viernes, junio 03, 2011

Network


En 1976, Sidney Lumet dirigió una película sobre el mundo de la televisión titulada Network, que llevaba al límite lo que supone para los medios de comunicación su sometimiento a los índices de audiencia, imaginando qué barreras morales podrían saltarse amparándose únicamente en lo que quiere ver la gente. Aquí se estrenó con el subtítulo Un mundo implacable. El guión era de Paddy Chayevsky, y se dice que se inspiraba en el caso real de la presentadora Christine Chubbuck, que se suicidó en directo en su programa.
Un film más que recomendable, con unas interpretaciones excelentes y una carga de denuncia social que se echa de menos en el cine actual. No sólo los medios de comunicación salen mal parados en esta película, también algunos personajes, víctimas de su ambición y que no dudan en justificar sus actos con el argumento de la “profesionalidad”. El caso es que todo lo que plantea Network sigue siendo aplicable en la actualidad, y no es difícil darse cuenta de que algunas cosas incluso han empeorado.
Network cuenta la historia de un presentador de televisión que anuncia que se suicidará en directo, ya que le han comunicado que van a cesarle debido a las bajas audiencias. De inmediato, el programa se convierte en un éxito y las posturas de los directivos de la cadena empiezan a enfrentarse. Unos dicen que hay que retirar al presentador y convencerlo para que se someta a tratamiento, pero otros sostienen que lo más inteligente es explotar este nuevo “filón” y convertir al presentador en una especie de predicador. Con esta premisa, la denuncia sobre los maquiavélicos intereses que pueden determinar la toma de decisiones en un medio de comunicación es demoledora.
Me gustaría colgar uno de los monólogos más impactantes del film. Sólo lo encontré en versión original subtitulado en francés, pero debajo del vídeo está el texto en español. Un discurso que también sigue vigente, especialmente en estos momentos de indignación ciudadana.





No tengo que decirles que las cosas están mal, porque todo el mundo lo sabe. Hay crisis. Mucha gente está sin empleo o con miedo de perder el que tiene. Con un dólar se compra por valor de un centavo, los bancos quiebran, los tenderos guardan un revólver en el cajón, lo maleantes andan sueltos, nadie sabe qué hacer. Y, lo que es peor, no se ve una solución. El aire es tan malo que no se puede respirar, y los alimentos tan malos que no se pueden comer. Seguimos sentados ante el televisor mientras un locutor nos cuenta que durante el día ha habido quince homicidios y sesenta delitos violentos, como si eso fuera lo más corriente del mundo.
Sabemos que las cosas están mal. Peor que mal: están locas. Todo en todas partes se vuelve loco y ya no queremos salir a la calle. Nos quedamos en casa y lentamente el mundo en que vivimos se empequeñece y sólo decimos: “por favor, dejadme vivir tranquilo en mi living, dejadme con mi tostadora, con mi radio, mi televisor y mis electrodomésticos y no diré nada, dejadme en paz”.
Pues yo no voy a dejarles en paz. Quiero que se irriten conmigo. No que protesten ni que hagan manifestaciones, ni que escriban a su diputado, porque yo no sabría decirles qué es lo que deben escribir. No sé qué hacer con la crisis, ni con la inflación, ni con los rusos, ni con el crimen en las calles... Lo único que sé es que tienen ustedes que montar en cólera. Tienen que decir: ¡Soy un ser humano, maldita sea! ¡Mi vida tiene un valor!
Quiero que ahora se levanten todos, que se levanten todos de sus sillones, quiero que se levanten todos y que vayan a sus ventanas, que las abran y que saquen la cabeza gritando: ¡Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo!
¡Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo!
¡Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo!

sábado, mayo 28, 2011

Texto de la presentación de "Elefantiasis"


Es para mí un placer tener la oportunidad de acompañar a Raúl en este acto. Y a Mariano Zurdo, de Editorial Talentura (antes Editores Policarbonados), responsable de esta preciosa edición ilustrada por Carmen Puchol y que incluye un interesante prólogo firmado por nuestro común amigo Francisco Machuca.

Raúl Ariza es autor de un blog de referencia, visitado por muchísima gente: “El alma difusa”. Ese blog ha sido y es su carta de presentación, su salida al mundo. Los blogs se han convertido en un medio ideal para exponer la propia obra al juicio de los demás. El éxito de “El alma difusa” es incuestionable, y ahí podemos comprobar, entre otras cosas, lo importante que es el cine como fuente de inspiración para Ariza.

Leyendo “Elefantiasis”, lo primero que uno se pregunta es cómo es posible que Raúl Ariza no haya publicado antes, porque se trata de un libro que pone de manifiesto la calidad literaria de su autor, calidad que uno no adquiere de la noche a la mañana sino que requiere muchas horas de dedicación, de práctica.
Imagino a Ariza escribiendo en sus ratos libres, casi en secreto, por el mero placer de contar una historia, de soñar unos personajes, de inventar un mundo que, tal vez, nos ayude a comprender este. Y es que escribir suele ser un acto de insatisfacción, de rebeldía incluso, casi de prepotencia, nada menos que la invención de un mundo imaginario, de gente que no existe, de personajes que parecen incluso salir de las páginas y sentarse a tu lado, pidiéndote explicaciones, reprochándote que seas el responsable de sus desgracias.
André Gidé escribió: “El mal novelista construye sus personajes, los dirige y los hace hablar. El verdadero novelista los mira actuar”. Y en este libro Raúl observa a sus personajes y nos cuenta lo que va viendo, lo que hacen, cómo se comportan, cómo esa mujer de setenta años observa su desnudez en el espejo, o la que prepara la cena con falda y zapatos, señal inequívoca de que algo no encaja en la estampa cotidiana, o ese hombre solitario, viudo, que todos los jueves se bebe un par de gin-tonics en un club de carretera, o ese otro que se encuentra solo en una parada de autobús a las tres de la madrugada. Dramas, historias que nos golpean, que nos recuerdan el sufrimiento de los demás. Raúl dice en uno de estos cuentos: “Yo creo que mirar es hermoso. De hecho, es la primera expresión amorosa que se me ocurre”. (p. 23 – Una mirada). Y eso es lo que hace, mirar a su alrededor, sin juzgar a nadie ni tomar partido, sin moralinas ni conclusiones lapidarias. Mero testigo, cronista antes que fabulador, sus historias van configurando un mundo reconocible e imperfecto.

Uno de los temas que conviene resaltar es la capacidad de empatía que demuestra el autor. A fin de cuentas, escribir es colocarse en el lugar del otro, como dijo Vila-Matas. Y Ariza adopta en “Elefantiasis” perspectivas diferente: unas veces la voz de una esposa, otras la de un homosexual, la experiencia de un hombre sacudido por las circunstancias o la siempre eficaz voz del narrador omnisciente que registra lo que sucede con la asepsia de un forense. Autor minucioso, él mismo afirma en otro de los relatos: “Y es curiosamente en las pequeñas cosas, donde advierto más dificultades”. (p.36 – Le suelo tocar el pelo). Y no puede ser de otra manera, teniendo en cuenta que es en los pequeños detalles donde realmente se mide la capacidad de un escritor, su poder de observación y de evocación.  
Las historias de Raúl Ariza se centran en un momento concreto, generalmente anterior o posterior al suceso central del relato. Un momento en el que aparentemente no ocurre nada, ese instante en el que uno interioriza algo que le ha ocurrido, algo que le ha cambiado la vida. Pero la maestría de Ariza se encuentra en su capacidad para dejarnos entrever aquello que no nos está contando, la parte escamoteada cuyo peso resulta evidente. Y todos estos relatos van dibujando el perfil de una sociedad opresiva, fría, en la que cada individuo, a la hora de la verdad, se encuentra solo ante sus circunstancias. No estamos ante un libro autocomplaciente, sino que resulta duro en ocasiones, y nos incomoda en otras, y consigue zarandearnos como cuando nos intentan sacar bruscamente de un sueño para que nos asomemos a la realidad. Un libro cuyos relatos, breves, de apenas un par de páginas, conseguirán que nos quedemos con la mirada perdida y noqueados ante su lectura. Algo muy difícil de conseguir y que pocas veces ocurre. El valor de los grandes relatos: lograr trastocar nuestra realidad desde la ficción.

El relato, como género, va ganando el reconocimiento que se merece, recuperando su dignidad y su valía. Y en ese camino, a golpe de buen hacer y de autores como Raúl Ariza, va consolidando su lugar en el mercado y ganando el favor de los lectores. Un buen relato proporciona un placer difícil de describir, la sensación de que algo se ha trastocado a nuestro alrededor, tal vez algo imperceptible pero suficiente para tener la sensación de que nada es ya como era antes. Esa es su magia, su poder oculto, capaz de expandirse tras la lectura, difícilmente acotable, pese al intento de algunos autores por describir sus características, delimitar sus horizontes, clasificar su temática o la forma de abordarlo; el relato siempre consigue escapar a todos estos intentos y parece burlarse de quienes defienden una única forma de abordar un género cuya característica más destacable sería, precisamente, su heterogeneidad. Como dice Sergio Pitol “sería monstruoso que todos los escritores obedecieran las reglas de un mismo decálogo o que siguieran el camino de un único maestro”.

Escribir es, en general, una tarea solitaria, una actividad misteriosa, un poco incomprensible. Y en la propia obra se encuentran las preocupaciones y obsesiones de cada autor. Los demonios que le impulsan a seguir adelante, a transformar en palabras, en historias, las propias reflexiones. En base a esas preocupaciones se aborda el hecho literario. En el caso de Ariza, nos encontramos con un entorno realista y una preocupación centrada en el ser humano; un planteamiento moral, aunque no moralista.  El propio título del libro, “Elefantiasis”, transmite, junto con la portada y la cita que lo encabeza,  el recuerdo de David Merrick, el famoso hombre elefante que, en la película que sobre su vida filmó David Lynch, reafirmaba su humanidad  proclamando que él no era un animal, sino un hombre. Un hombre, ni más ni menos, como los que encontramos en las páginas de este libro, con sus deformidades, sus problemas, su mundo, sus circunstancias, a veces terribles, el lado amargo que intentamos ocultar a los demás o que nos negamos a admitir. Un lado oscuro  que sólo depende de las circunstancias adecuadas para que se manifieste y nos recuerde nuestra vulnerabilidad.

En fin, todo esto que he dicho hasta ahora, es tan sólo para asegurarles que “Elefantiasis” es un libro cuya lectura no deberían perderse.

miércoles, mayo 25, 2011

martes, mayo 17, 2011

Blogs amigos

Resulta que hoy es el día internacional de internet.

Me gustaría mencionar algunos blogs con los que comparto andadura y cuya trayectoria suelo seguir con interés. Blogs con los que he establecido una relación que, en muchos casos, ha rebasado el límite de lo virtual.

Raúl Ariza. “El alma difusa”. Un escritor muy interesante que nos ofrece relatos impactantes, sobre gente corriente y situaciones dramáticas desde un punto de vista aseptico, como si nos enseñara una fotografía. De hecho, se puede decir que la imagen es fuente de inspiración esencial para Raúl.

Graciela Barrera. “Las palabras son mis ojos”. Mi amiga de México escribe un blog lleno de sensibilidad, cercano a la poesía. Una ventana abierta a sus inquietudes artísticas.

José Ángel Barrueco. “Escrito en el viento”. Un blog esencial para estar al día, para enterarse de novedades literarias que no aparecen en los suplementos. Un blog de referencia con el que encuentro muchas afinidades.

José Manuel Benítez Ariza. “Columna de humo”. Diario en el que su autor vuelca sus reflexiones, sus preocupaciones, sucesos que le han ocurrido o artículos que ha publicado. Una lectura que transcurre como una agradable charla con un amigo.

Elena Casero. “Ad Libitum”. El blog personal de una escritora que ya es amiga y cuya obra va creciendo, imparable.

Conde Duque. “Los evangelios de la risa absoluta”. Blog personal, inteligente, iconoclasta y muchas veces desenfadado, que exhibe un fino sentido del humor. La cita con la que lo encabeza es de Cioran: "Yo sé que todo es irreal, pero no sé cómo probarlo".

Dsdmona. “El mundo de Dsdmona”. Su autora nos cuenta de un modo directo su opinión sobre los libros que lee o las películas que ve. También nos muestra excelentes fotografías. Un blog muy personal.

José Carlos Díaz Pérez. “Los diarios de Rayuela”. Como su nombre indica, es un blog con formato de diario. Diario de reflexiones, pensamientos, lecturas, lugares... El cuaderno de notas de un interesante escritor.

Esteban Gutiérrez. “El laberinto de Noé”. Autor inquieto, interesado especialmente en el género del relato y su espacio es un sitio indispensable para estar al tanto de lo que ocurre en torno a este género en particular y a la literatura en general.

Juan Herrezuelo. “Pasadizos”. Ha empezado hace poco su particular aventura bloguera y ya se intuye que el suyo va a ser un lugar de referencia para los amantes de la literatura.

Mabalot. “Mi cama es una barca”. Una voz sincera, lúcida, culta y un poco socarrona va desgranando las vivencias, lecturas y reflexiones de un escritor al que se lee con gusto y admiración.

Francisco Machuca. “El tiempo ganado”. Un blog que ha ido creciendo de un modo imparable. Un blog exigente, ajeno a las banalidades, concienzudo y lleno de sensatez, que se interesa por el cine y la literatura principalmente.

Elías Moro. “El juego de la taba”. Blog de autor, en el que se puede apreciar la calidad humana de Elías Moro y su elegante estilo literario, su curiosidad y su capacidad para detenerse en los pequeños detalles.

Miguel Ángel Muñoz. Su blog “El síndrome Chéjov” sigue siendo un lugar de referencia para todos los amantes del relato. Hace poco cumplió cinco años y aprovecho ahora para felicitarle. Os recomiendo el texto que publicó en esa fecha, en el que elogiaba el formato blog frente a las redes sociales.

Jorge Ordaz. “Obiter dicta”. Blog elegante, sobrio, en el que su autor nos va regalando pequeñas píldoras de sabiduría, de curiosidades, de alimento para el espíritu, de pasión hacia los libros, pasión de bibliófilo.

Francisco Ortiz. Su blog principal es “Novela negra y cine negro”, aunque acaba de iniciar “El blog de Francisco Ortiz”. Compañero de fatigas cuyas recomendaciones literarias vale la pena tener en cuenta.Iniciamos andadura el mismo año y muchas veces nos hemos encontrados con similares dudas e inquietudes. También escribe el blog “En la aurora”.

Palimp. Cuchitril literario. Su autor nos habla de los libros que caen en sus manos, y siempre suele incluir un pequeño extracto. Es un blog cercano en el que se percibe la voz de un enamorado de la literatura.

Petrusdom. “Montañas de silencio y profundos ríos de palabras”. La voz sosegada, la mirada lúcida, de un amante de la cultura en general y de la lectura en particular.

Javier Puche. “Puerta falsa”. Blog dedicado al microrrelato, en el que podemos leer los siempre interesantes textos de este escritor.

José Romero. “Atracadero”. Cómo la red crea simpatías que se afianzan con el tiempo. José Romero y yo nos leemos desde hace años. Compartimos nuestras lecturas e inquietudes. Todo un lujo.

Antonia Romero. “Mientras esperas...”. Lecturas, reflexiones, experiencias personales. En este blog hemos sido testigos de la publicación del último libro de Antonia Romero: “La tumba compartida”, ganador del II Certamen Literario Imprimatur. Enhorabuena.

Ruth. “Contando historias”. Profesora y escritora. En su blog nos habla de sus aconteceres diarios y de sus peleas con sus textos, de lecturas y esperanzas, siempre con un estilo desenfadado y divertido.

Sfer. “Librosfera”. Un blog imprescindible para los amantes de los libros, en especial de la literatura infantil y de los álbumes ilustrados. La labor de Sfer es incansable y mantiene una trayectoria uniforme y llena de coherencia cuyo esfuerzo debe reconocerse.

Rosa Silverio. “Rosa Silverio”. Rosa es una poeta dominicana enamorada de la literatura y siempre implicada en todo tipo de actividades de las que nos informa a través de su blog, en el que también podemos leer algunos de sus personales poemas.

Alvy Singer. “El rincón de Alvy Singer”. Siempre es un lujo acceder a los contenidos del blog de Alvy. Otro de los espacios que sigo desde el principio de mi andadura bloguera y que ha ido creciendo con el tiempo convirtiéndose en un lugar de referencia indiscutible.

Blanca Vázquez. “El gusanillo de los libros”. Ofrece reseñas muy trabajadas sobre todas aquellas lecturas que le interesan. Siempre rigurosa y respetuosa con los textos, muy lejos de esas críticas supuestamente “sinceras” que se dedican a denigrar e insultar con más o menos gracejo. Además también gestiona un interesante blog de cine: “El rincón del cinematógrafo”.

Recaredo Veredas. “La línea recta”. El mismo Recaredo define su blog como un lugar donde encontrar relatos, reseñas e híbridos extraños, pero es mucho más, un lugar donde se combina la reflexión personal con el análisis certero.

Mariano Zurdo. “Literazurda”. Un espacio en el que se aprecia la pasión por la escritura de este autor y editor.


También quiero nombrar otros blogs de referencia, de lectura imprescindible, de esos que ya visitaba antes de embarcarme en esta aventura:

Javier Avilés - El lamento de Portnoy. Textos muy elaborados, llenos de erudición, en los que las lecturas no se agotan sino que dan paso a otras lecturas, a interesantes reflexiones y sorprendentes análisis.

Fernando Valls – La nave de los locos. Blog de referencia indiscutible para los amantes del relato en general y del microrrelato en particular. Fernando Valls no duda en utilizar su espacio para presentar a interesantes autores de ficción breve.

César Mallorquí – La fraternidad de Babel. Un blog íntimo, sincero, en el que su autor nos habla de su pasión por la literatura y, en el camino, va desgranando su historia personal.

Antón Castro – Antón Castro. Leyendo este interesante blog se da uno cuenta de la activa vida literaria que hay en Zaragoza.

Spaulding – Spaulding’s blog. Críticas de cine poco heterodoxas y siempre desde un punto de vista muy personal.

Iván Thays – Moleskine literario. Es increíble la capacidad de este autor para hacerse eco de prácticamente todo lo que acontece en el mundillo literario.

Y, por último, pese a que algunos han espaciado sus actualizaciones, haré mención a otro grupo de blogs, detrás de los cuales se encuentra gente fantástica, como Diego Zúñiga, Anabel, Juan Carlos Márquez, Sergi Bellver, Matías Candeira, José Antonio Galloso, Anabel, Carmen Fernández Etreros, Sr de Portorosa, Mónica Gutiérrez o Pepe Cervera
Sirva esta entrada de pequeño homenaje a la andadura compartida.

viernes, mayo 13, 2011

Quinto aniversario

Cinco años desde que inicié, un poco sin querer, con más prudencia que otra cosa, esta andadura del blog. Cinco años en los que han pasado muchas cosas. Cinco años en los que he mantenido esta actividad bloguera con mayor o menor asiduidad. Cinco años ya.

Yo leía blogs literarios. Nunca dejaba ningún comentario. Y un día pensé que quería intentar escribir un blog como aquellos, así que entré en blogger para ver si era muy difícil y, de pronto, ya tenía el blog formado y había publicado una primera entrada que era un simple saludo.
Era el 13 de Mayo de 2006.

Y aquí sigo. Debo reconocer que sigo prefiriendo el formato del blog a cualquier otro, es el que más se ajusta a lo que me interesa, el que mejor admite textos de extensión media, la combinación de enlaces, fotografías, vídeos... el que a la postre más se asemeja a una revista, con el añadido de poder interactuar con los lectores, de conocer su opinión.
Puedo decir que éste soy yo. Este blog es mi presentación. Gracias a él he conocido a gente fantástica. También me ha ayudado a combatir la pereza y a seguir adelante. Es mi estímulo y mi ventana al mundo.
Mi agradecimiento a todos los que pasáis por aquí.

lunes, mayo 09, 2011

No tengas miedo



Todas las familias dichosas se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera. Así empieza “Ana Karenina” y no pude evitar recordar esta frase al terminar de ver la última película de Montxo Armendáriz, “No tengas miedo”.

Silvia es una niña feliz, en una familia normal, con un padre que siempre juega con ella hasta que un día uno de sus juegos termina de un modo diferente. Y desde entonces Silvia se vuelve una muchacha introvertida, que oculta el horrible secreto de su infelicidad, que sufre trastornos, que pasa las tardes deambulando sola para no volver a su casa, hasta que comprende que debe recoger las piezas del drama y colocarlas de algún modo que le permita seguir adelante con su vida y superar el pasado.

No es fácil tratar de un tema tan duro como el del abuso infantil sin caer en lo escabroso y “No tengas miedo” lo consigue. “No tengas miedo” sobrecoge, nos impacta y nos obliga a posicionarnos. Nos muestra cómo el padre coge a su hija de la mano y va con ella a su cuarto diciéndole que tiene la ropa mojada, que se la quite o cogerá un resfriado, y entra con ella y cierra la puerta y nos deja en el pasillo oscuro, desarmados y horrorizados.

Armendáriz sigue en todo momento al personaje principal y, de este modo, nos transmite su miedo, su desamparo, su incapacidad para reaccionar ante algo que le supera. Es una de las características de este director de mirada analítica, interesado en hurgar en lo que se oculta, en mostrar el modo en que nos defendemos del entorno, especialmente si el entorno es hostil y atroz, lo cual subraya con los silencios y los encuadres.
Un entorno familiar hermético en el que se oculta, se entierra, el abuso con el que debe convivir una niña que no entiende lo que le ocurre y que acepta que nadie quiera verlo, especialmente su madre, interpretada con eficacia y sobriedad por una Belén Rueda que roza la excelencia. También Lluís Homar borda su difícil papel, transmitiendo la amenaza que supone su sola presencia, inquietando y revolviéndonos las tripas cuando más amable se muestra. Por último, las tres actrices que interpretan al personaje de Silvia en distintas etapas de su vida están muy bien, aunque hay que destacar el trabajo de Michelle Janner, que es quien carga con el peso de esta historia asfixiante y, sin duda, necesaria.

Armendáriz introduce testimonios muy duros de víctimas de abusos, que son como pedradas que nos recuerdan que lo que nos están contando está sucediendo de verdad. Tal vez prefiramos mirar hacia otro lado, negarlo incluso, pero eso no lo hace desaparecer.

Contención en las interpretaciones, elegancia en la forma, una mirada que juega con las sombras de una historia que huye de la sordidez y del maniqueísmo, una película que no deja indiferente y que no debería perderse ningún amante del buen cine.

Entrevista con el director a propósito de este film


sábado, abril 23, 2011

La fiesta del libro

Cualquier excusa en buena para promover la venta de libros. Ferias, presentaciones, festivales, actos promocionales o lo que sea. Son síntomas de que el mundo literario se mueve. Son cosas que no imagino cómo podrían mantenerse en un mundo en el que sólo existieran libros electrónicos. Me gusta que los libros salgan a la calle, que invadan el espacio público, que se rebelen contra un mundo cada vez más tecnificado. Hace tiempo que admití que soy un comprador compulsivo de libros, es la única compra que me produce emoción. Los libros crean una segunda realidad, un mapa de ruta de la existencia. Ese placer que produce adquirir libros se tornaría en angustia si no pudiera estar cerca de ellos. Los libros nos hablan, a veces con nuestra propia voz. La lectura es una excusa para evadirnos, para casi desaparecer, para desafiar a la naturaleza y vivir otras vidas. Hace poco, un librero me confesó que no existía mayor placer para él que madrugar los días de fiesta y, antes de que su familia se despertase, salir a la terraza de su casa y ponerse a leer. Desde luego, no se me ocurre nada mejor.


Dice José Jiménez Lozano: De lo que no estoy tan seguro es de que haya que arrastrar o seducir a nadie para que lea, entre otras razones porque eso es como imponer la vida y la hermosura, y robarles la fascinante aventura de su búsqueda a quienes deberían de anhelarlas. Quizá lo que habría que hacer, por el contrario y pensando en aquello de Kafka de que sólo debemos acercarnos a un libro que nos dé un hachazo en la cabeza, era trazar en esas ferias de los libros, como en las cajetillas de tabaco se ponen ominosas advertencias, una leyenda que al comprador del libro previniese de que, al llevárselo consigo, pone en jaque y riesgo sus adentros, que es el honor que al fin y al cabo han hecho todas las satrapías, con sus censuras de los libros, al libro.

miércoles, abril 20, 2011

Purga



Otro libro interesante es Purga, de la escritora finlandesa Sofi Oksanen. Una novela que ha suscitado un entusiasmo enorme, que ha recibido todo tipo de premios, incluido el de Mejor Novela Europea de 2010, escrita por una autora muy joven, nacida en 1977, que es todo un fenómeno es su país. De hecho fue uno de los “fichajes estrella” en la pasada feria de Frankfurt. Su primera novela, Las vacas de Stalin, fue editada en España en 2008 por la editorial 451. Su segunda obra, Baby Jane, no ha llegado a nuestro país, que yo sepa.

La sinopsis de la editorial es la siguiente:

En una despoblada zona rural de Estonia, en 1992, recuperada la independencia de la pequeña república báltica, Aliide Truu, una anciana que malvive sola junto al bosque, encuentra en su jardín a una joven desconocida, exhausta y desorientada. Se trata de Zara, una veinteañera rusa, víctima del tráfico de mujeres, que ha logrado escapar de sus captores y ha acudido a la casa de Aliide en busca de una ayuda que necesita desesperadamente. A medida que Aliide supera la desconfianza inicial, y se establece un frágil vínculo entre las dos mujeres, emerge un complejo drama de viejas rivalidades y deslealtades que han arruinado la vida de una familia.

Narrada en capítulos cortos que alternan presente y pasado a un ritmo subyugante, la revelación gradual de la historia de ambos personajes mantiene en vilo al lector hasta la última página. Con meticuloso realismo, Oksanen traza los efectos devastadores del miedo y la humillación, pero también la inagotable capacidad humana para la supervivencia. Una novela de múltiples lecturas y matices, que por su originalidad y su maestría nos asombra y sobrecoge.

domingo, abril 17, 2011

Antes de las jirafas


Matías Candeira es uno de los jóvenes escritores que destacan en el género del cuento. Su anterior libro, La soledad de los ventrílocuos, ya dejaba ver un mundo propio, unas claves personales que llamaban la atención. Sus relatos presentaban una realidad distorsionada, los personajes se movían por mundos en los que todo era posible y la realidad se escapaba de sus límites y desafiaba nuestra imaginación. Ahora, Candeira ha publicado un segundo libro, en la editorial Páginas de Espuma, titulado Antes de las jirafas. Las opiniones que he ido leyendo de él son muy elogiosas y es un libro que hay que leer si uno quiere estar al tanto de la vitalidad de un género que va colocándose en el lugar que sin duda merece.


Puede leerse un relato aquí.

sábado, abril 16, 2011

Richard Yates


Un libro titulado Richard Yates que al parecer no tiene nada que ver con Richard Yates. Un libro que despierta entregados elogios y viscerales rechazos. Un libro que había pensado dejar pasar después de ver que a gente de cuyo criterio me fío no le había gustado nada. Pero nada de nada. ¿Estás con Tao Lin o contra él?, parece una pregunta obligada al conocer a alguien. Sin embargo, vuelvo a incluirlo en mi lista. No puedo evitar sentir curiosidad. Aunque no es sólo eso. Lo que ha ocurrido es que entré en el blog de Tao Lin (aquí) y vi un vídeo en el que el propio Tao Lin leía el libro. Y entonces me di cuenta que aquello parecía un poema. Tenía una cadencia inocente, pero no era inocente lo que decía. La crudeza relatada con el lenguaje de un niño. Y entonces pensé que era un libro que había que leer, uno de esos libros que dan mucho que hablar.


Por cierto, aviso para determinadas librerías: Richard Yates es el título. Tao Lin, el autor. Es justo colocarlo en la “L” y no en la “Y”. De nada.

jueves, abril 14, 2011

Wendolin Kramer

Cuando una editorial grande decide publicar una primera novela, a un joven autor poco conocido, siempre me acerco a husmear. Eso me ha ocurrido al encontrarme con Wendolin Kramer, de la escritora Laura Fernández, editada por Seix Barral. Debo admitir que, en un primer momento, el subtítulo “Una historia de superhéroes, supervillanos y un chucho deprimido” me hizo soltar el libro como si me hubiera producido una descarga eléctrica. El título está bien, ¿por qué ese subtítulo? Lo siento, no me gusta. Pero volví a hojearlo. Varias veces fui a echarle un vistazo, a abrirlo por diferentes sitios, a leer algunas de sus frases, directas, coloquiales, ágiles. Me llamó la atención desde el principio y lo tengo que incluir en mi lista de libros a comprar. Me temo que aquí hay una escritora amena, sin alharacas ni aspavientos, de las que te cuentan una historia sin mirarse el ombligo ni pretender ofrecer nada más que un libro divertido, que no es poco.

La propia autora ha dicho en una entrevista que le gusta colocar referentes literarios en contextos completamente diferentes: «En cierto modo, este libro tiene algo de “me voy a reír de todos los géneros”»

martes, abril 12, 2011

Stoner

Stoner es uno de esos libros que se van abriendo camino poco a poco. Un ejemplo más del fenómeno boca oreja. Parece que quien lo lee queda fascinado por esta novela de John Williams, un autor norteamericano, de Texas, que obtuvo el National Book Awards en 1973 por su última obra publicada, Augustus (editada en España como “El hijo de César”, ediciones Pámies), y que falleció en 1994.

Rodrigo Fresán, autor cuyo criterio respeto, lo ha reseñado y su texto comienza diciendo: "Stoner es una obra maestra. Y punto". Es evidente que una reseña así me influye a la hora de interesarme por un libro, así que Stoner pasa a formar parte de mi lista.

domingo, abril 10, 2011

Memorias de una viuda


Joyce Carol Oates, la gran dama de las letras norteamericanas, cuyo nombre siempre suena entre los candidatos al Premio Nobel, publica un nuevo libro. Se trata de un libro autobiográfico y el primer capítulo puede leerse aquí. Me parece un comienzo de los que consiguen que uno quiera seguir leyendo. Un libro narrado con la fuerza y crudeza que caracteriza la escritura de Oates. La sinopsis de la editorial es la siguiente:

En una mañana gris de febrero, Joyce Carol Oates llevó a su marido Raymond Smith a urgencias aquejado de una neumonía; una semana después, ciertas complicaciones terminaban con su vida. Estas deslumbrantes páginas capturan el estado emocional de Oates tras la repentina muerte de su marido, y cómo se ve obligada a hallar su equilibrio sin la alianza que la había sostenido durante cuarenta y siete años y veinticinco días.

Llenas de agudas reflexiones y, a veces, de humor negro, estas Memorias de una viuda narran también una conmovedora historia de amor, lírica, moral e implacable, como las que pueblan sus novelas, y ofrecen un inédito retrato de su intimidad, hasta ahora celosamente guardada.

Me recuerda la lectura de “El año del pensamiento mágico”, de Joan Didion, un libro que me impacto de un modo brutal. Una obra fascinante que afrontaba el dolor de un modo conmovedor.

viernes, abril 08, 2011

Constatación brutal del presente

Javier Avilés es el autor del blog “El lamento de Portnoy”, un blog de referencia, siempre interesante y muy trabajado. Ahora publica una novela y me llama la atención. Es otro de los libros de mi lista. Las reseñas que voy leyendo sobre él son elogiosas. El propio Vila-Matas ha dicho (la cita aparece en una faja): “novela cargada de duro sentido, literatura comparada de verdad, eléctrico ejercicio de sinrazones razonables que sería un error permitir que, por nacer enmascaradas, pasen desapercibidas”.

miércoles, abril 06, 2011

Asco

José Ángel Barrueco es autor del blog “Escrito en el viento”, imprescindible para estar al día sobre todo lo interesante que va apareciendo en el panorama literario español. En él habla de libros que suelen ser ignorados por los suplementos de los periódicos, proyectos arriesgados a tener en cuenta, también habla de cine y eventos culturales. Descubro continuamente intereses comunes con Barrueco, filias y fobias compartidas. Es autor del poemario “Le aplastaré con mis versos”, en el libro “No hay camino al paraíso” y de novelas como “Monólogo de un canalla” o “Recuerdos de un cine de barrio” o el libro de microrrelatos “El hilo de la ficción”, por citar algunos de sus títulos. Sus relatos están incluidos en infinidad de antologías, como “Resaca. Hank Over”, “Perversiones”, “Viscerales”, “Beatitud”, etc. Un escritor con una obra sólida cuyo último libro, titulado “Asco” (Editorial Eutelequia), que inicia una trilogía que incluirá los volúmenes “Angustia” y “Alumbramiento”, no pienso perderme.

Por cierto, la presentación del libro tendrá lugar el viernes, 15 de Abril, a las 20:30 horas, en la librería “Tipos Infames” de Madrid (C/. San Joaquín, 3). Barrueco estará acompañado por Óscar Esquivias y Mario Crespo.

lunes, abril 04, 2011

Almería 66



Libro de relatos de un excelente escritor y gran amigo, Francisco Ortiz, autor de los blogs “Novela negra y cine negro” y “En la aurora”. Relatos centrados en la violencia, ejercida por personajes inadaptados y perdidos.

Ortiz ya publicó la interesante novela “Última noche en Granada”. Ahora, “Almería 66” está previsto que se ponga a la venta en este mes de Abril y no sé si tendré que pedirlo por internet, pero desde luego que voy a hacerme con él. Ortiz no defrauda. Además me encanta la portada.

domingo, abril 03, 2011

De libros

Pasear por la Gran Vía de Madrid, pasando por Malasaña, por San Bernardo, descansando en Princesa después de comer algo, y ver una película en los Renoir: ese suele ser un día perfecto. A veces hago esta ruta con algún amigo, pero muchas veces la hago solo, perdido en mis ensoñaciones mientras veo las novedades en La Casa del Libro, y visito Fnac de Callao, donde suelo pasar por la sección de música, y me dejo caer, por supuesto, por Tres Rosas Amarillas.

En Valencia, deambular entre librerías suele ser algo diferente. En Valencia suelo ir más al grano; pasar un rato al final de la jornada por una librería me suele relajar, me conecta con esa otra vida que transcurre paralela a la laboral rutina. También voy más o menos a los mismos sitios, a La Casa del Libro, a la Fnac, a la Librería Primado, a París-Valencia... Y suelo llevar muchos papelitos en los que anoto títulos que me llaman la atención, listas que se van acumulando. Antes llevaba una libreta, era más ordenado, pero ahora siempre voy lleno de papelitos.

Este año la Feria del Libro de Valencia se celebrará entre el 7 y el 17 de Abril. Luego, tendrá lugar la fiesta de Sant Jordi, a la que siempre digo que voy a acudir y nunca encuentro la oportunidad.

En próximas entradas iré anotando algunos libros que aparecen en mis listas.

miércoles, marzo 23, 2011

¿Quién teme a Virginia Woolf?


Una de las películas más perturbadoras que he visto es “¿Quién teme a Virginia Woolf?”, dirigida por Mike Nichols y protagonizada por Elizabeth Taylor y Richard Burton. Está basada en una obra teatral del dramaturgo Edward Albee. Narra la relación autodestructiva que mantienen Martha y George. Ella es la hija del director de la universidad en la que su marido da clases de historia. Ambos se dirigen la palabra sólo para hacerse daño, interpretan roles y comparten bromas privadas. Mantienen una peculiar relación que parece sustentarse en el odio. La historia se sitúa en una noche en la que han invitado a una pareja joven, un profesor recién llegado llamado Nick (George Segal) y su esposa Honey (Sandy Dennis). El cruce de reproches entre Martha y George, delante de sus incrédulos invitados, se mantiene sin ningún pudor. Sus juegos malévolos, sus insultos, sus humillaciones, van haciendo mella en la joven pareja, que asiste al espectáculo sin tener demasiado claro qué actitud adoptar, hasta que de un modo inevitable se van viendo involucrados en el macabro juego. Un juego que deviene en implacable exorcismo, donde todos los secretos que esconden los personajes van saliendo a la luz.

Nadie se había atrevido a utilizar un lenguaje tan explícito y duro en el cine hasta ese momento. Lo hizo Mike Nichols en esta, su primera película, una obra maestra que no nos deja indiferentes, que nos hiere y sorprende continuamente. La violencia verbal con la que se ataca ese matrimonio resulta más devastadora que cualquier escena de acción. El modo en que pretende degradarse, a la vez que ataca todo lo que le rodea, sin dudar en descubrir los puntos débiles de sus invitados para lanzarlos contra ellos en el momento oportuno, es un espectáculo de alto voltaje que se presta a diversas lecturas. La interpretación del cuarteto protagonista es magnífica, de hecho fueron nominados los cuatro en los Oscar de 1966. De trece nominaciones, la película ganó cinco, uno de ellos para Elizabeth Taylor como mejor actriz.

domingo, marzo 20, 2011

Fallas 2011

Han acabado las fiestas. Han ardido las fallas. Sólo quedan en el recuerdo.

Convento Jerusalén-Matemático Marzal. Primer Premio de la Sección Especial

Conde Altea-Almirante Cadarso. 2º Premio

Nou Campanar. 3er Premio


Plaza del Pilar


Plaza del Ayuntamiento


Na Jordana


Mercado Central


Calle Pelayo


Plaza Barón de Cortés

martes, marzo 15, 2011

EntreRíos

La revista EntreRíos acaba de publicar un monográfico dedicado al relato, coordinado por la escritora Carolina Molina. Una selección de escritores que reflejan diferentes planteamientos y que seguro interesará a todos los amantes del género.



Los autores incluidos en este volumen son: Carolina Molina (Prólogo), Alfonso Cost, Alfredo Leyva, Ana Casas, Andrés Neuman, Ángel Olgoso, Ángela Prieto, Angélica Morales, Antón Castro, Care Santos, Carlos Almira, Carmen Moreno, Carolina Molina, Concha González-Badía Fraga, Cristina Fernández Cubas, Cristina Monteoliva, David Roas, Espido Freire, Félix J. Palma, Francesc Miralles, Francisco Gil Graviotto, Francisco Ortiz, Ginés S. Cutillas, Hipólito G. Navarro, José Abad, José María García Linares, José María Merino, José Vicente Pascual, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Julia Otxoa, Julio Alfredo Egea, Luis García Jambrina, Magdalena Lasala, Manuel E. Orozco Redondo, Manuel Moyano, Mariluz Escribano, Medardo Fraile, Miguel Ángel Muñoz, Miguel Ángel Zapata, Miguel Sanfeliu, Norberto Luis Romero, Patricia Esteban Erlés, Pilar Pedraza, Raúl Ariza y Rosa Regás.
Por supuesto, es para mí un orgullo compartir espacio con gente a la que tanto admiro.

domingo, marzo 13, 2011

Poema

Y me siento pero cómo
Y sonrío grande al cielo
Encojo los hombros alto
Impávido
Sereno

El aire lleno, espeso,
Me hincha por dentro
Suspiro y salto y duermo
Saludo
Agradezco

Amo y vivo pero a ratos
Fuerte, duro, también perezco
Pero ayer, pero hoy, entretanto
Experimento
Envejezco

jueves, marzo 10, 2011

Cisne negro


Uno llega al cine y queda hipnotizado por la pantalla, embriagado por la música, aterrado por las imágenes, aturdido por el argumento, angustiado por el rostro de una mujer, un rostro que lo explica todo, que lo expresa todo, un rostro sin el que no existiría la película, un rostro que nos transmite todo el torbellino de emociones que inundan la frágil figura de una bailarina de ballet llamada Nina, un rostro cuya mirada nos perturba, un rostro que nos conduce al insondable abismo de su alma. “Cisne negro” es una película incómoda, centrada en esa bailarina, Nina, que acaba de conseguir el papel protagonista en el ballet “El lago de los cisnes”. Con su técnica y sacrificio consigue la perfección al encarnar la personalidad del cisne blanco, pero para poder interpretar al cisne negro tendrá que explorar en sus más profundos temores y secretos, una exploración de terribles consecuencias que nos es mostrada en toda su crudeza, formando una atmósfera de pesadilla en la que la realidad y la ficción creada por una mente cada vez más atormentada se confunden, combinando imágenes que nos agitan y sobrecogen. “Cisne negro” es Natalie Portman. Su interpretación es soberbia, impactante. Junto a ella aparecen Barbara Hershey en el papel de la madre, Vincent Cassel en el del coreógrafo, una casi irreconocible Winona Ryder como la veterana bailarina Beth, y Mila Kunis, una actriz que consigue destacar de un modo sorprendente interpretando a la desinhibida Lily. El estilo de Aronofsky, pegando la cámara al rostro de Nina, bailando a su alrededor, mostrándonos de un modo claustrofóbico todo el mundo de su personaje, hacen de esta película una experiencia alucinante.

lunes, marzo 07, 2011

Chump Change, de Dan Fante


Se publica en España un libro de Dan Fante. Lo publica Sajalín editores y se titula “Chump Change”. Lo repetiré de nuevo: Se publica un libro de Dan Fante en España. Todo un acontecimiento. Hay que repetirlo a voz en grito. Dan Fante es hijo de John Fante, escritor mítico, autor de “Pregúntale al polvo”, sin duda uno de mis libros de cabecera. Y de otras novelas magníficas como “Camino de Los Ángeles”, “Llenos de vida”, “Espera a la primavera, Bandini”, etc. Claro, ya sé que el estilo literario no se hereda genéticamente, pero es que los libros de Dan Fante tienen unas críticas excelentes. “Chump Change” fue su primera novela y está protagonizada por un alter-ego llamado Bruno Dante, el mismo que protagoniza las otras tres novelas que ha publicado y que espero nos vayan llegando poco a poco.

El miércoles 9 de Marzo Dan Fante presentará su libro en la Fnac de Callao, en Madrid, a las 19:30 horas. Me duele admitir que no podré asistir. He estudiado todo tipo de combinaciones, pero me resulta imposible. Dan Fante estará acompañado por Francesco Spinoglio y por José Ángel Barrueco. No conozco a Spinoglio, pero sí sé que no podía haber contado con alguien mejor que Barrueco y estoy seguro de que será todo un acontecimiento.
Al día siguiente se presentará el libro en Barcelona, en la Fnac del Triangle, y allí Fante y Spinoglio estarán acompañados por Laura Fernández.

jueves, febrero 24, 2011

Vorín

La enfermera les hizo pasar a la sala de espera y el joven matrimonio tomó asiento en un sofá de cuero, sin soltarse las manos, en silencio. Hacía ya año y medio que duraba la enfermedad de su hijo Vorín. Empezó de forma imperceptible, con unas caídas que en modo alguno hacían presagiar lo que vendría después. Vorín se desplomaba inesperadamente y, durante unos segundos, perdía la consciencia; luego, volvía a levantarse y seguía correteando y jugando como si nada hubiese ocurrido.
—¿Qué te ha pasado? —le preguntaban.
Pero él les miraba y daba a entender que no sabía de qué le estaban hablando.
—Le faltan vitaminas —decía la madre en la oscuridad del dormitorio.

Le llevaron al médico, seguros de que le recetaría algún reconstituyente o algún antibiótico o cualquier otra cosa capaz de solucionar el problema en cuatro días, pero nadie parecía saber qué era lo que le ocurría al niño. Las caídas siguieron y se alargó la duración de los periodos de inconsciencia. Le sometieron a infinidad de pruebas, pero ningún resultado fue concluyente. Un estudio llevaba a otro. Los médicos ponían cara de circunstancias.
— ¿Y si no se salva? —preguntaba a veces la madre.
Su marido se negaba a considerar siquiera esa posibilidad.
—Se salvará, cueste lo que cueste.
Fue el Dr. Boix quien diagnosticó por primera vez la enfermedad y explicó la sucesión de síntomas y su posible desenlace. Se trataba de una encefalitis poco común, de origen viral, cuya curación se desconocía por el momento.
Ahora, Vorín estaba postrado en una cama, con la mirada fija en el techo, una mirada que, a fuerza de expresar el miedo, se había quedado triste.

La enfermera entró en la sala y les dijo que el doctor les recibiría enseguida. Lo dijo intentando sonreír. Ellos le dieron las gracias. Avanzaron despacio por un estrecho pasillo adornado con un papel pintado de flores azules. Se abrió una alta puerta de madera y entraron en el despacho del eminente psiquiatra, el doctor Zuala, quien les invitó a tomar asiento.
El padre comenzó a hablar. Le expuso el motivo de su visita mientras el médico le atendía con una expresión que daba a entender que no era la primera vez que tenía que escuchar tonterías. Un documental que habían visto en televisión aseguraba que se estaban llevando a cabo ciertas investigaciones relacionadas con la posibilidad de regenerar células cerebrales y, si tenían éxito, se podrían curar infinidad de enfermedades mentales. Por eso estaban allí, porque si de verdad se estaban llevando a cabo tales experimentos, ellos estaban dispuestos a permitir que se experimentase con su hijo, que lo utilizaran como conejillo de indias a cambio de una esperanza.
Cuando cesó su desordenada y entrecortada explicación, el Dr. Zuala se apoyó con los codos sobre el escritorio.
—Miren —dijo—, su hijo era pero ya no es. Es así de simple. No hay solución milagrosa. No hay esperanza y deben aceptarlo. Quien haya dicho eso en la televisión es un mentiroso y un charlatán. Se tienen que hacer a la idea de que tendrán que arrastrar a su hijo en un carro de ruedas el resto de su vida. Nunca volverá a ser el mismo. Se ha ido y la ciencia no puede traerlo de vuelta. Su enfermedad, por desgracia, es incurable. No hay nada que hacer. Nada. ¿Lo entienden?

La madre apretó el brazo de su marido y se echó a llorar. El padre, por su parte, intentó responder pero no quería que le flaquease la voz delante de aquel hombre, así que se limitó a mirarle fijamente.
—Cuanto antes lo acepten será mejor para todos.
La enfermera les puso la mano en la espalda con suavidad. Los sacó de aquel despacho y les acompañó hasta la puerta. El padre no pronunció ni una sola palabra, se limitó a andar muy recto. Las manos le temblaban.
Vorín sobrevivió cinco años en estado de coma profundo, alimentado por sondas nasales, constantemente atendido por su madre. Algunas tardes ella se sentaba a su lado y charlaba con él y le contaba cómo transcurrían las cosas y le decía que no debía preocuparse por nada, que no debía tener miedo porque era un niño muy valiente, le decía que tanto ella como su padre le protegerían siempre y nada malo podría ocurrirle.

miércoles, febrero 16, 2011

Llenad la Tierra


La carrera literaria de Juan Carlos Márquez se va consolidando paso a paso. Ha ganado importantes premios y participado en diversas antologías. Tras “Norteamérica profunda” y “Oficios”, sus anteriores libros, la editorial Menoscuarto nos ofrece ahora “Llenad la Tierra”, una colección de relatos que dejan claro tanto la valía literaria de Márquez como sus intereses y preocupaciones.
“Llenad la Tierra” es un libro que explora temas como la familia y la relación con los demás, observa y retuerce las situaciones que nos presenta para proporcionar una experiencia lectora llena de imaginación, de humor, de historias sorprendentes y de imágenes poéticas que nos transportan a un paisaje a mitad de camino entre el sueño y la cotidianidad. El autor juega con la forma, con el enfoque, con la voz narradora, con la extensión, provocando giros, tanto estructurales como formales que dificultan la catalogación del libro, siempre dispuesto a escapar de los límites impuestos por cualquier intento de acotarlo. Así, encontramos relatos de unas pocas páginas alternados con otros más extensos, algunos limitados a meros diálogos, otros con forma de monólogo, otros divididos en pequeños capítulos, incluso uno narrado al compás de unos recibos bancarios. Esto convierte la lectura de “Llenad la Tierra” en una aventura que no da tregua al lector, que no le deja acomodarse.

Encontramos relatos meramente descriptivos, como “Es sólo un hombre”, “El progreso” (casi un poema en prosa), “Subterfugios” o “Un relieve verdoso”; en contraposición a los que se componen únicamente por líneas de diálogo: “Mamá recitando a Neruda”, “El orden integral”, “Sopla”, “Cuántica” o “Mecánica popular”, todos ellos muy divertidos; y tramas más complejas que anticipan una particular forma de mirar el mundo. Encontramos casos en los que el surrealismo irrumpe como algo previsible y normal que a nadie extraña, como ocurre con ese padre que llega a casa con su corazón en la mano, en “El corazón de mi padre”; o ese hombre que ha empeñado a su mujer y a su hijo en “La meteorología”; o ese peculiar taxidermista del relato “La eternidad”. También encontramos historias más realistas, como “De peceras y trenes”, “Llegado el momento” o “Restos”, que podemos calificar incluso de hiperrealista. Por último, en algunos de estos relatos se produce una simbiosis perfecta entre el elemento fantástico, casi onírico, y lo que podemos entender por normalidad, como en “La vida discontinua”, con esa niña que juega de un modo inquietante con unos ojos de pescado, o en “Papá, mírame”, “Belgrado 1976”, “Hacer lo necesario” o “Las preposiciones de Blint”, en los que los elementos surrealistas son aún más sutiles. Y es sobre todo en estos casos en los que Márquez demuestra que estamos ante un escritor al que hay que seguir de cerca.
“Llenad la Tierra” es un libro que se lee con interés, que desborda sentido del humor, muy cuidado estilísticamente, y que ofrece grandes dosis de imaginación. Un libro en el que Juan Carlos Márquez escarba en la realidad, en su lado menos amable, y nos lo presenta bajo un prisma distinto, ligeramente deformado, para que podamos asomarnos entre las costuras que lo conforman.


Extracto:
Una sirvienta me guió por un laberinto de pasillos hasta el umbral del dormitorio de Isabella y, sin siquiera anunciarme, se retiró con discreción a sus quehaceres. La soprano estaba en la cama, recostada sobre una torre de almohadas. Tenía la clase de belleza irresistible para un necrófilo. Pálida y huesuda, una nube de aristas con el cabello muy corto y los labios de color cereza. Su camisón negro me pareció un gato dormido sobre las sábanas.


LLENAD LA TIERRA
Juan Carlos Márquez
Menoscuarto Ediciones
1ª edición: 2010

domingo, febrero 13, 2011

World Press Photo 2011



Aisha, 18 años, afgana, de la provincia de Oruzgan.
No aguantó el maltrato de su marido y lo abandonó. Se fue a casa de su familia.
Esta gran ofensa fue castigada al más puro estilo talibán.
Su marido le cortó la nariz y las orejas. Luego la abandonó.
Ahora vive en EE.UU.
Su retrato, realizado por la fotógrafo Jodi Bibier, ha merecido el premio World Press 2011.

martes, febrero 08, 2011

Más allá de la vida



Vivimos de espaldas a la muerte. La gente se aferra a las pequeñas cosas como si ignorase el hecho de que algún día dejará este mundo, tal vez de un modo inesperado. Preguntarse por el más allá, por la posibilidad de que exista un plano de existencia diferente después de la muerte, es un tema que no parece siquiera que deba ser considerado. Y es, probablemente, el tema más importante sobre el que podemos reflexionar.
Clint Eastwood se ha atrevido, en su última película, a indagar en este asunto, a esbozarlo siquiera, pero se lo perdonarán por ser quien es, aunque no pueda evitar que le den unos cuantos azotes, que digan que es su trabajo más flojo, que es sentimental, que no plantea el asunto desde un punto de vista objetivo, que no habla de otras religiones, que le ha salido un producto New Age y otras lindezas por el estilo, algunas justificadas. Pero yo tan sólo diré que la película me emocionó.

La historia presenta a tres personajes: un hombre con la capacidad de comunicarse con los muertos, lo cual vive como una maldición que le impide llevar una vida normal; una periodista francesa que está a punto de morir ahogada a causa del tsunami que azotó el sudeste asiático; y unos hermanos gemelos, de los cuales uno fallece trágicamente dejando al otro totalmente desamparado y ávido de respuestas. Estas historias abordan el asunto desde tres perspectivas que se complementan y que, obviamente, terminarán confluyendo. Tres personajes que representan experiencias que parecen inexplicables. Las visiones que dicen tener quienes han estado clínicamente muertos, las sensaciones que se pueden producir al experimentar una pérdida importante y los inexplicables médiums que realmente parecen poseer algún tipo de conexión con seres ya desaparecidos. Éstos últimos son pocos, pues en esto como en tantas otras cosas proliferan los charlatanes y los estafadores, pero parece haberlos. De hecho, el personaje interpretado por Matt Damon recuerda al protagonista de la película “La puerta del Mas Allá”, un film que se basaba en las experiencias de James Van Praagh. Y también encontramos ecos de otro film, “Dragonfly”, que planteaba la misteriosa conexión que experimentaba un hombre con el espíritu de su esposa fallecida. También me llamó la atención el personaje de una científica que investiga el fenómeno de la muerte, directamente inspirada en la doctora Elisabeth Kübler-Ross, cuyos libros transmiten un mensaje presente en el film: las similitudes entre lo que cuenta la gente que ha vivido una experiencia cercana a la muerte son tan grandes que no puede tratarse de meras coincidencias.

La película se inicia con las impactantes imágenes del tsunami, excepcionalmente rodadas, y se toma su tiempo en presentar a los personajes y sus tragedias y dudas. Tres ejes que avanzan hacia un final tal vez un poco forzado que pretende manifestar la fuerza de las pasiones humanas para seguir viviendo. No hay respuestas, no es una reflexión filosófica, es tan sólo una película que esboza la cuestión de si hay algo después de la muerte. Nadie lo sabe, cada cual piensa lo que le parece, pero existen señales que escapan a nuestra lógica, o eso parece decirnos Eastwood en esta película.

domingo, febrero 06, 2011

Presentación de "Perversiones"



El próximo martes día 8 de febrero se presenta el libro "Perversiones. Breve catálogo de parafilias ilustradas", a las 20:30 en la libreríaTipos infames, San Joaquín 3, Bajo Izq. El acto estará a cargo del editor, José Antonio López, del escritor Oscar Esquivias y de aquellos antologados que puedan acudir y se animen a participar.

martes, febrero 01, 2011

Prohibido prohibir

La ley del tabaco me parece intransigente, culpabilizadora, excluyente y, encima, se condimenta con la recomendación al ciudadano de que denuncie a los infractores. Todos contra todos en nombre del bien común. Debo reconocer que me indigna. Me pregunto qué problema hay en que un señor que ha montado un bar permita que se fume en su interior. No lo entiendo. ¿Por qué no pueden existir bares para fumadores? ¿Los no fumadores sentirán entonces unas ganas locas de entrar en esos locales? ¿De pronto un no fumador querrá charlar con un amigo en uno de esos bares para fumadores y se sentirá en peligro? ¿La gente no será capaz de respetarse y de encontrarse en lugares en los que todos estén a gusto? En el caso de que unos amigos sean fumadores y deseen charlar entre cigarros y cafés, no pueden hacerlo, está prohibido. Es más, les pueden denunciar. Sus propios vecinos incluso. ¿A nadie más le asusta esto? Ahora pienso en el grito de Mayo del 68, “Prohibido prohibir”, y sólo veo gente que habla de tolerancia cero.
A veces se habla de los empleados. El camarero del bar de fumadores es un no fumador y se sentirá agredido. ¿Por qué tiene que ser el camarero no fumador el que trabaje en un bar de fumadores? Se podría contratar en estos locales sólo a personal especializado, es decir, fumadores. Si la salud del trabajador es importante, que lo es, deberían desaparecer también otras profesiones de tanto o más riesgo, como la minería, por ejemplo.
Se pueden establecer medidas de seguridad. Que los bares de fumadores no se encuentren en edificios colectivos, no sean bares de empresa o de hospitales; y que adviertan en la entrada con carteles gigantes y luces de colores que se puede fumar en su interior. Vale, las advertencias que se quieran. ¿Pero por qué se prohíbe esto tan tajantemente, y más cuando hace apenas unos años se obligó a los bares a acondicionar zonas de fumadores y algunos tuvieron que realizar importantes inversiones? Yo no lo entiendo, la verdad, y me indigna. Me indigna que se excluya y culpabilice a una parte de la población y que no pueda haber sitio para todos. Tal vez habría que pensar en pedir indemnizaciones. A fin de cuentas, fumar es un hábito que se ha impuesto culturalmente por diferentes cauces. No sé, creo que buscando un bien nos hemos encontrado con un disparate.
Llegados a este punto se argumenta que ya se ha hecho en otros países. Ah, bueno, pues entonces no he dicho nada, ustedes perdonen.

jueves, enero 27, 2011

Narrativas 20


La revista Narrativas llega a su número 20. Esta publicación, que se puede descargar gratuitamente, se va consolidando con el tiempo como una apreciable plataforma para muchos autores. Está coordinada por el escritor Carlos Manzano, autor de varios libros, como “Fósforos en manos de unos niños”, “Vivir para nada” o la última, “Sombras de lo cotidiano”, que por cierto estoy leyendo en este momento y tengo que decir que es de esos libros que enganchan y lo recomiendo encarecidamente.
El Consejo Editorial de la revista Narrativas está compuesto en la actualidad por María Dubón, Emilio Gil, Nerea Marco Reus y Luisa Miñana.
Este número 20 corresponde al primer trimestre y estoy seguro de que seguirá creciendo y cumpliendo números. No la pierdan de vista. Además, es un espacio abierto, que acepta colaboraciones, tal como ellos mismos explican:

La revista Narrativas versa sobre diversos aspectos de la narrativa contemporánea en español. Está estructurada en tres bloques fundamentales: ensayo, relatos y reseñas literarias. En cualquiera de estos campos, toda colaboración es bien recibida. Las colaboraciones deberán enviarse por correo electrónico como archivo adjunto en formato DOC o RTF. En su momento, los órganos de selección de la revista decidirán sobre la publicación o no de los originales recibidos. No se fija ninguna extensión máxima ni mínima para las colaboraciones, aunque se valorará la concisión y el estilo. Se acusará recibo de cada envío y se informará de la aceptación o no del mismo. Los autores son siempre los titulares de la propiedad intelectual de cada texto; únicamente ceden a la revista Narrativas el derecho a publicar los textos en el número correspondiente.

Pueden descargar la revista haciendo clic en la imagen.


El índice de este número es el siguiente:

● Ensayo
“Los males menores”: un punto de inflexión en la obra de Luis Mateo Díez, por Manuel María Morales Cuesta
La cuestión de la raza en “Otelo”, por Enrique García Díaz
Cibercepción, la dimensión literaria, por Luisa Miñana

● Relatos
Relatos, por Antonio Serrano Cueto
Vecinos, por Miguel Sanfeliu
Mujeres contundentes, por Vera Zieland
Golpearse los labios con un mediodía, por Javier Romano
La lectora, por Jesús Ortega
La I de Ïcaro, por Andrea Benavídez
Breve historia familiar, por Fernando Sánchez Calvo
Rigor vitae, curriculum mortis, por David Garrido
Bullying, por Esther Navarro
Los hombres alegres, por Carlos Montuenga
Príncipes ambulantes, por José Cruz Cabrerizo
A su servicio, por David Bombai
101 coños (fragmentos), por Salvador Alario Bataller
El hombre que se convirtió en el hijo de la estrella, por Diana Ferreyra
Sábanas grises, por Iván Teruel
El hombre que escribía historias de amor, por Carlos Ollero
Brígida, por Ramón Araiza Quiroz
Vergüenzas que afrontar, por Rolando Revagliatti
En tránsito, por Daniel P. Espinosa
Cuatro ojos, por Mari Carmen Moreno
Vol d’Ennui, por Carlos Sancho Torrubia
Espejos, por Alejandro Rosen
Portátil, por Luis Topogenario
Mossegar, por María Aixa Sanz
Sobredosis, por Manuel Ves
Relatos, por Pepe Pereza
La casa de mi vida, por Gustavo M. Galliano
Microrrelatos, por Daniel Sánchez Bonet
En 99 palabras, por Miguel Ángel Molina
Beth, por Emilio Jio Gil
El fetiche epistolario, por Roberto Strongman

● Novela
Capítulo de la novela en marcha “Pop-pins”, por Luisa Miñana

● Narradores
Patricia Esteban Erlés

● Miradas
La novela rural: Antonio Ansón, “Llamando a las puertas del cielo”, por Pablo Lorente Muñoz
Antón Pávlovich Chéjov, por María Dubón
Literatura con mayúscula, por Marcos Zocaro

● Reseñas
“Yo lloré con Terminator 2 (relatos de cerveza-ficción)” de Carlos Salem, por Pablo Lorente Muñoz
“La sopa de Dios” de Gregorio Casamayor, por José Luis Muñoz
“El espíritu de cristal” de Carlos Jover, por Pablo Lorente Muñoz
“Todo es silencio” de Manuel Rivas, por María Aixa Sanz
“Celos” de Catherine Millet, por José Luis Muñoz
“Agua quieta” de Gristina Grande, por Carlos Manzano
“Pájaros sin alas” de José Javier Abasolo, por José Luis Muñoz
“El otro mundo” de Hilario J. Rodríguez, por Miguel Sanfeliu
“La vía láctea” de José Vaccaro Ruiz, por José Luis Muñoz
“Cambio de planes” de Luis Borrás, por Angélica Morales
“Trece cuentos inquietantes” de Felisa Moreno Ortega, por José Luis Muñoz
“Los hábitos del azar” de Francisco López Serrano, por Luis Borrás
“Mujer abrazada a un cuervo” de Ismael Martínez Biurrun, por Oscar Bribián
“Verano”, de J.M. Coetzee, por José Luis Muñoz
“El horizonte” de Patrick Modiano, por María Aixa Sanz
“Hacia el interior” de pierre d. la., por Luis Borrás

● Novedades editoriales

domingo, enero 23, 2011

Muros

Hace tiempo que dejó de resistirse. Ahora, cuando él se presenta, ella le deja hacer, sin decir nada. Ni siquiera siente asco al verle babear y resoplar. Ni siquiera siente piedad al ver su piel envejecida y su pene debilitado. Es capaz de pensar en sus propias cosas, aún con él encima. Piensa en el miedo que sienten sus hijos cuando le oyen llegar, sin importarles que traiga comida, ropa y juguetes. No sabe cómo decirles que no deben tener miedo, que ella está bien, que no siente dolor. Los niños corren a esconderse debajo de la cama. Piensa en ellos mientra el hombre se mueve, allí escondidos, quizá tapándose los oídos y temblando de miedo. Desea que el hombre termine pronto para reunirse con los pequeños, para abrazarles y contarles, una vez más, cómo es el exterior, cómo serán sus vidas cuando por fin puedan escapar de allí.
—Papá —dice ella entonces—, ¿puedes traernos la próxima vez un libro con fotografías de paisajes?

domingo, enero 16, 2011

Canino


Nos encerramos, nos aislamos, presumiblemente para protegernos, sentimos la necesidad de defendernos de los peligros que nos amenazan. La sociedad actual vive asustada y obsesionada con la seguridad. Una seguridad que se alcanza, al parecer, de un modo incuestionable, en el propio hogar, pasando por alto los conflictos y dramas que en dicho hogar se generan. Estas ideas conforman una especie de histeria colectiva. Wole Soyinka, en el recomendable libro “Clima de miedo” explica que la histeria “en su forma más efectiva surge como fruto de una comunicación unidireccional que logra cegar a sus seguidores ante las realidades que les rodean al tiempo que los encierra en una comunidad de convicción”. Pues eso exactamente es lo que encontramos en la película “Canino”, del director griego Yorgos Lanthimos.

Un matrimonio mantiene encerrados a sus tres hijos adolescentes en una confortable casa rodeada por un muro. Los muchachos nunca han salido al exterior, de hecho, sólo se puede salir al exterior sin peligro cuando se caen los dientes caninos. Los teléfonos no existen, es más, “teléfono” es un recipiente donde se guarda la sal. Y “coño” (¿dónde has escuchado esa palabra?) es una especie de lámpara. Los aviones son juguetes que caen en el jardín. El padre protege la casa y no duda en sumergirse en la piscina en busca de un monstruoso animal acuático. Todo transcurre en una aparente calma y armonía que se va tornando asfixiante.

La claustrofobia, la crueldad, la distorsión y la violencia son examinados de una forma desapasionada y distante, con cierta frialdad que torna más angustioso el ambiente enrarecido, las particulares normas que, pretendiendo preservar de los peligros del mundo, terminan por volverse contra sí mismas. Y es quizá esta mirada aséptica de la locura lo que ha provocado que a Lanthimos se le compare con Michael Haneke, e incluso se vean ecos del cine de David Lynch en su particular enfoque de la lógica que rige la realidad. Su gradual modo de provocar intranquilidad y ansiedad en el espectador, disfrazado con una medida dosis de humor y una estética casi minimalista, convierten este film en una peligrosa carga de profundidad, perturbadora e incómoda, no apta para todos los estómagos.

lunes, enero 10, 2011

Sexteto de Madrid y otros cuentos



Al leer “Sexteto de Madrid y otros cuentos”, de José Manuel Benítez Ariza, me he encontrado con una prosa y un tono que me han arrastrado por estas historias despertando una curiosidad inevitable. Se trata de un libro que se lee con agrado, narrado con un estilo impecable, de esos que soportan una lectura en voz alta. Se divide en dos partes: la primera está compuesta por seis cuentos ubicados en Madrid; y la segunda, bajo el título “Y otros cuentos”, agrupa trece relatos ambientados en lugares distintos, pero que se hermanan gracias a la voz narradora, al tono pausado y el enfoque realista.

Historias urbanas, centradas en episodios cotidianos, en encuentros breves, en aventuras aparentemente intrascendentes. Los recuerdos pasados, los amores, las oportunidades perdidas o encontradas, la resignación o la incertidumbre ante lo que sucede. Episodios en los que lo más importante son los personajes. Así, encontramos a una esposa y la mujer por la que fue abandonada cuando se conocen en el velatorio del marido; un hombre que en Nochebuena sale de casa con la excusa de que no aguanta el discurso del Rey; un hombre que consigue reencontrarse con un viejo amor; un joven matrimonio que se instala en su piso nuevo, en un edificio sin acabar; la historia de un hombre que va a formar parte del jurado de un premio literario o un paseo por Madrid que es casi un recorrido vital.

Relatos que componen estampas de esas aventuras nimias que nos van ocurriendo día a día. Breves apuntes de la vida cotidiana que conllevan una reflexión sobre la soledad, la comunicación, las relaciones de pareja o la vida literaria.

Dice Benítez Ariza en una Nota Final: Para hablar de determinadas cosas no es del todo necesario haberlas vivido; basta con haberlas anticipado, o presenciado, o temido. Seguramente, la verdadera materia personal está en los detalles, o en determinadas menciones.
SEXTETO DE MADRID y otros cuentos
José Manuel Benítez Ariza
Editorial Hipálage - Sevilla