sábado, septiembre 16, 2006

Johnny cogió su fusil


"Johnny cogió su fusil", de Dalton Trumbo, fue publicada en España en el año 1981, por la editorial Bruguera. Esa es la edición que yo tengo, con traducción de Marta Susana Eguía. Lo leí pues, hace ya bastantes años. Pero es un libro al que vuelvo de vez en cuando. Releo algunos de sus pasajes, los que más me gustan, los que tengo marcados para encontrarlos con facilidad. Si un libro puede revolverte las tripas, transformarte, alimentarte, marcarte para siempre, ése libro (o uno de ellos) en mi caso, ha sido "Johnny cogió su fusil".

El libro queda en la cabeza del lector como si estuviera narrado totalmente en primera persona, pese a que una tercera persona subjetiva, que hace referencia al flujo mental del protagonista, sus recuerdos y sus percepciones, se mezcla con la voz del protagonista, con sus ideas, que sí se expresan en primera persona. Su estilo puede parecer poco cuidado en algunos momentos, un tanto desordenado incluso, especialmente en los discursos, sin duda porque está supeditado al fondo, transmite la inmediatez, la urgencia, la desesperación, la virulencia y apasionamiento de lo que se está diciendo. Son discursos importantes y muy humanos, que nos hablan de la inutilidad de la guerra y de lo importante que es la vida. Es un canto a la vida:
"...Si alguien venía y te decía vamos hijo haz esto o aquello era una especie de obligación para contigo mismo detenerte y decir veamos señor ¿por qué tengo que hacer esto? ¿para quién y qué saco yo de todo esto? Pero cuando viene un tío y te dice ven conmigo y arriesga tu vida y afronta la muerte y la mutilación entonces no tienes derechos. Ni siquiera tienes el derecho de decir sí o no o lo pensaré. Hay muchas leyes que protegen el dinero de la gente hasta en tiempos de guerra pero no hay nada en los libros que diga que la vida de un hombre le pertenece."

No es extraño que este libro sea el más importante alegato antibelicista que se haya escrito. Su historia es demoledora. Nos habla de un soldado que se encuentra postrado en la cama de un hospital. Despierta de la inconsciencia y vamos descubriendo con él que está sordo, que está ciego, que ha perdido las extremidades, que tiene un agujero en lugar de nariz y boca. El horror de estos descubrimientos es agobiante. Intenta averiguar dónde se encuentra, recordar qué ha pasado. Y su mente salta a su infancia, a su familia, a los días felices, episodios vitales y concretos, como la noche antes de partir al frente, la noche que pasó con su novia Kareen, a la que ya nunca podrá volver a abrazar. Estos recuerdos tienen un peso mayor en la primera parte, la titulada "Los muertos". En la segunda mitad del libro, titulada "Los vivos", gana protagonismo la estancia en el hospital, los recuerdos aparecen, pero son cada vez más lejanos. Pasan los años, comprende que es muy probable que ni siquiera conozcan su identidad, dada la magnitud de las heridas. Percibe lo que ocurre a su alrededor, aprende a distinguir a las enfermeras, por la forma en que le tocan, por las vibraciones que producen sus movimientos. En esta parte tienen lugar los episodios más duros del libro. La escena en que una de las enfermeras lo masturba es una de las más patéticas. Su discurso se hace más suplicante, más desesperado. A estas alturas el lector ya se encuentra en esa cama, en ese hospital, y siente la amargura de ese hombre, su rabia y frustración.
Pocos libros te oprimen el pecho, te estrujan las emociones, te colocan al borde de las lágrimas, te golpean tan contundentemente como éste.

En 1971, el propio Dalton Trumbo dirigió la versión cinematográfica de su obra, protagonizada por Timothy Bottoms. Una película igualmente recomendable más por su fondo, por su historia, que por la forma, aunque no apta para todos los estómagos.
Dalton Trumbo sufrió las consecuencias de la era McCarthy y pasó muchos años firmando guiones con pseudónimo, entre ellos el de "The brave one", por el que recibió un oscar que no pudo ir a recoger. En 1960, los guiones de "Éxodo" y "Espartaco" son los primeros que puede firmar con su nombre auténtico después de tan oscuro episodio. Su autoría se encuentra también en películas como "Papillón", "El hombre de Kiev" o "Vacaciones en Roma". Murió el 10 de Septiembre de 1976, dejando inacabada una novela titulada "La noche del uro", que pretendía ser una indagación sobre la figura de un oficial nazi. Curiosamente, Bruguera publicó este libro inconcluso, con las notas y todo el material que Trumbo tenía sobre él.

18 comentarios:

perdidaentrelibros dijo...

No conocía este libro, pero el argumento me ha impresionado sobremanera. Tiene que ser angustioso encontrarse en una situación así. Ser consciente de que todo ha cambiado y nada volverá a ser como antes, y adaptarse a esa nueva situación... Sencillamente no puedo imaginarlo.
Como tú dices, no puede haber mejor alegato contra la estupidez y la barbarie de la guerra.
Un saludo

Laura Diaz dijo...

Nunca leí el libro, pero vi la película long time ago(¿25?)y me revolvío las tripas.Es una película que cada tanto recuerdo, sobre todo en tiempos de guerras (cada vez más frecuentes) y de persecuciones, aún en países "democráticos"...

Veré si consigo el libro.

Un saludo

Alexandrós dijo...

En mi juventud (leninista)la película me había parecido tramposa. Tendré que verla de nuevo para opinar.
Un saludo

Anónimo dijo...

Yo vi la película. (Creo recordar que en su guión participó Luis Buñuel, ¿no?). Y recuerdo su contundente espíritu antibelicista (con los ecos aún de la guerra de Vietnam) y aquella escena de la masturbación que, para nuestra mirada juvenil —bastante reprimida, por cierto— se convirtió en una anécdota legendaria. Saludos

Clarice Baricco dijo...

En casa tenemos el libro y la película.
Yo solo he visto la película y me pudo.
Me propongo a leer el dolor que ya leí en tus letras, desgarradora la narración.
Luis te comenta que leer el libro fue desarmador.

Abrazo...

Francisco Ortiz dijo...

Una entrada memorable, una recuperación memorable. Que los blogs ganan en importancia lo dejas claro: ¿dónde se habla hoy de este libro, del inolvidable Dalton Trumbo? Mi más sincera felicitación por tu acierto.

Miguel Sanfeliu dijo...

Perdidaentrelibros, es un libro muy duro, pero creo que debería ser de lectura obligatoria. Si te animas, me gustará conocer tu opinión.

Laura, lo mismo te digo, si consigues el libro cuéntame qué te parece.

Alexandrós, la situación está al servicio de una idea, un mensaje que contrapone la muerte (o el estado más parecido a ella) a la vida. La comparación puede ser tramposa, y se podrá hablar de distintas situaciones y circunstancias, pero la valentía de Trumbo se encuentra precisamente en afirmar que nada, ninguna idea, merece el precio de una vida. La guerra se rechaza de plano.

Usuario Anónimo, no estoy seguro, pero tengo entendido que Buñuel lo que quería era llevar a la pantalla el libro, cosa que hizo más tarde el propio Trumbo.

Clarice, el libro es duro. En muchos momentos te transmite rabia e impotencia. Yo pienso que es un libro que, pese a todo, nos hace mejores.

Francisco, gracias. Desde un principio pensé que todas las críticas que leo hacen referencia a novedades, y pensé que sería una buena idea alternar con el comentario de libros y autores que han sido importantes para mí, por el motivo que sea.

Saludos a todos.

Enigmática dijo...

Impresionante, me has dejado con los ojos llenos de lágrimas, el dolor de una ealidad absurda me toca y me estremece, el dolor de ese hombre que tuvo que sufrir las consecuencias de una guerra absolutamente ilógica, cuántas historias como está? miles que no conocemos...

intentaré conseguir el libro.

Alvy Singer dijo...

La película es un clásico y aunque me temo que me dará pereza leer el seguramente mejor libro no puedo olvidar la interpretación de Bottoms...

la flaca dijo...

Se me ha vuelto a encoger el estómago cuando he entrado en tu blog y he visto la carátula del libro. Lo leí cuando se publicó y lo recuerdo con mucha angustia. El protagonista, ese combatiente terriblemente mutilado, como un trozo de carne con alma. Es de los libros que te dejan absorta de vez en cuando durante un tiempo después de su lectura. No creo que vuelva a leerlo. No apto para todos los públicos.

Besos,

la flaca

mart dijo...

Interesantísimo tema el que tocas Miguel! leyendo las reseñas de tu texto,sobre la inutilidad de la guerra,que tan certera y dramáticamente parece reflejar este libro,que no conocía,aunque si tengo un vago recuerdo de la película,uno queda sobrecogido por el tremendo drama que supone el aniquilamiento en vida de una persona.Tengo que leer ese libro,gracias por sacarlo a la luz.Un abrazo

pies diminutos dijo...

No conocía esta novela, gracias por mostrármela! El argumento me parece muy atractivo, además, lo has concretado de forma muy certera para que llame aún más la atención. Tus reseñas son fantásticas!

K dijo...

Estaba dando vueltas, vi abierto y me interesó el lugar. Me quedaré si no os molesta. Sepan que me han echado de muchos lados y para mi no sería traumático que vuelva a suceder. Leí un par de escritos que hay aquí y este artículo... hay algo que está bien, prometo seguir leyendo. Saludos.
Ah! el motivo de mi comentario... sólo quería dejar rastro de mi presencia.

malambruno dijo...

No he leído la novela y de la película recuerdo conversaciones apasionadas en mi casa cuando se estrenó, pero tamoco la he visto. Sé que si la leo me alegraré. Pero no sé si me animaré, con la edad me estoy volviendo muy blando

Zuriñe Vázquez dijo...

No leí el libro, pero vi una obra de teatro en Londres que me impresionó tanto, como supongo impresiona la lectura del volumen. Porque la adapatación de este tipo de historias no da lugar a muchos cambios, simplemente es decir lo del libro. Y encima de manera visual, lo que hace que sea muy sobrecogedora.

JAG dijo...

Siempre el placer de leerte, me dejas tarea, he de buscarlo
Saludos

Miguel Sanfeliu dijo...

enigmatica, bienvenida y gracias por tu comentario. Todas las guerras son un fracaso de la humanidad. Muchos cuerpos mutilados quedan como prueba de ese fracaso.

Alvy, Bottoms no estaba mal, aunque es un actor bastante insulso en general. Yo creo que un amante de la literatura americana no debe dejar escapar este libro.

la flaca, haces bien en recalcar que no es apto para todos los públicos. Es un libro que no se olvida. Gracias por tu comentario.

mart, si lo lees me encantará saber tu opinión sobre él.

pies diminutos, gracias por tu amabilidad, me alegra que te haya gustado.

Señor K, el cine y los libros suelen ser un buen lugar donde encontrar cobijo.

malambruno, te echaba de menos por estos lares. Si piensas que te estás volviendo blando o simplemente no te apetece, no la leas, tampoco está nadie obligado a pasar un mal rato.

Zuriñe, no sabía que esta obra había sido llevada al teatro. No me explico cómo podría ser ese montaje, pero me suena muy interesante.

Un saludo a todos.

Miguel Sanfeliu dijo...

Jag, nos hemos cruzado. Gracias por tu comentario. Saludos.