martes, marzo 19, 2019

Fallas 2019

Un año más os invito a ver algunos de los monumentos espectaculares que han invadido las calles de nuestra ciudad en estas fiestas de arte y ruido.

Convento Jerusalén - Matemático Marzal

L´Antiga de Campanar (1er premio) 

Plaza del Pilar (2º premio)

Almirante Cadarso - Conde Altea

Na Jordana

Reino de Valencia - Duque de Calabria

Sueca - Literato Azorín

Cuba - Literato Azorín

Plaza del Ayuntamiento

Plaza del Ayuntamiento

Plaza de la Merced

Marqués de Sotelo

Plaza del Dr. Collado

Falla infantil

Plaza de la Virgen tras la ofrenda de flores

lunes, marzo 11, 2019

Premios literarios


El Premio Biblioteca Breve, convocado por la editorial Seix Barral, es una referencia en el mundo literario. En su primera etapa lo ganaron nombres como Luis Goytisolo, García Hortelano, Juan Marsé, Vargas Llosa, Juan Benet… En su segunda etapa, encontramos nombres como Juan Bonilla, Clara Usón, Elena Poniatowska, Fernando Aramburu, Menéndez Salmón o Fernández Mallo.
La ganadora de este año ha sido la escritora Elvira Sastre por su novela Días sin ti.
Elvira Sastre es una joven poeta, que utiliza las nuevas tecnologías, es youtuber, y es instagramer, pero además, también es filóloga y traductora. Tiene muchos miles de seguidores, más de un millón al parecer. Perfecto.
Resulta evidente que la joven autora es un buen fichaje para cualquier editorial. De momento parece que se garantiza una importante venta de libros.
Pero al parecer no era suficiente, había que asegurar bien la jugada.
Al hacer esto, intentan vendernos a una autora joven, con su primera novela, como una autora de primera fila.
Y claro, estalla la polémica. La prosa simple y tópica que parece imperar en el libro es rápidamente criticada. Unos hablan del desprestigio de la literatura, del fango comercial que embarra las sacrosantas letras. Y otros nos dicen que tampoco es para tanto, que no seamos ingenuos, que ya sabíamos que los premios están dados y se planifican bajo una óptica estrictamente comercial. (Aunque, al menos, deberíamos poder pedir que se disimule un poco).
Los que se quejan son esas élites puristas que ya criticaron el Nobel a Bob Dylan, esos, entre los que parece que me encuentro yo, aunque nunca me consideré élite de nada y mucho menos un purista.
Sí, es cierto. Ya lo sabemos. No se debe confiar en los premios. Es una cosa que es bien conocida, hombre, ¿qué pensabas? El mundo funciona así, despierta que parece que estás en Babia.
La gente sigue participando en el juego, quizá soñando que tal vez algún entendido lea su libro y, aunque no gane el premio, porque ya sabemos que blablablá, a lo mejor le dé por recomendarlo, por hacer algo a favor de la buena literatura. Una quimera. Un sueño ingenuo. Olvídate y espabila.
Pero digo yo, si es algo que todo el mundo sabe, ¿no debería hacerse algo? ¿Hay que aceptar que las cosas sean sucias porque sí? Los premios están dados y los políticos son corruptos y si a alguien le das monedas de cambio de más se las va a quedar, ya se sabe todo esto, no hay que ser pardillos. ¿Tampoco hay que denunciarlo? ¿No tenemos derecho a pedir que no se juegue con las ilusiones de nadie y que no nos vendan una cosa por otra?
Qué pena ¿no?
A mí me parece muy triste resignarse a esto. Pero más triste aún es que si muestras tu discrepancia, te llamen purista o, directamente, tonto.
Miren, a mí me parece que lo mejor es que los premios no se convoquen: que se den directamente y ahorren a los cientos de tontos que se suelen presentar (unos 742 en la convocatoria que nos ocupa) el dinero de las fotocopias y del envío y, por supuesto, la consiguiente desilusión. 

Crítica en El Cultural.

Primeras páginas del libro.

Bases del Premio.

Entrevista a Elvira Sastre. (Lean la sexta pregunta, y respuesta, contando desde el final)

lunes, febrero 25, 2019

Premio Nobel de Literatura Alternativo 2018



Como todo el mundo sabe a estas alturas, en 2018 la Academia Sueca no concedió el Premio Nobel de Literatura, debido a que se vio envuelta en un monumental escándalo como consecuencia del cual dimitieron varios de sus miembros. El caso es que todo empezó con un artículo publicado en The Guardian en el que se acusaba a Jean-Claude Arnault, marido de la académica Katarina Frostenson, de violación y acoso sexual. También se decía que solía influir en la elección del premiado y que en ocasiones había filtrado el nombre del ganador antes de tiempo para influir en las casas de apuestas.

A la vista de este artículo, la secretaria perpetua de la Academia, Sara Denius, contrata un despacho de abogados, encarga una investigación interna y anuncia que en 2018 no se entregará en Premio Nobel de Literatura. Se desata un auténtico torbellino entre los académicos y se suceden las dimisiones. Al parecer, en este cruce de acusaciones no se salva nadie, incluso dimite la secretaria perpetua. Este es en líneas generales el panorama.

Ante esta situación, aparece una especie de Academia alternativa, constituida por libreros e intelectuales suecos. La iniciativa parece surgir de la periodista y escritora Alexandra Pascalidou. El sistema ha consistido en invitar a todos los bibliotecarios del país a elegir a sus autores favoritos, de cualquier parte del mundo, con el requisito de que deben haber escrito al menos dos libros y uno de ellos en los último diez años. De esa consulta se nominarían cuatro finalistas y un jurado tomaría la decisión final.

Entre los autores elegidos han estado Adichie Chimamanda, Cormac McCarthy, Paul Auster, Siri Hustvedt, Joyce Carol Oates, Jamaica Kincaid, Peter Stamm, Arundhati Roy, o incluso J. K. Rowling. (Supongo que ninguno de estos nombres escandalizará a nadie después de que se haya dado un Nobel de Literatura a BobDylan).

Pues bien, el 12 de octubre pasado se supo el nombre de la ganadora, que ha sido la para mí desconocida escritora Maryse Condé, natural de la caribeña isla de Guadalupe. Es autora al parecer de una veintena de libros y entre sus temas favoritos está el colonialismo y las señas de identidad, y plantea sus argumentos con una mezcla de realidad y magia. Actualmente reside en Francia. En España la editorial Impedimenta ha publicado su libro Corazón que ríe, corazón que llora. Antes ya había sido traducida por ediciones B y por el Fondo Editorial Casa de las Américas, aunque estas ediciones deben ser casi imposibles de encontrar.

El premio está dotado con unos cien mil euros. La ganadora se impuso a los también finalistas Neil Gaiman y Kim Thúy, después de que el cuarto seleccionado, Haruki Muracami (claro), solicitara expresamente ser eliminado de la lista.

Este año, en principio, la Academia sueca oficial otorgará dos Premios Nobel de Literatura, el de 2019 y el de 2018. Sería realmente curioso que uno de ellos se lo dieran a Maryse Condé.


Por si alguien quiere saber un poco más del tema, aquí os dejo algunos enlaces:








https://elpais.com/cultura/2019/02/20/actualidad/1550680348_630703.html (La foto de esta entrada es de Albert García y es la que ilustra este artículo).

martes, febrero 12, 2019

Olivia Ardey - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Por placer, porque me relaja, me abstrae, me sirve para viajar con la imaginación, vivir otras vidas… En definitiva, escribo porque me hace feliz.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Pocas, la verdad. Puedo escribir en cualquier sitio y sin horario fijo, mi trabajo no me lo permite. La que más suele llamar la atención es que no escribo las novelas en el orden que se leen, divido la trama en escenas y luego las escribo sin orden preestablecido, según la inspiración del momento.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Escribo narrativa romántica, corta y larga. Pero sí me gusta que todos los problemas que pueden suceder a una persona corriente en su día a día se vean reflejados en la trama. Las mías no son novelas con vidas idílicas.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Tener un respeto reverencial al lector. Hay que cuidar muchísimo lo que se cuenta y cómo se cuenta. Y también tengo presente que no podemos gustar a todo el mundo, hay que tener los pies en la tierra y, por mucho que nos emocione nuestra obra, saber encajar las críticas negativas.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Lo planifico todo durante meses e incluso años. Pero una vez me pongo a escribir, a veces me dejo llevar por la trama y cambio el esquema original.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Jane Eyre de Charlotte Brönte, ese es el único libro con un lugar fijo en mi mesilla de noche desde hace 40 años. En cuanto a autores y libros, ¡miles!, disfruto mucho con la novela negra pero leo de todo, me dejo llevar por el instinto, portada y sinopsis.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi novela recién salida a la venta, la número 15 ya, se titula Los hombres de Texas no hablan de amor. La ha publicado el sello editorial Esencia de Grupo Planeta, puedo decirte que cuenta varias historias dentro de la historia principal. Amores que trascienden el tiempo, malas lenguas del ayer y del hoy, los problemas de ser mujer en años de intolerancia.

Estoy muy orgullosa porque está gustando muchísimo.



Olivia Ardey nació en Alemania, pero al poco tiempo su familia se trasladó a Valencia, donde reside con su marido y sus dos hijos. Ha crecido, vive y trabaja entre libros. Adora viajar, pasear por las calles de cualquier ciudad y veranear rodeada de rascacielos. Además de cuentos y relatos publicados en diversas antologías, es autora de las novelas Dama de Tréboles (2009), Delicias y secretos en Manhattan(2011), Bésame y vente conmigo (2013), Regálame París (2013), Doce campanadas y un beso (2013), Tú de menta y yo de fresa (2014), En la Toscana te espero (2014) y Si te quedas en Escocia (2015), Una chica con estilo (2015), Un verano en la Provenza (2016), Con sabor a Irlanda (2017), Amore se escribe con licor de limón (2017), Un duque sin honor (2018), La asombrosa bibliotecaria de Little Rock (2018) y Los hombres de Texas no hablan de amor (2019) con las que ha consolidado un merecido hueco en el género romántico gracias a su sólida prosa y sus inéditas tramas.

En 2014 fue ganadora del Premio Of the Record a la Mejor Autora Nacional y del Premio Púrpura Romántica de Honor, además de recibir el AURA 2014 a la Autora del año, galardón que otorga el Encuentro Yo Leo RA (Romántica Adulta) y del Premio Chick-Lit España a la Mejor Autora del 2014. Regálame París obtuvo el Premio Dama 2013, de Clubromantica.com, a la Mejor novela romántica actual. Varias de sus obras han sido publicadas en Serbia, México, Chile y Argentina. Y traducidas al italiano y al serbio.
Encontrarás más información de la autora y sus obras en:
Facebook (https://www.facebook.com/olivia.ardey)
Twitter (https://twitter.com/oliviaardey)


lunes, febrero 04, 2019

Salón del Autor 360º

Los días 2 y 3 de febrero se celebró la segunda convocatoria del Salón del Autor 360º en Valencia, un Festival que espero que se consolide. Os aseguro que resulta una experiencia muy enriquecedora para cualquier aficionado a la literatura. Ha habido conferencias, talleres, mesas redondas, concursos, lecturas, firmas de libros... 
Os muestro algunas fotos.

Sergio del Molino en la inauguración del evento.

Mesa redonda sobre novela romántica, con Olivia Ardey, Yolanda Quiralte, Loles López, Ana Forner y Carla Crespo. (Foto de la web)


Mesa redonda sobre novela contemporánea en la que tuve la suerte de estar acompañado por Eva Monzón, Rosario Raro y Alberto Torres Blandina. (Fotos de la web)

Taller sobre pautas de corrección a cargo de Ángeles Pavía. (Foto de la web)

 Taller sobre el programa Scrivener, a cargo de José Luis Rodríguez.

Mesa redonda sobre relato y microrrelato, con Elena Casero, Vicente Marco y Óscar Hernández, moderados por Susana Gisbert.

Mesa redonda sobre Asociaciones de Escritores, a cargo de Juan Luis Bedins (CLAVE), Mila Villanueva (COCILYARTE) y José Manuel González (AEPC), moderados por Mauro Guillén.

El acto de clausura estuvo a cargo del escritor Santiago Posteguillo, último Premio Planeta, que dio una charla magistral.

https://elsalondelautor360.com/
https://twitter.com/SalonAutor360


miércoles, enero 23, 2019

Marina Sanmartín - El jardín de los sospechosos



Marina Sanmartín se ha convertido en una de las voces más autorizadas para hablar de novela negra, así que no resulta extraño que, como escritora, practique el género. Es autora de las novelas, La clave está en Turgueniev, El amor que nos vuelve malvados e Informe sobre la víctima, además del libro de relatos La vida después.

El protagonista de su cuarto libro, El jardín de los sospechosos, es el fotógrafo Martín Guidú, que se ve en la situación de tener que asistir a una jornada de padres en el colegio de sus sobrinos para hablar de su trabajo. La acción se sitúa en la ciudad de Caivelan (anagrama de Valencia, de donde es natural la autora y que ya utilizaba este juego en su anterior libro). De un modo pausado nos va presentando a los personajes. La jornada transcurre con tranquilidad hasta que aparece el cadáver de una de las niñas y la historia se acelera al ritmo de una investigación policial al estilo de las clásicas historias de detectives. El policía Lorenzo Barriuso, un poco sordo y con apariencia de estar pensando en otras cosas, la profesora Natalia Holden y el propio Martín irán desentrañando los secretos que encierra el terrible suceso. El desenlace nos remite a las novelas de Agatha Christie.

El jardín de los sospechosos también es una novela de personajes, de conflictos internos, de seres solitarios que se necesitan aunque sus pasados les atormenten.

Un libro de prosa muy cuidada que se lee con agrado y que consigue mantener el interés, incluso en los capítulos en los que parece que no pasa nada. Se aprecia en todo momento el cuidado que pone la autora en los detalles, y, en alguna ocasión, nos encontramos con su delicado sentido del humor, contrapunteando una descripción, como de pasada.

En resumen, el libro me ha resultado extraño y desasosegante. Los pensamientos del protagonista remarcan toda la acción y colocan al lector no sólo junto al personaje principal, sino literalmente dentro de su cabeza, viendo e interpretando todo lo que ocurre desde su punto de vista. Una novela cuya lectura engancha.

martes, enero 15, 2019

Francisco Bescós - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Al principio lo haces por probarte a ti mismo. Después lo haces porque parece que no se te da mal, y además te divierte. Luego sigues haciéndolo porque ya no puedes no hacerlo. Y más adelante porque por fin has encontrado tu tema, ese que tienes que compartir y cuyo relato puede salir enriquecido gracias a ti.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No me puedo permitir nada de eso. Tengo un trabajo muy absorbente y tres hijos. Escribo cuando me doy de bruces con un ratito libre. Últimamente aprovecho hasta momentos en la calle, escribiendo con el móvil.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Hace unos pocos años te diría que mi tema era el triunfo y el fracaso, la frustración y el resentimiento, la deconstrucción del macho alfa, todo lo relacionado con las promesas del éxito que la crisis se llevó por delante. Desde hace tres años, cuando nació mi hija con una parálisis cerebral, quien me conoce sabe que mi único tema, recurrente hasta el repiqueteo incómodo, es la paternidad y la discapacidad

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sigue adelante con la redacción. Es más fácil corregir lo que has escrito mal que empezar desde cero porque aquel día decidiste apagar el ordenador. Además, nunca está tan horrible como piensas.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Todo planificado. Una vez que tienes el mapa, puedes probar atajos o modificar itinerarios, pero teniendo siempre una hoja de ruta a la que volver, para no perderte.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Cada año tengo uno, en 2018 podría nombrar Hacia el amanecer, de Michael Greenberg. Pero suelo citar a Jim Thompson, con sus 1280 almas, todo Joseph Conrad, Patricia Highsmith… Con los libros y los autores soy poliamoroso.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Hace un año publiqué El porqué del color rojo, el segundo caso protagonizado por la teniente Lucía Utrera, alias La Grande, que me está dando muchas alegrías. Me premiaron con el Pata Negra en el Congreso de Cine y Literatura Negra de la Universidad de Salamanca y he recibido críticas muy halagadoras, sobre todo por el ritmo y el sentido del humor de la novela. Ahora he cambiado totalmente de tercio, escribo un ensayo literario, casi narrativo, sobre la discapacidad. Me está costando muchísimo, pero tenía que hacerlo. Cuando lo termine (se publicará en 2019, si todo va bien), volveré al género de evasión más evasiva, para despejar todo lo que estoy acumulando.


Francisco Bescós nació en Oviedo, España, en 1979. Estudió la licenciatura de Comunicación Audiovisual y Publicidad por la Universidad de Navarra. Trabaja como redactor publicitario en Ogilvy and Mather desde 2004. 
Es editor y colaborador habitual de la revista online Suburbano.net, con sede en Miami. Para ella crea la columna humorística GMT. Sus Anticrónicas europeas, fueron recopilados en 2013. En 2014 ganó el XXVII Concurso Internacional de Relatos Policíacos de la Semana Negra de Gijón.
Su novela, El baile de los penitentes, publicada en 2014, ganó el Premio Ciudad de Carmona de novela negra.
Sus últimos libros publicados son El costado derecho (2016) y El porqué del color rojo (2018).

jueves, enero 03, 2019

Elena Casero - Las óperas perdidas de Francesca Scotto



Elena Casero lleva la música de serie, como le gusta decir, forma parte de su ADN. Su otra gran pasión, por supuesto, es la literatura. Las óperas perdidas de Francesca Scotto es su séptimo libro publicado, después de Discordancias (relatos), Luna de perigeo (microrrelatos), Tango sin memoria, Demasiado tarde, Tribulaciones de un sicario y Donde nunca pasa nada (novelas). Y en este libro combina sus dos pasiones componiendo una trama compleja que se desarrolla en el interesante mundo de la ópera.
La historia comienza cuando el director de orquesta Ricardo Rothernfeld, que al parecer ha encontrado el manuscrito perdido de una ópera del siglo XVII, firmada por Andrea Montecalvo, aparece muerto en su despacho por un ataque al corazón. Esto iniciará una investigación por parte de su secretario personal, Alberto Nebot. Patricia, el ama de llaves de Ricardo; Anna, la mujer de Alberto; el crítico Ferran Andreu; el librero Derrian Travis y Karolina, la desaparecida pareja de Ricardo, serán los personajes que poco a poco recompondrán un rompecabezas muy bien urdido en el que las piezas irán encajando progresivamente.
Una intriga protagonizada por unos personajes decididos a resolver el misterio de la autenticidad de esa ópera perdida, compuesta por una mujer. Durante el recorrido, la novela nos muestra subtramas que nos transportan a la Argentina posterior al golpe de estado de 1976, o al siglo XVII, informando al lector, de paso, de interesantes aspectos relacionados con el mundo de la música, no en vano el personaje de Francesca Scotto está basado en la compositora Francesca Caccini, según ha confesado la autora en alguna entrevista.
El estilo de Elena Casero es rápido, sin excesivas divagaciones, y recurre a menudo al recurso del diálogo para informar al lector de aquello que le interesa saber para seguir el hilo de la historia. Incluye, además, una lista de enlaces a composiciones musicales que recomienda para acompañar la lectura, así como un completo glosario de la gente que interviene en el montaje de una ópera.
Novela inteligentemente urdida que engancha, por lo que es bueno advertir que si alguien se decide a empezar su lectura por la noche es posible que amanezca sin haber podido interrumpirla.

lunes, diciembre 24, 2018

Navidad 2018

Como todos los años, este blog os desea  ¡FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO NUEVO!

Y dejo unos videos que espero os gusten.


En primer lugar, una charla TED. Es evidente que los problemas de este mundo se arreglarían si se diera más importancia a la educación. 
Me encanta esta charla. Dura 15 minutos, pero creo que vale la pena.


Y como creo que ya he dejado claro mi gusto por los flashmob, aquí traigo este con la canción de Queen Bohemian Rapsody. Por cierto, aprovecho para recomendar la película sobre la vida de Freddie Mercury.


Esta actuación me parece sobrecogedora. Una oportuna denuncia contra el maltrato.


El tema "Shake it out", de Florence + The Machine.


Este baile de Stan Laurel y Oliver Hardy está circulando por las redes con distintos fondos musicales. Es sencillamente genial.


Y, ya puestos, aprovecho para deciros que pronto se estrenará una película sobre la vida de esta inolvidable pareja. Sus protagonistas son John C. Reilly y Steve Coogan.




viernes, diciembre 14, 2018

Carlos Manzano - La azarosa y enigmática vida de Idaira Badiero



La escritura de Carlos Manzano tiene la capacidad de incomodar a quien se enfrenta a ella. Uno va pasando páginas sin darse apenas cuenta de que la tensión le va asfixiando sutil pero implacable, hasta que se ve obligado a detenerse un momento, a tomar aire, a cambiar de postura. No es un recién llegado, es un escritor con una sólida y coherente obra. Carlos Manzano es autor de cuatro novelas y dos libros de relatos, además de haber participado en diversos libros colectivos y haber coordinado la revista virtual "Narrativas", una trayectoria que debería ser motivo suficiente para que sus nuevos trabajos recibieran mayor atención mediática.
Su última novela, la quinta en su haber, se titula La azarosa y enigmática vida de Idaira Badiero. El título recuerda quizá a los enunciados de los trovadores, de los narradores callejeros, y no es una cuestión baladí, pues está directamente relacionada con el tema central de la historia. Dos amigos, Domingo y Miguel, planean un viaje por Europa cuando, a última hora, se suma al grupo una muchacha llamada idaira Badiero, que resulta ser la hija de un escritor del que Miguel es fiel seguidor. Ambos amigos sienten fascinación por la muchacha, pero de forma diferente, llegando, en el caso de Miguel, que es además el narrador, a casi idealizarla. En un momento dado, ella se separa del grupo y decide seguir el viaje por su cuenta, debido a un episodio desagradable que no revelaré. Algún tiempo después, el protagonista conoce en persona al escritor Sebastián Badiero, y en un intento por establecer una relación con ese hombre al que admira, le dice que conoce a su hija y se ofrece a contarle algunas cosas sobre ella. El escritor y su hija apenas se han visto en muy contadas ocasiones desde que ella era una niña. Comienza así una relación extraña, resultando la actitud del narrador casi obsesiva en su intento por imaginar la vida real de idaira Badiero. Se produce una especie de juego del gato y el ratón, una investigación que comienza de forma casi inocente y se va convirtiendo en algo que determina la actitud de Miguel, que llega a comportarse en algunos momentos como una especie de psicópata, pese a que siga narrando sus pesquisas con un tono inocente, casi ingenuo.
De este modo, el veterano escritor, que en algunos momentos expresa ácidas reflexiones sobre su oficio o el mercado editorial, recibe el relato de la vida de su hija a través de la versión de un narrador que nos parece poco fiable y que, pese a que suele resultar melindroso en muchos aspectos, sigue adelante con sus pesquisas, con su deseo de ver sin ser visto para armar una vida ajena y servirla de un modo atractivo a ese hombre al que tanto admira.
Podríamos decir que este libro puede leerse de varias maneras: como una intriga sobre una muchacha huidiza, como el relato de un ser apocado que se obsesiona por una persona hasta el punto de convertirla en un personaje, o como la confrontación entre diferentes modos de narrar una historia. El personaje principal se convierte en un narrador oral preocupado por mantener el interés de su interlocutor y, de paso, el de los que seguimos con la lectura todas sus meditaciones. De cualquiera de las formas que decidamos adoptar a la hora de enfrentarnos a este texto, lo vamos a disfrutar.
El estilo de Carlos Manzano es diáfano y preciso a la vez. Sus personajes atrapan la atención desde el principio, e incluso en los momentos en que nos desagradan, nos descubrimos incapaces de apartar la mirada. Nos conduce por la historia con oficio y nos regala jugosas reflexiones sobre el mercado editorial y sobre los mecanismos de la ficción, intercalando diferentes tiempos en la narración y dosificando la historia al estilo de las mejores obras de intriga. El personaje principal, ese narrador pusilánime a la vez que tenaz, llega a resultar agobiante y tenebroso, en una evolución casi imperceptible y asombrosamente eficaz.
Supongo que La azarosa y enigmática vida de Idaira Badiero no será un libro fácil de conseguir, algo muy común últimamente, pero les recomiendo que hagan el esfuerzo de buscarlo, de solicitarlo en su librería o por internet. Seguro que no les dejará indiferentes.

Enlace a la página web.

martes, diciembre 11, 2018

Golem Fest


El pasado fin de semana se celebró la primera edición (espero que haya muchas más), del Festival de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción de Valencia, bautizado como Golem Fest.
Se programaron gran cantidad de actos en el Centro de Cultura Contemporánea del Carmen los días 7, 8 y 9 de diciembre.
Soy aficionado desde siempre a la novela llamada "de género", consciente de que las fronteras de los géneros están cada vez más difusas, lo cual me encanta. Creo que no he contado nunca que uno de los primeros relatos que me publicaron fue en la revista Solaris, y era de ciencia ficción. También publiqué algún otro en Menhir. Las dos revistas ya han desaparecido.


A veces, que una obra sea incluida en un género concreto depende de cosas tan tontas como el nombre de su editorial o la trayectoria de su autor. Pero así están las cosas por el momento.
Lovecraft, Poe, Philip K. Dick, Robert Silverberg, Stephen King, John Varley... autores que me hicieron disfrutar de la lectura y a los que procuro volver.
Así que  me dejé caer por algunos de los actos del festival. Os dejo algunas fotos.


José Luis Rodríguez y su mujer se encargaron del stand de los libros, donde se pudieron encontrar obras de los autores invitados. Además, por supuesto, de ser organizadores del Festival, no en vano José Luis Rodríguez es uno de los más importantes agitadores culturales de la ciudad.


David Roas habló de "El monstruo fantástico posmoderno". Una charla en la que denunció que los monstruos clásicos parecen hacerse más benévolos con el tiempo.


Emilio bueso, acompañado por Ricard Ruiz, presentando su novela Antisolar.


La escritora Ana García, acompañada por Susana Alfonso, presentó su novela El sendero de la palabra.


La escritora Pilar Pedraza recibió el premio Golem de Honor, en un muy merecido homenaje.


La escritora Valeria Correa Fiz presentó su libro La condición animal, acompañada por Herme Cerezo.


El escritor Roberto Sánchez presentó Asesinos de series, acompañado por Elia Barceló.


Ian Watson, acompañado por Cristina Macía como traductora, dio una ponencia titulada "El monstruo, la sirena y el doctor Mengele". ¿Cómo enlazó estos tres asuntos? Fue bastante divertido averiguarlo.


Las prologuistas y antólogas Lola Robles y Teresa López, acompañadas por Elia Barceló y Sofía Rhei, presentaron las interesantes antologías de escritoras españolas de ciencia ficción tituladas Distópicas y Poshumanas.


Teresa López y David Roas presentaron los ensayos de investigación titulados Historia de la ciencia ficción en la cultura española e Historia de los fantástico en la cultura española contemporánea (1900-2015).


José Carlos Somoza y Juan Miguel Aguilera charlaron sobre la libertad creativa y sobre el oficio del escritor.


Lola Robles presentó Regiones extrañas, que ha merecido el Premio Ignotus al Mejor Libro de Ensayo de 2017, acompañada por Yolanda Camacho.

Hubo muchos más actos a los que por desgracia no pude acudir. Se agradece el esfuerzo de este tipo de festivales por acercar obras y autores al público en general. Ah, no lo he dicho, la entrada era gratuita.
Toda la información se puede encontrar en la página web https://golemfest.es/.

martes, noviembre 20, 2018

Justo Serna - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque es lo que sé hacer mejor. Eso sí, después de leer y de releer, que son mis dos actividades preferidas. Si fuera un manitas, las manos efectivamente las emplearía para fines más prácticos. Como soy un manazas, pienso, cavilo, leo y escribo. De la fermentación de esas ideas prestadas o propias, algunas egregias y otras banales, sale lo que escribo. Y al hacerlo me quito de encima una preocupación. Lo que no piensas, si permanece ahí, sin escribirlo, te ronda en la cabeza, amenazándote, obsesionándote. Al plasmarlo, al materializarlo, te liberas momentáneamente y eso te alivia. Lo dejas convertido en escritura que, por supuesto, será decepcionante. ¿A eso es a lo que llego? Tras tanta cavilación, ¿eso es a lo que alcanzo? Pues sí. Escribir te rebaja los humos y te hace ver tu limitación expresiva, la poca originalidad. Una idea y un mundo inexpresados o no escritos siempre tienen brillo. Cuando los expeles pierden fuerza y su enunciación muestra lo romos que eran. Al final, el lenguaje es préstamo, tradición, coerción. Pero es también mi respiradero. Al escribir desalojo o vacío parcialmente ese pequeño ático que es mi cerebro. Como no cabe más, lo expulso. Dejo así sitio libre para una nueva cavilación, para una nueva ideación. Y vuelta a empezar.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

¿Manías? Sólo necesito comodidad, poco ruido. Y luz, más luz. Hace años que no escribo con ordenador. Me desprendí de mi último Mac hace un tiempo. Se lo regalé a un muchacho muy avispado que empezaba su carrera profesional. Sin duda le iba a ser más útil que a mí. Desde hace años escribo con iPad Pro o Mini. Y escribo mejor cuando algo me irrita, me solivianta, me enerva. Celebrar algo que he leído también me gusta, por supuesto, pero qué a gusto me quedo cuando critico la estulticia (o lo que yo considero como tal), la arrogancia, la brutalidad, la cursilería. Por supuesto, escribo también en el ámbito académico mis monografías, algún libro y los severos artículos que me piden. Al fin y al cabo, si soy catedrático de historia es porque produzco textos de historiografía... Pero me estoy dejando. Desde 1993 me estoy dejando. Prefiero la indisciplina y el placer del texto. Uno ya tiene su edad.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me preocupan el mundo y sus ficciones. La ignorancia y la brutalidad. Me preocupan las vidas de los otros, que es tema fascinante: la mía, mi existencia, es común, nimia y bastante insípida. No me lamento: me gusta por comodidad. Sólo la lectura me saca de quicio o de mis casillas para llevarme lejos de mí: me pone en riesgo sin grandes peligros. O eso creo. No leo para corroborar lo que ya sé o para confirmarme. Leo para desplazarme, para contrariarme y para aprender, sin duda. Eso que leo me provoca gran preocupación y de ahí las cavilaciones, mis cavilaciones. Inmediatamente las escribo, convirtiendo el texto en deudor de un género. Me acojo a las reglas del género que practique en ese momento. Y de todos el que más me gusta es aquel que Clifford Geertz llamó “géneros confusos”. O “géneros borrosos”, que es como podría traducirse su expresión blurred genres.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Perdóneseme la segunda persona. Me digo siempre algo así como: Justo, quien te puede leer no tiene interés alguno en leerte. Por tanto, debes captar su benevolencia, debes atraerlo al tema, asunto o escrito. Por importante que sea el objeto, un mal tratamiento provoca desinterés. Por ello, persuade, razona, argumenta, convence, Justo. Pero hazlo de manera entretenida. Sin duda hay temas que no se prestan a broma alguna, pero hay tantos sobre los que se puede escribir con guasa, con ironía. En todo lo que escribas, Justo, despierta una sonrisa, provoca incluso la risa, atrae el interés, proporciona datos, administra la información, regala una erudición y que el cierre complete un círculo, que el final te lleve al punto de partida.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Si escribo ensayo o alguna ficción, no me gusta planificar más que lo mínimo: que una palabra te lleve a otra, que una resonancia te provoque una metáfora, pero metáfora contenida, que tus adjetivos no se multipliquen, que la amplificación no engorde innecesariamente tu verbo, que la precisión sea coherencia, que la prosa diga y comunique. No oscurezcamos la expresión para parecer más sofisticados o profundos.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

¿Autores o libros de cabecera? Creo los nombres que pueda decir son muy obvios: Jorge Luis Borges, Umberto Eco, Gustave Flaubert, Benito Pérez Galdós, Charles Dickens, Pío Baroja, Antonio Machado, Thomas Mann, Franz Kafka, Hannah Arendt, Antonio Muñoz Molina, Javier Cercas. Etcétera.
Más que autores o libros de cabecera, tengo autores o libros en la cabeza, los autores y los libros con los que brego ahora, con los que ahora disfruto o con los que ahora me irrito, con los que ahora aprendo. La lectura es una interlocución. Nadie puede conocer a todas las personas que desearía conocer. Con los libros puedes frecuentar a quienes quizá jamás conocerás. Mi mundo se amplía, la existencia se prolonga y yo creo que me quito parte de mi tontería. El tonto no es el inculto, por supuesto. El tonto es quien vive confortablemente instalado en sus opiniones prestadas, en el tópico. Yo quiero pensar. No siempre lo logro, claro.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Varios libros.

Uno es una ficción: La lengua es fascista, escrito con Juan Calabuig; otro es propiamente un ensayo: El pasado no existe; otro pertenece a los géneros confusos: Todo es falso salvo alguna cosa; otro es un homenaje: Leer el mundo. Visión de Umberto Eco; y, finalmente, otros dos que he de entregar en las próximas semanas y que me ilusionan: Historia y ficción. Conversaciones con Javier Cercas y Microhistoria. Las narraciones de Carlo Ginzburg. Este último lo he escrito con Anaclet Pons.



Justo Serna (Valencia, 1959) es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Valencia. Su especialidad es la Historia cultural.
Entre sus obras más recientes destacan Leer el mundo. Visión de Umberto Eco (2017), Todo es falso salvo alguna cosa (2017), La lengua es fascista (2017, con Juan Calabuig) y El pasado no existe. Ensayo sobre la Historia (2016), Antonio Muñoz Molina. La letra pequeña (2016), Antonio Muñoz Molina. El tiempo en nuestras manos (2014) y La imaginación histórica (2012).
Por algunas de sus obras ha recibido distintos galardones: el Premio de la Crítica Valenciana (2008), certamen del que ha sido finalista en varias ocasiones; el Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos (2012), otorgado por la Fundación Lara. Etcétera.
Es publicista y polemista: en esta tarea destaca con obras como La farsa valenciana (2013) y Bestiario español (2014). Ha sido o es colaborador de distintos medios de comunicación: El País, Levante-EMV, infoLibre, Claves o Pasajes.
Es un activo internauta