que hacen grandes esquemas y estructuras en diagrama. Me aburriría luego ponerme a escribir.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Esta pregunta es siempre imposible de responder. Se acaban repitiendo los mismos desde la juventud porque parece que aquellos dejaron el poso de la formación, que es el más importante, pero no estoy seguro de que siga siendo cierto. Los que atravesaron mi época de lector fervoroso y me cambiaron la óptica, en todo caso, fueron Dumas, Dostoievski, Clarín, Borges, Cortázar y Vargas Llosa.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Este será un año exageradamente prolífico. Yo he publicado poco a lo largo de mi vida, pero en 2013 tendré tres libros. Primero Donde el silencio (Imagine Ediciones), un libro con el que he ganado el Premio Llanes de Viajes y que habla de lugares y personas que viven a espaldas de la modernidad, apartados del siglo XXI. Casi a la vez aparecerá La misma ciudad (Anagrama), una novela corta de la que estoy especialmente satisfecho. Vuelve a algunos de mis temas favoritos: el cambio de identidad, la estrechez de la vida, la capacidad que tienen los sueños de engañarnos. Y en otoño, por último, Salto de Página editará un volumen con algunos relatos que he ido escribiendo desde que publiqué mi último libro de cuentos, en 2002. Se titulará Todos los crímenes se cometen por amor.




Luisgé Martín (Madrid, 1962) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y MBA por el Instituto de Empresa. En el terreno literario, ha publicado los libros de relatos Los oscuros (Alfaguara, 1990) y El alma del erizo (Alfaguara, 2002); Su primera novela fue La dulce ira (Alfaguara, 1995). Luego publicó La muerte de Tadzio (Alfaguara, 2000, galardonada con el Premio Ramón Gómez de la Serna), Los amores confiados (Alfaguara, 2005), Las manos cortadas (Alfaguara, 2009) y La mujer de sombra (Anagrama, 2012). Publicó también la colección de cartas Amante del sexo busca pareja morbosa (Temas de Hoy, 2002). Ha participado en diversos libros colectivos de relatos. En el año 2009 ganó el Premio Antonio Machado con el cuento “Los años más felices” y en 2012 el Premio Mario Vargas Llosa con “Los dientes del azar”. Colabora ocasionalmente como articulista en El Viajero, El País y otras publicaciones periódicas. En 2013 ha publicado Donde el silencio, libro con el que obtuvo el Premio Llanes de Viajes, y la novela La misma ciudad (Anagrama).


lunes, mayo 06, 2013

Berta Vias Mahou - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Huyendo del discurso solemne, Brecht respondió en una ocasión que para ganar dinero. Y añadió que había compuesto poemas para conseguir un coche. El efecto de sus palabras fue fulminante. El oyente, un joven poeta, corrió a su casa y destruyó todo lo que había escrito hasta entonces. Sólo te puedo decir que yo no escribo para comprar nada. Ni siquiera libros. Tampoco para venderlos.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No soy supersticiosa, tampoco fetichista, aunque sí maniática. Sin embargo, no necesito gran cosa. Quiero decir, material. Tan sólo inspiración, silencio y tiempo para madurar las ideas. Un poco de papel, algún rotulador o la máquina. Tampoco tengo un horario fijo, a pesar de mi fuerza de voluntad y mi tendencia al ascetismo, pero es que como jefa soy abierta, flexible, liberal.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me preocupan tantas cosas que me quedo sin palabras, aunque quizá el tema que recorre como una delgada línea roja lo poco que he escrito hasta ahora sea el miedo a hablar, los obstáculos e incluso en algunos casos las amenazas que encuentra quien intenta decir la verdad.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Trato de no olvidar el que a Flaubert, al parecer, le dio su asistenta en más de una ocasión cuando él le leía en voz alta algún pasaje de lo que iba escribiendo: “Está bien, pero no es necesario.”

5.- ¿Eres de las que se dejan llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

No me dejo llevar por la historia. Tampoco lo tengo todo planificado desde el principio. Primero se me ocurre el título. Entonces preparo una portada. A continuación, escribo el final. Después, decido el número de capítulos que tendrá. Y el título de cada uno de ellos. A partir de ahí, los voy escribiendo sin orden, dejándome llevar por los caprichos de la imaginación, aunque de manera meticulosa, retocando y corrigiendo, porque, en cuanto la inspiración se desvanece, me entretengo puliendo el estilo. Y todo eso, como Sísifo, siempre cuesta arriba.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

No me gusta leer en la cama y odio los cabeceros, dicho sea de paso, como también las mesillas de noche y las camas con patas, además de las alfombras, las zapatillas de estar por casa o las cortinas de baño. Pero sí. Tengo algunos autores lo que se llama de cabecera. Para mis viajes en el sofá, en tren o en metro: Robert Musil, Robert Walser, Kafka, Kleist, Dostoievsky, Cervantes, Lawrence Sterne, Herman Melville, Philippe Jaccottet, Pedro Salinas, Miguel Hernández, Pedro Casariego Córdoba…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Estoy escribiendo otra novela. Sobre un torero de los años sesenta poco conocido que se hacía llamar “El Otro”. Quiero hablar de la identidad. Y del fracaso, como una posible fuente de enriquecimiento.





Berta Vias Mahou (Madrid, 1961) es licenciada en Historia Antigua por la Universidad Complutense de Madrid. Ha traducido del alemán, entre otros autores, a Ödön von Horváth, Stefan Zweig, Arthur Schnitzler, Joseph Roth, Gertrud Kolmar y Goethe. Como autora ha publicado los siguientes títulos: la novela Leo en la cama (Espasa Narrativa, 1999), el ensayo La imagen de la mujer en la literatura (Anaya, 2000), un libro de relatos Ladera norte (Acantilado, 2001) y Los pozos de la nieve (Acantilado, 2008), calificada por la crítica como una de las mejores novelas del año 2008. Su última novela, Venían a buscarlo a él (Acantilado, 2010), ganó el Premio Dulce Chacón 2011 de Narrativa Española.



viernes, mayo 03, 2013

Marian Torrejón - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Si tuviera que decirlo en una sola frase diría que escribo porque soy más feliz si lo hago que si no. Pero dicho eso, la cuestión es cómo o porqué he llegado hasta aquí, a que escribir forme parte de mi manera de estar en el mundo.
Es algo que –a propósito— no suelo plantearme, el por qué escribo. Si lo valoráramos racionalmente creo mucha menos gente dedicaría una parte tan importante de su vida a escribir. Pero cuando me fuerzo a meditar sobre ello, me remonto al origen de esta costumbre, a la infancia y adolescencia, a las razones que me llevaron a hacerlo entonces. Y las respuestas que encuentro sospecho que son bastante comunes a todos, y no precisamente muy glamourosas: simplemente me divertía hacerlo. Tenía además la conciencia (errónea o no, no importa) de que lo hacía bien: una forma como otra de buscar autoestima. Pero, quizás por encima de todo, era y es un cauce para dar salida a la tendencia que tengo a contar historias, no importa que sean propias, ni tampoco que lo sean por escrito. Pero si lo son suponen un doble gozo, el de transmitirlas y el de crearlas.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo dos manías muy acusadas: tener tiempo por delante y disfrutar de un silencio absoluto. Por desgracia, las dos condiciones se me resisten irremediablemente. Puedo escribir mientras escucho música clásica, y así lo hago a menudo, pero la mayor parte de las veces prefiero el silencio absoluto. Otra cosa es que lo consiga...

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Observo algunos temas recurrentes pero siempre a posteriori; no me suelo plantear: voy a hacer un relato o una novela sobre tal o cual tema. Después ya veo que sí se repiten algunos, los más comunes por otro lado, los eternos. Por no decir los únicos. Decía Juan Rulfo que solo hay tres temas en Literatura: el amor, la vida y la muerte. Yo estaría de acuerdo con ese enunciado si lo entendemos en un sentido amplio, en el que se puedan hacer combinaciones y gradaciones de esos temas básicos. Y añadiría los que me he encontrado en mis relatos, como el paso del tiempo (para mí otro de los grandes temas, que está presente en muchos de ellos); el poder, en todas las múltiples formas que adopta; el éxito o el fracaso, con la gran complejidad de aspectos que puede adoptar también; las relaciones de toda índole con los demás, con el mundo…

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sí. “In dubio, texticidio”. Cuando leo lo que he escrito y por alguna razón hay algo que no me cuadra, lo sacrifico sin miramientos, aunque me haya costado mucho de construir. Puede que le dé otra oportunidad para una segunda lectura, y si entonces también me choca, me lo cargo sin piedad. Lo que ocurre es que casi siempre el problema es por cómo suena la lectura, que no termina de gustarme; entonces se produce una lucha interna de fuerzas, porque me interesa que permanezca el texto por su contenido pero en aplicación de ese principio o manía, me lo cargo. Soy muy maniática con el ritmo de la lectura. Quizás demasiado. Por eso no me atrevería  a recomendar sino –si acaso— que no se aplique.  

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Depende. He trabajado de las dos formas, y con las dos he tenido aciertos y errores; pero tengo tendencia y me encuentro más a gusto cuando sé hacia dónde me dirijo. En relato ha habido de todo, desde tener claro de dónde partía y dejarme después llevar frase a frase hacia adelante sin un rumbo predeterminado; o tener muy claro cual había de ser el final y crear una historia que me llevara hasta él; hasta que sea la propia historia en sí misma, más o menos completa, la que me interesara construir desde el principio.
En novela, parto ya de la historia planificada, no por completo, no al milímetro, eso ya se irá descubriendo por el camino –y es lo mejor—, pero sí sabiendo aproximadamente adónde quiero llegar.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Esta es una pregunta a la que temo, porque no tiene una respuesta fija. En cada momento del tiempo (y ya va siendo largo a estas alturas) me han gustado lecturas y autores muy diversos. Si he de hacer la lista sin pensar mucho, como me ha sucedido a veces, resulta que me salen los autores que me gustaron antes de los veinte años, o poco después, cuando creo que más he disfrutado en mi vida con las lecturas. Y esto tiene el peligro claro de que la mayoría de ellos no aguantaría probablemente la prueba de una relectura.
Puedo mencionar, no obstante, aquellos que pasan la prueba del tiempo: Flaubert o Chéjov, por ejemplo; o algunos de los que me han gustado en los últimos años: Coetze, Ian McEwan, Paul Auster,… Pero tengo la impresión de que si mañana me preguntaras te diría otros. Las únicas que permanecerían en la lista son dos escritoras que me entusiasman: Alice Munro y Lorrie Moore.
También hay españoles, claro, y vivos además, pero aquí mencionar nombres ya es más delicado. Te diré, por no escurrir del todo el bulto, que de las lecturas más recientes me han encantado los Diarios de Iñaqui Uriarte.  Pero ya te digo, si me preguntas más adelante igual te menciono a otros. Es una lista viva, los fijos son muy pocos.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Lo que anda por ahí publicado desde hace casi un año es el libro de relatos Limones dulces, que me acaba de dar una gran alegría al haber motivado que la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios me seleccionara como candidata a los Premios de la Crítica de este año, en la modalidad de narrativa. Espero que sirva para que llegue a algunos lectores más.
Estoy además con el segundo repaso a una novela que todavía sufrirá algunos repasos más antes de darla por terminada. Soy extremadamente lenta y no tengo tiempo material, lo que me obliga a tener una paciencia enorme a la hora de acabar cada proyecto.




Marian Torrejón (Sagunto, 1961). Es Licenciada en Económicas por la Universidad de Valencia, pero –tal como ella misma afirma en su blog— es más aficionada a los cuentos que a las cuentas. Sus relatos han obtenido numerosos premios literarios  (Premio de Cuento Ciudad de Tudela 2009, Finalista en los Premios del Tren 2008, entre otros) y han sido publicados en libros colectivos y en revistas literarias, como Translapuente, en 2010, o Renacimiento, en 2011. En 2012 ha publicado el libro de relatos Limones dulces, de Editorial Certeza, por el que ha sido Seleccionada por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios como candidata a los Premios de la Crítica de este año, en la modalidad de narrativa.



miércoles, mayo 01, 2013

Ángel Zapata - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?
Por joder.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?
No son muchas. En principio, sólo puedo escribir por las mañanas (por las tardes estoy aturdido; y por las noches, espeso y sentimental); y tengo que escribir en el estudio, eso sí, materialmente rodeado por mis libros y mis tebeos.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?
La pregunta es difícil, porque uno piensa que son unas, pero luego la crítica encuentra temas y motivos inusitados en los textos, de modo que no lo sé. No sé de fijo a qué le doy vueltas al escribir; y si lo supiera, probablemente dejaría de dárselas. Quizá es que le doy vueltas a ese mismo punto ciego que hace posible decir, a ese no-saber, a ese vacío.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?
El principio de no escribir desde la conciencia, desde el yo, puesto que el yo no tiene nada que aportar, el yo piensa lo mismo que todo el mundo, es decir: no piensa en absoluto, el yo vegeta alimentado por una papilla indigesta de ideas recibidas y pensamientos mostrencos; lo que verdaderamente soy, lo que verdaderamente pienso, escapa a la percepción del yo, no se me parece, no se parece a nada, y eso es lo que el trabajo de la escritura, en sus momentos más afortunados, consigue cercar, imantar...

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?
Ni siquiera por la historia: me dejo llevar por un grupo normalmente aleatorio de palabras, por la primera frase... Y a esta le sigue una segunda (si hay suerte), y así se van (des)encadenando una frase tras otra, hasta formar (o no formar) el texto. Nunca “planifico”. Planificar me parece deprimente, me parece un procedimiento de ingeniero o de inspector de policía.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?
Breton, el surrealismo en su conjunto, Proust, Miller, los simbolistas, los decadentes, Beckett, l@s desesperad@s de cualquier pelaje (de Cioran a Bernhard pasando por Pizarnik), y en general tod@s los autor@s que puedan ser incluid@s, por una vía o por otra, en la tradición del Gran Rechazo.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Después de publicar “La vida ausente” dediqué cerca de dos años a traducir “André Breton y los datos fundamentales del surrealismo”, de Michel Carrouges. Y desde el verano del 2009 estoy escribiendo un libro de cuentos que no lo son, titulado “Materia oscura”.  




Ángel Zapata nació en Madrid, en 1961. Profesor de escritura creativa en la Escuela de Escritores, es autor deLa práctica del relato (1997), Las buenas intenciones y otros cuentos (2001), El vacío y el centro. Tres lecturas en torno al cuento breve (2002), y La vida ausente (Páginas de Espuma, 2006). Entre otros galardones, ha obtenido el Premio Ignacio Aldecoa de cuento, Premio Jaén de relato, Ciudad de Cádiz, Ciudad de Huelva, y el Premio de la Fundación Fernández Lema. Tuvo a su cargo la edición de Escritura y verdad. Cuentos completosde Medardo Fraile, en Páginas de Espuma, y ha publicado igualmente la traducción de Poesía y revolución, de Louis Janover, y André Breton y los datos fundamentales del surrealismo, de Michel Carrouges. Su trabajo como cuentista ha sido antologado en Pequeñas resistencias. Antología del nuevo cuento español (2002, 2010), y Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (2010).


lunes, abril 29, 2013

Martín Casariego - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Creo que empecé a escribir por emulación, por ambición, la ambición de emocionar a alguien de forma parecida a como ciertos libros me emocionaron a mí, aunque yo nunca sepa si lo he conseguido realmente (y además, creo que es mejor así). Y también por el deseo de expresar o compartir algo: algo que yo sé, o que he sentido o sufrido, o que he visto, o, incluso, que no sé. Resumiendo, me mueve la ambición de conseguir lo que otros escritores han conseguido conmigo. Después, hay seguramente otras razones: la necesidad de desahogarse, o de buscar algo de orden que nos proteja del incomprensible caos que es la vida…. Lo que sí tengo claro es que no escribo para que me quiera alguien, no soy tan ñoño.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No tengo muchas manías, y no soy nada supersticioso. Con los años, voy dejando el papel y el bolígrafo y pasándome al ordenador. Necesito estar solo, o que no me moleste nadie. Puedo escribir, por ejemplo, en un café con música y lleno de gente, siempre y cuando no haya nadie a quien yo conozca. Antes no podía. Igual es que me hago viejo y oigo peor.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Juventud, el relato de Conrad, se abre con esta cita de los hermanos Grimm:
“…pero el Enano contestó: -No, algo humano es más querido para mí que todas las riquezas del mundo”.
Me interesa todo lo que concierne al hombre. La soledad, la identidad, el miedo, la necesidad de ser querido y de querer, la ambición, la traición, la muerte, el amor…

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Creo que hay que ser claro y buscar la belleza del conjunto, más que de las partes. Y no hay que ser vago: cuando sientas que hay algo que falla, enfréntate a ello, aunque suponga muchas horas de trabajo.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Antes de lanzarme a escribir una novela necesito tenerla bastante prefigurada. Después, cuando empiezo a escribir, me doy cuenta de que sabía muy poco de la historia, mucho menos de lo que creía, y ésta va creciendo y voy descubriendo cosas por el camino. Un repaso, y una capa, y otro repaso, y otra capa, y la novela se va abriendo y a la vez haciendo más profunda.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?
Decía Faulkner que al escribir El ruido y la furia había aprendido a leer. Mi caso es más vulgar: al leer aprendo a escribir. Escribimos a partir de lo que nos precede. ¿Cómo escribir, si no? No sabríamos hacerlo. Lo de los autores y libros sería una lista bastante larga. Le diré tres. El sueño de los héroes, de Bioy Casares, El desierto de los tártaros, de Buzatti,  El buen soldado, de Ford Madox Ford. Pero me dejo tantos, que me da rabia contestar. Por cierto, el que nuestras lecturas sirvan de aval de nuestros escritos es una pretensión tan socorrida y tentadora como inútil.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi última novela, Un amigo así, la publica Planeta y aparece justo ahora, estará el 30 de abril en librerías, para la Feria del Libro de Madrid. Trata de dos amigos, montañeros aficionados, que se han citado para subir al Mont Blanc, el lugar en el que nació el alpinismo. He tardado mucho en terminarla, porque la he reescrito casi por entero un par de veces, espero haber acertado a la tercera. Es una reflexión sobre nuestra cultura, sobre los periódicos, sobre el fin de una época… Y sobre la amistad, el amor, la traición, la paternidad, el heroísmo, la culpa… En fin, espero que le gustara al Enano de los hermanos Grimm.



Martín Casariego Córdoba (Madrid, 1962) es licenciado en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Su primera obra publicada, Qué te voy a contar, se editó en 1989 y recibió el Premio Tigre Juan a la mejor opera prima de ese año. En 1997 obtuvo el Premio Ateneo de Sevilla con su novela La hija del coronel. En 1998 obtuvo el Premio de Literatura Infantil y Juvenil "Cervantes Chico", que otorgan el Ayuntamiento y la Asociación de Libreros y Papeleros de Alcalá de Henares. El 9 de octubre de 2008 un jurado presidido por Ana María Matute y compuesto, además, por Manuel Hidalgo, Espido Freire, Rodrigo Fresán y Fernando Iwasaki, le concedió el II Premio Ciudad de Logroño por su novela La jauría y la niebla, publicada por Algaida (2009).
Con La primavera corta, el largo invierno (1999) y Campos enteros llenos de flores (2001), obras de largo alcance, logró merecido reconocimiento. Además de novelas y relatos, es autor de guiones de cine (hasta ahora ha escrito siempre en colaboración), entre ellos Amo tu cama rica (1991), La Fuente Amarilla (1999), o la adaptación de su novela Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero –, estrenada en 2001. Ha colaborado en distintos medios de prensa.
Su última novela, Un amigo así, acaba de ser editada por Planeta.


*La fotografía es de Luis de las Alas

domingo, abril 28, 2013

Homenaje poético a Medardo Fraile



El sábado 20 de Abril se celebró un emotivo homenaje a la memoria de Medardo Fraile. Este es el video sobre dicho acto, un video realizado por Eduardo Cano, Adrián Gualdoni y Julio Jurado.

Y algunas fotos.










viernes, abril 26, 2013

Juan Carlos Márquez - Cuestionario básico




1.- ¿Por qué escribes?

No tengo una razón principal para escribir. Escribo como existo o hago muchísimas otras cosas, porque sí. Podría ponerme a enumerar razones y teorías, pero eso solo obedecería a una gentileza por responder a la pregunta. Sería un ejercicio de ficción, una pose intelectual, algo a lo que no le encuentro sentido pues esa es una pregunta que no me planteo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo preferentemente por la mañana, a primera hora, porque es cuando estoy más fresco, sobre el teclado de un ordenador y en documentos de word con márgenes generosos y letra garamond o calibri.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Preocupaciones, quizá sea mucho decir, pero en mis historias aparecen con cierta frecuencia las relaciones familiares, personas encerradas y el canibalismo.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Que además de escritor soy lector.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Ambas y sus combinaciones: me dejo llevar. Lo tengo planificado desde el principio. Lo tengo planificado desde el principio pero me dejo llevar. Me dejo llevar al principio pero termino planificando el resto.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

La lista sería muy larga, hay muchos autores y libros que me han aportado cosas a lo largo de mi vida, pero no me siento cómodo respondiendo a este tipo de pregunta porque siempre acabo cometiendo olvidos y además me parecen frívolos este tipo de listados. Creo que la mayoría de las veces solo sirven para mostrar o aparentar que se tiene un gusto exquisito, dentro del canon, o para nombrar a los amigos. Como no considero que yo pueda estar libre de esa tentación, permíteme que solo cite tres libros de autores en lengua española de los últimos años, libros que leí casi por necesidad y terminé con pena: “Padres, hijos y primates”, de Jon Bilbao; “Diario del hombre pálido”, de Juan Gracia Armendáriz; y “Plop”, de Rafael Pinedo.


7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Estoy terminando de escribir una novela de ciencia-ficción, Los últimos, protagonizada por un grupo pequeño de personas, algunas de la misma familia, que tienen que hacer frente a una cadena de situaciones límite provocada por una gran catástrofe. Es un diario novelado en el que el foco está puesto en las relaciones humanas, por eso lo denomino ciencia-ficción humanista. Me gustaría haber escrito un libro que conserve la agilidad, la extrañeza y la acción de los estándares del género con cierta solidez literaria, pero sin caer en la soberbia y el tedio con que a veces los autores literarios incursionan en el género. 




JUAN CARLOS MÁRQUEZ nació en Bilbao en 1967. Es licenciado en Ciencias de la Información y máster de Periodismo por el diario El Correo y ha ejercido el oficio en diversos medios, pero desde hace algunos años se dedica en exclusiva a impartir talleres y cursos en la Escuela de Escritores de Madrid. Ha escrito los libros de relatos Norteamérica profunda (Diputación de Badajoz, 2008/ Salto de Página, 2012); Oficios (Castalia, 2008), Premio Tiflos de cuento; Llenad la Tierra (Menoscuarto, 2010), finalista del Premio Euskadi 2011; y la novela Tangram (Salto de Página. 2011), Premio Sintagma 2011 y Premio Euskadi 2012. Ha sido dos veces finalista del premio Setenil al mejor libro de relatos (2008 y 2009) así como de la primera edición del Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera de Duero. En los últimos años sus obras han sido reconocidas con varios premios, entre ellos el José Nogales de la Diputación de Huelva (2010), el Rafael González Castell (2005) y el premio Juan Rulfo al escritor novel (2003). Asimismo sus cuentos han sido seleccionados, entre otras muchas recopilaciones, en las dos antologías de referencia de la narrativa breve española contemporánea: Siglo XXI (Menoscuarto. 2010) y Pequeñas Resistencias 5 (Páginas de Espuma. 2010). En 2012 fue uno de los escritores que representaron a España en el festival cultural londinense Spain now!