martes, noviembre 13, 2018

Olalla García - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?           

Escribo desde pequeña. Incluso cuando no publicaba llenaba cuadernos y cuadernos de apuntes, observaciones, historias… Para mí es una necesidad y un motivo de alegría, una de las razones que hacen que sea más fácil levantarse de la cama por la mañana.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No soy demasiado maniática. Tengo mi lugar de trabajo organizado como más me gusta, por supuesto. Pero, con un cuaderno y un bolígrafo puedo escribir en cualquier sitio. De hecho, a veces es bueno escribir en el tren, en el parque… Cambiar de ambiente y de rutina puede alimentar la inspiración.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me interesan las tramas que tratan sobre la libertad del individuo, la lucha por mantener la fidelidad a uno mismo y a los propios principios en un mundo que muchas veces nos presiona para ceder, para amoldarnos a las reglas ajenas. También me preocupa enormemente la intolerancia, que tanto daño ha hecho y está haciendo a muchas personas. Son temas que pueden tratarse en cualquier tipo de género y tendencia narrativa (por ejemplo, en la novela histórica, que yo cultivo). Además, mis últimas dos novelas están ambientadas en el mundo de los libros (una en el siglo XXI y otra en el XVI), haciendo especial hincapié en temas como el valor de la cultura y la libertad de expresión.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Escribir es una actividad tremendamente exigente, que puede pasar factura al escritor. Creo que es muy importante ser honesto con uno mismo en cuanto a los temas que nos gusta tratar y la forma de tratarlos, no intentar escribir como otras personas querrían que lo hiciéramos. También es fundamental plantearse objetivos realistas con respecto a la cantidad de trabajo que podemos abarcar cada día y no forzarnos en demasía.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Ni una cosa ni la otra. Digamos que tengo clara en mi cabeza la trama principal y la historia que quiero contar. Pero luego, al ir escribiendo las escenas concretas, pueden ir surgiendo detalles y situaciones inesperadas. Si son lo bastante interesantes, pueden llegar a modificar la línea argumental, a introducir personajes nuevos… Generalmente, la historia que termino escribiendo es bastante parecida a la que tenía pensada al principio, pero mucho más rica en profundidad y matices. Y puede producirse algún cambio importante, claro que sí, siempre que mejore la historia.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

He leído mucho y hay un buen número de autores y libros que me gustan. Soy bastante ecléctica en cuanto a temáticas, estilos, géneros, épocas… Además, leo muchísimo ensayo, es algo indispensable para quien escribe novela histórica. Lo que sí puedo hacer es citar dos títulos de ficción que he leído este último año y me han gustado mucho: El año de la liebre, de Arto Paassilina, y la tetralogía Dos amigas, de Elena Ferrante.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Mi última novela se titula El taller de libros prohibidos. Está ambientada en 1572, en el mundo de las librerías y las imprentas. El rey Felipe II y la Inquisición ejercían un control férreo sobre los libros que circulaban en los territorios de la corona española, intentando que no se difundieran ideas contrarias al pensamiento oficial. Es la época de la Contrarreforma, de los Índices de libros prohibidos, de requisiciones forzadas en librerías y procesos inquisitoriales contra impresores, que llegaron a sufrir terribles condenas por herejía e incluso la muerte en la hoguera. He querido rendir un homenaje a todos aquellos que se dedicaron a los libros en una época tan arriesgada.



Olalla García (Madrid, 1973) es escritora, traductora literaria y docente. Estudió Historia en la Universidad de Alcalá y realizó cursos de especialización en Salamanca, Bolonia y París. Actualmente trabajar como profesora de literatura para su alma mater.
Ha publicado cinco novelas históricas ambientadas en la Antigüedad Tardía y el Siglo de Oro: Ardashir, rey de Persia (Suma, 2005), Las puertas de seda (Espasa, 2007), El jardín de Hipatia (Espasa, 2009), Rito de paso (B 2014) y El taller de libros prohibidos (B, 2018) También es autora de un thriller ambientado en el mundo literario contemporáneo: En tierra de Nadie (Pàmies, 2016).
Habla varios idiomas y ha traducido al castellano numerosas obras de autores clásicos y modernos, trabajando con autores de la talla de Voltaire, Stendhal o Flaubert. Colabora estrechamente con diversas editoriales desde hace trece años, como escritora, traductora y lectora.


martes, noviembre 06, 2018

Angie Pagnotta - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque necesito decirme con palabras. Porque no encontré un modo más eficaz de expresar, de sentir y de vivir. Escribo porque desde pequeña encontré en la escritura la forma exacta de conectarme con mi silencio, en equilibrio con las emociones y las palabras, pero también en equilibrio con el mundo, con el entorno. También escribo porque es tentador y placentero, porque le pone a mis pensamientos toda la libertad y la fluidez que a veces no me permito cuando hablo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Mis costumbres son versátiles, puedo escribir en casi cualquier lugar: servilletas, libretas ajenas, papeles encontrados, bordes de anotadores, notas del celular, mails que me envío a mí misma, cuadernos, computadora, todo me viene bien. Como preferir, prefiero el silencio casi siempre y cuando corrijo a veces escucho una playlist de piano que me armé en Spotify. Algunas otras veces vuelvo a preferir el silencio o mi voz leyendo en voz alta, algo a lo que me vengo acostumbrando últimamente y me funciona muy bien. ¿Manías? pocas, casi una sola: tener mate para escribir. Antes eran cigarrillos pero dejé de fumar, así que ahora es mate, o su equivalente que puede ser té o café. En algunas ocasiones una copa de vino y en aún más contadas excepciones una medida de whisky.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Las relaciones humanas, el amor, el cómo nos entendemos y nos conectamos con los demás y casi siempre, todo esto va relacionado en mi escritura en cómo las personas nos sentimos respecto a esas conexiones que establecemos. Me interesa mucho indagar eso, indagar el monólogo interior de cada personaje a fin de que se tope con verdades absolutas, con el ridículo, con las sensaciones más extrañas y con el placer. Creo que esas son mis temáticas: el amor, el placer y cómo se convive con esos vaivenes.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Como toda práctica requiere dedicación, horas de viaje en la misma ruta y la constancia suficiente que supone cualquier oficio. Quien quiera escribir debe saber que hacerlo supone leer mucho, muchísimo, casi no se puede escribir de otro modo más que leyendo. Y si quien escribe quiere publicar, entonces hay que abrir la mente al rechazo editorial, a los tiempos de publicación, a que incluso pueda pasar mucho tiempo sin que te publiquen: y eso está bien. Cada paso es un proceso necesario de la construcción de la escritura, incluso los malos tragos (que también los hay), pero sobran los buenos momentos: escribir es entrar en comunión con uno mismo, para luego entrar en comunión con el lector, para estar ahí incluso cuando uno esté en una ciudad y el lector en otra, escribir supone una intimidad tan bonita que lo que tengo muy presente a la hora de escribir es buscar siempre esa intimidad.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Cuando comencé a escribir era de planificar la historia y me aburría terriblemente. Con el correr de las lecturas, las miradas y el tiempo me di cuenta que debía dejarme llevar por mis propias palabras y por la construcción de la ficción que yo misma voy creando, por lo que yo llamo “el instinto a la hora de escribir’’, un mecanismo casi silencioso que dicta una voz, un ritmo, un pulso, un modo: eso es más importante que la historia en sí, ya todo está escrito, pero no están escritos los detalles, los modos, el relieve o las texturas.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mis autores de cabecera son Fogwill, Clarice Lispector, Alejandra Pizarnik, David Foster Wallace, J. M. Coetzee, Paul Auster, Carver, Pablo Ramos, Marguerite Duras, Cortázar, Roberto Bolaño…hay muchos y lo bueno es que permanentemente encuentro nuevos para sumar a la lista.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Mi último libro es Los desiertos efímeros un poemario que llegó inesperadamente, y digo esto porque no estaba en mis planes escribirlo, pero sucedió y bienvenido sea. El libro saldrá hacia el 20 de octubre y se podrá conseguir en Argentina en librerías y para el resto del mundo a través de la tienda de la editorial Peces de Ciudad. En este libro me concentré en aquellos espacios que parecen ser desierto, donde la desolación, el miedo, la bronca o el dolor parecieran ser eternos y perturbadores y, sin embargo, cambiando el cristal, dejando pasar el tiempo y viendo las cosas desde otra perspectiva, notamos que son efímeros, son pasajeros y se pueden atravesar. Hay grandes dolores, pero también hay grandes esperanzas de fondo y eso me gustaba pensar y rescatar al escribirlo. Es mi segundo libro, el primero fue Memoria de lo posible, un libro de once relatos y cuentos que está por agotar su segunda edición. Lo que estoy escribiendo actualmente es una novela que se llama Derrumbe y que tiene el pulso de lo erótico, el amor y las relaciones íntimas en una pareja que se encuentra y desencuentra constantemente.



Angie Pagnotta es escritora y periodista. En 2012 fundó Revista Kundra –literatura aleatoria– y el portal de arte y cultura Baires Digital. Tiene una columna literaria en el programa de radio Cuentos Criollos donde recomienda autores y libros. Trabaja como periodista en medios de Argentina y Europa, escribiendo crónicas de viajes, entrevistas, perfiles y notas del ámbito cultural y artístico. Sus libros publicados son Memoria de lo posible (2017, Peces de Ciudad) y Los desiertos efímeros (2018, Peces de Ciudad). Escribió el libro de cuentos Un segundo antes y la novela Nada que no quieras, ambos materiales inéditos. Conduce Nunca se sabe junto a Tommy Tow, programa de radio emitido por La Desterrada. Es Co-Fundadora de ENGRAMM, una plataforma cultural y artística que une Buenos Aires y Berlín.
Su blog literario es www.matesliterarios.blogspot.com
Contacto con la autora: angie.pagnotta87@gmail.com

miércoles, octubre 31, 2018

Festival Eñe 2018

El sábado 20 de Octubre visité el Festival Eñe, que se celebró ese fin de semana en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, como todos los años. Un encuentro literario que me resulta muy estimulante y que, en esta ocasión, tenía la entrada gratuita.


El primer acto al que acudí fue uno titulado "¿Dónde están las lesbianas?". Participaban las escritoras Pilar Bellver e Isabel Franc y la editora y librera Mili Hernández, moderadas por la escritora Gema Nieto, que acaba de publicar en Dos Bigotes la novela Haz memoria. Hablaron sobre las dificultades que ha tenido que vencer la literatura lésbica, los prejuicios a los que se ha enfrentado, y lo difícil que sigue siendo aún que la literatura de temática LGTBI se haga visible.





En el teatro Fernando de Rojas, Marcos Giralt Torrente y Pablo Simonetti, moderados por Carmen Gallardo, hablaban sobre la familia en un debate que respondía al título de "La familia como catástrofe". Intentaron definir la familia, acotarla, aunque parece que el concepto conseguía resultar esquivo. La familia contiene el mundo, pero también puede ser opresiva. Se suele hablar de la familia tradicional, la que responde a la idea del estereotipo ideológico de derechas, sin tener en cuenta que puede haber múltiples modelos de familia. En la familia, los miembros suelen adoptar un rol, por lo que no hay que confundir conducta con identidad.




En el tiempo de la comida aproveché para recorrer la Gran Vía, ahora levantada por obras que la hacen incómoda, aunque consiga conservar su atractivo. 


La Casa del Libro está en reformas y el edificio presenta un aspecto casi fantasmal.

Me acerqué a la Librería Cervantes y Cía, en la calle Pez, nº 27, y compré el último libro de Kureishi.


La tarde la empecé acudiendo a la tertulia que sobre los barrios mantuvieron los escritores Sergio del Molino, Pablo Gutiérrez y Javier Pérez Andújar. Se habló del barrio como un territorio hostil del que, sin embargo, se sentía añoranza. Se habló de la pobreza, de la precariedad de la vida, de lo lejano que les parecía que pudiera existir gente con piscina o biblioteca en sus casas. Al final, Pérez Andújar se adueñó de la tertulia. Dijo que el escritor siempre habla por sí mismo, que no tiene que dar voz a los más desfavorecidos, no tiene que ser el portavoz de nadie. A continuación, dijo que si pasaba las tardes de domingo viendo la serie "Colombo", ya estaba claro que no pertenecía a una clase social que pudiera permitirse ir de excursión o pasar el fin de semana en una segunda vivienda. "Colombo", por cierto, era una serie magnífica cuyas virtudes fueron desgranadas por el escritor con el apasionamiento propio de un fan.






Almudena Grandes (a quien le acaban de conceder el Premio Nacional de Narrativa por su obra Los pacientes del doctor García) e Ignacio Martínez de Pisón hablaron sobre literatura histórica, moderados por Aroa Moreno. La dificultad de recrear ciertos acontecimientos, de elegir detalles para su descripción, dar vida y voz a testigos de grandes hechos, pero colocando el foco en los personajes y no en las gestas, fueron algunas de las cosas que se debatieron. Se habló de cómo ha cambiado el proceso de documentación gracias a internet. Y se afirmó que no es novela histórica la que trata asuntos que todavía influyen en el presente.





Los escritores Jorge Eduardo Benavides, Fernanda Trías, Evelio Rosero y Renato Cisneros conversaron sobre las dificultades de ser escritor en América Latina.






A la escritora Gioconda Belli se le concedió el II Premio Eñe por toda su trayectoria literaria, motivo por el cual mantuvo un interesante diálogo con Jesús Ruiz Mantilla.



Gabriela Ybarra y Juan José Millás, moderados por la periodista Montserrat Domínguez, hablaron de las dificultades de la primera persona a la hora de narrar una historia, del punto de vista, de la dificultad de decidir dónde se coloca el foco de la narración, desde dónde se va a contar. Hay primeras personas que suenan frías y objetivas mientras que una tercera persona puede llegar a identificarse con el personaje principal. 




Álvaro Colomer y Lea Vélez hablaron sobre el mundillo literario, el uso de las redes sociales por parte de los escritores. 


En el denominado Salón de Columnas se dieron cita las escritoras Edurne Portela, Mónica Ojeda y Sara Mesa para reivindicar su derecho a tratar temas escabrosos, duros, violentos o crueles sin que se las mire de forma rara o con desconfianza.
Respetando a las mujeres que escriben lo que suele identificarse como literatura femenina (novela romántica especialmente), una autora puede tratar temas incómodos con la misma solvencia que un autor.





Por último, llegué al final del debate entre Lara Moreno y Octavio Salazar, moderados por María Tena, sobre literatura moral y literatura inmoral, o más bien, sobre si la literatura debe plantearse ciertas líneas rojas que no debería franquear. Se preguntaron, por ejemplo, si era lícito convertir a una persona real en un personaje de ficción. 





Hubo más charlas a las que me hubiera gustado acudir, pero la coincidencia en los horarios lo hizo imposible. Así y todo fue un día intenso y muy interesante.

jueves, octubre 25, 2018

Luis Leante - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Principalmente porque disfruto haciéndolo. Todo lo demás es secundario.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No soy maniático y supersticioso. Lo único que necesito es un lugar tranquilo, música y libros a mi alrededor. Pero también puedo escribir en un aeropuerto si es preciso.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Hay pocos temas que no me interesen a la hora de escribir. Entre todos, lo que terminan convirtiéndose en una constante es la importancia del pasado para entender el presente.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Escribir con un estilo retorcido, barroco y confuso es muy fácil. Lo complicado es hacer sencillo lo complejo. El estilo no debe ser enemigo del lector, sino su aliado para entrar en la historia que le están contando.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Siempre lo tengo todo planificado. Pero el resultado final muy pocas veces se parece a la idea que tenía al principio.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

La literatura latinoamericana siempre estuvo ahí, desde el principio: García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar. Después fueron llegando autores que me conquistaron poco a poco. Si tuviera que elegir uno solo, sería Juan Marsé.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

El último libro publicado se titula Annobón. Es una novela entre la realidad y la ficción. Cuenta la aventura colonial del sargento de la Guardia Civil Restituto Castilla, que en los años treinta fue nombrado delegado del Gobierno de una pequeña isla, apartada de la civilización. Allí, alejado del mundo, trató de crear una república independiente y terminó convirtiéndose en un dictador.



Luis Leante (Caravaca de la Cruz, España, 1963). Licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Murcia. Fue profesor de Latín y Griego durante más de veinte años. Ha publicado dos libros de relatos y las novelas: Camino del jueves rojo (1983), Paisaje con río y Baracoa de fondo (1997), Al final del trayecto (1997), La Edad de Plata (1998), El canto del zaigú (2000), El vuelo de las termitas (2003), Academia Europa (2003), Mira si yo te querré (2007), La Luna Roja (2009), Cárceles imaginarias (2012) y Annobón (2017). También ha publicado siete novelas de género juvenil, entre las que destaca Huye sin mirar atrás (2016). Es autor de dos obras teatrales estrenadas: Tópicos, típicos, cómicos (2016) y Fuera del tiempo (2016). Ha ganado varios premios literarios: Premio Alfaguara de Novela (2007), Premio Mandarache de los lectores (2009), el Premio Edebé de Literatura Juvenil (2016) y el Premio Hache de los lectores (2017). Su obra está traducida a veintidós idiomas.

jueves, octubre 18, 2018

David Gallego - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo para saldar cuentas con mi pasado y explorar mis preocupaciones actuales. Escribo para dar valor a las experiencias dolorosas convirtiéndolas en creación estética.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo directamente en el ordenador y, en contra de lo que considero deseable, reviso mucho a medida que escribo. No dejo correr un borrador en bruto porque, si bien eso me permite tener la historia delante de mí desde el principio, disfruto menos el proceso de escribir. Prefiero silencio absoluto, sin distracciones ni música de fondo siquiera.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me interesa indagar en las flaquezas de los personajes: en la mentira, en la cobardía, en la falta de compromiso, en la melancolía, en la desorientación vital… No tanto para criticarlo, sino para explorar a fondo mis zonas más oscuras y mezquinas, las que procuro refrenar y mantener a raya en la vida real. Intento que el lector empatice con las debilidades de los protagonistas, más allá de que luego sea indulgente o los condene.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Hay que conseguir un equilibrio entre lo que a ti te interesa como autor y el modo en que lo presentas para que también resulte atractivo al lector. Si uno se traiciona a sí mismo o descuida al lector, el libro no tendrá éxito o será un fracaso interior aunque triunfe puertas afuera.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

A veces parto de un tono narrativo, más o menos poético o violento, y a veces parto de un tema. Luego me formo una idea del inicio del relato o la novela y pienso hacia dónde quiero que vaya, pero sin concretar mucho, pues planificar en exceso me bloquea. Prefiero lanzarme y luego revisar, pulir, recortar, sembrar o reforzar indicios.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Tengo una deuda literaria evidente con Ignacio Ferrando, tanto por sus enseñanzas como, especialmente, por sus primeros libros de relatos, Ceremonias de interior y Sicilia, invierno. Carlos Castán, Mario Benedetti o Milan Kundera también son centrales en mi formación. Y leo mucho sobre psicología y psicoterapia: Viktor Frankl (El hombre en busca de sentido) o Irvin D. Yalom (La cura Schopenhauer) no son en mi opinión los mejores literatos, pero sus textos, literarios o no, me conmueven profundamente y tocan esa parte íntima que me gustaría tocar en los lectores.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Ahora mismo estoy mandando a concurso una novela titulada Los designios y tratando de dar visibilidad a la colección de relatos Estado de excepción, publicada en la editorial Talentura, que de momento se ha colado entre los finalistas del premio Setenil. Es un libro de diez relatos que abordan los temas antes mencionados, muy trabajados desde el punto de vista formal y con una gran tensión narrativa.



David Gallego Barbeyto (Madrid, 1974) estudió en la Universidad Pontificia de Comillas, donde se licenció en Traducción e Interpretación. Ha trabajado como traductor en Babel 2000, HARLEQUIN Ibérica y Amnistía Internacional. Aficionado a escribir e interpretar monólogos humorísticos, ejerce como revisor de estilo para introducir humor en discursos y presentaciones.
También es miembro de la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), donde redacta recomendaciones lingüísticas para promover el buen uso del español en los medios de comunicación. Cada martes, colabora con Radio Marca en el espacio A diario para resolver dudas relacionadas con el lenguaje del deporte.
Desde hace doce años imparte clases de escritura creativa y relato en la Escuela de Escritores. En su Máster de Narrativa, imparte la asignatura de Gramática y Estilo.
Estado de excepción es su primer libro de relatos.

domingo, octubre 14, 2018

Reseña de "Cierta distancia" en ZAS! Madrid

Acaba de aparecer en la publicación ZAS! Madrid, una reseña de mi libro Cierta distancia. Manual de supervivencia para amantes de la literatura, firmada por Pedro M. Domene.

En ella dice cosas como esta:
"

Cierta distancia es un libro sobre la necesidad de contar, de un desafío propio: escribir, escribir, y escribir porque forma parte de una vida, y la razón última de no dejar de hacerlo. Un auténtico manual que, en unas muy aprovechadas páginas, se convierte en un atípico ensayo, tan ameno como interesante, culto por sus abundantes referencias literarias y acertados comentarios sobre autores y sus obras, notas con referencias a entrevistas y toda una curiosa lista de libros de escritores y escritoras de una amplia producción y que generaciones de lectores nacidos entre los 50 y los 60 tenemos como autores de cabecera.

Os dejo el enlace para que podáis leerla completa:

http://zasmadrid.com/para-amantes-de-la-literatura-un-manual-de-supervivencia-cierta-distancia-de-miguel-sanfeliu/

Mil gracias a Pedro M. Domene por su lectura del libro.

lunes, octubre 08, 2018

Hay Festival Segovia 2018


Un año más me acerqué al Hay Festival de Segovia. No tengo arreglo. Siempre que se acerca la fecha siento la necesidad de acercarme a esta acogedora ciudad y sumergirme durante horas en charlas literarias, como espectador que toma notas y hace fotografías, procurando pasar desapercibido.

Mucha culpa de este nuevo viaje la tuvo el saber que acudiría Hanif Kureishi. Pensé que convocarían el acto en el Aula Magna, pero lo hicieron en la llamada Sala Capitular de la IE University en el Campus de Santa Cruz La Real. Lo cierto es que este año no salí de estas instalaciones. Ya no me encuentro con ganas de ir corriendo de un sitio a otro, por lo que en la elección de los actos tuvo mucho que ver el lugar en el que iban a desarrollarse.


Hanif Kureishi habló de su nueva novela The nothing, que aquí acaba de publicar Anagrama con el título Nada de nada. Un libro protagonizado por un personaje malvado. Kureishi recordó que Hitchcock solía decir que si el villano es malo de verdad, la película es mejor.


La siguiente charla fue con el autor Antony Beevor, que acaba de publicar el libro La batalla por los puentes, para cuya escritura, según contó, ha manejado muchas fuentes de información. Al final tuvo que seleccionar entre unas cuarenta mil páginas de notas.


Dijo que no se puede imponer nuestra visión actual al pasado y que le parece un error intentar imponer una verdad oficial y política a la historia.


Interesantísima fue también la charla con el director de cine Stephen Frears, que repasó muchos títulos de su filmografía, como Mi hermosa lavandería, Las amistades peligrosas, Alta fidelidad o The Queen, entre otras.


Durante toda la charla intentó restar importancia a su trabajo y a decir que simplemente ha sabido rodearse de buenos profesionales.


Ken Follet dio una conferencia desde una especie de púlpito, después de haberse proyectado un corto de unos diez o quince minutos sobre su último libro.


La suya fue una especie de lección magistral sobre qué hacer para que al público le interesen tus libros.Le gusta planificar, y esta fase le suele llevar un año aproximadamente. Usar hechos reales supone dar un extra al lector, ya que también enseñas cosas.
Le preguntaron si escribiría un libro sobre el brexit, pero él rechazó la idea diciendo que el problema de escribir una historia en los tiempos modernos es que no sabemos el final.


En algunos momentos, parecía que estaba dando un auténtico sermón religioso.


El escritor Georgi Gospodinov, de origen búlgaro, habló de su novela Física de la tristeza, editada por Fulgencio Pimentel en su colección de narrativa. Un libro que ha deslumbrado a la crítica internacional. Es un libro poco convencional, con un protagonista que al narrar su propia historia narra la historia del siglo XX. Lo llegó a definir como un intento de narrar la tristeza del mundo.


"Un libro sobre las historias que no nos ocurrieron. Un libro que no está narrado como una historia lineal porque no vivimos de forma lineal".


Por último, la escritora Clara Usón habló de su última novela, El asesino tímido, publicada por Seis Barral, basada en el caso real de la extraña muerte de la actriz Sandra Mozarovski.


En esta charla Clara Usón habló sincera y abiertamente sobre su vida.


Y eso fue todo por este año.