martes, febrero 12, 2019
Olivia Ardey - Cuestionario básico
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lunes, febrero 04, 2019
Salón del Autor 360º
Los días 2 y 3 de febrero se celebró la segunda convocatoria del Salón del Autor 360º en Valencia, un Festival que espero que se consolide. Os aseguro que resulta una experiencia muy enriquecedora para cualquier aficionado a la literatura. Ha habido conferencias, talleres, mesas redondas, concursos, lecturas, firmas de libros...
Os muestro algunas fotos.
Sergio del Molino en la inauguración del evento.
Mesa redonda sobre novela romántica, con Olivia Ardey, Yolanda Quiralte, Loles López, Ana Forner y Carla Crespo. (Foto de la web)
Mesa redonda sobre novela contemporánea en la que tuve la suerte de estar acompañado por Eva Monzón, Rosario Raro y Alberto Torres Blandina. (Fotos de la web)
Taller sobre pautas de corrección a cargo de Ángeles Pavía. (Foto de la web)
Mesa redonda sobre relato y microrrelato, con Elena Casero, Vicente Marco y Óscar Hernández, moderados por Susana Gisbert.
Mesa redonda sobre Asociaciones de Escritores, a cargo de Juan Luis Bedins (CLAVE), Mila Villanueva (COCILYARTE) y José Manuel González (AEPC), moderados por Mauro Guillén.
El acto de clausura estuvo a cargo del escritor Santiago Posteguillo, último Premio Planeta, que dio una charla magistral.
https://elsalondelautor360.com/
https://twitter.com/SalonAutor360
miércoles, enero 23, 2019
Marina Sanmartín - El jardín de los sospechosos
Marina
Sanmartín se ha convertido en una de las voces más autorizadas para hablar de
novela negra, así que no resulta extraño que, como escritora, practique el
género. Es autora de las novelas, La
clave está en Turgueniev, El amor que
nos vuelve malvados e Informe sobre
la víctima, además del libro de relatos La
vida después.
El
protagonista de su cuarto libro, El
jardín de los sospechosos, es el fotógrafo Martín Guidú, que se ve en la
situación de tener que asistir a una jornada de padres en el colegio de sus
sobrinos para hablar de su trabajo. La acción se sitúa en la ciudad de Caivelan
(anagrama de Valencia, de donde es natural la autora y que ya utilizaba este
juego en su anterior libro). De un modo pausado nos va presentando a los
personajes. La jornada transcurre con tranquilidad hasta que aparece el cadáver
de una de las niñas y la historia se acelera al ritmo de una investigación
policial al estilo de las clásicas historias de detectives. El policía Lorenzo
Barriuso, un poco sordo y con apariencia de estar pensando en otras cosas, la
profesora Natalia Holden y el propio Martín irán desentrañando los secretos que
encierra el terrible suceso. El desenlace nos remite a las novelas de Agatha
Christie.
El jardín de los
sospechosos también es una novela de personajes, de
conflictos internos, de seres solitarios que se necesitan aunque sus pasados
les atormenten.
Un
libro de prosa muy cuidada que se lee con agrado y que consigue mantener el
interés, incluso en los capítulos en los que parece que no pasa nada. Se
aprecia en todo momento el cuidado que pone la autora en los detalles, y, en alguna
ocasión, nos encontramos con su delicado sentido del humor, contrapunteando una
descripción, como de pasada.
En
resumen, el libro me ha resultado extraño y desasosegante. Los pensamientos del
protagonista remarcan toda la acción y colocan al lector no sólo junto al
personaje principal, sino literalmente dentro de su cabeza, viendo e
interpretando todo lo que ocurre desde su punto de vista. Una novela cuya
lectura engancha.
martes, enero 15, 2019
Francisco Bescós - Cuestionario básico
1.- ¿Por qué escribes?
Al principio lo haces por probarte
a ti mismo. Después lo haces porque parece que no se te da mal, y además te
divierte. Luego sigues haciéndolo porque ya no puedes no hacerlo. Y más
adelante porque por fin has encontrado tu tema, ese que tienes que compartir y
cuyo relato puede salir enriquecido gracias a ti.
2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a
la hora de escribir?
No me puedo permitir nada de eso.
Tengo un trabajo muy absorbente y tres hijos. Escribo cuando me doy de bruces
con un ratito libre. Últimamente aprovecho hasta momentos en la calle,
escribiendo con el móvil.
3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?
Hace unos pocos años te diría que
mi tema era el triunfo y el fracaso, la frustración y el resentimiento, la
deconstrucción del macho alfa, todo lo relacionado con las promesas del éxito
que la crisis se llevó por delante. Desde hace tres años, cuando nació mi hija
con una parálisis cerebral, quien me conoce sabe que mi único tema, recurrente
hasta el repiqueteo incómodo, es la paternidad y la discapacidad
4.- ¿Algún principio o consejo
que tengas muy presente a la hora de escribir?
Sigue adelante con la redacción.
Es más fácil corregir lo que has escrito mal que empezar desde cero porque
aquel día decidiste apagar el ordenador. Además, nunca está tan horrible como
piensas.
5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo
tienen todo planificado desde el principio?
Todo planificado. Una vez que
tienes el mapa, puedes probar atajos o modificar itinerarios, pero teniendo
siempre una hoja de ruta a la que volver, para no perderte.
6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?
Cada año tengo uno, en 2018
podría nombrar Hacia el amanecer, de
Michael Greenberg. Pero suelo citar a Jim Thompson, con sus 1280 almas, todo Joseph Conrad, Patricia
Highsmith… Con los libros y los autores soy poliamoroso.
7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas
publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.
Hace un año publiqué El porqué del color rojo, el segundo
caso protagonizado por la teniente Lucía Utrera, alias La Grande, que me está
dando muchas alegrías. Me premiaron con el Pata Negra en el Congreso de Cine y
Literatura Negra de la Universidad de Salamanca y he recibido críticas muy
halagadoras, sobre todo por el ritmo y el sentido del humor de la novela. Ahora
he cambiado totalmente de tercio, escribo un ensayo literario, casi narrativo,
sobre la discapacidad. Me está costando muchísimo, pero tenía que hacerlo.
Cuando lo termine (se publicará en 2019, si todo va bien), volveré al género de
evasión más evasiva, para despejar todo lo que estoy acumulando.
Francisco Bescós nació en Oviedo, España, en 1979. Estudió la
licenciatura de Comunicación Audiovisual y Publicidad por la Universidad de
Navarra. Trabaja como redactor publicitario en Ogilvy and Mather desde
2004.
Es editor y colaborador habitual
de la revista online Suburbano.net, con sede en Miami. Para ella crea la
columna humorística GMT. Sus Anticrónicas
europeas, fueron recopilados en 2013. En 2014 ganó el XXVII Concurso
Internacional de Relatos Policíacos de la Semana Negra de Gijón.
Su novela, El baile de los penitentes, publicada en 2014, ganó el Premio
Ciudad de Carmona de novela negra.
Sus últimos libros publicados son
El costado derecho (2016) y El porqué del color rojo (2018).
jueves, enero 03, 2019
Elena Casero - Las óperas perdidas de Francesca Scotto
Elena Casero lleva la música
de serie, como le gusta decir, forma parte de su ADN. Su otra gran pasión, por
supuesto, es la literatura. Las óperas
perdidas de Francesca Scotto es su séptimo libro publicado, después de Discordancias (relatos), Luna de perigeo (microrrelatos), Tango sin memoria, Demasiado tarde, Tribulaciones
de un sicario y Donde nunca pasa nada
(novelas). Y en este libro combina sus dos pasiones componiendo una trama
compleja que se desarrolla en el interesante mundo de la ópera.
La historia comienza cuando
el director de orquesta Ricardo Rothernfeld, que al parecer ha encontrado el
manuscrito perdido de una ópera del siglo XVII, firmada por Andrea Montecalvo,
aparece muerto en su despacho por un ataque al corazón. Esto iniciará una
investigación por parte de su secretario personal, Alberto Nebot. Patricia, el
ama de llaves de Ricardo; Anna, la mujer de Alberto; el crítico Ferran Andreu;
el librero Derrian Travis y Karolina, la desaparecida pareja de Ricardo, serán
los personajes que poco a poco recompondrán un rompecabezas muy bien urdido en
el que las piezas irán encajando progresivamente.
Una intriga protagonizada por unos personajes decididos a resolver el misterio de la
autenticidad de esa ópera perdida, compuesta por una mujer. Durante el
recorrido, la novela nos muestra subtramas que nos transportan a la Argentina
posterior al golpe de estado de 1976, o al siglo XVII, informando al lector, de
paso, de interesantes aspectos relacionados con el mundo de la música, no en
vano el personaje de Francesca Scotto está basado en la compositora Francesca
Caccini, según ha confesado la autora en alguna entrevista.
El estilo de Elena Casero es
rápido, sin excesivas divagaciones, y recurre a menudo al recurso del diálogo
para informar al lector de aquello que le interesa saber para seguir el hilo de
la historia. Incluye, además, una lista de enlaces a composiciones musicales
que recomienda para acompañar la lectura, así como un completo glosario de la
gente que interviene en el montaje de una ópera.
Novela inteligentemente
urdida que engancha, por lo que es bueno advertir que si alguien se decide a
empezar su lectura por la noche es posible que amanezca sin haber podido
interrumpirla.
lunes, diciembre 24, 2018
Navidad 2018
Como todos los años, este blog os desea ¡FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO NUEVO!
Y dejo unos videos que espero os gusten.
Y dejo unos videos que espero os gusten.
En primer lugar, una charla TED. Es evidente que los problemas de este mundo se arreglarían si se diera más importancia a la educación.
Me encanta esta charla. Dura 15 minutos, pero creo que vale la pena.
Y como creo que ya he dejado claro mi gusto por los flashmob, aquí traigo este con la canción de Queen Bohemian Rapsody. Por cierto, aprovecho para recomendar la película sobre la vida de Freddie Mercury.
Esta actuación me parece sobrecogedora. Una oportuna denuncia contra el maltrato.
El tema "Shake it out", de Florence + The Machine.
Este baile de Stan Laurel y Oliver Hardy está circulando por las redes con distintos fondos musicales. Es sencillamente genial.
Y, ya puestos, aprovecho para deciros que pronto se estrenará una película sobre la vida de esta inolvidable pareja. Sus protagonistas son John C. Reilly y Steve Coogan.
viernes, diciembre 14, 2018
Carlos Manzano - La azarosa y enigmática vida de Idaira Badiero
La escritura de Carlos Manzano tiene la
capacidad de incomodar a quien se enfrenta a ella. Uno va pasando páginas sin
darse apenas cuenta de que la tensión le va asfixiando sutil pero implacable,
hasta que se ve obligado a detenerse un momento, a tomar aire, a cambiar de
postura. No es un recién llegado, es un escritor con una sólida y coherente
obra. Carlos Manzano es autor de cuatro novelas y dos libros de relatos, además
de haber participado en diversos libros colectivos y haber coordinado la
revista virtual "Narrativas", una trayectoria que debería ser motivo
suficiente para que sus nuevos trabajos recibieran mayor atención mediática.
Su última novela, la quinta en su haber, se
titula La azarosa y enigmática vida de
Idaira Badiero. El título recuerda quizá a los enunciados de los
trovadores, de los narradores callejeros, y no es una cuestión baladí, pues
está directamente relacionada con el tema central de la historia. Dos amigos,
Domingo y Miguel, planean un viaje por Europa cuando, a última hora, se suma al
grupo una muchacha llamada idaira Badiero, que resulta ser la hija de un
escritor del que Miguel es fiel seguidor. Ambos amigos sienten fascinación por
la muchacha, pero de forma diferente, llegando, en el caso de Miguel, que es
además el narrador, a casi idealizarla. En un momento dado, ella se separa del
grupo y decide seguir el viaje por su cuenta, debido a un episodio desagradable
que no revelaré. Algún tiempo después, el protagonista conoce en persona al
escritor Sebastián Badiero, y en un intento por establecer una relación con ese
hombre al que admira, le dice que conoce a su hija y se ofrece a contarle algunas
cosas sobre ella. El escritor y su hija apenas se han visto en muy contadas
ocasiones desde que ella era una niña. Comienza así una relación extraña,
resultando la actitud del narrador casi obsesiva en su intento por imaginar la
vida real de idaira Badiero. Se produce una especie de juego del gato y el
ratón, una investigación que comienza de forma casi inocente y se va
convirtiendo en algo que determina la actitud de Miguel, que llega a
comportarse en algunos momentos como una especie de psicópata, pese a que siga
narrando sus pesquisas con un tono inocente, casi ingenuo.
De este modo, el veterano escritor, que en
algunos momentos expresa ácidas reflexiones sobre su oficio o el mercado
editorial, recibe el relato de la vida de su hija a través de la versión de un
narrador que nos parece poco fiable y que, pese a que suele resultar melindroso
en muchos aspectos, sigue adelante con sus pesquisas, con su deseo de ver sin
ser visto para armar una vida ajena y servirla de un modo atractivo a ese
hombre al que tanto admira.
Podríamos decir que este libro puede leerse de
varias maneras: como una intriga sobre una muchacha huidiza, como el relato de
un ser apocado que se obsesiona por una persona hasta el punto de convertirla
en un personaje, o como la confrontación entre diferentes modos de narrar una
historia. El personaje principal se convierte en un narrador oral preocupado
por mantener el interés de su interlocutor y, de paso, el de los que seguimos
con la lectura todas sus meditaciones. De cualquiera de las formas que
decidamos adoptar a la hora de enfrentarnos a este texto, lo vamos a disfrutar.
El estilo de Carlos Manzano es diáfano y
preciso a la vez. Sus personajes atrapan la atención desde el principio, e
incluso en los momentos en que nos desagradan, nos descubrimos incapaces de
apartar la mirada. Nos conduce por la historia con oficio y nos regala jugosas
reflexiones sobre el mercado editorial y sobre los mecanismos de la ficción,
intercalando diferentes tiempos en la narración y dosificando la historia al
estilo de las mejores obras de intriga. El personaje principal, ese narrador
pusilánime a la vez que tenaz, llega a resultar agobiante y tenebroso, en una
evolución casi imperceptible y asombrosamente eficaz.
Supongo que La
azarosa y enigmática vida de Idaira Badiero no será un libro fácil de conseguir,
algo muy común últimamente, pero les recomiendo que hagan el esfuerzo de
buscarlo, de solicitarlo en su librería o por internet. Seguro que no les
dejará indiferentes.
Enlace a la página web.
martes, diciembre 11, 2018
Golem Fest
El pasado fin de semana se celebró la primera edición (espero que haya muchas más), del Festival de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción de Valencia, bautizado como Golem Fest.
Se programaron gran cantidad de actos en el Centro de Cultura Contemporánea del Carmen los días 7, 8 y 9 de diciembre.
Soy aficionado desde siempre a la novela llamada "de género", consciente de que las fronteras de los géneros están cada vez más difusas, lo cual me encanta. Creo que no he contado nunca que uno de los primeros relatos que me publicaron fue en la revista Solaris, y era de ciencia ficción. También publiqué algún otro en Menhir. Las dos revistas ya han desaparecido.
A veces, que una obra sea incluida en un género concreto depende de cosas tan tontas como el nombre de su editorial o la trayectoria de su autor. Pero así están las cosas por el momento.
Lovecraft, Poe, Philip K. Dick, Robert Silverberg, Stephen King, John Varley... autores que me hicieron disfrutar de la lectura y a los que procuro volver.
Así que me dejé caer por algunos de los actos del festival. Os dejo algunas fotos.
José Luis Rodríguez y su mujer se encargaron del stand de los libros, donde se pudieron encontrar obras de los autores invitados. Además, por supuesto, de ser organizadores del Festival, no en vano José Luis Rodríguez es uno de los más importantes agitadores culturales de la ciudad.
David Roas habló de "El monstruo fantástico posmoderno". Una charla en la que denunció que los monstruos clásicos parecen hacerse más benévolos con el tiempo.
Emilio bueso, acompañado por Ricard Ruiz, presentando su novela Antisolar.
La escritora Ana García, acompañada por Susana Alfonso, presentó su novela El sendero de la palabra.
La escritora Pilar Pedraza recibió el premio Golem de Honor, en un muy merecido homenaje.
La escritora Valeria Correa Fiz presentó su libro La condición animal, acompañada por Herme Cerezo.
El escritor Roberto Sánchez presentó Asesinos de series, acompañado por Elia Barceló.
Ian Watson, acompañado por Cristina Macía como traductora, dio una ponencia titulada "El monstruo, la sirena y el doctor Mengele". ¿Cómo enlazó estos tres asuntos? Fue bastante divertido averiguarlo.
Las prologuistas y antólogas Lola Robles y Teresa López, acompañadas por Elia Barceló y Sofía Rhei, presentaron las interesantes antologías de escritoras españolas de ciencia ficción tituladas Distópicas y Poshumanas.
Teresa López y David Roas presentaron los ensayos de investigación titulados Historia de la ciencia ficción en la cultura española e Historia de los fantástico en la cultura española contemporánea (1900-2015).
José Carlos Somoza y Juan Miguel Aguilera charlaron sobre la libertad creativa y sobre el oficio del escritor.
Lola Robles presentó Regiones extrañas, que ha merecido el Premio Ignotus al Mejor Libro de Ensayo de 2017, acompañada por Yolanda Camacho.
Hubo muchos más actos a los que por desgracia no pude acudir. Se agradece el esfuerzo de este tipo de festivales por acercar obras y autores al público en general. Ah, no lo he dicho, la entrada era gratuita.
Toda la información se puede encontrar en la página web https://golemfest.es/.
martes, noviembre 20, 2018
Justo Serna - Cuestionario básico
1.- ¿Por qué escribes?
Escribo porque es lo que sé
hacer mejor. Eso sí, después de leer y de releer, que son mis dos actividades
preferidas. Si fuera un manitas, las manos efectivamente las emplearía para
fines más prácticos. Como soy un manazas, pienso, cavilo, leo y escribo. De la
fermentación de esas ideas prestadas o propias, algunas egregias y otras
banales, sale lo que escribo. Y al hacerlo me quito de encima una preocupación.
Lo que no piensas, si permanece ahí, sin escribirlo, te ronda en la cabeza,
amenazándote, obsesionándote. Al plasmarlo, al materializarlo, te liberas
momentáneamente y eso te alivia. Lo dejas convertido en escritura que, por
supuesto, será decepcionante. ¿A eso es a lo que llego? Tras tanta cavilación,
¿eso es a lo que alcanzo? Pues sí. Escribir te rebaja los humos y te hace ver
tu limitación expresiva, la poca originalidad. Una idea y un mundo inexpresados
o no escritos siempre tienen brillo. Cuando los expeles pierden fuerza y su
enunciación muestra lo romos que eran. Al final, el lenguaje es préstamo,
tradición, coerción. Pero es también mi respiradero. Al escribir desalojo o
vacío parcialmente ese pequeño ático que es mi cerebro. Como no cabe más, lo
expulso. Dejo así sitio libre para una nueva cavilación, para una nueva
ideación. Y vuelta a empezar.
2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o
manías a la hora de escribir?
¿Manías? Sólo necesito
comodidad, poco ruido. Y luz, más luz. Hace años que no escribo con ordenador.
Me desprendí de mi último Mac hace un tiempo. Se lo regalé a un muchacho muy avispado
que empezaba su carrera profesional. Sin duda le iba a ser más útil que a mí.
Desde hace años escribo con iPad Pro o Mini. Y escribo mejor cuando algo me
irrita, me solivianta, me enerva. Celebrar algo que he leído también me gusta,
por supuesto, pero qué a gusto me quedo cuando critico la estulticia (o lo que
yo considero como tal), la arrogancia, la brutalidad, la cursilería. Por
supuesto, escribo también en el ámbito académico mis monografías, algún libro y
los severos artículos que me piden. Al fin y al cabo, si soy catedrático de
historia es porque produzco textos de historiografía... Pero me estoy dejando.
Desde 1993 me estoy dejando. Prefiero la indisciplina y el placer del texto.
Uno ya tiene su edad.
3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?
Me preocupan el mundo y sus
ficciones. La ignorancia y la brutalidad. Me preocupan las vidas de los otros,
que es tema fascinante: la mía, mi existencia, es común, nimia y bastante
insípida. No me lamento: me gusta por comodidad. Sólo la lectura me saca de
quicio o de mis casillas para llevarme lejos de mí: me pone en riesgo sin
grandes peligros. O eso creo. No leo para corroborar lo que ya sé o para
confirmarme. Leo para desplazarme, para contrariarme y para aprender, sin duda.
Eso que leo me provoca gran preocupación y de ahí las cavilaciones, mis
cavilaciones. Inmediatamente las escribo, convirtiendo el texto en deudor de un
género. Me acojo a las reglas del género que practique en ese momento. Y de
todos el que más me gusta es aquel que Clifford Geertz llamó “géneros
confusos”. O “géneros borrosos”, que es como podría traducirse su expresión blurred
genres.
4.- ¿Algún principio o
consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?
Perdóneseme la segunda persona.
Me digo siempre algo así como: Justo, quien te puede leer no tiene interés
alguno en leerte. Por tanto, debes captar su benevolencia, debes atraerlo al
tema, asunto o escrito. Por importante que sea el objeto, un mal tratamiento
provoca desinterés. Por ello, persuade, razona, argumenta, convence, Justo.
Pero hazlo de manera entretenida. Sin duda hay temas que no se prestan a broma
alguna, pero hay tantos sobre los que se puede escribir con guasa, con ironía.
En todo lo que escribas, Justo, despierta una sonrisa, provoca incluso la risa,
atrae el interés, proporciona datos, administra la información, regala una
erudición y que el cierre complete un círculo, que el final te lleve al punto
de partida.
5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que
lo tienen todo planificado desde el principio?
Si escribo ensayo o alguna
ficción, no me gusta planificar más que lo mínimo: que una palabra te lleve a
otra, que una resonancia te provoque una metáfora, pero metáfora contenida, que
tus adjetivos no se multipliquen, que la amplificación no engorde
innecesariamente tu verbo, que la precisión sea coherencia, que la prosa diga y
comunique. No oscurezcamos la expresión para parecer más sofisticados o
profundos.
6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?
¿Autores o libros de cabecera?
Creo los nombres que pueda decir son muy obvios: Jorge Luis Borges, Umberto
Eco, Gustave Flaubert, Benito Pérez Galdós, Charles Dickens, Pío Baroja,
Antonio Machado, Thomas Mann, Franz Kafka, Hannah Arendt, Antonio Muñoz Molina,
Javier Cercas. Etcétera.
Más que autores o libros de
cabecera, tengo autores o libros en la cabeza, los autores y los libros con los
que brego ahora, con los que ahora disfruto o con los que ahora me irrito, con
los que ahora aprendo. La lectura es una interlocución. Nadie puede conocer a
todas las personas que desearía conocer. Con los libros puedes frecuentar a
quienes quizá jamás conocerás. Mi mundo se amplía, la existencia se prolonga y
yo creo que me quito parte de mi tontería. El tonto no es el inculto, por supuesto.
El tonto es quien vive confortablemente instalado en sus opiniones prestadas,
en el tópico. Yo quiero pensar. No siempre lo logro, claro.
7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que
hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.
Varios libros.
Uno es una ficción: La lengua
es fascista, escrito con Juan Calabuig; otro es propiamente un ensayo: El
pasado no existe; otro pertenece a los géneros confusos: Todo es falso
salvo alguna cosa; otro es un homenaje: Leer el mundo. Visión de Umberto
Eco; y, finalmente, otros dos que he de entregar en las próximas semanas y
que me ilusionan: Historia y ficción. Conversaciones con Javier Cercas y
Microhistoria. Las narraciones de Carlo Ginzburg. Este último lo he escrito
con Anaclet Pons.
Justo Serna
(Valencia, 1959) es catedrático de Historia
Contemporánea
en la Universidad de Valencia. Su especialidad es la Historia cultural.
Entre
sus obras más recientes destacan Leer el mundo. Visión de Umberto Eco
(2017), Todo es falso salvo alguna cosa (2017), La lengua es fascista
(2017, con Juan Calabuig) y El pasado no existe. Ensayo sobre la
Historia (2016), Antonio Muñoz Molina. La letra pequeña (2016), Antonio
Muñoz Molina. El tiempo en nuestras manos (2014) y La imaginación
histórica (2012).
Por
algunas de sus obras ha recibido distintos galardones: el Premio de la Crítica
Valenciana (2008), certamen del que ha sido finalista en varias ocasiones; el
Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos (2012), otorgado por la Fundación
Lara. Etcétera.
Es
publicista y polemista: en esta tarea destaca con obras como La farsa
valenciana (2013) y Bestiario español (2014). Ha sido o es
colaborador de distintos medios de comunicación: El País, Levante-EMV,
infoLibre, Claves o Pasajes.
Es
un activo internauta
martes, noviembre 13, 2018
Olalla García - Cuestionario básico
1.- ¿Por qué escribes?
Escribo desde
pequeña. Incluso cuando no publicaba llenaba cuadernos y cuadernos de apuntes,
observaciones, historias… Para mí es una necesidad y un motivo de alegría, una
de las razones que hacen que sea más fácil levantarse de la cama por la mañana.
2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a
la hora de escribir?
No soy demasiado maniática. Tengo
mi lugar de trabajo organizado como más me gusta, por supuesto. Pero, con un
cuaderno y un bolígrafo puedo escribir en cualquier sitio. De hecho, a veces es
bueno escribir en el tren, en el parque… Cambiar de ambiente y de rutina puede alimentar
la inspiración.
3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?
Me interesan las tramas que
tratan sobre la libertad del individuo, la lucha por mantener la fidelidad a
uno mismo y a los propios principios en un mundo que muchas veces nos presiona
para ceder, para amoldarnos a las reglas ajenas. También me preocupa
enormemente la intolerancia, que tanto daño ha hecho y está haciendo a muchas
personas. Son temas que pueden tratarse en cualquier tipo de género y tendencia
narrativa (por ejemplo, en la novela histórica, que yo cultivo). Además, mis
últimas dos novelas están ambientadas en el mundo de los libros (una en el
siglo XXI y otra en el XVI), haciendo especial hincapié en temas como el valor
de la cultura y la libertad de expresión.
4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de
escribir?
Escribir es una actividad
tremendamente exigente, que puede pasar factura al escritor. Creo que es muy
importante ser honesto con uno mismo en cuanto a los temas que nos gusta tratar
y la forma de tratarlos, no intentar escribir como otras personas querrían que
lo hiciéramos. También es fundamental plantearse objetivos realistas con
respecto a la cantidad de trabajo que podemos abarcar cada día y no forzarnos
en demasía.
5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo
tienen todo planificado desde el principio?
Ni una cosa ni la otra. Digamos
que tengo clara en mi cabeza la trama principal y la historia que quiero
contar. Pero luego, al ir escribiendo las escenas concretas, pueden ir
surgiendo detalles y situaciones inesperadas. Si son lo bastante interesantes,
pueden llegar a modificar la línea argumental, a introducir personajes nuevos… Generalmente,
la historia que termino escribiendo es bastante parecida a la que tenía pensada
al principio, pero mucho más rica en profundidad y matices. Y puede producirse
algún cambio importante, claro que sí, siempre que mejore la historia.
6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?
He leído mucho y hay un buen
número de autores y libros que me gustan. Soy bastante ecléctica en cuanto a
temáticas, estilos, géneros, épocas… Además, leo muchísimo ensayo, es algo
indispensable para quien escribe novela histórica. Lo que sí puedo hacer es
citar dos títulos de ficción que he leído este último año y me han gustado
mucho: El año de la liebre, de Arto Paassilina,
y la tetralogía Dos amigas, de Elena
Ferrante.
7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas
publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.
Mi última novela se titula El taller de libros prohibidos. Está
ambientada en 1572, en el mundo de las librerías y las imprentas. El rey Felipe
II y la Inquisición ejercían un control férreo sobre los libros que circulaban
en los territorios de la corona española, intentando que no se difundieran
ideas contrarias al pensamiento oficial. Es la época de la Contrarreforma, de
los Índices de libros prohibidos, de requisiciones forzadas en librerías y
procesos inquisitoriales contra impresores, que llegaron a sufrir terribles
condenas por herejía e incluso la muerte en la hoguera. He querido rendir un
homenaje a todos aquellos que se dedicaron a los libros en una época tan
arriesgada.
Olalla García (Madrid, 1973) es escritora, traductora literaria y
docente. Estudió Historia en la Universidad de Alcalá y realizó cursos de
especialización en Salamanca, Bolonia y París. Actualmente trabajar como profesora
de literatura para su alma mater.
Ha publicado cinco novelas
históricas ambientadas en la Antigüedad Tardía y el Siglo de Oro: Ardashir,
rey de Persia (Suma, 2005), Las puertas de seda (Espasa,
2007), El jardín de Hipatia (Espasa, 2009), Rito de
paso (B 2014) y El taller de
libros prohibidos (B, 2018) También es autora de un thriller ambientado en el mundo literario contemporáneo: En tierra de Nadie (Pàmies, 2016).
Habla varios idiomas y ha
traducido al castellano numerosas obras de autores clásicos y modernos,
trabajando con autores de la talla de Voltaire, Stendhal o Flaubert. Colabora
estrechamente con diversas editoriales desde hace trece años, como escritora,
traductora y lectora.
martes, noviembre 06, 2018
Angie Pagnotta - Cuestionario básico
1.- ¿Por qué escribes?
Escribo porque necesito decirme con palabras. Porque no encontré
un modo más eficaz de expresar, de sentir y de vivir. Escribo porque desde
pequeña encontré en la escritura la forma exacta de conectarme con mi silencio,
en equilibrio con las emociones y las palabras, pero también en equilibrio con
el mundo, con el entorno. También escribo porque es tentador y placentero,
porque le pone a mis pensamientos toda la libertad y la fluidez que a veces no
me permito cuando hablo.
2.- ¿Cuáles son tus costumbres,
preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?
Mis costumbres son versátiles, puedo escribir
en casi cualquier lugar: servilletas, libretas ajenas, papeles encontrados,
bordes de anotadores, notas del celular, mails que me envío a mí misma,
cuadernos, computadora, todo me viene bien. Como preferir, prefiero el silencio
casi siempre y cuando corrijo a veces escucho una playlist de piano que me armé
en Spotify. Algunas otras veces vuelvo a preferir el silencio o mi voz leyendo
en voz alta, algo a lo que me vengo acostumbrando últimamente y me funciona muy
bien. ¿Manías? pocas, casi una sola: tener mate para escribir. Antes eran
cigarrillos pero dejé de fumar, así que ahora es mate, o su equivalente que
puede ser té o café. En algunas ocasiones una copa de vino y en aún más contadas
excepciones una medida de whisky.
3.- ¿Cuáles dirías que son tus
preocupaciones temáticas?
Las relaciones humanas, el amor, el cómo nos entendemos y nos
conectamos con los demás y casi siempre, todo esto va relacionado en mi
escritura en cómo las personas nos sentimos respecto a esas conexiones que
establecemos. Me interesa mucho indagar eso, indagar el monólogo interior de
cada personaje a fin de que se tope con verdades absolutas, con el ridículo,
con las sensaciones más extrañas y con el placer. Creo que esas son mis
temáticas: el amor, el placer y cómo se convive con esos vaivenes.
4.- ¿Algún
principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?
Como toda práctica requiere dedicación, horas de viaje en la misma
ruta y la constancia suficiente que supone cualquier oficio. Quien quiera
escribir debe saber que hacerlo supone leer mucho, muchísimo, casi no se puede
escribir de otro modo más que leyendo. Y si quien escribe quiere publicar,
entonces hay que abrir la mente al rechazo editorial, a los tiempos de
publicación, a que incluso pueda pasar mucho tiempo sin que te publiquen: y eso
está bien. Cada paso es un proceso necesario de la construcción de la
escritura, incluso los malos tragos (que también los hay), pero sobran los
buenos momentos: escribir es entrar en comunión con uno mismo, para luego
entrar en comunión con el lector, para estar ahí incluso cuando uno esté en una
ciudad y el lector en otra, escribir supone una intimidad tan bonita que lo que
tengo muy presente a la hora de escribir es buscar siempre esa intimidad.
5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la
historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?
Cuando comencé a escribir era de planificar la historia y me
aburría terriblemente. Con el correr de las lecturas, las miradas y el tiempo
me di cuenta que debía dejarme llevar por mis propias palabras y por la
construcción de la ficción que yo misma voy creando, por lo que yo llamo “el
instinto a la hora de escribir’’, un mecanismo casi silencioso que dicta una
voz, un ritmo, un pulso, un modo: eso es más importante que la historia en sí,
ya todo está escrito, pero no están escritos los detalles, los modos, el
relieve o las texturas.
6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de
cabecera?
Mis autores de cabecera son Fogwill, Clarice Lispector, Alejandra
Pizarnik, David Foster Wallace, J. M. Coetzee, Paul Auster, Carver, Pablo
Ramos, Marguerite Duras, Cortázar, Roberto Bolaño…hay muchos y lo bueno es que
permanentemente encuentro nuevos para sumar a la lista.
7.- ¿Podrías hablarnos de tu último
proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o
estés escribiendo.
Mi último libro es Los desiertos efímeros un poemario que llegó inesperadamente, y
digo esto porque no estaba en mis planes escribirlo, pero sucedió y bienvenido
sea. El libro saldrá hacia el 20 de octubre y se podrá conseguir en Argentina
en librerías y para el resto del mundo a través de la tienda de la editorial
Peces de Ciudad. En este libro me concentré en aquellos espacios que parecen
ser desierto, donde la desolación, el miedo, la bronca o el dolor parecieran
ser eternos y perturbadores y, sin embargo, cambiando el cristal, dejando pasar
el tiempo y viendo las cosas desde otra perspectiva, notamos que son efímeros,
son pasajeros y se pueden atravesar. Hay grandes dolores, pero también hay
grandes esperanzas de fondo y eso me gustaba pensar y rescatar al escribirlo.
Es mi segundo libro, el primero fue Memoria
de lo posible, un libro de once relatos y cuentos que está por agotar su
segunda edición. Lo que estoy escribiendo actualmente es una novela que se
llama Derrumbe y que tiene el pulso de lo erótico, el amor y las
relaciones íntimas en una pareja que se encuentra y desencuentra
constantemente.
Angie Pagnotta es escritora y periodista. En 2012 fundó Revista Kundra
–literatura aleatoria– y el portal de arte y cultura Baires Digital.
Tiene una columna literaria en el programa de radio Cuentos Criollos
donde recomienda autores y libros. Trabaja como periodista en medios de
Argentina y Europa, escribiendo crónicas de viajes, entrevistas, perfiles y
notas del ámbito cultural y artístico. Sus libros publicados son Memoria
de lo posible (2017, Peces de Ciudad) y Los desiertos efímeros
(2018, Peces de Ciudad). Escribió el libro de cuentos Un segundo antes y
la novela Nada que no quieras, ambos materiales inéditos. Conduce Nunca
se sabe junto a Tommy Tow, programa de radio emitido por La
Desterrada. Es Co-Fundadora de ENGRAMM,
una plataforma cultural y artística que une Buenos Aires y Berlín.
Contacto con la autora:
angie.pagnotta87@gmail.com
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