miércoles, octubre 23, 2013

Ernesto Pérez Zúñiga


1.- ¿Por qué escribes?

Habría que hacer todo un tratado de vida para contestar esa pregunta, porque la primera respuesta está en la infancia, cuando uno empieza a tener una conexión especial con el mundo, una conexión consciente, al mismo tiempo que descubre la lectura. El libro es el gran milagro del tiempo, donde se comunican conocimiento, historias, mitos, y belleza a través de los siglos. Descubrir ese camino fue fundamental, el único camino que lleva a cualquier parte. Primero, a través de la lectura; después a través de la escritura. Luego vives imaginando, en una relación creativa con la vida y con la página. Los dos planos se van uniendo. Hasta que se funden del todo. Algo así.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Cambian con cada libro, cada uno pide algo distinto. Rondan por la mesa una novela, o un ensayo, un poema, una postal-tótem. Si puede elegir, prefiero soledad y silencio. Me gusta escribir antes del amanecer, cuando la mayoría duerme. Cuando uno escribe también está soñando de alguna manera. Prefiero ese momento. En el ambiente flotan los sueños de la ciudad, y todavía no las acciones de los ciudadanos. No suenan los teléfonos ni los timbres. También me gusta escribir en el campo, en un jardín. Y en un tren si no tengo al lado alguien que mira de reojo lo que escribo.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Van cambiando. Pero hay una línea estética común: tratar de plasmar en la escritura los distintos aspectos de la realidad, los conscientes e inconscientes, lo visible y lo invisible, lo exterior y lo interior, unir esos contrarios aparentes.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Libertad, creatividad, introspección, trabajo.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

“Planeo” mucho primero. Me gusta esa imagen. Un aeroplano da vueltas sobre la historia que va escribir. Durante años, a veces. Voy creando un mundo en mi cabeza, también en los papeles. Y luego me dejo llevar.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Una selección rápida: todo Valle-Inclán, El Quijote y las Novelas ejemplares; algunos cuentos de Guimaraes Rosa, y el Gran sertón: veredas. El llano en llamas de Rulfo; La vida breve y El astillero de Onetti; Ulises, de Joyce; La Odisea, La Iliada; Mientras agonizo de Faulkner; Moby Dick; El estudiante de Salamanca, de Espronceda; El vigilante, de Sheridan Lefanu; todo Poe; todo Kafka. Macbeth, por supuesto; la poesía del siglo de oro, las Leyendas de Bécquer; todo Stevenson; García-Lorca, Eliot, Rilke. El mundo de la infancia en Marsé y el mundo de los adultos en Raymond Chandler. San Juan de la Cruz. La exquisitez de Balza, la ironía de Borges, los juegos de Cortázar. Rimbaud, Proust. Isaak Babel. El camino, afortunadamente, es interminable

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

La fuga del maestro Tartini, novela publicada hace unas semanas. Se trata de las memorias que escribe en su vejez Giuseppe Tartini, músico fascinante del siglo XVIII. Se complementan con la versión de un personaje que ha intervenido en el destino de Tartini de una manera que él solamente logra vislumbrar. La fuga del maestro Tartini se sirve de elementos de la novela psicológica, la fantástica y la de aventuras, para mostrar los diversos planos que contiene una vida, con lo recordado pero también con lo olvidado, con las experiencias evidentes, y también con aquellas sólo intuidas. Es una aventura exterior e interior que llega hasta el presente. En ella se integran historia, vida, sueño y mito (el mito fáustico).


Ernesto Pérez Zúñiga (1971). Como narrador es autor del conjunto de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir (2002) y de las novelas Santo Diablo (2004), El segundo círculo (2007, Premio Internacional de novela Luis Berenguer) y El juego del mono (2011), publicado en Alianza. Con La fuga del maestro Tartini ha ganado la XXIV edición del premio Torrente Ballester.
Entre sus libros de poemas, destacan Ella cena de día (2000), Calles para un pez luna (2002) por el que recibió el Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid y Cuadernos del hábito oscuro (2007). Próximamente, publicará un nuevo poemario: Siete caminos para Beatriz.  

Forma parte de diversas antologías, la más reciente Pequeñas resistencias 5 (2010). Ha colaborado en publicaciones como “El rapto de Europa”, “La Mancha”, “Fronterad” o “El Viajero”.

2 comentarios:

Begoña Camblor dijo...

¡¡Hola!!

Tienes un premio en neustro blog

¡¡Enhorabuena!!
http://rustisymustis.blogspot.com.es/

Juan Herrezuelo dijo...

Doy fe de que es un tipo estupendo (además de un estupendo escritor).