lunes, diciembre 22, 2014

Reseña en el diario Levante

El pasado viernes, en el suplemento Posdata del diario Levante, apareció una reseña de "Parece que cicatriza" firmada por la escritora María García-Lliberós.
Os dejo la foto.


También se puede leer en el blog de la autora: Pinchando AQUÍ.

jueves, diciembre 18, 2014

Luis Sepúlveda - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo por pasión hacia la palabra escrita, por la fascinación de nombrar las cosas y los hechos, por el puro placer de contar historias, pero además escribo para dar a mi literatura la misma carga ética con que me enfrento a la vida diaria, a la sociedad, al mundo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Soy un escritor madrugador, me gusta trabajar con las primeras luces de la mañana, suelo empezar mi jornada a las 8 o 9, y trabajo hasta las 14 o 15 horas. Eso cuando estoy convirtiendo en literatura lo que nació como texto, idea, palabras escritas sin un orden fijo. También me agrada sentarme en la cocina de mi casa cuando todos ya descansan, y ahí en mi libreta, la moleskin que recibe las ideas y un grueso bolígrafo de tinta negra, un Mont Blanc que me acompaña de hace treinta años, vuelco lo que más tarde será un relato o el capítulo de una novela. Y me gusta trabajar con la radio encendida a muy poco volumen, necesito esas voces humanas que me conectan con el mundo, con la vida.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Son muy amplias. Como combino la escritura periodística con la literaria ( siempre he sostenido que un artículo bien escrito también es literatura), pero con una separación rigurosa de lo que es verdad y lo que es ficción, el abanico de temas es amplio e infinito.
 Me siento cómodo en la novela, aunque me gusta enfrentarme al desafío del relato corto, del cuento, el más difícil de los géneros. También escribo fábulas para todo lector con comprensión de la lectura.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sigo algunos consejos de Hemingway: no pares nunca de trabajar si no sabes como sigue la historia; recuerda que se pueden escribir estupendas novelas con palabras de cien dólares, peo lo meritorio es hacerlo con palabras de veinte centavos; nunca hagas que tus personajes hagan lo que tu no serías capaz de hacer y no les hagas lo que a ti no te gustaría que te hicieran; nunca dejes un personaje en el limbo, un personaje, por muy insignificante que sea, entra y sale nítidamente de la historia; nunca olvides que estás escribiendo una historia cuya lectura debe gustarte y sorprenderte.


5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Sostengo que el escritor aprende durante el proceso de escritura. Suelo hacer planes que luego los personajes me desbaratan. Empiezo a escribir y espero el momento imprescindible en que los personajes cobran vida propia, se adueñan de la historia, y me convierto en el cronista que va junto a ellos o detrás, jamás por delante. Me dejo llevar por la historia que escribo, ella decide cómo quiere ser contada, ella me permite asomarme con satisfacción a mi propia bondad,  y con miedo a mi propia capacidad de hacer el mal.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

La lista es muy larga, pero puedo citar a Joseph Conrad, Ernest Hemingway, Italo Calvino, Álvaro Mutis, Christa Wolf, Henning Mankel, Julio Cortázar, Juan Gelman, Clarice Lispector.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Luego de la estupenda acogida que tuvieron Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar e Historia de Max, Mix y Mex le tomé cariño a la fábula para  todo lector y escribí Historia de un caracol que descubrió la importancia de la lentitud, que por razones extra literarias todavía no aparece en español pero que en Portugal, Italia y Francia se convirtió en el éxito editorial del año pasado, me metí de lleno en una cuarta fábula que se titula Historia de un perro que descubrió el aroma de la lealtad. Además trabajo desde hace tres años en una novela, Kosak, cuya trama empieza en Rusia en 1919 y termina en Chile en 2005. Acabo de entregar un volumen de relatos titulado El Uzbeko mudo.


Luis Sepúlveda nació en Ovalle, Chile, en 1949. Era muy joven cuando decidió ser viajero. De Punta Arenas a Oslo, de Barcelona a Quito, de la selva amazónica al desierto del sahara, de las celdas de Pinochet al barco de Greenpeace, recorrió casi todos los territorios posibles de la geografía y las utopías. Y mientras viajaba, escribía. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de HeidelbergAlemania. Desde 1997 vive en GijónEspaña.
El italiano Enzo D'Alò filmó Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volarpelícula de animación basada en la obra homónima y estrenada en 1998. En 2001 el director australiano Rolf de Herr dirigió la adaptación cinematográfica de su novela Un viejo que leía novelas de amor.
Ha publicado, entre otros, los libros de relatos Desencuentros (Tusquets, 1997), Historias marginales, (Seix Barral, 2000) e Historias de aquí y de allá, (Belacqva, 2010), las novelas Un viejo que leía novelas de amor, (Júcar, 1989, y numerosas ediciones posteriores en Tusquets), Mundo del fin del mundo, (Tusquets, 1996), Diario de un killer sentimental & Yacaré, (Tusquets, 1998), Hot Line, (Ediciones B, 2002), y La sombra de lo que fuimos, (Espasa, 2009), así como libros infantiles, de artículos y de viajes. Además, ha obtenido numerosos premios, como el Tigre Juan en 1988, el Premio de la Crítica de Chile en 2001, el Premio Primavera de Novela en 2009, Caballero de las Artes y las Letras en Francia, etc.

La relación completa de sus obras y reconocimientos puede consultarse en su página de wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Sepúlveda

lunes, diciembre 15, 2014

Yolanda Regidor - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Expresarme y divertirme. Esas son mis razones. No hay más. Puede parecer simplista mi respuesta, pero es que es así. La gente no va a la mina a trabajar durante ocho horas porque le guste, pero escribir es algo que solo haces si te agrada, si disfrutas con ello. Creo que si eres libre escribiendo, aun cuando lo pases mal por ponerte en la piel de alguien desgraciado, solo sufres entre comillas. No hay que darle tantas vueltas; yo no voy a decir: “escribo para no morirme”, o cosas por el estilo, ese estilo esplín que a veces se nos supone y que a mí no me gusta cebar.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribir por la noche es una preferencia que se ha hecho costumbre. Soy una persona muy noctámbula y mi mente empieza a funcionar mejor cuando cae el sol. Supersticiones, creo que ninguna; y manías, yo diría que pocas, claro, pero no soy quién. Por ejemplo, no soporto tener a alguien tras de mí mientras escribo; nadie puede mirar la pantalla de mi ordenador.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Sobre todo la complejidad de la naturaleza humana. Hasta ahora he sido fiel a mi preocupación por los problemas sociales; la influencia de la familia, la escuela y la educación en la infancia y su gran repercusión después en la juventud: esa etapa intermedia de la vida donde nada está claro aún, pero en la que tienes que elegirlo todo. Me interesa mucho fondear en las conductas y los sentimientos, en cómo nuestro pasado deja marcas que influyen definitivamente en nuestro comportamiento futuro.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No tener ningún principio. Escribir con absoluta libertad, como si solo yo fuese a leerlo. Siempre lo he hecho así y creo que no sería capaz de hacerlo de otra forma.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me dejo llevar. Parto de una imagen potente y a partir de ahí va surgiendo la historia, pero siempre con una idea muy clara del espíritu de la novela, de lo que quiero decir y adónde quiero llegar.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Salvo Hermann Hesse, del que creo que he leído casi todo, no tengo autores de referencia, aunque sí de preferencia; una lista variopinta que incluye escritores de todos los tiempos como Quevedo, Shakespeare, Valle Inclán, Goethe, Wilde, Camus, Poe, Emily Brontë, Delibes, Juan Ramón Jiménez… y contemporáneos como Carlos Castán y Luis Landero, que me parecen verdaderos genios de la escritura. También, y aunque no soy mucho de poesía, últimamente he descubierto la de J.M. Cormán, que me ha enganchado por su fuerza visual, por la puesta en escena de personajes dentro de la poesía, algo que no es muy común.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

He tenido la fortuna de ganar el XXX Premio Jaén de Novela con mi obra Ego y yo, que acaba de publicarse. Es una novela en la que el narrador relata sus vivencias junto a un amigo a lo largo de un viaje de pocos días, y al tiempo, reflexiona sobre la esencia natural del hombre, las dos caras del ser humano y el deseo de completarse a sí mismo; el temor a existir a medias.

Mi siguiente proyecto es terminar una novela ambientada en la Guerra Civil, con un argumento muy original y que, aunque tiene mi voz, puede sorprender por el cambio de registro. 


Yolanda Regidor (Cáceres, 1970) se licenció en Derecho y cursó un máster en Psicosociología aplicada. Es formadora ocupacional y trabaja como asesora jurídica y docente en proyectos de inserción sociolaboral. Debutó con la novela La Piel del Camaleón en junio de 2012, una novela que tuvo una acogida muy buena por parte del público y de la crítica, y fue lectura recomendada por la Real Academia de Extremadura de las Letras. Con su siguiente obra, Ego y yo, logra el Premio Jaén de Novela 2014, en una de las trayectorias más prometedoras y refulgentes de la reciente narrativa española.

jueves, diciembre 11, 2014

José Abad - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Hace años, cuando era joven, tenía las cosas más claras. Entonces te hubiera contestado: “Escribo porque he nacido para esto”, y era verdad. He dejado de creer en la predestinación y hoy me resulta difícil contestar a esta pregunta: “Escribo porque no podría no escribir”, te diría, y es verdad.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

A la hora de escribir no soy muy maniático. Como no he podido dedicarme por entero a la escritura, debo hacerlo en lugares poco indicados, en momentos nada propicios, con lo que buenamente tengo a mano. El aislamiento ayuda, pero me he visto escribiendo en autobuses llenos hasta los topes, en tren, en avión. El silencio o la música son musas benévolas que no han asomado sus naricitas respingonas durante la redacción de numerosos textos míos.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Esto no tendría que decirlo yo, sino los otros, so pena de caer en lo pretencioso.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

En primer lugar: escribir, escribir y escribir. En segundo lugar: corregir, corregir y corregir. En tercer lugar: corregir de nuevo, volver a corregir, seguir corrigiendo hasta el final.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me gusta dejarme llevar por la historia. En general tengo claro dónde empieza y dónde acaba ésta, así como algunas paradas intermedias, pero poco más. Me gusta descubrir lugares no previstos, conocer personajes inesperados, enfrentarme a situaciones que a mí mismo me sorprendan.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Soy bastante ecléctico, a dios gracias. Me leído y releído con auténtico placer y sana envidia a autores como (en riguroso orden alfabético) Borges, Dino Buzzati, Italo Calvino, Albert Camus, Javier Cercas, Raymond Chandler, G. K. Chesterton, Rafael Chirbes, Joseph Conrad, Julio Cortázar, Dostoievski, Dashiell Hammett, Patricia Highsmith, Henry James, Franz Kafka, Stanislaw Lem, Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Yukio Mishima, Antonio Muñoz Molina, Wladimir Nabokov, Cesare Pavese, Pilar Pedraza, Edgar Allan Poe, Robert Louis Stevenson, Miguel de Unamuno y siempre, siempre, siempre Manuel Vázquez Montalbán.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Lo último que he publicado es un ensayo sobre un cineasta italiano poco conocido: “Mario Bava. El cine de las tinieblas” (T&B Editores). En los últimos años he dedicado más tiempo al ensayo que a la narrativa y siento unas ganas locas de volver por mis fueros. Mi próximo libro (cruzo los dedos) debería ser un libro de relatos titulado “El acero y la seda”, ilustrado por un amigo mío, José Ruanco. Hay otras cosas en marcha de las que, de momento, lo más sensato es no hablar.



José Abad (Granada, 1967), Licenciado en Filosofía y letras y Doctor en Filología Italiana. Como escritor su interés se ha repartido entre la narrativa y el ensayo. Ha publicado las novelas Nunca apuestes con el diablo (2000) y El abrazo de las sombras (2002) y los libros de relatos King Kong y yo (2006) y El acero y la seda, de próxima aparición. En el campo del ensayo se ha cimentado en dos frentes distintos, empero complementarios: la literatura y el cine. Al primer grupo pertenecen Las cenizas de Maquiavelo (2008); al segundo, El vampiro en el espejo (2013) o Mario Bava. El cine de las tinieblas (2014). En Ficcionario (2010) ofreció una primera recopilación de sus artículos periodísticos. Ha traducido además obras de Giorgio Scerbanenco, Giovanni Verga, Nicolás Maquiavelo y Moderata Fonte.

lunes, diciembre 08, 2014

Giselle Aronson - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribir, para mí, es una forma de mirar, de ver el mundo. La escritura es una perspectiva, una lente, un mirador, un prismático. Y no quiero -ni podría- dejar de mirar.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo que estar vestida y calzada. No puedo escribir en pijama ni en pantuflas. Prefiero en la mesa de mi cocina, que es donde lo hago habitualmente, pero si es necesario, puedo abstraerme de cualquier contexto. He llegado a escribir en un departamento de alquiler en una ciudad balnearia, con dos espectáculos callejeros como ruido de fondo, el eco de una banda de rock a tres cuadras y la tele a todo volumen, puertas adentro.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Sin restringirme, me generan curiosidad la locura, los procesos que llevan a una persona a situaciones límite. Me preocupan las desigualdades, las injusticias, los quiebres, la ruptura de mandatos ancestrales. Lo excepcional, lo sorprendente de las situaciones cotidianas, los pequeños gestos, las historias simples.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Cuando me embarco en la escritura, va reapareciendo todo lo que aprendí en el taller literario al que asistí en la Biblioteca de Morón, con el escritor Alberto Ramponelli. Todo eso se actualiza ante cada proyecto nuevo.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

No tengo todo planificado. Quizás cuente con una estructura básica o tenga definido un final hacia donde dirigirme pero no siempre es así. Sasturain dice que uno escribe para enterarse, yo acuerdo. Tengo la idea, un boceto, algunas notas; el resto es dejarse llevar. Uno es un médium entre la historia y la pantalla.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Julio Cortázar, Luisa Valenzuela, Isidoro Blaisten, Alberto Ramponelli, John Berger, Silvina Ocampo, Virginia Woolf y más.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Este año salieron tres libros míos. Dos (Milena Caserola), mi primera novela; Sin ir más lejos (Macedonia Ediciones), un librito de microficciones y también Orden del vértigo (Milena Caserola, El 8vo Loco, Alto Pogo), un libro de cuentos que forma parte del proyecto Exposición de la actual narrativa rioplatense. Fue un año de recolección de frutos, producto de un trabajo de años anteriores.




Giselle Aronson. Nació un 24 de septiembre en Gálvez (Santa Fe, Argentina), vivió en Rosario (Santa Fe, Argentina). Actualmente reside en Haedo, (Buenos Aires, Argentina). Es Escritora y Licenciada en Fonoaudiología. Publicó Cuentos para no matar y otros más inofensivos (Macedonia Ediciones, 2011), Poleas (Textos Intrusos, 2013 - Cuentos) y Dos (Milena Caserola, 2014 – Novela), Sin ir más lejos (Macedonia Ediciones, 2014 – Microficciones), Orden del vértigo (Milena Caserola, El 8vo Loco, Alto Pogo, 2014 - Cuentos). En el año 2012 se estrenó la obra teatral Cuentos que te hago...para no matarte sobre textos de su autoría (Dirección: Miguel Dao). En agosto del 2014 se repuso la obra en una sala en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sus libros han sido presentados en ferias y congresos nacionales e internacionales. Cuenta con publicaciones en revistas literarias. Algunos de sus cuentos forman parte de varias antologías. Otros han sido traducidos al inglés, francés, italiano y hebreo. 

domingo, diciembre 07, 2014

En el blog de Pedro M. Domene

Es un privilegio que Pedro M. Domene haya publicado en su interesante blog la entrevista que me hizo para Cuadernos del Sur, ahora íntegra, ya que en la publicación, por motivos de espacio, no apareció completa.
Pueden verla en este enlace.


En la revista Qué Leer

Soy fiel seguidor de la revista "Qué Leer", desde su primer número, así que abrir el correspondiente a Diciembre y encontrarme con esta mención de mi novela ha sido una muy grata sorpresa.



jueves, diciembre 04, 2014

Rosa Silverio - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Por necesidad, por un asunto de respiración, por la felicidad tan grande que me produce, porque logro abrir puertas internas y externas, porque es mi manera de hablar sobre aquellas cosas que me importan, porque labro un camino, porque es mi gran vocación y es lo que más amo. La escritura para mí es parte consustancial de mi vida.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No tengo ninguna superstición, pero sí costumbres. Por lo regular escribo directamente en el ordenador, pero me he sorprendido a mí misma escribiendo algo que tiene sentido y emoción cuando tomo una libreta. No tengo un horario para escribir, pero sí todos los días me enfrento a la hoja en blanco e intento escribir algo. Me encanta escribir en la habitación estando sola y en la cama pues es un momento muy mío y me fluyen mejor las palabras y todo lo que ha sido concebido en el imaginario, y es que a final de cuentas la escritura es un acto de soledad.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

En  principio, cuando empecé a escribir, lo primero era descubrirme a mí misma, encontrar mi propia voz, el camino correcto para mí. Ahora bien, debo reconocer que desde mis inicios los temas que me han preocupado han sido la soledad, la muerte, la angustia interior, el amor como una fuerza extraordinaria en el mundo, la situación de la mujer en todas las sociedades y los conflictos que hay en todas partes y que nos marcan con una herida que resulta difícil de cerrar.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Hay algo fundamental que he aprendido con el tiempo y que me ha dado buenos resultados: escribir solo de aquello que realmente me importe, de aquello que me duela, que me estremezca y que me inquiete. No tiene sentido escribir de algo solo porque los demás  lo hacen o porque te lo han encargado. A la hora de escribir, tienes que sentir electricidad, estar plenamente involucrado con lo que estás escribiendo y eso para mí es indispensable.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

A veces me dejo llevar por alguna idea que me surge de repente y que me empuja a escribir en el acto. Comienzo y no paro hasta que termino. Claro, luego viene la etapa de revisión. Sin embargo, en muchas ocasiones suelo macerar la idea en mi cabeza, darle vueltas, ir escribiendo las líneas en mi cerebro, colocando las palabras exactas y después lo suelto en el papel. Ambos métodos me funcionan, pero siempre, si no estoy muy segura de algo o no he encontrado el «punto vital», prefiero darle tiempo y que se vaya gestando en mi interior.

Te voy a poner dos ejemplos de cada caso: una noche estaba yo en un estado delirante y me llegó una idea que de repente me iluminó por dentro. No tenía fuerzas para tomar ni el ordenador ni lápiz y papel, así que lo que hice fue dictárselo a mi marido. Es un poema que surgió como un rayo y al que luego no le tuve que corregir nada. Una experiencia alucinante. Pero en el otro extremo está la siguiente anécdota: un día se me ocurrió el título de un cuento y llegué a escribír la primera línea, pero luego no me salía nada. Así que lo dejé estar y estuve pensándolo durante dos años, hasta que un  día me senté en el ordenador y todo fluyó como la seda porque lo tenía todo en mi cabeza.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mejor te hablo de autores porque es que hay más de un libro que me gusta de cada uno de ellos. Escritores que me encantan: Philip Roth, Fernando Pessoa, Honoré  de Balzac, Carson McCullers, Flanery O'Connor, Federico García Lorca, Fiodor Dostoyevski, Nadine Gordimer, J. M. Coetzee, Wislawa Szymborska, César Vallejo, Franz Kafka, Jorge Luis Borges,  Anne Sexton, Blanca Varela, Julio Cortázar, Imre Kertész, entre otros.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En febrero de este año publiqué en Madrid mi quinto poemario titulado Matar al padre, editado por Huerga & Fierro. Estoy todavía en la etapa de celebración de ese nuevo hijo ya que fue un libro que trabajé desde el 2006 hasta 2009 y que luego  lo dejé añejar. Ahora tengo un poemario inédito que también estoy dejando que se añeje pues es muy pronto para que vea la luz y estoy trabajando en otro. Además, tengo un proyecto narrativo entre manos. No os creáis que soy una escritora  muy prolífica, pero el tiempo pasa, los textos van tomando forma y se van armando proyectos.


Rosa Silverio nació en Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Actualmente vive en Madrid, España. Es periodista, escritora y activista cultural. Ha trabajado como redactora y editora del periódico Listín Diario y como directora editorial del periódico Noticias en Casa de Casa de Campo. Ha publicado los poemarios De vuelta a casa (2002), Desnuda (2005), Rosa íntima (2007), Selección Poética (2010), Arma Letal (2012), Matar al padre (2014) y la plaquette bilingüe Rotura del tiempo / Broken time (Carmina in minina re, 2012). Además publicó su libro de relatos A los delincuentes hay que matarlos (Punto de Lectura, 2012). Sus cuentos y poemas figuran en varias antologías y han sido publicados por revistas y suplementos culturales de diversos países. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y catalán. Ha recibido varios premios importantes, entre ellos el de Vencedora Absoluta del Premio Nosside de Poesía de Italia en 2005 y el Premio Nacional de Poesía de República Dominicana en 2011.

lunes, diciembre 01, 2014

Francesco Spinoglio - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo para sentirme bien, para dar rienda suelta a mis inquietudes y para plasmar en el papel la podredumbre del ser humano. En definitiva, escribo para sentirme vivo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Lo más importante es la disciplina. La aplico de manera férrea y maniática a mi escritura y gracias a ella he podido terminar todos los proyectos que he empezado. Dos páginas al día todos los días son la mejor medicina para mantener a raya la locura. Otra cosa que valoro mucho es la honestidad y la capacidad de transmitir emociones y de empatizar con el lector. Como decía Baudelaire, todo libro que no se dirige a la mayoría por número e inteligencia es un libro estúpido. En las librerías hay un montón de libros estúpidos que además están llenos de paja.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

La lucha por la supervivencia en esa jungla llamada “mundo”.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Ser lo más honesto posible y creer en lo que escribo más allá de si puede ser comercial o no.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Todo planificado, aunque ¿quién no se deja llevar de vez en cuando…?

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

John Fante, Dan Fante, Edgar Hilsenrath, Sherwood Anderson, Voltaire, Donald Ray Pollock, Hubert Selby jr., Joseph Roth, Milan Kundera, Luigi Pirandello, Fiodor Dostoyewski, Charles Bukowski, Knut Hamsun, Nicola Pezzoli y Christopher Moore (descubierto hace poco). Seguro que me dejo alguno en el tintero, pero estos son los cracks.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Lo último que he sacado es un ensayo titulado Cómo encontrar trabajo en 48 horas o menos, publicado por la Editorial Base. Propongo un método que he testado personalmente en más de trescientas entrevistas y te aseguro que funciona. Solo se trata de cambiar de actitud y de conocer unos cuantos truquillos. Si decides comprarlo, te estaré muy agradecido, pero te pido por favor que luego no se lo prestes a la peña. Aquí en España se prestan demasiados libros, por eso los escritores nos morimos de hambre.


Francesco Spinoglio nació el 12 de agosto de 1983 en Casale Monferrato, una localidad del norte de Italia cercana a Turín. Al cumplir veinte años, lo dejó todo y se marchó a España con una mochila, poco dinero y muchos sueños. Vivió un tiempo en Sevilla, donde desempeñó los trabajos más humildes y denigrantes, y desde un principio tomó la firme decisión de utilizar la lengua española en sus obras. Ha publicado las novelas El Dorado (Slovento, 2006), Camino de la gloria (Ediciones Tempestad, 2009) y Sueños de bolsillo (Editorial Eutelequia, 2011), aclamada por la crítica como uno de los mejores libros de 2011, además del ensayo Cómo encontrar trabajo en 48 horas o menos (Editorial Base, 2014). Es licenciado en Filología Hispánica, tiene un Máster en Léxico y Comunicación Lingüística y actualmente trabaja como profesor de Literatura del Siglo XX en ESERP Business School y como profesor de Español en ESADE. Es prácticante de Yoseikan Budo y sueña con poder vivir de la literatura y aprender a tocar dignamente el banjo de cinco cuerdas. Vive en Barcelona con su mujer y su hijo adoptivo, un bulldog francés llamado Quentin.
Blog: http.://www.francescospinoglio.com 

jueves, noviembre 27, 2014

Luis Magrinyà - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque es de las pocas cosas que se me dan bien, creo. Y luego porque es una cosa que trabajo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo un boli dorado Spirit of St Louis que reservo para escribir mis cosas «literarias» desde hace muchísimos años (no sé si desde el primer libro, pero casi). Está ya muy descascarillado, así que es posible que pronto lo jubile y lo sustituya por un Cross plateado que me regaló una amiga. Ya ves que me tienta el brilli-brilli.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

No parto nunca de «temas» sino de historias. Lo que no quiere decir que luego, al ver lo escrito, no detecte «temas». Está claro que me preocupan, por ejemplo, las relaciones imposibles que son posibles. Pero nunca parto de eso. Tengo que «ver» una historia, que supongo que viene ya con sus «temas» puestos. Me parece que está bien no ser demasiado consciente de que ahí están, o al menos no darles mucha importancia. Eso podría llamarse inspiración, que también creo que es importante.
            En todo caso, estoy perfectamente capacitado para hablar de los «temas» de mis libros, cosa que hago impenitentemente, pero siempre recordando que todo ese discurso es a posteriori. Es algo que viene de como me leo, no de como escribo.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Ninguno general, pero sí muchos particulares, relativos a lo que estoy haciendo en ese momento. Pienso en el conjunto. No suelo reprimir nada, pero sí pienso en compensar. Por ejemplo: en Habitación doble me di cuenta, avanzado el libro (lo juro), de que salían muchos hijos y padres (algo superobvio), y decidí en cierto momento que ya no podían salir más. Dio perfectamente igual: siguió siendo un libro sobre hijos y padres, entre otras cosas (espero).

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Necesito tener un plan, o la sensación de tenerlo, para empezar a escribir. Incluso un guión escrito. Luego el plan se va modificando, adaptando, porque uno, claro, no es capaz de preverlo todo. Pero muchas veces me sorprende cómo se parece el resultado a ese plan inicial.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Muchos. Diré dos: Rojo y negro de Stendhal entre los antiguos, y La mujer en silencio de Janet Malcolm entre los contemporáneos.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Sobre lo que estoy escribiendo, tengo un plan, sí, jajaja, pero mejor no lo cuento. Lo último que escribí de «ficción» me queda ya algo lejos (Habitación doble es de 2010). Llevo unos años dedicado a unos artículos sobre lengua y estilo, que se han ido publicando en la prensa digital y que muy pronto cerraré y reuniré en un libro. Como considero escribir (cualquier cosa) una disciplina y una artesanía, no veo una diferencia sustancial entre la prosa narrativa y la discursiva: noto que me exigen lo mismo, y procedo de manera muy muy similar; las diferencias son anecdóticas. De hecho, me preocupan muy poco los géneros.



Luis Magrinyà nació en Palma de Mallorca en 1960 y vive en Madrid desde 1982. Estudió Letras y Fotografía. Ha trabajado como traductor, lexicógrafo y editor. Es autor de dos libros de cuentos, Los aé­reos (1993) y Belinda y el monstruo (1995), de las novelas Los dos Luises (Anagrama), que recibió el Premio Herralde del año 2000, Intrusos y huéspedes (Anagrama, 2005) y Habitación doble (Anagrama, 2010), que obtuvo el premio Otras Voces, Otros Ámbitos. 

lunes, noviembre 24, 2014

Festival Eñe 2014

Este fin de semana estuve en el festival Eñe, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Había mucha gente, como todos los años, muchas caras conocidas y asistí a varios actos. Resulta imposible asistir a todos, hay que elegir o salir de uno antes de que termine para llegar a otro. A continuación os muestro algunas imágenes.

Los escritores Luis Landero y Jesús Carrasco charlaron sobre el oficio de escribir, moderados por Elena Medel.


Almudena Grandes y Berna González Harbour charlaron sobre la literatura de género y su relación con la realidad.


La poeta Luna Miguel leyó algunos de sus textos, directamente desde su móvil.


Ramón Irigoyen, Juan Carlos Mestre, David González y Óscar Concha leyeron poemas recogidos en el volúmen Contigo sí, publicado por la fundación Argadini.


Aixa de la Cruz, Selva Almada y Rolando Menéndez, moderados por Elena Medel, charlaron sobre el género del cuento.


Javier Fesser, Víctor Monigote, Luis Manso y Javier Abad presentaron la última adaptación cinematográfica de los inmortales personajes Mortadelo y Filemón.


Manuel Rivas leyó poemas con una curiosa escenificación.


Javier Sierra, Andrés Ibáñez y Manel Loureiro debatieron sobre la recopilación de textos de Joan Perucho que acaba de publicar la Fundación Banco de Santander.


Borja Casani, Guillermo Ortiz, Jorge Diezma y Elena Medel hablaron sobre la supervivencia de las revistas en papel, como representantes de las publicaciones "El Estado Mental", "Jot Down", "El burro" y "Eñe" respectivamente.


El escritor Ignacio Martínez de Pisón y el director Rodrigo Cortés hablaron de cine y literatura.


El escritor colombiano Efraím Medina Reyes dio una original y divertida charla titulada "Curso acelerado de inteligencia básica".


Días intenso. Un festival ya consolidado cuyo programa siempre resulta interesante.

domingo, noviembre 23, 2014

Entrevista en Cuadernos del Sur

En el suplemento cultural del diario Córdoba, Cuadernos del Sur, se publicó este fin de semana una entrevista a cargo de Pedro M. Domene.

Pueden leerla AQUÍ


Reseña doble en La Tormenta en un Vaso

Esta semana se publicó una doble reseña de mi novela "Parece que cicatriza" en el blog La Tormenta en un Vaso, a cargo de Pedro Domene y Miguel Baquero.
Pueden leerla AQUÍ.

jueves, noviembre 20, 2014

David Aliaga - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque necesito la literatura como otros –y yo mismo a veces– necesitan la religión o la mitología. Necesito responder y formular preguntas constantemente. Escribir, para mí, es un proceso de búsqueda de respuestas y hallazgo de nuevos interrogantes que no cesa, abro puertas y sigo caminos que siempre me llevan a otra parte, a nuevas dudas. Escribir me permite sentirme ignorante y continuar aprendiendo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Para escribir necesito que haya silencio en casa y que el escritorio esté ordenado. Prefiero también trabajar sabiendo que no tengo ningún compromiso poco después. El ruido, el desorden o la idea de saber que en dos o tres horas tengo que estar en otro lugar, atendiendo a otra cuestión impiden que consiga concentrarme.
Como cuestión más práctica, puedo contarte que me gusta escribir empleando tipografía Georgia 12 puntos con 1,5 de interlineado y alinear los títulos de relato o capítulo a la derecha.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Soy una persona de atenciones y pasiones dispersas. Me interesa el ser humano como sujeto emocional. Durante los últimos años he escrito sobre la frustración, la derrota, la culpa…, quizá porque es la parte más dolorosa del ser y he necesitado esa explicación mitológica, a la que me refería anteriormente, para intentar comprenderla y sobrellevarla.
En los últimos meses, he notado que temas como la memoria y la espiritualidad han ganado terreno, aunque son temas que ya estaban presentes de forma secundaria en Inercia gris y lo están en Hielo. Me interesa cómo se relaciona el individuo con el concepto de Dios, para qué lo necesita, qué espera de él, qué le exige, cómo lo construye… El libro de Jonás, por ejemplo, es una de mis fijaciones temáticas desde hace algunos años: la huída de Dios como huída de uno mismo.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Lo aprendí en un taller universitario en el que fui alumno de Fernando Clemot, que, además de convertirse en un buen amigo, fue un gran orientador entonces: busco el equilibrio entre las agarraderas de la técnica narrativa y el instinto de autor. Un texto demasiado convencional aburre y uno excesivamente instintivo será un desastre. Ni soy un genio iluminado, ni puedo permitirme trabajar las narraciones como un operario de línea de montaje.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Suelo tomar muchas notas y elaborar esquemas antes de comenzar a narrar. Con todo, siempre dejo incompletos los planes ya que entiendo que a medida que avanza el proceso de escritura, el propio texto va sugiriendo cómo completarse. Me parece fundamental tener claro el punto de partida y lo que quiero contar pero, incluso eso, es mutable.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mi Santísima Trinidad literaria está compuesta por Raymond Carver, John Maxwell Coetzee y Fiodr Dostoievski. Hombre lento y Desgracia, de Coetzee me parecen dos libros maravillosos cuya calidad narrativa, emocional e intelectiva son una aspiración como autor.
Otros autores de los que me siento deudor o con los que he disfrutado mucho son Davies y Faulkner o, de las letras hispanas, Gonzalo Calcedo (El prisionero de la avenida Lexington), Fernando Clemot (Safaris inolvidables), Ricardo Menéndez Salmón (Gritar), Juan Carlos Márquez (Lobos que reclaman la noche), Jon Bilbao (Padres, hijos y primates)...

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En diciembre llegará a las librerías Hielo. Es una novela breve que me ha llevado entre preguntas y respuestas que son nuevas preguntas sobre el sentimiento de culpabilidad. ¿Por qué me siento culpable? ¿Puedo sentirme culpable sin serlo? En ese caso, si los efectos prácticos son los mismos ¿no es lo mismo serlo que no serlo? ¿Son los demás quienes pueden limpiarme de la culpabilidad o soy yo quien posee esa facultad? ¿Dónde se halla la redención? ¿En Dios? ¿En una mujer? ¿Existe la redención? ¿Puedo convivir con la culpa? Creo que Hielo no responde a ninguna de esas preguntas, sólo abre más interrogantes al respecto ofreciendo al lector la posibilidad de que busque o intuya sus propias respuestas.


David Aliaga (L’Hospitalet de Ll.obregat, 1989) es escritor y periodista especializado en literatura contemporánea. Ha publicado el libro de relatos Inercia gris (Base, 2013) y también ha participado con narraciones breves en las antologías Cuentos engranados (TransBooks, 2013) y Madrid, Nebraska (Bartleby, 2014). En su faceta académica destaca el ensayo Los fantasmas de Dickens (Base, 2012), un estudio sobre lo sobrenatural en la obra del inglés.
Ha traducido al catalán a Dickens y Wilde. Es colaborador habitual de la revista Quimera y del portal Blisstopic y, ocasionalmente, escribe para la revista Qué leer.

Hielo (Paralelo Sur, 2014) es su primera novela editada.

lunes, noviembre 17, 2014

Bianca Aparicio Vinsonneau - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Es curioso cómo una pregunta tan simple puede ser tan difícil de responder…
Creo que es una necesidad. Por la maravillosa sensación de escribir y ver cómo las palabras llenan páginas, los personajes cobran vida y se crean historias que atrapan al ser leídas. Me apasiona.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

La verdad es que soy muy poco maniática a la hora de trabajar. Normalmente me abstraigo tanto que podría caer un meteorito a mi lado, y yo seguiría tecleando sin enterarme.
Escribo a cualquier hora y en cualquier sitio, aunque si puedo elegir prefiero hacerlo en mi sofá: es mi refugio, donde me aíslo del mundo. Y siempre a ordenador, sólo con una libreta a mano para ir tomando notas sueltas.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Casi cualquier tema puede llevarme a escribir una historia. Encuentro esa fuerza y profundidad necesaria en las personas, que para mí son el motor principal de cualquier novela.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Una vez leí que a la hora de escribir, menos es más. Y es algo que tengo muy en cuenta a la hora de revisar y corregir mi trabajo: si hay algo que no me convence al cien por cien, mejor pulsar el botón “suprimir”.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Soy de las que intentan tenerlo todo planificado: dedico mucho tiempo a hacer escaletas y repartir la acción de manera coherente en capítulos; pero a la hora de la verdad acabo dejándome llevar.
Mis personajes suelen ser bastante independientes, casi diría que tercos, y por mucho que yo me empeñe en que hagan ciertas cosas, hay veces que ellos tienen otras intenciones. Así que finalmente no me queda más remedio que permitirles llevar las riendas y, por lo general, el resultado suele ser mucho mejor.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Me encantan los clásicos franceses, admiro las obras de Alexandre Dumas y Victor Hugo.
Aunque, por supuesto, hay autores contemporáneos, como Isabel Allende, quienes tienen el poder de hipnotizarme con sus libros.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Acabo de publicar mi primera novela, Las Sombras de África.
En ella cuento la historia de Kofi, un esclavo que es capturado y acaba como prisionero en el Castillo de Cape Coast. Desde allí, arriesgando su vida, consigue hacer unas cartas secretas a su mujer. Doscientos años después, estas cartas llegan a manos de la antropóloga Claudia Carpio, quien se ve empujada a descubrir qué le ocurrió a Kofi, y por qué dejó de escribir.

Mis continuos viajes a África, que es mi segundo hogar, fueron mi inspiración, y las experiencias allí vividas acabaron por crear una historia en mi mente en la que se mezclan la ficción y hechos históricos reales. Es una obra muy intensa y apasionante, que atrapa al lector hasta la última página.


Bianca Aparicio Vinsonneau es una joven escritora, hija de padre español y madre francesa, nacida el 18 de diciembre de 1983 en Alicante.  Cursó estudios superiores diplomándose en Óptica y Optometría y en Magisterio de Lengua Extranjera.
Ha colaborado como voluntaria en varios proyectos en el continente negro, relacionados, principalmente, con la educación infantil, la sanidad y el empoderamiento de la mujer. Perfeccionista  e inquieta, está decidida a exprimir la vida y disfrutar de todo lo que ésta ponga a su alcance.
Su primera novela Las Sombras de África nace de esos intensos viajes por cuatro de los cinco continentes y el crecimiento personal que le aportan las experiencias vividas.
En 2014 Ediciones Cardeñoso publica su relato corto titulado Fantasmas.
Actualmente es miembro de La Tertulia Literaria de Guardamar del Segura (Alicante) y se encuentra inmersa en su próxima novela.
Web: www.biancaapariciovinsonneau.es
Facebook: www.facebook.com/lassombrasdeafrica



jueves, noviembre 13, 2014

Patxi Irurzun - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Es difícil responder a esto sin parecer pomposo o grandilocuente o sin recurrir a tópicos, pero yo diría que lo hago por necesidad, no soy capaz de disociarme como persona y como escritor, si no escribiera no estaría o me sentiría vivo. Escribo también para comunicarme, es un mecanismo de compensación, soy una persona introvertida y con pocas habilidades sociales, y escribir me ayuda a relacionarme con el mundo. Escribo también porque no me gusta ese mundo que veo. Escribo porque mantiene viva mi imaginación, mi parte soñadora. Y escribo en parte, aunque esto no se suele decir, por un poquito de vanidad, porque me gusta que me digan que lo hago bien, porque busco reconocimiento y lectores, que es una forma por otra parte de sentirse querido. Ser escritor es convertirse en alguien obsesivo y extraño.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Nunca he sido demasiado maniático. Empecé escribiendo a mano, tumbado en la cama, pero no me costó nada pasarme al ordenador. Antes solía ponerme música, rock duro, punk, no me desconcentraba, al contrario, me creaba un clima, ahora escribo en silencio y procuro hacerlo cuando estoy solo, pero también he llegado a hacerlo con los niños pululando por aquí, la tele puesta (no tengo una habitación para escribir). Antes escribía cuando la historia me venía, o sentía esa sensación casi física que me pedía hacerlo, ahora procuro hacerlo todos los días a las horas que puedo, que no son muchas, porque me queda menos tiempo. En fin, creo que podría adaptarme a todo para escribir, lo que no podría sería estar sin hacerlo.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Cada libro es un mundo, cada cuento, cada novela, pero es cierto que un escritor casi siempre escribe de lo mismo, tiene unas obsesiones fijas, en mi caso como he dicho antes escribo porque me indigna lo que veo a mi alrededor y tengo esa idea romántica de que escribiendo puedo contribuir a cambiar el mundo, o al menos de que tengo que escribir como si fuera a ser así, en consecuencia mis preocupaciones suelen ser la gente que está en los márgenes, a la que se silencia, la que sufre, la gente común, en cuanto al tono oscilo entre el humor y la ternura, aunque a veces soy bastante burro o gamberro, no sé, en cuanto a temas concretos hay muchos temas recurrentes, la introversión, la locura, los autobuses urbanos, el rock, el sexo y el amor, las cosas de la vida cotidiana, la casa, mis hijos…  Escribo sobre mí y me gustaría que escribir sobre mí sea escribir sobre nosotros

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No sé, consejos no doy, yo solo diría que me pongo a escribir para divertirme (no acabo de entender a esos escritores que dicen que sufren escribiendo, serán masocas) y también que en mi escritura es el único territorio o parcela de esta vida en el que me siento realmente libre.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Soy de los que se dejan llevar, es eso lo que me gusta, que la historia los personajes vayan creciendo y sorprendiéndome. No digo que en ocasiones tenga claro algo, un final, por ejemplo, que luego puede ser otro en realidad… Pero nunca he escrito siguiendo esquemas o haciendo planos, anotando previamente los rasgos de los personajes, me gusta que todo esté en mi cabeza, sea una especie de magma que no distingo bien e ir soltándolo… Más importante que todo eso creo que es dar con el tono, tener clara desde el principio la voz adecuada para cada historia.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Leo de forma muy desordenada, lo que va cayendo en mis manos, o lo que voy descubriendo a cada momento, pero bueno, los de siempre son Bukowski, Fante, Baroja, Kenzaburo Oé, Miguel Sánchez-Ostiz, Delibes, Steinbeck, Pedro Juán Gutierrez, David González, Vicente Muñoz, Kiko Amat, Mohamed Chukri, Raúl Nuñez, Josu Arteaga, Eduardo Mendoza, Tom Sharpe, Harper Lee, Carson Mcullers, la novela picaresca, los comics, Joann Sfar, Guy Delisle, Maki Navaja… Tengo que leer a más mujeres, está claro

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


El último libro que he publicado es Atrapados en el paraíso, en realidad es una edición diez años después del libro al que probablemente tenga más cariño, y creo que mis lectores también: en él cuento el viaje que hice a Filipinas (al basurero de Payatas en Manila) y Papúa Nueva Guinea. Fui allí gracias a un premio literario de El País, 6000 euros para gastar en un solo viaje, y yo me fui a un basurero en Manila. En realidad, no diría que es un libro de viajes, o no al menos al uso, está novelado, tiene mucho humor, hay una historia de amor, tiene algo de diario… Durante estos diez años (la primera vez lo publicó el Gobierno de Navarra, tras ganar un premio –durante dos o tres años estuve encadenando premios y viajes–), pero no tuvo un recorrido comercial, sino más bien una vida secreta, aunque intensa, fue enamorando a mucha gente, una chica lo tradujo al francés porque le gustó, un grupo de rock lo regalaba en sus conciertos, en una universidad de New Jersey lo incluyeron en un curso de novela… y tuvo también muchos lectores ilustres… Lo volví a reeditar con impresiones de toda esa gente y otro material (fotos, artículos…) y revisado, me apetecía que nuevos lectores pudieran sentir ese aprecio que han tenido por él otros anteriormente. Es un libro especial para mí. 


Patxi Irurzun (Pamplona, 1969) es autor, entre otras obras, del libro de relatos La tristeza de las tiendas de pelucas (finalista del Premio Setenil en 2013 y del Premio Euskadi 2014); las novelas Atrapados en el paraíso, sobre su viaje al vertedero de Payatas, en Manila (Premio a la Creación literaria del Gobierno de Navarra) y ¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis!;  el diario Dios nunca reza; o de Mi papá me mima (Ediciones B), una crónica humorística sobre la paternidad.  Ha escrito además literatura infantil y juvenil, colabora habitualmente en prensa y ha ganado diferentes certámenes literarios, como el I Premio de relatos de viajes de El País-Aguilar o el Ciudad de Palencia de narrativa.
www.patxiirurzun.com


miércoles, noviembre 12, 2014

lunes, noviembre 10, 2014

Pere Cervantes - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Es esa actividad en la que para mí el transcurrir del tiempo no existe.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Cada novela que escribo ha de tener una banda sonora de fondo, elijo un cantante o grupo y solo escucho a estos mientras escribo la novela en cuestión, me ayuda a crear la atmósfera que necesito. Por ejemplo de No nos dejan ser niños mi última novela, podría decirse que su B.S.O. es Anthony and the Johnsons. También utilizo un cuaderno de notas para cada novela y suelo realizar un reportaje fotográfico de la mayoría de lugares que aparecen en mis novelas.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

La soledad en todas sus versiones, la invisibilidad de ciertas personas, la omnipresente injusticia, la complejidad de las relaciones personales, la incidencia de la tecnología en nuestras vidas,…

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Escribe esa historia que te obsesiona, que secuestra tu mente durante el tiempo en el que la escribes, que hace que todo lo que lees, escuchas y ves esté relacionado con ello. Esa historia que te encantaría leer. No te sometas a las modas, cuando son moda ya has llegado tarde.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Soy un psicópata del control, sin estructura y desarrollo de personajes no escribo una sola línea.  Escribir es controlar, dominar y dirigir, como ves soy un pequeño dictador de las letras J

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Francisco Gonzalez Ledesma, Vázquez Montalbán, Dennis Lehane, Harlan Coben, Jo Nesbo, John Verdon,… y en la actualidad una retahíla importante de escritores españoles que hacen muy buena novela negra y policiaca.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Se trata de una novela policiaca editada por EDICIONES B, No nos dejan ser niños, en la que María Médem, una mujer policía se las verá con una psicópata en la isla de Menorca tras haber asesinado a tres sexagenarias, todo ello después de haber agotado su permiso por maternidad, reencontrarse con el que fue jefe y amante y soportar en su propia casa a una suegra tan malvada como peligrosa.

Estamos negociando con EDICIONES B una segunda parte.


Pere Cervantes nació en Barcelona en 1971. Diagnosticado por quien bien le conoce como un tipo nostálgico, tozudo por vocación y soñador, lleva casi veinticinco años pateando las calles de este país con una placa en el bolsillo, una pistola en la cintura y una mirada en modo grabación que le sirve, de primera mano, para crear sus novelas. Es lo que se conoce en el argot policial como un miembro de «la pringue». Afirma que se licenció en la carrera errónea, que en esa época no existía la licenciatura de narrador de historias, y que su experiencia de tres años en los Balcanes como observador de paz de la ONU le enseñó que la hostilidad, al margen de etnias y religiones, suele atemperarse con la lectura. Es autor de Trescientos sesenta y seis lunes, La soledad de las ballenas, Tranki pap@s, Rompeolas y No nos dejan ser niños.

jueves, noviembre 06, 2014

Francisco Javier Guerrero - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Hay muchas razones. Y cada razón tiene también su causa. Solemos dar respuestas solemnes que son  señuelos o perogrulladas, inconsistentes y variables, seguramente porque esta pregunta es la más compleja de todas. Nunca he repetido el mismo motivo cada vez que alguien me ha planteado esta cuestión. Hoy, por ejemplo, se me ocurre otro. Una, otra más, suntuosa simpleza: la principal razón por la que escribo es la sensación del deber cumplido cuando termino de hacerlo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo casi todos los días, muy temprano, antes de que amanezca. Necesito el silencio de esas horas. Hago varias montañas de libros cerca del ordenador. La mayoría de ellos no son material de consulta, sino talismanes. Releo un par de veces lo previamente escrito, corrijo (siempre hay algo que se puede mejorar) y comienzo. Con suerte puedo componer al día cuatro o cinco líneas o versos.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me siento muy identificado con la respuesta de Flavia Company a esta pregunta en este mismo cuestionario: la identidad, la mentira, la frontera entre ficción y realidad. De esos temas salen buenos cuentos. También el arte, la propia literatura o el lenguaje.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Leer (mientras escribo, sí).

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

La historia suele presentarse como un destello o una sensación efímera y sin forma. Escribirla es la búsqueda de esa impresión. El relato o el poema es su huella. Por eso me dejo llevar por la historia dentro de unos límites previamente marcados y resueltos, para que los personajes (y lo que se cuenta de ellos) tengan una voluntad aparente, que parezca que pueden respirar. Para que no se note demasiado que yo los necesito a ellos más de lo que ellos me necesitan a mí.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Aquí podríamos no terminar nunca. Toda la obra de Unamuno, en especial Niebla. Tengo un viejo ejemplar de Cátedra que sitúo siempre en la cima de una de las montañas de libros que apilo cerca del ordenador cuando escribo. Y no solo eso, también sale conmigo a los recitales, presentaciones o cuando viajo. Igualmente son imprescindibles: Juan Ramón Jiménez, Ezra Pund, Seamus Heaney, Cortázar, Yeats, Borges. La lista es infinita. Joaquín Pérez Azaústre, José Luis Rey, Eduardo García, Francisco Onieva. Esta relación nunca se completa. Eloy Tizón, Ángel Olgoso, Andrés Neuman, Ana María Shua… Y, cómo no: Poe, Kafka, Carver…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que he publicado es el libro de cuentos ‘Caleidoscopia’ con la Editorial Adeshoras. Es un libro que está cimentado sobre cuatro temas: el arte, la inmortalidad, el escritor y el tiempo. Y que avanza sin movimiento (esto solo se puede entender y comprobar leyendo el libro). Algunas personas han hablado de ‘Caleidoscopia’ como una novela. Y no se equivocan: es su origen, como idea, y también el primer borrador. Los géneros literarios comparten fronteras. Esas orillas son espacios magníficos y muy fértiles para la creación literaria. 


Francisco Javier Guerrero Cano (Córdoba, 1976). Desarrolla sus primeros trabajos en Culturales y revistas literarias, obteniendo con alguno de sus poemas y relatos diferentes menciones y premios que le valen para ser incluido en numerosas antologías, entre las que destacan: Antigüedades, Deseos humanos, El beso, Cachitos de amor, Relatos en cadena, El día de los cinco Reyes, Bocados sabrosos, Pequeños universos y Fotografías, entre otras.
Ediciones Cardeñoso, con la colaboración del Museo de Miniaturas y Microminiaturas de Besalú, publica su primer libro, Micromundi, que prologa la Asociación Cultural Mucho Cuento. Colabora con las plataformas culturales Raíces de Papel y Puentes de Encuentro. Continúa publicando en diversas revistas, siendo Miscelánea Literaria la que se encarga de la mayoría de sus textos. Su primer poemario, Cuaderno de ruta (poética cuántica), finalista del IV Premio La Nunca Poesía y prologado por el poeta cordobés Joaquín Pérez Azaústre, ve la luz al comienzo de 2013, año en el que es invitado para participar en Cosmopoética 10. Acaba de publicar el libro de relatos Caleidoscopia (Madrid, Editorial Adeshoras, 2014).

Actualmente trabaja con el guitarrista cordobés Rafael Montilla "El Chaparro" en la musicalización de sus últimos poemas.