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lunes, junio 09, 2014

Jardines de Medardo Fraile

El día 3 de Abril de 2014, la Junta Municipal del Distritode Chamartín, en sesión ordinaria, adoptó varios asuntos entre los que destaco el siguiente:

6. Aprobar por unanimidad, para su elevación al órgano competente a través del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, la propuesta de asignación de "Jardín o Jardines de Medardo Fraile" al espacio público entre las calles Santa Hortensia, Clara del Rey, Canillas y Puenteareas calificado como Verde Básico de Sistema Local en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid.

Esta es una noticia importante y no somos pocos quienes la esperábamos.

En Abril de 2013 se celebró un homenaje poético al que ya hice referencia en este blog. Pueden verlo AQUÍ.

Quiero pues dejar constancia de este reconocimiento merecido y justificado a un autor que vive en el corazón de quienes le conocieron y que no deja indiferentes a sus lectores.

Este es el vídeo que realizaron Eduardo Cano, Adrián Gualdoni y Julio Jurado sobre el acto poético en el que se pedía que ese mismo espacio, frente al domicilio del autor, llevara su nombre, tal como acaba de aprobarse. Dicho homenaje fue, por supuesto, seguido por una petición formal respaldada por muchísimos nombres del mundo de la cultura.


viernes, mayo 02, 2014

LAS EQUIVOCACIONES – un relato de Medardo Fraile

Medardo Fraile, sobre esta historia, dijo: "Las equivocaciones es casi un presagio de lo que iba a ser mi vida". Pero este comentario no deja de ser una broma del autor. La historia está contada en tercera persona y con un tono desenfadado, jocoso a veces, que se mete en la cabeza del protagonista, y, una vez ahí, ya no se separa de él. Destaca el uso de los diálogos como elementos dinamizadores de la acción, no sólo en cuanto a agilidad estilística sino también como recurso para expresar el paso del tiempo. 

El relato nos cuenta la historia de Lorenzo (los personajes de Medardo Fraile siempre están identificados por su nombre), un personaje del que se compadece la voz narradora por su sufrimiento absurdo, una angustia que viene dada por las equivocaciones de la gente con respecto a él, que deben ser habituales, y a las que el protagonista da mucha importancia porque piensa que deben tener algo de verdad. Aquí está el asunto central del relato, o uno de ellos. Toda la historia gira en torno a la identidad. A partir de este momento el cuento es un alarde de estilo, de pericia narrativa. Somos quienes somos por una mera cuestión de azar, así que, del mismo modo, podríamos haber sido otro: nuestro destino es uno pero podría ser cualquiera. 

 A nuestro protagonista suelen atribuirle identidades que no son suyas. Somos testigos de las confusiones que lo atormentan. La historia avanza en el tiempo subrayando que esas equivocaciones son una constante en su vida. Intenta serenarse, recordar quién es en realidad, reafirmarse, para lo cual repasa sus orígenes, únicos, su identidad. Pero claro, "¡Qué mundo de posibilidades le brindaba la gente!" En la mili le preguntan si es de caballería cuando en realidad es de infantería. O es confundido con un ingeniero. O le preguntan si se llama Francisco en vez de Lorenzo, lo cual le perturba: "Pero lo que le preocupaba, lo misterioso para él, era que podía haberse llamado Francisco lo mismo que Lorenzo". 

Lorenzo es inconformista, pero también es un perdedor. Muchos de los protagonistas de las historias de Medardo Fraile sueñan con ser alguien, con cambiar el destino, con huir de la trampa de las convenciones, aunque suelen fracasar y las cosas quedarse como estaban. En este caso, en una divertida escena final en la que la mayor parte de las descripciones son sustituidas por una línea de diálogo, Lorenzo asumirá el equívoco, decide convertirse en otro, aunque todo hace pensar que esa identidad no durará demasiado tiempo.



viernes, febrero 01, 2013

Medardo Fraile - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Habrá que preguntárselo al Altísimo.
No quiero extenderme pero, a los 8 años había leído ya El Criticón, de Gracián y algunos poemas de Antonio Machado (que, a los 10 años, fue mi profesor de Francés en primero de bachillerato). Un día escribí un poemilla sobre un pájaro “precioso” (los pájaros me han interesado toda la vida, hasta hoy mismo, y ellos bien lo saben cada mañana). Y en el colegio, le conté al maestro en verso lo que había hecho en unas vacaciones, que había que escribir en prosa. He escrito siempre y, a los 17 años, publicaba ya –y cobraba- las colaboraciones que me pedían en una revista.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Prefiero escribir por la tarde, en paz y con tiempo de sobra. En la mesa tiene que haber papeles y libros rodeándome; si en la mesa hubiera solo papel para escribir y un bolígrafo, me sentiría perdido. A mi derecha, hay siempre más de 30 bolígrafos negros y azules, pero también verdes y rojos, esperando su hora, y escribo siempre a mano en mitades de A4. Corrijo escribiendo, luego lo paso al ordenador y lo corrijo de nuevo, vuelvo a pasarlo al ordenador ya corregido y lo corrijo otra vez (cada vez menos), hasta que me parece incorregible.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Todo lo que nos concierne en la Tierra a los humanos. Lo extraterrestre, me suele importar poco y, en general, me aburre.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No dejar ni una palabra que no te convenza, aunque buscar otra te quite el sueño. Recordar que lo que tú escribes va a ir firmado con tu nombre.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Básicamente sé lo que voy a escribir pero, al escribirlo, no tengo ningún inconveniente en que la historia me guíe la mano, siempre que no se empeñe en divagar o contarme otra cosa.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mis libros de cabecera ahora son los que voy leyendo de momento: la formidable biografía de Jerusalén, de Simon Sebag Montefiore, Rubicón, de Tom Holland, y un estupendo libro de Enrique Lafuente Ferrari, De Trajano a Picasso, editado en 1962.


7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Los libros que he publicado este año son A media página y la reedición de mi única novela, Laberinto de fortuna, y lo último que he escrito (lo terminé ayer) es un cuento titulado Sycamore Gardens, que formará parte de un nuevo libro de relatos, muy avanzado ya.





Medardo Fraile (Madrid, 1925)  pertenece al grupo de escritores denominado Generación del Medio Siglo, que incluye otros nombres esenciales de las letras hispanas del último siglo (Aldecoa, Martín Gaite, Matute, Sánchez Ferlosio...). Además de colaborar en infinidad de diarios y revistas, dentro y fuera de España, desde 1954 ha publicado cerca de cuarenta libros de diversos géneros, sobre todo de relatos, como Cuentos con algún amor (1954), A la luz cambian las cosas (1959), Cuentos de verdad (1964), Descubridor de nada y otros cuentos (1970), Ejemplario (1979), Contrasombras (1998), Los ladrones del paraíso (1999), Años de aprendizaje (2001), y Antes del futuro imperfecto (2010). También ha escrito teatro, fue autor y fundador de Arte Nuevo, primer teatro de ensayo de la posguerra. Su obra El hermano ha sido representada, radiada, televisada y publicada varias veces. En 2009 aparecieron sus memorias, tituladas El cuento de siempre acabar (Pre-Textos, 2009).  Su novela Autobiografía (1986) acaba de ser reeditada con el titulo Laberinto de fortuna (Menoscuarto, 2012). Es autor de estudios literarios, ensayo y artículos periodísticos, recogidos en libros como Samuel Ros (1904-1945): hacia una generación sin crítica (1972), La penúltima Inglaterra (1973), Entre paréntesis (1988), La familia irreal inglesa (1993), Documento Nacional (1997), La letra con sangre: estudios literarios (2001), Entradas de cine (2008) y A media página (2012). Ha merecido importantes galardones, entre los que sobresale el Premio Nacional de la Crítica (1964) pero también ha sido Premio Sésamo (1956), Premio de La Estafeta Literaria (1970) y Hucha de Oro (1971). Entre los muchos reconocimientos que ha recibido, ha sido condecorado en varias ocasiones, la última con la Encomienda de Número de la Real Orden de Isabel la Católica.
Ochenta cuentos suyos han aparecido en antologías propias o colectivas en dieciocho países de Europa, Asia, África, Estados Unidos e Hispanoamérica. La más completa edición de sus cuentos completos se publicó con el título Escritura y verdad (Páginas de espuma, 2004), en edición de Ángel Zapata. Vive en Escocia y es catedrático emérito de la Universidad de Strathclyde (Glasgow). 

domingo, noviembre 18, 2012

Presentación de la novela de Medardo Fraile

Medardo Fraile estuvo acompañado por José Ángel Zapatero, editor de Menoscuarto, responsable por tanto de la magnífica edición de Laberinto de fortuna, y por el escritor José María Merino, que hizo un minucioso y completo análisis de la novela. El propio Medardo relató la trayectoria del libro desde su aparición. 




Fue una velada muy interesante en la que se respiraba un aire de complicidad entre todos los que estábamos allí, sin duda por la evidente admiración que sentíamos hacia el autor. 




Fue un lujo poder saludar de nuevo a Angelina Lamelas, a Ángel Zapata, a Inés Mendoza, a Julio Jurado o a Víctor García Antón, por citar sólo algunos pocos nombres de los que acudieron a la cita.




Por cierto, en la Librería Alberti, que acogió el evento, me enteré de la reciente aparición de un nuevo libro de José María Marino: El río del Edén.


martes, noviembre 13, 2012

La novela de Medardo Fraile



Medardo Fraile es reconocido principalmente como autor de cuentos, pero escribió una novela. La tituló Laberinto de fortuna. La escribió, según ha explicado en alguna ocasión, para contarle a su hija cómo habían sido unos pocos años de su infancia en Madrid. Son los años que preceden a la muerte de la madre del autor. Mientras buscaba editor, apareció otro libro con el mismo título, por lo que decidió rebautizar su novela como Autobiografía, y así se editó, en Prensa y Ediciones Iberoamericanas, en Octubre de 1986. 





En sus memorias escribe: “Recibí una carta de un joven, del que fui profesor en el Maeztu y no recordaba el nombre. Era poeta, acababa de crear una editorial y quería iniciarla con un libro mío. Le envié mi novela, Autobiografía, casi de regalo, y él la publicó y, algo después, mi segunda colección de artículos, Entre paréntesis. Su nombre es José María de Montells y Galán, y él, por decirlo así, inició en España mi resurrección literaria, porque la novela —mal distribuida y apenas vendida— tuvo pocas pero entusiastas reseñas, una de ellas del escritor, siempre interesante, Pedro Antonio Urbina, y otra de mi prolífico compañero de cuentos, hoy injustamente olvidado, Jorge Ferrer-Vidal”.

Ahora se reedita la novela de Medardo Fraile, con su título original, Laberinto de fortuna, en la editorial Menoscuarto, lo cual es todo un acontecimiento.
El libro se presenta este viernes, 16 de Noviembre, en la Librería Alberti de Madrid.




«Esta nueva edición en Menoscuarto pone este libro, por fin, entre la gente que lo vio nacer —los españoles—, con su título primero y original, Laberinto de fortuna, que nunca debí de haber cambiado.» 
Medardo Fraile.