jueves, octubre 31, 2013

Antonio Báez - Cuestionario básico


1.¿Por qué escribes?

Por tozudez, por soberbia, porque me da la gana, porque no se me da del todo mal, por desaprender tantas idioteces que me han enseñado, porque me siento libre sin serlo, porque mi inteligencia y mi sensibilidad son literarias, por imitación, porque la escritura anticipa lo que uno vivirá y define lo que vivió, por cursilería decimonónica, por cobarde, por valiente, por ingenuo, por elegancia…, pero sobre todo, por decisión.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo en ordenador, nunca a mano. Escribo por las tardes, rodeado de niños que piden la merienda, juegan, hacen los deberes o ven la tele. Podría escribir en silencio, pero eso sería un lujo que no me puedo permitir. No me gusta que me lean por la espalda. He escrito mucho en la cocina, ahora lo hago en la mesa del salón. Me conformo pensando que las interrupciones son aliadas que me ayudan a resolver bloqueos y callejones sin salida. Detesto las manías, las supersticiones.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Según lo que llevo escrito me interesan asuntos como la identidad, la memoria, el proceso ese de contarnos nuestra propia vida, todos somos narradores en alguna medida, todos nos relatamos mentalmente, el misterio de los otros, la muerte, propia y de los demás, el amor y el humor de la mano, en fin, no soy muy original, la familia, ver y ser visto, parecer, el engaño, la decepción, encajar la adversidad, todas las maniobras que desarrollamos para sobrevivir, incluso para vivir.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Evitar la cursilería, los tópicos, lo previsible, las citas culturales gratuitas. Como no me gano la vida con la escritura y ya he dicho que escribo por decisión: hacer, dentro de mis capacidades y elecciones, lo que me de la gana.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Hasta la fecha me he dejado llevar por el proceso de la escritura, no sé planificar ni seguir una historia. Cuando lo intento fracaso estrepitosamente.  Uno escribe desde las limitaciones, con los errores, con los lapsus y lagunas de su inteligencia, es decir, desde la mayor de las ignorancias, incluso desde la necedad. Y sin embargo, se consiguen logros maravillosos, intuiciones muy poderosas. Me gusta mucho cocinar sin saber lo que hay en la nevera. Me resulta mucho más divertido. No confío en los escritores de recetas, son peligrosísimos, aburridísimos además.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

No soy fiel a tal o cual autor, hay obras, o personajes, que me gustan mucho, que me sirven de referencia. Ulises, La Odisea. Tengo por otra parte especial inclinación por los textos que van al grano: novelas cortas y cuentos. De vez en cuando me como un tocho. De vez en cuando poesía. El poema de Gilgamesh. Mis alumnos tienen que soportar mi pasión por él. En concreto la versión editada en la colección de la bilioteca de Borges. Bartleby, el escribiente, de Melville. La metamorfosis de Kafka. Me gusta todo lo de Esther García Llovet. La poesía de Catulo. Voy de lo clásico, del canon, a lo cercano y actual.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último publicado fue Griego para perros en formato digital con Sabara Editorial. Lo que estoy escribiendo: llevo 16mil palabras, que para mí ya son bastantes, y van a ir a la papelera muy pronto si no encuentro la línea, el tono. Escribir es una tarea como la de Sísifo. A veces estás llegando arriba y la piedra que empujabas con gran esfuerzo rueda abajo y no te queda otra que volver a empezar.


Antonio Báez (Antequera, Málaga, 1964) da clases de Latín y Griego en un instituto de Málaga. Ha publicado un libro de cuentos Mucha suerte (Narrador.es, Bilbao, 2008), una novela corta La memoria del gintonic (Talentura, Madrid, 2011) y un híbrido de relato y microrrelato, con intenciones de novela, Griego para perros (Sabara Editorial, 2013). Ha aparecido en diversas publicaciones digitales y en las antologías Velas al viento. Los microrrelatos de La nave de los locos (Cuadernos del vigía, Granada, 2010) y Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español (Menoscuarto, Palencia, 2012). Desde el año 2007 mantiene un blog: http://cuentosdebarro.blogspot.com.es/


lunes, octubre 28, 2013

Miguel Baquero - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Eso mismo me pregunto yo muchas veces. Porque viendo las decepciones, desprecios, malos modos, rechazos y, en general, la lucha que supone intentar luego publicar lo escrito, sería mucho más fácil, más cómodo y más gratificante dedicarse a cualquier otra cosa. Pero a pesar de todo, uno sigue y entonces llega a la conclusión de que sencillamente lo hace porque le gusta, quizás porque no sabe hacer otra cosa, y no hay que darle más vueltas.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Manías o supersticiones, ninguna, o eso creo. Lo mismo escribo, si creo tener una buena idea, por la mañana que por la tarde; con un whisky y un cigarro al lado o con un vaso de agua; vestido con pulcritud o en pijama; en la mesa de un bar o en el banco de un parque… 

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me interesa la vida que tengo ante los ojos, la vida cotidiana, que da, creo, temas más que suficientes, sin tener que recurrir a historias fantásticas ni irreales. Del mismo modo, me interesa y me gusta la novela negra cuando se refiere a la vida común, no a asesinatos enigmáticos y enrevesados; y me gusta la ciencia-ficción cuando se utiliza como una transposición en el futuro de los problemas de nuestra actualidad, no cuando es un simple ejercicio de imaginación sin más trascendencia.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Por lo general, lo que escribo en un sitio lo suele revisar en otro. Si escribo algo, como he dicho, en el metro, espero a estar en casa para revisarlo o me lo mando por correo electrónico a la oficina para verlo cuando tenga un momento. Es entonces cuando adviertes que muchas cosas que creías magníficas no lo son, o que eso que solo has bosquejado da para muchísimo más. Suelo revisar mis escritos en situaciones e incluso épocas del año distintas, porque cambia mucho la perspectiva.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

En principio, tengo claro a dónde quiero llegar, pero el camino para llegar allí muchas veces lo dejo al azar. Y no es una frase hecha. Yo creo mucho en el azar a la hora de componer: si ando, por ejemplo, enfrascado en cómo resolver un capítulo y no encuentro la solución, suelo salir a pasear o marcho al trabajo muy atento a lo que pasa a mi alrededor, y en esa mujer con la que me cruzo, ese mendigo que pide limosna, o esos dos coches que acaban de chocar acostumbro a encontrar la solución al capítulo.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Es difícil decir uno o dos, porque, además, los gustos cambian. Pero, en general, siempre tengo un libro de Galdós a mano, por si acaso me atasco en la fluidez de lo que estoy escribiendo, leer unas cuantas líneas y recuperar el ritmo; también tengo cerca los poemas de Rimbaud, algo de Bukowsky, de Burroughs, de los escritores beat, para cuando siento que lo que escribo es un poco muermo darme un chutazo de rebeldía y ferocidad.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que he publicado se titula Objetos perdidos y está en edición digital. Es una novela en clave de humor centrada en las “peripecias” de un hombre cuya vida de oficinista cambia cuando le regalan una bicicleta. Ahora mismo estoy “moviendo” por las editoriales una novela titulada El confidente, también de humor y de género negro, donde, contrariamente a lo habitual, hay siete u ocho sospechosos pero lo que no hay es un crimen. Mientras tanto, estoy muy ilusionado con El descrédito, un libro que acaba de salir ahora, editado por Lupercalia, sobre la figura de Celine, y en que participo junto a otros autores a los que aprecio y admiro.


Miguel Baquero. Autor de novelas y cuentos. Como novelista, ha publicado las obras Vida de Martín Pijo (año 1999; 2ª edición en 2007), Matilde Borge, aviador (año 2003), Vidas elevadas (año 2010), La rebelión de los insectos (año 2011) y Objetos perdidos (año 2013). Como autor de cuentos, ha publicado el volumen de relatos Diez cuentos mal contados (año 2008), dentro del género de «ficción futura», y Figuras de alambre (año 2012). Sus cuentos han sido premiados en numerosos certámenes literarios, como el Gabriel Aresti, el Miguel Cabrera o el Jara Carrillo, y ha sido finalista en varios certámenes, entre ellos el convocado por la prestigiosa librería madrileña Tres rosas amarillas. Reseñista y colaborador habitual en numerosas publicaciones digitales, es autor asimismo de la miscelánea (relatos, poemas, impresiones) A esto llevan los excesos (publicada en el año 2009).

viernes, octubre 25, 2013

Alfonso Cost - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque cuando era muy pequeño escribí en clase algo parecido a un poema. No sé cómo llegó a oídos de doña Encarna, mi maestra, y me hizo leerlo en voz alta ante todo el colegio. No recuerdo mis sensaciones de aquel día, pero hay escenas que nunca abandonan nuestra memoria y esta es una de ellas. Escribo porque sé que un día me cruzaré con aquel niño y tendré que rendirle cuentas. Sólo por eso: para poder aguantarle la mirada.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

La principal, que es mi única obsesión, es hacerlo con música de fondo, me abstrae casi en cualquier circunstancia. Alguna vez también enciendo una vela azul, dicen que estimula la creatividad. Poco más. 

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Siempre intento desarrollar ideas que me asaltan en cualquier momento del día o de la noche (normalmente de la noche). No suelen obedecer a patrón alguno. Lo mismo escribo sobre temas sociales, que pergeño una leyenda hindú de selvas y tigres. No tengo preocupaciones temáticas. Soy omnímodo.   

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Leer para que el relato que está por soñar se sueñe (no hace falta estar dormido necesariamente, ni con un libro entre las manos). Se puede leer la vida que pasa, o la que no pasa. Se puede leer con los ojos, con el olfato, con el gusto... Esa es mi particular danza de la lluvia, mi invocación de los elementos. Y si después de todo no llueve, ni lo intento. No sale nada que merezca la pena.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Los cuentos obedecen a un impulso, muchas veces difuso, que hay que ir aclarando conforme se desarrolla la narración. Pienso que una planificación excesiva puede ir en contra de la naturaleza fresca y directa que deben tener los cuentos. La novela es otra cosa. Cuando nos enfrentamos a una novela es imprescindible un intenso análisis de los diferentes elementos que van a intervenir en ella para diseñar una buena estructura. Pero nunca debe ser tan rígida como para que nos ate de pies y manos. Al final, los personajes siempre terminan imponiendo sus propios planes, y eres tú el que debes adaptarte a ellos para proporcionarles sus espacios.  

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Creo que debo empezar admitiendo que en la adolescencia Stephen Dedalus, el protagonista del Ulises de Joyce, me marcó durante mucho tiempo, tanto que inspiró algún que otro escrito de aquella extraña etapa de mi vida en la que me debatía entre la pintura y la escritura. Eso fue después de iniciarme con los libros de Carmen Kurtz, y antes de aprenderme de memoria el primer capítulo de Cien años de soledad, al que llegué por unos comentarios de Pablo Neruda en su Confieso que he vivido. No puedo dejar de nombrar a Verne, Stevenson, Poe, Lovecraft, Kafka, Borges, Cortázar, Carver, Cheever, Salinger... En la actualidad admiro con especial devoción a Roberto Bolaño y a Medardo Fraile, y sigo con atención la obra de José María Merino, Ángel Zapata, Ángel Olgoso, Eloy Tizón, Ándrés Neuman, Eduardo Halfon, Ana María Shua, Baricco, Guillermo Busutil, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Hipólito G. Navarro, Fernando Iwasaki… Es una lista que crece casi a diario, y que discurre paralela a otra de grandes poetas: Tagore, Rilke, Rimbaud, Neruda, Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Caballero Bonald, Valente…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que he publicado, junto al doctor en Ciencias Físicas de la Universidad de Granada, Juan Bautista Roldán, es la novela «El Oro de los Dioses». Un thriller histórico-científico que está dejando muy buen sabor de boca en lectores de toda condición. Es una ficción con varios hilos argumentales que se desarrolla de forma principal en la actualidad, y que contiene todos los componentes necesarios para no dejar indiferente a nadie: desde una novedosa hipótesis histórica sobre los orígenes de Cristóbal Colón, avalada por el riguroso trabajo de la historiadora Marisa Azuara, hasta una amena introducción a la criptografía y a la filosofía pitagórica planificada por Juan Bautista. No hemos escatimado a la hora de usar una prosa depurada y rica para que la historia funcione atrapando desde el primer momento al lector, y así llevarlo de la mano por medio mundo. Ha sido un reto que, quiero pensar, hemos sabido llevar a buen término, y que es muy probable tenga su correspondiente secuela. En estos días se ha publicado la versión Kindle, y en breve estará disponible en el resto de plataformas digitales.


Alfonso Cost Ortiz, Córdoba (España), 1963. Es Graduado en Artes, especialista en Diseño Arquitectónico. Escritor vocacional desde la infancia ha publicado el libro de cuentos «Demasiados Ríos por cruzar» Editorial Dauro, 2012, y la novela (coescrita con Juan Bautista Roldán), «El Oro de los Dioses» Editorial Almuzara, 2012. Sus artículos literarios y cuentos han aparecido en varios suplementos culturales, en la revista granadina de Arte y Letras, Entre Ríos, y en las antologías publicadas por la Asociación Cultural Mucho Cuento, grupo al que pertenece desde 2009.  

miércoles, octubre 23, 2013

Ernesto Pérez Zúñiga


1.- ¿Por qué escribes?

Habría que hacer todo un tratado de vida para contestar esa pregunta, porque la primera respuesta está en la infancia, cuando uno empieza a tener una conexión especial con el mundo, una conexión consciente, al mismo tiempo que descubre la lectura. El libro es el gran milagro del tiempo, donde se comunican conocimiento, historias, mitos, y belleza a través de los siglos. Descubrir ese camino fue fundamental, el único camino que lleva a cualquier parte. Primero, a través de la lectura; después a través de la escritura. Luego vives imaginando, en una relación creativa con la vida y con la página. Los dos planos se van uniendo. Hasta que se funden del todo. Algo así.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Cambian con cada libro, cada uno pide algo distinto. Rondan por la mesa una novela, o un ensayo, un poema, una postal-tótem. Si puede elegir, prefiero soledad y silencio. Me gusta escribir antes del amanecer, cuando la mayoría duerme. Cuando uno escribe también está soñando de alguna manera. Prefiero ese momento. En el ambiente flotan los sueños de la ciudad, y todavía no las acciones de los ciudadanos. No suenan los teléfonos ni los timbres. También me gusta escribir en el campo, en un jardín. Y en un tren si no tengo al lado alguien que mira de reojo lo que escribo.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Van cambiando. Pero hay una línea estética común: tratar de plasmar en la escritura los distintos aspectos de la realidad, los conscientes e inconscientes, lo visible y lo invisible, lo exterior y lo interior, unir esos contrarios aparentes.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Libertad, creatividad, introspección, trabajo.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

“Planeo” mucho primero. Me gusta esa imagen. Un aeroplano da vueltas sobre la historia que va escribir. Durante años, a veces. Voy creando un mundo en mi cabeza, también en los papeles. Y luego me dejo llevar.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Una selección rápida: todo Valle-Inclán, El Quijote y las Novelas ejemplares; algunos cuentos de Guimaraes Rosa, y el Gran sertón: veredas. El llano en llamas de Rulfo; La vida breve y El astillero de Onetti; Ulises, de Joyce; La Odisea, La Iliada; Mientras agonizo de Faulkner; Moby Dick; El estudiante de Salamanca, de Espronceda; El vigilante, de Sheridan Lefanu; todo Poe; todo Kafka. Macbeth, por supuesto; la poesía del siglo de oro, las Leyendas de Bécquer; todo Stevenson; García-Lorca, Eliot, Rilke. El mundo de la infancia en Marsé y el mundo de los adultos en Raymond Chandler. San Juan de la Cruz. La exquisitez de Balza, la ironía de Borges, los juegos de Cortázar. Rimbaud, Proust. Isaak Babel. El camino, afortunadamente, es interminable

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

La fuga del maestro Tartini, novela publicada hace unas semanas. Se trata de las memorias que escribe en su vejez Giuseppe Tartini, músico fascinante del siglo XVIII. Se complementan con la versión de un personaje que ha intervenido en el destino de Tartini de una manera que él solamente logra vislumbrar. La fuga del maestro Tartini se sirve de elementos de la novela psicológica, la fantástica y la de aventuras, para mostrar los diversos planos que contiene una vida, con lo recordado pero también con lo olvidado, con las experiencias evidentes, y también con aquellas sólo intuidas. Es una aventura exterior e interior que llega hasta el presente. En ella se integran historia, vida, sueño y mito (el mito fáustico).


Ernesto Pérez Zúñiga (1971). Como narrador es autor del conjunto de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir (2002) y de las novelas Santo Diablo (2004), El segundo círculo (2007, Premio Internacional de novela Luis Berenguer) y El juego del mono (2011), publicado en Alianza. Con La fuga del maestro Tartini ha ganado la XXIV edición del premio Torrente Ballester.
Entre sus libros de poemas, destacan Ella cena de día (2000), Calles para un pez luna (2002) por el que recibió el Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid y Cuadernos del hábito oscuro (2007). Próximamente, publicará un nuevo poemario: Siete caminos para Beatriz.  

Forma parte de diversas antologías, la más reciente Pequeñas resistencias 5 (2010). Ha colaborado en publicaciones como “El rapto de Europa”, “La Mancha”, “Fronterad” o “El Viajero”.

lunes, octubre 21, 2013

Esther García Llovet - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque me gusta mucho. Me divierte, me sorprende, me entero de las cosas. En realidad escribir se parece bastante a leer el periódico del día.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Escribo por la mañana siempre, después de dar una vuelta a la manzana y tomarme dos cafés. Si  no me muevo no escribo. A lo largo del resto del día también necesito estar en continuo movimiento, andando o en autobús. Generalmente cuando camino es cuando más cosas se me ocurren para escribir al día siguiente, pero intento no ejercer de escritora más allá de la mañana y dejar el resto del día para la “vida civil”, infinitamente más interesante.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Ni idea. Lo voy averiguando sobre la marcha.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No. Lo dejo a la intuición. Al reescribir sí que recurro a lo más formal.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me dejo llevar por el tono del personaje, aunque una vez escrito el primer borrador veo que la historia necesita más tratamiento. El segundo borrador suele ser más funcional. A veces no es así.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Desde que escribo con los pies ya no tengo autores de cabecera.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


El próximo libro que publico será “Mamut”, en la editorial Malpaso, en el primer trimestre de 2014. Hace unos días he terminado la quinta novela, que es una especie de homenaje a un escritor latinoamericano que todos conocemos. Creo que se llamará “Historia”. O “Mil Quinientos”. Está por ver.


Esther García Llovet es autora de "Coda" (Lengua de Trapo, 2003), "Submáquina" (Salto de Página, 2009), y "Las crudas" (Ediciones del Viento, 2009)-recientemente traducida al polaco-. Ha participado en diversas antologías, la última en "Madrid, con perdón" (Caballo de Troya, 2012). Es colaboradora habitual de El Asombrario (sección de Cultura de eldiario.es)  y Microrrevista. 

*El dibujo es de Pablo Gallo

viernes, octubre 18, 2013

Nicolás Melini - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Creo que por vanidad. Pero también porque es un reto con el mundo. Es la única forma de profundizar y aprehender algo, aunque sea un pequeño fragmento de la realidad o nuestra historia particular. Creo que si no lo hiciera me quedaría en la superficie de todo y sería insoportable. De ese reto con la realidad surge mi escritura.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No soy maniático ni supersticioso. Puedo escribir en casi cualquier parte, a solas o rodeado de gente. Lo he hecho en aeropuertos y en aviones, por ejemplo. Muchas veces recurro a un cuaderno. Creo que el 50% de lo que he escrito lo he escrito a mano. El procesador de textos te permite “editar” al mismo tiempo que escribes. Escribir puede ser tedioso si vuelves atrás continuamente. A menudo necesito la fluidez de la escritura a mano, aunque luego tengo serios problemas para entender mi propia letra. Eso me permite reescribir cuando lo paso al ordenador (a menudo continúo allí, porque también es tedioso picar el texto, aunque sea reescribiendo) y dejar la edición para el final. Tengo la costumbre de bajar a escribir en alguna cafetería agradable en la que sentirme acompañado, me gustan las que tienen grandes ventanales a través de los que ver pasar a la gente. De vez en cuando, inevitablemente, levanto la vista de lo que escribo. Me gusta mirar a todo el mundo. La gente, eso es lo que más nos interesa a todos. Escribir es bastante agotador, a partir de 2 horas me cuesta mucho, siento que ya no soy productivo. Divido el día en 2 o 3 sesiones de 2 horas (dependiendo de las circunstancias del día) de tal manera que puedo descansar; a veces, incluso, dormir una pequeña siesta de un cuarto de hora, es lo mejor para poder continuar. De todos modos, no soy muy productivo. Soy disperso. Y culpógeno, suele suceder que, hasta que no me reprocho, no arranco.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

He tenido que escribir mucho y, sobre todo, dejar pasar mucho tiempo, para darme cuenta de que en lo que escribo puede haber algunas constantes: el trastorno emocional. A veces la locura. La violencia, desde la más explícita hasta la más sutil y psicológica. Mis personajes suelen estar empantanados. El mundo como ciénaga. El amor. El deseo. El sexo. El daño moral. La culpa. La precariedad. Lo perverso. Lo viejo y lo nuevo. Lo rápido y lo lento. También hay metaliteratura y auto ficción. Eso por ahora.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Ni una cosa ni la otra. No soy bueno planificando. Ni me interesa planificar. Pero normalmente aguardo el tiempo que haga falta hasta que siento que tengo la emoción y el conocimiento de lo que tengo entre manos. Necesito sentir que adentro tengo todo, incluso mucho más de lo que necesitaré y utilizaré. No me gusta escribir con la tirantez de ir justo de conocimientos sobre los instantes y las personas que estoy relatando. Aguardo mucho, espero mucho.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Son bastantes ya, y voy sumando. Ahora estoy mirando en Philip Roth, Coetzee, Naipaul, Foster Wallace…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Pulsión del amigo, mi último libro de cuentos. El cuento es el género que más me ha costado. Antes llegué a estar satisfecho con mis poemas y mis novelas que con mis cuentos. Y en estos momentos no soy capaz de pensar en otro género. En Pulsión del amigo creo que he conseguido un conjunto que me define bien, el libro crece con cada uno de los cuentos, va a más; se trata de cuentos muy diferentes entre sí, por procedimientos y por temas, por personajes y por voces narradoras. Si tenía algún cuento que hiciera ‘familia’ con otro, elegía uno de los dos y dejaba el otro fuera. Ahí he publicado mi primer cuento sobre africanos. El libro se sitúa, creo que con naturalidad, en un lugar indefinido entre Madrid y Canarias, algo que era lógico cuando lo escribí. Ahí también está mi primer cuento carabanchelero. Los libros de cuentos son literatura fragmentaria: puedes conseguir que el conjunto esté cargado de sentido.      


Nicolás Melini (Santa Cruz de la Palma, 1969) ha publicado las novelas El futbolista asesino (2000) y La sangre, la luz, el violencelo (2005), los volúmenes de cuentos Historia sin cariño de Remedios Quiero Besarte(1999), Cuaderno de mis mayores (2002) y Pulsión del amigo (2010) y los libros de poemas Cuadros de Hopper (2002), Adonde marchaba (2004) y Los chinos (2012). Autor de los cortometrajes de ficción Mirar es un pecado e Hijo y del corto documental Bucarest 2005, fue colaborador en los diálogos adicionales de La balsa de piedra, largometraje de George Sluizer basado en la novela homónima de José Saramago, y coguionista del exitoso La raya, cortometraje de Andrés Koppel. Ejerció la crítica cinematográfica en el periódico La Tribuna de Canarias y en las revistas La Fábrica, Cinerama y Cuadernos del Ateneo, trabajo recogido en 2007 en su libro De cine (Cine español, norteamericano, francés y otros). Entre 2007 y 2009 editó el blog/revista La Mancha, un espacio para la narrativa en español, junto con los novelistas Juan Carlos Méndez Guédez, Ernesto Pérez Zuñiga y Juan Carlos Chirinos. Es el escritor español más joven incluido en el libro La narrativa española de hoy (2000-2010) La imagen en el texto I. Edición de Natalie Noyaret (Luminaires, Passages interculturels, Francia, 2011).

miércoles, octubre 16, 2013

Inés Mendoza - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Yo diría que para experimentar, porque soy una curiosa, por rabia o tristeza, para que exista lo que nos juran que es imposible, porque de niña quería ser Marco Polo, por desobediente o incendiaria, porque no puedo evitarlo, para devolver la inspiración transformadora que me han contagiado tantos libros, porque no creo en la realidad, para hacerme/deshacerme, por culpa de Byron y Cortázar, porque no concibo vivir sin buscar, porque Calvino dijo que la literatura debía proponerse fines inimaginables, porque los románticos querían reencantar el mundo… ¿porque soy una utopista sin remedio?

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Me parece muy original tu pregunta, Miguel, aunque la verdad es que no sé si tengo alguna manía. Antes de sentarme a escribir me descalzo y me pongo ropa cómoda. También necesito tener cerca mis libros, además de un cenicero, un par de mecheros, una caja de tabaco y una botella de agua; a lo mejor por eso jamás he podido escribir ni una línea en una cafetería. Ahora que lo pienso, hay una cosa que no soporto cuando escribo: el sonido de una televisión, que me produce un efecto deprimente, no sé muy bien por qué.  

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Grosso modo, me interesan casi todas las formas de rebeldía contra esa realidad que se nos presenta como unívoca y que no es sino una imposición. Dentro de eso, me preocupan la ruptura, la utopía, el rechazo de la rutina, las convenciones y lo doméstico, el juego, el sueño, las formas de vida inusuales, lo excesivo. Para resumir: los temas vinculados al Romanticismo (del que soy una fanática), sólo que para mí la cosmovisión romántica, además de ser la base del pensamiento de vanguardia, incluye muchas de esas prácticas que se rebelan contra el mecanicismo, el autoritarismo, la incomunicación, o la supremacía de lo económico sobre otras áreas de la experiencia humana. Últimamente también me conmueve lo frágil, la fugacidad, lo que se rompe o extravía; creo que se notará en mi nuevo libro.
Supongo que mi interés por estos temas proviene de obsesiones personales, pero quiero creer que mi deuda con el(los) Romanticismo(s) no es casual; me identifico con el spleen de Baudelaire o el hastío decadente. Muchas formas de vida de hoy me aburren; me horroriza la fijeza, no sé; me parece que lo que nos hace humanos es la capacidad para construir utopías, y no lo digo sólo por el Falansterio de Fourier, sino también por Proust, que prácticamente se dejó la vida en su libro.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

En cada cuento tengo presente cosas distintas, pero siempre le he dado (como lectora y como escritora) bastante importancia al “discurso de respaldo” de un autor, a su cuidado en construir su poética. A mis alumnos suelo aconsejarles que lean sin cesar; últimamente les transmito lo que me dijo Medardo (Fraile), que también era amigo tuyo: que no tengan prisa; no hay nada peor para un escritor.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me temo que tendré que repetirme, porque lo he dicho en otras entrevistas, pero es así: detesto los proyectos, salvo cuando son para huir, creo que por eso Eloy Tizón dijo (en el prólogo de El otro fuego) que mis cuentos son planes de evasión. Veo a mis personajes como una especie de escapistas de la normalidad y el aburrimiento, y eso me gusta: que salten por una ventana, se cuelguen de torres eléctricas y corran a medianoche o hagan cualquier otra cosa que no se deba hacer.
No me gusta el orden, porque le quita poesía a la vida y encima es aburridísimo, así que no planifico mis relatos, al menos cuando empiezo. Mis cuentos surgen de cosas muy distintas: un sueño, un libro, una manía, una conversación, un ruido o un ataque de optimismo, por darte algunos ejemplos. Además, como soy una hedonista y una curiosa incorregible (y no sé si quiero dejar de serlo), cuando escribo necesito experimentar pasiones intensas: furia, locura, miedo, euforia, encantamiento…
Eso sí: soy muy exigente a la hora de corregir, casi maniática, entre otras cosas porque le tengo fe al escritor que “trabaja”. Dedico el tiempo que haga falta a cada relato, lo cuido mucho, lo trato con paciencia y mimo.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mis deudas literarias son tantas que sólo te nombraré a los autores que dieron un vuelco a mi forma de pensar-escribir-vivir: Cortázar, Poe, Breton, Bernhard, Henri Miller, Marx, Blanchot, Juan Ramón, ¡los autores románticos! –sobre todo alemanes e ingleses-, los simbolistas y decadentes, el Surrealismo, algunos existencialistas como Simone de Beauvoir. Leo bastante ensayo, y eso también ha influido en mi escritura (espero). Si te digo la verdad, mis libros de cabecera suelen ser un poco “itinerantes”, pero los que más han cumplido ese papel son los cuentos de Cortázar, y los Trópicos de Miller. 

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Ahora mismo llevo escrita más de la mitad de “Objetos frágiles” -mi nuevo libro de relatos- y me gusta lo que es, pero soy lenta (tardé unos seis años en escribir El otro fuego), porque antes de dar un texto por acabado hago muchas versiones; una maniática de la reescritura, como te he dicho. Además, me paso la vida estudiando y lo disfruto. En el número que dedicó al cuento, la revista Quimera publicó dos micros de mi nuevo libro, que será distinto a El otro fuego, aunque siempre dentro de mi tendencia romántica: más simbolista, más experimental, y creo también que más arriesgado.



Inés Mendoza es arquitecta y escritora. Nació en Venezuela, aunque vive en Madrid desde hace más de una década. Ha colaborado en medios nacionales e internacionales de prensa (Copenagüe, Chicago, Caracas, Madrid, Aragón, Burgos) y en publicaciones especializadas de arquitectura. Imparte talleres de Relato, lectura, etc., en la Escuela de Escritores de Madrid, y eventualmente ha dado algunos cursos en instituciones como el Museo del Romanticismo de Madrid.
Su trabajo como narradora ha sido galardonado en varios concursos nacionales e internacionales de cuento y recogido en antologías especializadas como Parábola de los talentos. Relatos para iniciar un siglo (Editorial Gens, 2007) o Mar de pirañas, nuevas voces del microrrelato español (Menoscuarto Ediciones, 2012).

Su libro de relatos El Otro Fuego (Páginas de Espuma, 2010) fue elegido “libro de la semana” en julio de 2010 por el Fondo de Cultura Económica de Madrid y recomendado en El Cultural de El Mundo, Radio Nacional Exterior, Babelia, La Verdad de Murcia, El Nacional (Caracas) y el programa Onda Cero, entre otros.

lunes, octubre 14, 2013

Clara Usón - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque me gusta.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Me distraigo con suma facilidad, por eso para escribir preciso silencio, recogimiento, disciplina y un ordenador.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Cuando empiezo una novela me propongo que sea distinta de las anteriores, me ilusiono con el reto de abordar un asunto nuevo; cuando la termino, descubro con sorpresa que he vuelto a escribir sobre lo de siempre: la familia.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Consejos obvios, de Perogrullo: leer mucho, leer siempre, para disfrutar y para aprender de los grandes escritores; también, por supuesto, escribir y corregir, corregir mucho, obsesivamente y después, a menudo, olvidar lo escrito, porque no vale nada, y volver a empezar: leer, escribir, corregir, romper… etc.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Antes de ponerme a escribir le doy muchas vueltas a la estructura de la novela; no me fío de la inspiración ni de las musas (si existen, a mí no me visitan): cuando me dejo llevar, suelo equivocarme. Empleando la manida metáfora del viaje, sé cuál es mi punto de partida, a dónde quiero llegar y qué paradas haré a lo largo del camino, aunque a menudo cambio el itinerario sobre la marcha y termino mi trayecto en un lugar que no había previsto en absoluto.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Me han influido y me influyen todos los autores que he leído, pero hay dos que constantemente releo: Borges y Chéjov, sobre todo Chéjov.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En el año 2012 publiqué la novela “La hija del Este”, en Seix Barral, sobre la última guerra de los Balcanes. 


Clara Usón (Barcelona, 1961). Publiqué mi primera novela, “Noches de San Juan”, Premio Femenino Lumen, en 1998. Le siguieron “Primer vuelo” (El Aleph, 2001), “El viaje de las palabras” (2003, Plaza y Janés), “Perseguidoras” (2007, Alfaguara), “Corazón de napalm” (2009, Seix Barral), que ganó el premio Biblioteca Breve, y “La hija del Este”. (2012, Seix Barral), por la que obtuve el Premio Ciudad de Barcelona y el Premio de la Crítica del 2012.
He sido traducida al italiano, al francés, al portugués y al neerlandés,

viernes, octubre 11, 2013

Lola López Mondéjar - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Porque no puedo evitarlo, como decía Charlotte Brönte.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No tengo ninguna, solo necesito crear un lugar dentro de mi cabeza, a salvo, pero me da igual el resto.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me interesa dar voz a lo oculto de la naturaleza humana, a los conflictos que mueven y preocupan a mis contemporáneos, desmitificar mitos como el amor maternal o el amor romántico, contar la vida, en suma.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Creo que debe escribirse desde lo que a uno le interesa y preocupa, con honestidad, sin trucos, como decía Raymond Carver.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me dejo llevar por una historia que se va gestando en mí durante mucho tiempo. Hay una planificación implícita, secreta, previa a la escritura. Y muchas notas. Luego dejo lugar también a la improvisación.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

He sido una lectora voraz desde niña. Flaubert, Tolstoi, Yourcenar, Duras, Calvino, Mansfield, Nabokov, Marai, entre otros muchos. Más cerca de nosotros: Alice Munro, Joyce Carol Oates, Agota Kristoff, Herta Müller, J. M. Coetzee, Kenzaburo Oé…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Estos días acaba de salir mi última novela en Siruela, La primera vez que no te quiero, y estoy metida de lleno en la promoción.

Se trata de una novela de iniciación, la de una niña, Julia/Lía/Giulietta, que se hace mayor en la España de la lucha antifranquista y de los primeros años de la transición. Julia tiene que desprenderse de lo que ha aprendido en su familia, católica, para poder encontrar su lugar en el mundo. Lo hará a través de tres idiomas, tres países, del psicoanálisis y del amor a las palabras y al lenguaje.


Lola López Mondéjar (Molina de Segura, 1958) es psicóloga, psicoanalista y escritora. Ha publicado las novelas Una casa en La Habana, Yo nací con la bossa nova, No quedará la noche y Lenguas vivas; los libros de relatos El pensamiento mudo de los peces y Lazos de sangre (Finalista del X Premio Setenil 2013); y el de ensayo El factor Munchausen: psicoanálisis y creatividad. Entre 1998 y 2009 coordinó el programa literario La mar de Letras, en Cartagena, y desde 2005, los talleres de escritura creativa de la Biblioteca Regional de Murcia. Su novela Mi amor desgraciado (Siruela, 2010) fue finalista del XXI premio de narrativa Torrente Ballester. En el otoño de 2013 Siruela ha publicado su novela, La primera vez que no te quiero.

miércoles, octubre 09, 2013

Miguel Mena - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Es algo que no suelo plantearme. Mi vocación es el periodismo, y más concretamente el radiofónico, la literatura vino después, supongo que como otra manera de contar historias. En la radio cuento lo que veo y en los libros, algo de lo que veo mezclado con algo de lo que invento. El periodismo y la literatura son distintos, pero tienen vasos comunicantes.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Prefiero escribir a primera hora del día, pero puedo hacerlo en cualquier momento. Prefiero un entorno de silencio, pero he llegado a hacerlo en bares. La realidad cotidiana, el trabajo y la familia acaban por quitarte muchas manías y te adaptas a lo que el tiempo y las obligaciones te permiten.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

La compasión, la justicia, las paradojas de la vida, nuestra historia reciente, la amistad, el amor, el azar, nuestras contradicciones, el humor como tabla de salvación y algunas cosas más.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Lo mismo que tengo al hacer un programa en la radio: que tenga ritmo y amenidad.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Por lo general, me dejo llevar de la historia después de planificar a fondo el inicio de la historia: personajes principales, localizaciones, punto de partida argumental y algunas situaciones que no deben faltar a lo largo del relato.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Autores contemporáneos, sobre todo españoles, como Ignacio Martínez de Pisón, Javier Cercas, Fernando Aramburu o David Trueba, y también extranjeros como Julian Barnes.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que he publicado es Todas las miradas del mundo, un libro sobre la Transición ambientado en torno al Mundial 82, el de Naranjito. Ahora estoy escribiendo una especie de memorias radiofónicas con las que celebro, a mi manera, mis treinta años de trabajo como locutor de radio. 


MIGUEL MENA (Madrid, 1959). Trabaja como locutor en Radio Zaragoza, ciudad en la que reside desde 1983. Ha publicado novelas, libros de relatos y libros de viajes. Entre otras obras, es autor de Bendita calamidad, El escondite inglés, Onda Media, Una nube de periodistas, Cambio de marcha, 1863 pasos, Días sin tregua, Piedad, Alerta Bécquer y Todas las miradas del mundo.

lunes, octubre 07, 2013

Herminia Luque Ortiz - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Podría decir “por una necesidad expresiva intensa” y quedaría muy bonito. Pero en realidad es porque no sé pilotar un avión, ni cambiar la rueda de un automóvil, ni hacer una paella en condiciones...Es decir, soy una negada para la mayoría de las actividades de este mundo. Sólo sé leer y escribir -enseñar algo también. No he hecho otra cosa en mi vida. Es una especialización muy limitada pero así somos la mayoría de los seres humanos, limitados y cabezones.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

A la hora de escribir necesito mi estudio. A Virginia Woolf no le faltaba razón con eso de la habitación propia...Allí habitamos el caos y yo –libros desparramados por todos sitios, dos mesas atiborradas de fichas de cartulina, rotuladores fluorescentes, bolígrafos de punta fina...Y mi ordenador, en el que voy ordenando ese caos magmático del que surge la narración. Bueno, y otro ordenador portátil por si se jiña el otro.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

El cuerpo, la carne, la belleza, la muerte...La belleza hallada, creada, por el individuo que se sabe finito. La inteligencia generada por un trozo de carne ambulante o ser humano...El poder creativo –y destructivo también- de la palabra.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Me preocupa que lo que escribo sólo pueda ser leído en un sentido lineal, estrictamente denotativo, es decir, que no haya lugar para la interpretación, para otra lectura.
En fin, que no sea un texto literario.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Hay que saber qué quieres escribir cuando te sientas delante del ordenador, evidentemente. Pero cuando estás escribiendo surgen cosas, situaciones, expresiones que no se te habían pasado por la cabeza. Ésa es la esencia de la creación, que tiene un punto de imprevisibilidad, de hallazgo involuntario, que es maravilloso

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Uf, mi cabecera está muy poblada...Me encanta el Siglo de Oro, que es la matriz fundamental del español literario –el teatro de Lope y Tirso, la novelística de Cervantes y de María de Zayas.... El XIX es mi pasión: he leído casi todo Balzac, Flaubert al completo, algo menos de Zola, Maupassant; las hermanas Brönte, Jane Austen, Gaskell, Dickens; Eça de Queirós, Turguéniev... De los escritores españoles, la Pardo Bazán –la pongo antes que a Clarín, que se fastidie-, Clarín y por supuesto Galdós, tan poco leído como despreciado –lo segundo consecuencia de lo primero. En el siglo XX mis devociones van a universos tan distintos como Alejo Carpentier y Borges; en lengua no española, Nabokov, Woolf, Musil, Broch, Márai. De los escritores vivos, un escritor magnífico, probablemente el mejor, como es Caballero Bonald –y no es porque le hayan dado un premio gordo hace poco, lo pienso desde hace veinte años que leí “Ágata ojo de gato”.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En este 2013 he publicado, en e.d.a libros, tres novelas cortas reunidas bajo el nombre de la primera de ellas “Al sur de la nada”. Ésta tiene como protagonista a una hipotética amante de Gerald Brenan; la segunda, titulada “El féretro naranja”, a Amparo Muñoz, la Miss Universo; y “La cabra” a Virginia Woolf, a la que salvo de su suicidio y le invento una plácida vejez en la costa malagueña.

He acabado una novela histórica y preparo un libro de ensayo, porque hay cosas que no se dejan decir narrativamente pero hay que decirlas y será lo que generaciones futuras lean como lo más genuino de esta época. El ensayo, en contra de lo que pueda parecer en este país, es un género no sólo apto para catedráticos de filosofía. Básicamente porque no es filosofía sino un género literario. 


Herminia Luque Ortiz nació en 1964 en la ciudad de Granada (España).  Allí se licenció en Geografía e Historia, completando asimismo dos años de postgrado en Historia del Arte y otros estudios en el área de Estudios de la Mujer. En la actualidad da clases en un instituto de Vélez-Málaga y reside en el Rincón de la Victoria (Málaga, España). Ha recibido varios premios de relatos, entre ellos un galardón en el certamen Pilar Paz de Pasamar 2010, del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. Sus novelas publicadas son Bitácora de Poseidón (2010) y El códice purpúreo (2011), ambas en Paréntesis Editorial, y tres novelas cortas reunidas en el volumen Al sur de la nada (e.d.a. libros, 2013). En la red está publicada su novela corta Piscinas de enero (2009).
Cultiva sus pasiones literarias y antideportivas en:

viernes, octubre 04, 2013

Fernando J. López - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Es mi forma esencial de comunicarme. En la novela y en el teatro –a través de mis personajes- encuentro los cauces para expresar todo aquello que, de otro modo, no encontraría el modo de decir. La invención de otras vidas –y de otros mundos– surgió en mí desde que aprendí a leer, así que no me imagino sin crear ni sin dar voz a esos personajes que, a menudo, son más yo que yo mismo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No soy especialmente maniático, aunque suelo escribir escuchando música. Normalmente elijo las canciones que creo que oiría el personaje sobre el que estoy escribiendo o alguna colección de temas que me evoquen el ambiente y el entorno en el que se mueve. También soy cuidadoso con los nombres y en su elección sigo dos criterios: suelo escoger aquellos que para mí tienen connotaciones positivas y, sobre todo, aquellos que encierran –en sí mismos- una historia. Es más, el tema del nombre es, en muchos de mis textos, un tema recurrente

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Las inquietudes sociales estrechamente vinculadas a las sentimentales. Me interesa la narrativa y el teatro comprometidos con la realidad contemporánea –no soy nada afín a los textos historicistas ni de evasión-, pero de modo que se aúne lo crítico y lo documental con lo emocional: en mis historias se habla de temas como el deseo, la soledad o la necesidad (y dificultad) de comunicarnos, pero enfocado desde un punto de vista con el que intento trascender lo meramente individual. En definitiva, creo que concibo mis textos –o al menos, lo intento- como un retrato de la intimidad atravesado por la realidad social que rodea a los personajes y a los lectores.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Hay tres reglas que intento no traicionar: mantener la coherencia (me gusta que los personajes me sorprenda, pero odio que se traicionen y pierdan su identidad por no estar lo bastante trabajados); estudiar la estructura (creo que la forma de contar –el cómo- es tan ensencial como el qué y, a menudo, incluso más); y evitar el aburrimiento en el lector (creo en la literatura que emociona, o que provoca, o hasta que desagrada, pero jamás en la que se convierte en un muro insalvable para quien la lee).

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me dejo llevar, pero siempre tengo a mi lado un esquema donde anoto todo cuanto sucede, de modo que la historia –al final- no presente lagunas o contradicciones. Pero, por supuesto, el plan inicial no es más que el punto de partida del viaje: lo fascinante de escribir es que son los personajes quienes te acaban mostrando el resto del itinerario y, si de verdad has conseguido darles vida y hacerlos presentes en tu cabeza, son ellos los que eligen la meta en la que quieren que sitúes el punto final de tu relato.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Es imposible dar una lista cerrada, porque no conozco un solo escritor que no sea un lector voraz. Podría mencionar autores como Cortázar, Borges o Vargas Llosa –que alteraron mi visión de la literatura cuando los conocí en mi adolescencia-, a narradores como Bolaño o Chirbes –sus textos son de una lucidez absolutamente deslumbrante-, autoras clásicas como Emilia Pardo Bazán, Mercé Rodoreda, Marguerite Yourcenar o Virginia Woolf –que me fascinan por su modernidad-, novelistas como Flaubert, Eça de Queirós o Clarín –soy un lector voraz de textos realistas-, dramaturgos como Strindberg, Chéjov, Mayorga, Caballero o Koltés –tan diferentes entre sí y en sus épocas como esenciales en mi forma de entender el teatro- y, por supuesto, poetas como Lorca o Juan Ramón Jiménez, que son dos de los máximos ejemplos de dominio de la palabra y de vivencia de la literatura.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En 2013 he publicado cuatro libros muy diferentes entre sí. Ha sido un año tan intenso como prolífico y todos ellos son títulos importantes en mi vida:
La inmortalidad del cangrejo, mi novela más dura, publicada con Baile del Sol y en la que,  a partir de la desaparición de un joven, se analiza –con el fondo del 11S- el inicio de la crisis actual.
El reino de las Tres Lunas, mi primera novela juvenil, publicada por Alfaguara y en la que se plantea una historia de aventuras y fantasía en la que se reivindica la literatura y la libertad de pensamiento.
Las vidas que inventamos, una novela sobre las mentiras y  las dobles existencias a que nos obliga la sociedad contemporánea, publicada por Espasa.

Cuando fuimos dos, una obra de teatro sobre el amor y el desamor que se centra en la pareja formada por César y Eloy, dos de mis personajes más personales, y que empieza este 20 de septiembre su tercera temporada en el teatro Infanta Isabel de Madrid.


Fernando J. López. Novelista, dramaturgo y profesor de Lengua y Literatura nacido en Barcelona (1977). Su trayectoria narrativa comenzó con In(h)armónicos, con la que le fue concedido el Premio Joven & Brillante de Narrativa por un jurado compuesto, entre otros, por Carlos Bousoño y Camilo José Cela. Con su segunda novela, La inmortalidad del cangrejo, resultó finalista en los certámenes Premio Río Manzanares y Premio Ciudad de Badajoz. Posteriormente, con La edad de la ira fue tercer finalista del Premio Nadal 2010. En 2013 publicó tres nuevos títulos: Las vidas que inventamos, de nuevo con Espasa; La inmortalidad del cangrejo, con Baile del Sol; y su primera novela juvenil, El Reino de las Tres Lunas, con Alfaguara.

Como dramaturgo, es autor de más de una veintena de obras y ha sido incluido por el hispanista John P. Gabriele dentro del grupo de las «Catorce voces emergentes del teatro español actual» (Anales de la Literatura Contemporánea, 2010). Entre sus textos teatrales estrenados y publicados destacan El sexo que sucede (AAT, 2006), Tour de force (Antígona, 2011), Saltar sin red (Antígona, 2013) y Cuando fuimos dos (Ñaque, 2012), que actualmente vive su tercera temporada de éxito en la cartelera madrileña en el teatro Infanta Isabel.

miércoles, octubre 02, 2013

Begoña Huertas - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Empecé a escribir desde pequeña –cuentos y poesías- porque me gustaba, ahora continúo haciéndolo –he ampliado sus variantes (novelas, columnas, correcciones, trabajos editoriales)- porque realmente ha llegado a ser lo único que sé hacer.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No tengo una organización rígida, ni de lugares ni de horarios ni de ceremonias. Puedo escribir en un papel arrugado en medio de la calle una idea que me ha venido de pronto o escribir un capítulo tumbada en la cama con el portátil, tranquilamente. También puedo sentarme a la mesa como dios manda y trabajar, claro, pero eso suelo hacerlo al final, para corregir.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Siempre es más fácil que esa respuesta la den los demás, los que te leen. Desde “dentro” es más difícil verlo. Pero bueno, podría decir que hasta ahora todo lo que he escrito ha girado en torno a la relación de uno con los otros y con el mundo, a las expectativas, el desengaño, y sobre todo el autoengaño.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Saber que lo que estoy escribiendo no es definitivo, que no va a quedar así tal cual surja en un primer momento, que va a necesitar ser reescrito, mejorado, pensado, trabajado, etc… Esto, que puede parecer una pesadez, a mí sin embargo me da una libertad muy buena a la hora de arrancar.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

He sido las dos cosas. También he sido la mezcla de las dos cosas –es lo más normal-. Mi última novela “Una noche en Amalfi” sí salió de principio a fin, el plan completo lo vi de golpe. Así que luego disfruté mucho llevándolo a cabo. Se disfruta mucho más cuando puedes tener todo más o menos planificado, porque dejarte llevar por la historia (esperar a que los personajes tomen las riendas –jajaja-) a mí me resulta angustioso (es lo que me suele pasar). Y es que no es verdad, ni la historia ni los personajes te van a decir qué hacer con ellos, si no lo sabes tú…

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Me cuesta mucho tener que elegir y no hacer una lista demasiado larga. Iris Murdoch, John Cheever, Patricia Higsmith, Ian McEwan, Richard Ford…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Estoy escribiendo una novela ambientada en una clínica, pero una clínica no en plan siniestro, sino un lugar donde vas a hacerte la radiografía con la copa de Martini en la mano. A ver a dónde me llevan los personajes ;-) porque no tengo la historia del todo cerrada y eso ya empieza a ponerme nerviosa!


Begoña Huertas (Gijón 1965) es autora de Una noche en Amalfi (El Aleph). Ha publicado también el libro de relatos A tragos y las novelas Déjenme dormir en paz, Por eso envejecemos tan deprisa y En el fondo: pide una copa, paga Proust. Forma parte del staff de Hotel Kafka y es columnista en Diario Kafka, el suplemento cultural de eldiario.es.