martes, octubre 07, 2014

HFS – Marc Marginedas y Gervasio Sánchez


Impresionante charla de dos reporteros de guerra, moderada por Aurelio Martín. Hay gran expectación en San Juan de los Caballeros, la sala está abarrotada.
Gervasio Sánchez cuenta que de niño, en vez de chucherías, compraba periódicos. Dice que el periodismo es algo muy importante, no sólo en zonas de guerra, también para contar lo que puede estar ocurriendo al lado de nuestra casa. Por eso será periodista todos los días de su vida, hasta los cien años, aunque tiene previsto, en realidad, vivir ciento tres, bromea.

Lo difícil es superar las consecuencias de una guerra. La guerra es donde el ser humano se comporta de forma más brutal, donde personas normales se convierten en asesinos.


Marc Marginedas, que acaba de ganar el “Premi Nacional de Comunicació”, estuvo secuestrado en Siria durante cerca de seis meses. Fue liberado en Marzo de este año. Insiste en que hay que ser muy responsable con la información cuando está en juego la vida de otras personas, por eso no quiere comentar las circunstancias que se dan en Siria en este momento. No le parece bien que un periodista se convierta en protagonista de la noticia. Además, advierte que la información puede estar sirviendo a los propósitos de los terroristas, por eso cree que es importante tratar de evitar lo que denomina el circo mediático. Los secuestros y ejecuciones son actos de propaganda. Han ocurrido y seguirán ocurriendo. El gran beneficiado de que no haya periodistas es el régimen sirio.

En el mundo hay unos veinte conflictos abiertos, pero la atención pública sólo se fija en uno cada vez. Siria ha tapado a Gaza, pero eso no significa que allí se hayan resuelto las cosas. Es necesario que los periodistas se especialicen en una zona, sólo de esa forma puede explicarse un conflicto con conocimiento de causa, sabiendo qué es lo que ocurre incluso cuando el foco mediático no está enfocando. Sin embargo, un periodista especializado en guerras, en general, no en una zona concreta, no puede profundizar en las causas de los conflictos porque serán cada vez diferentes. Hay que tener en cuenta que tanto o más importante que una guerra lo es la posguerra.


La conversación adquirió entonces un tono crítico con los grupos de influencia que determinan el trabajo de los periodistas. Las empresas establecen relaciones con gobiernos de dudosa legalidad y, llegado el momento, se envían periodistas que no comprometan y que hagan las preguntas que hay que hacer.
Hablan también del tratamiento mediático que se ha dado a la reciente muerte de Emilio Botín, algo que han calificado de bochornoso. Absolutamente nadie ha hecho mención, siquiera de pasada, a los muchos puntos oscuros de su biografía, como fondos en paraísos fiscales, los bonos basura, la compra de armas o la influencia del banco de Santander como accionista de muchos grupos mediáticos. No se trata de algo partidista. Se ha denunciar la actuación informativa con el PP en Irak, pero también con el PSOE en Afganistán. Los acontecimientos deben ser independientes de las creencias políticas de cada cual, y así deberían contarse.

Hay una crisis en el periodismo, pero más que una crisis económica es una crisis de identidad. Cuando se invierte más dinero, más publicidad, aparece mayor censura. Así se explica que todo el mundo guardara pleitesía a personajes como Blesa o Pujol, y no sólo periodistas, sino escritores, profesores, economistas, etc. Ha habido empresas que han utilizado los EREs para despedir a quienes tenían en sus “listas negras”.
Por último, respecto al ejercicio de la labor informativa en internet, creen que el todo gratuito es el suicidio del periodismo.



1 comentario:

Elena Casero dijo...

Esta charla debió de ser interesantísima. Me hubiera gustado escucharla.