lunes, octubre 19, 2015

HFS - Los Roncagliolo y final

La charla entre los escritores Carrie Snyder, Tim Bowler y Sadie Jones fue en el Campus de Santa Cruz La Real, y el siguiente acto volvía a tener lugar en el Palacio Quintanar, así que tuve que salir un poco antes de que terminara aquel y apresurarme a llegar al siguiente, del que me separaba una caminata ligeramente cuesta arriba de unos diez minutos aproximadamente. Cuando llegué, me recibió un cartel que decía "Aforo completo", pero yo tenía una entrada, así que me dejaron pasar. Tuvieron que añadir sillas. El local era alargado y claramente insuficiente para toda la gente que estábamos allí, el calor era sofocante. 


En el estrado, sentados frente a frente, Rafael Roncagliolo, Embajador de Perú en España, y su hijo, el escritor Santiago Roncagliolo. La charla estaba comenzada y se escuchaba con dificultad. El ambiente entre ellos era de gran complicidad. Una charla padre e hijo en la que iban desgranando recuerdos, lecturas, la historia de su país y de sus vidas. No pude tomar notas en esta ocasión, así que no puedo reproducir con detalle la charla. Puedo decir que se habló de religión, de la teología de la liberación, del Papa... Dijo Santiago que cuando escucha al Papa Francisco recuerda a los curas de su infancia. "Me temo que soy católico", dijo. Y le sorprendió cuando llegó a Europa que la Iglesia parecía estar obsesionada con la sexualidad. "Que yo recuerde Jesús hablaba de los pobres, no de los heterosexuales", dijo de modo jocoso. 


El primer libro que leyó Santiago fue Tiburón, de Peter Benchley, y el segundo uno de García Márquez, por indicación de su padre, aunque sólo tenía ocho años.

La dimensión política de la literatura del boom es muy importante. Hasta entonces la literatura había estado más marcada por el indigenismo, y la aparición de esta literatura más urbana, con autores como Vargas Llosa, Alfredo Bryce o José Ramón Ribeyro, fue algo muy significativo. No hay ninguna obra que describa la situación de Perú en aquel momento como lo hace Conversación en la Catedral


Siguieron repasando obras y momentos decisivos en la historia de Perú. La situación a mediados de los ochenta, en plena paranoia por Sendero Luminoso. Cuenta Santiago Roncagliolo que unos amigos dispararon su cámara con flash por la noche y fueron arrestados por los militares y retenidos varios días. Visitaron sus casas, y las casas de sus amigos, y él estuvo seguro de que si iban a su casa y veían los libros que tenía, que eran todos revolucionarios, iba a tener un gran problema. 
Los años noventa, en los que el mundo cambió radicalmente. Cayó el muro de Berlín. En esa época los padres de Santiago se separaron y su padre bromea diciendo que eso no tuvo nada que ver con la caída del muro. También repasaron la época de Fujimori, en la que se acabó con el terrorismo y supuso un cambio de modelo económico importante. 


Nombraron un libro reciente de Renato Cisneros, titulado La distancia que nos separa, una suerte de memoria sobre la historia de la familia de este autor cuyo padre fue, precisamente, uno de los militares más autoritarios.
Santiago dice que libros como ese en España le parecen impensables, dada la dificultad que parece existir en este país para revisar la memoria histórica, aunque también hay autores que han hecho cosas en esa línea, como quizá Cercas o Martínez de Pisón.

En el turno de preguntas se plantea la situación de Cataluña y ambos coinciden en que resulta muy interesante vivir en España en este momento. Santiago Roncagliolo dice que España está viviendo grandes cambios, una especie de segunda transición. Le parece triste la situación de Cataluña porque siente que no sólo está rompiendo con España sino también con la comunidad latinoamericana.  


Aquí finalizó este año mi visita al Festival Hay de Segovia. Espero que les hayan interesado estas crónicas.

1 comentario:

Elena Casero dijo...

bien sabes tú que sí, que son bien interesantes.

Me gustan las novelas de Roncagliolo.

Hasta el año próximo, entonces.

Un abrazo