lunes, febrero 09, 2015

Isabel Martínez Barquero - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

No lo sé exactamente. No puedo dejar de hacerlo. Para mí, escribir es un acto tan necesario como respirar, algo sin lo que no concibo mi existencia. Si no escribo, el desequilibrio entra en mi vida, no me aguanto, me pongo de mal humor y no resisto el mundo, se me hace intransitable. Siempre me he considerado alguien que escribe, aunque durante una época intentara ser normal, vivir sin sentir la pulsión urgente de la escritura, tal y como viven la mayoría de las personas de mi alrededor. Pero, para mí, la literatura es una de las drogas más potentes que existen y, como buena adicta, tengo auténtica necesidad de la escritura para encontrarme a gusto, en paz conmigo y con los otros. Por encima de todo, escribo, y en ese acto encuentro mi felicidad y considero que doy lo mejor de mí misma, lo que más me define como persona.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Preferentemente, escribo en mi despacho e intento que sea todos los días, al menos durante dos o tres horas seguidas, aunque las circunstancias no siempre lo permiten. En ocasiones, el tiempo propicio es el de la mañana y, en otras, el de la tarde. Por la noche no suelo hacerlo, ya que soy muy madrugadora y, a determinadas horas, el cansancio me pasa factura. Pero no soy rígida, ya que puedo escribir en cualquier lugar y en cualquier momento, todo depende de la historia que me tenga invadido el cerebro.
No tengo especiales manías o supersticiones a la hora de escribir, excepto que me gusta hacerlo con ropa cómoda y holgada y que me aíslo de Internet, el gran ladrón del tiempo del escritor de nuestros días.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me resulta difícil contestar a esta pregunta, porque depende de la historia que me lleve entre manos. Nunca me planteo escribir sobre un tema o temas, sino que me invade una historia y, de ella, pueden deducirse los ejes temáticos que la sustentan.
No me pongo límites en cuestiones temáticas, aunque sí observo que me preocupan especialmente las relaciones humanas, ese mundo resbaladizo donde se dicen unas cosas y se piensan y sienten otras. También me atrae todo lo relacionado con la intimidad personal de los personajes, sus móviles ocultos, su estructura interna, esa que los hace ser como son y actuar como actúan. Me fascina descubrir en el proceso de la escritura las causas por las que proceden de una manera y no de otra.


4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Soy insegura, dubitativa y con tendencia a la insatisfacción. Me cuesta mucho dar por concluido un texto. Por esta causa, alguien me aconsejó hace unos años que escribiera y corrigiera sin condenarme, cosa que me ha costado mucho aplicar; pero, desde que lo puse en práctica, me sentí más ligera y perdí el miedo a publicar. Que sean otros quienes me juzguen, no yo.
También intento no censurarme, dejar volar los dedos sobre el teclado, ser libre en la expresión, pero sin descuidar la forma. Me preocupa conseguir la pulcritud, la expresividad, la precisión y la armonía en la escritura. Si no se atiende a la forma, puede resultar hasta frustrado el fondo. Fondo y forma se dan la mano y se amalgaman en íntima simbiosis.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

En poesía, no planifico nada, solo escribo sobre cualquier hecho, situación, emoción, contemplación, etcétera, que me produzca una gran emotividad, la cual se calma tras escribir los versos.
En prosa, he de diferenciar entre los relatos y las novelas. En los relatos, la imaginación no cesa y la exigencia de fabular me resulta imperiosa, por lo que mi necesidad de escribir es cotidiana y apremiante. El impulso puede ser cualquier hecho o pensamiento, cualquier emoción propia o ajena, cualquier contemplación mental de esto que llamamos naturaleza humana. Ni yo misma sé dónde me llevarán las líneas iniciales de una historia y es un viaje apasionante descubrir la urdimbre interna, la trama y el desenlace de cualquier relato. En este proceso, aprendo sobre mí misma y me hago más transigente cada día con el ser humano, siempre lleno de contradicciones y de sueños incumplidos.
En las novelas, parto de una idea previa que dejo que se me haga grande en el pensamiento. En ocasiones, pasan años hasta que consigo nombrar lo que deseo en el tono y con la forma que pretendo. Cuando la pulsión por la escritura es irresistible, me aplico a la escritura con una actitud casi enfebrecida. Por tanto, soy de pocas planificaciones iniciales. Dejo que el argumento me invada y, conforme se desarrolla, son los personajes los que me guían. Me llevo sorpresas con giros inesperados y puedo señalar que me apasiona meterme en un mundo inventado que me impone sus propias normas lógicas. Me divierte mucho el proceso y eludo tener esquemas que me resten libertad, aunque no puedo prescindir de las notas mientras avanzo.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Resulta casi imposible mencionarlos a todos, pero sí quiero nombrar a unos cuantos.
En novela, a Luis Landero, Gabriel García Márquez, Gonzalo Torrente Ballester, Miguel Espinosa, Enrique Vila-Matas, Clarice Lispector, Djuna Barnes, Thomas Mann, Dostoievski, Iris Murdoch, Paul Auster y muchos más.
En relato, me son imprescindibles Julio Cortázar, John Cheever, Ignacio Aldecoa, Quim Monzó, José María Merino, Eloy Tizón y un largo etcétera.
En poesía, desde mi querido San Juan de la Cruz hasta Rainer María Rilke, Antonio Machado, Luis Cernuda, T.S. Eliot, César Vallejo o Emily Dickinson, entre otros muchos.
Siento que me quedo corta en los mencionados, pero aun cuando escribiera más, supongo que me dejaría a alguien en el tintero.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

En poesía, el último libro que he publicado es un poemario titulado El nervio de la piedra, aparecido en octubre de 2014. En él se recoge un viaje iniciático, el del tránsito de la juventud a la madurez. En un principio, sus poemas abordan los momentos agrios del vivir en su faceta más íntima y descarnada, la «noche oscura del alma» en palabras de San Juan de la Cruz, pero se acaba con la asunción de la faceta dual de los humanos y con una clara apuesta por la alegría frente al inexorable paso del tiempo.
En prosa, algo anteriores en fecha de publicación pero aún recientes, tengo un par de libros: uno de relatos que gira en torno a las relaciones familiares, Linaje oscuro, y una novela de largo aliento que versa sobre las vicisitudes de una estirpe que se extingue, Aroma de vainilla.

En cuanto a lo que escribo ahora, ando en el inicio de una novela; pero no diré mucho más por no gafarla (en esto de desvelar lo que se cuece en las cocinas de mi ordenador sí soy supersticiosa). También me enredo a menudo, casi a diario, en relatos y microrrelatos.


Isabel Martínez Barquero. Nacida en Murcia, se licenció en Derecho y ha ejercido de asesora jurídica, abogada, redactora de documentos legales y administrativos, profesora ocasional, árbitro y oficial de notaría.
Premio Hucha de Plata en la XXIV edición del concurso de cuentos Hucha de Oro.
Tiene publicados cinco libros: uno de relatos, Linaje oscuro; dos poemarios, Lunas de ausencia y El nervio de la piedra; y las novelas La historia de los mil nombres y Aroma de vainilla.
Colabora asiduamente con relatos y poemas en libros antológicos y en diferentes revistas literarias, así como en páginas culturales de Internet.


6 comentarios:

k@ry dijo...

Isabel es una gran escritora que admiro muchísimo. Además de una persona excelente que tengo la suerte de conocer.
Gracias por esta entrada para poder disfrutar de ella y conocerla un poquito más.
Un abrazo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Estupenda entrevista, contestada con el rigor y precisión que caracteriza a Isabel, una escritora exquisita y con un gran sentido de la responsabilidad respecto a su labor literaria. Enhorabuena.

Anna Jorba Ricart dijo...

Me encanta, a través de esta entrevista, conocer más y mejor a Isabel, excelente persona, excelente escritora.

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

He leído con mucho detenimiento la entrevista que usted le hace a mi querida amiga Isabel y ha conseguido, entonces, acercarnos más al conocimiento de esta estupenda Escritora y Poeta, de quien he leído ya muchos de sus poemas y su libro de relatos "Linaje oscuro".
Felicitaciones a usted y a Isabel.
Saludos desde Suecia y desde Contrastes.

Borja F. Caamaño dijo...

Enhorabuena por la entrevista, por la publicación... por ser.

Abrazotes.

ARO dijo...

Suelo visitar el blog de Isabel desde hace años y me encantan sus textos. La entrevista, magnífica.