domingo, marzo 10, 2013

Medardo Fraile ha fallecido


Se ha ido uno de los grandes escritores españoles.

Medardo Fraile era miembro fundacional de la generación de los 50, junto a escritores de la talla de Ignacio Aldecoa, Alfonso Sastre, Francisco García Pavón, Sánchez Ferlosio, Fernández Santos o Carmen Martín Gaite, entre otros. Medardo Fraile era uno de los mejores autores de relatos que hemos tenido en España. Pertenecía a ese tipo de escritores que se preocupan del personaje por encima de todo. Su estilo era directo, limpio, eficaz, capaz de desplegar todos los matices de la historia. Muchos de sus relatos son dignos de figurar en una antología que los hermanara con El collar de Guy de Maupassant, El capote de Gógol, La dama del perrito de Chéjov, o con cuentos de Hemingway, de Raymond Carver, de John Cheever. Ahí están, para demostrarlo, El álbum, Las equivocaciones, A la luz cambian las cosas, El coche, La trampa, Yo no soy un ovambo, Señor Otaola, Ciencias, Un alma sensible, La cajera, y tantos otros. Historias de gente que busca su lugar en el mundo. 
Cuando le pregunté hace muy poco tiempo, como parte de ese cuestionario básico que voy publicando estos días, cuáles eran sus preocupaciones temáticas dijo: “Todo lo que nos concierne en la Tierra a los humanos. Lo extraterrestre, me suele importar poco y, en general, me aburre”.
Tenía un extraordinario sentido del humor. Era capaz de detectar el aspecto irónico de situaciones que a otros pasarían desapercibidas.


En Más de cien cuentos en busca de autor, artículo recogido en el libro Documento Nacional (Huerga y Fierro, 1997) habla de su concepción de la escritura: "En mis cuentos no hay héroes sino antihéroes (...) Son seres comunes, de los que vemos a diario pasar si nos sentamos en la terraza de un café. La gente no es tan corriente como parece..."
La más completa edición de sus cuentos es la recogida bajo el título Escritura y verdad (Páginas de espuma, 2004), en edición de Ángel Zapata.
Acababa de terminar un relato titulado Sycamore Gardens, que iba a formar parte de un nuevo libro ya muy avanzado, cuando la muerte le sorprendió durmiendo en su casa de Glasgow, donde residía desde 1964.

Yo solía enviarle lo que iba publicando y él siempre me dirigía palabras de ánimo y elogio. "España ha tenido escritores porque los escritores se han empeñado en que los tenga, a costa de entusiasmos y sacrificios de toda índole". Era un hombre de gran generosidad. En una ocasión me propuso ser uno de los presentadores de su libro Antes del futuro imperfecto. Acepté, pero tuve tantos nervios por la responsabilidad que aquello me suponía que estuve corrigiendo el texto hasta pocos minutos antes de empezar el acto. De modo que me presenté con una hojas llenas de tachones y un ligero temblor en la voz que me hizo arrancar con más velocidad de la necesaria, motivo por el cual me llegó un susurro de Medardo apuntando: “Más despacio, más despacio”.
Medardo Fraile nació en 1925, iba a cumplir ochenta y ocho años este miércoles, 13 de marzo. Hace apenas un mes estuvo en el Instituto Cervantes de Estocolmo, hablando de su novela Laberinto de fortuna (Menoscuarto, 2012). Era un hombre de gran vitalidad, de extraordinaria agudeza, de mirada cálida, a quien siempre sentí muy cercano.

6 comentarios:

Elena Casero dijo...

Me ha dado mucha pena la noticia. Recuerda que tanto Raúl como yo lo conocimos gracias a ti, en la Feria del Libro de Madrid el pasado año.
Se rió cuando Raúl le dijo que éramos de su club de fans y nos firmó el libro.
Me pareció un hombre entrañable, tan lejos del divismo que se cuelgan otros tantos. Y tan buen escritor de cuentos. Es cierto, te nombraba, creo habértelo comentado. Eso es un gesto de generosidad.

Ayer por la mañana, estaba guardando un par de libros y mi vista se fue hacia el último que había leído de él, lo cogí, le pegué un vistazo, y lo volví a dejar en la estantería. Supongo que fue una casualidad.

Besos, Miguel. Lo lamento mucho

Francisco Machuca dijo...

Sin duda alguna uno de los más grandes.De él aprendí mucho: "La poesía de lo cotidiano o la humildad entrañada." "El humor como perspectiva distanciadora." "La ética sin retórica." Y sobre todo: "Yo siempre he tenido fe ciega en los cuentos en los que no pasa nada." Y otra nueva lección a tener en cuenta para los nuevos escritores: "La técnica hace su papel sin salirse de madre." Una vez tuve la oportunidad de hablar con él en la Feria del Libro de Madrid,allí,en el Retiro,justo cuando un rayo de sol penetraba en su caseta.No había nadie hablando con él,él siempre tan discreto.Bañados por el sol le di las gracias por muchas cosas.Sonreía como un viejo sabio de antiguos tiempos.

Descanse en paz.

Un fuerte abrazo,Miguel.

Raúl dijo...

He pensado mucho en él estos días. Le he leído mucho tratando de homenajearlo como debiera.
Descanse en paz.

Jose Miras dijo...

Miguel, Medardo te mencionaba siempre con gran afecto. ¡Qué terrible pérdida! ¿Cómo acostumbrarse a no tener su conversación, su tierno trato, su certero consejo, su sonrisa traviesa?

Miguel Sanfeliu dijo...

Elena, Francisco, Raúl, muchas gracias por vuestras palabras. sin duda ha sido una noticia muy triste.

José Miras, agradezco mucho tus palabras. Recuerdo que tú y yo estuvimos sentados muy cerca el día de la presentación de Laberinto de Fortuna en la librería Alberti de Madrid.
Todos los que allí estábamos me consta que apreciábamos mucho a Medardo.
Nos hemos quedado un poco huérfanos.

Un fuerte abrazo.

Jose Miras dijo...

Miguel, sí recuerdo tu amable y sensible presencia en las múltiples y siempre dichosas ocasiones en que le tuvimos con nosotros. Le veo sonriendo y asintiendo, agradecido, tras escuchar tu cariñosa y sincera semblanza. Bien sabes que te agradece esta, ahora, allí donde esté. Habrá funeral en Madrid. ¡Con qué facilidad y maestría supo ganarse nuestros corazones y nuestra admiración! Le querremos siempre.

Un abrazo de amigo