jueves, enero 03, 2008

Best Sellers

El cambio de año viene marcado por un acontecimiento editorial cuyo lanzamiento es espectacular. El autor acapara portadas. Ríos de tinta glosan la esperada secuela de un best seller histórico: “Los pilares de la tierra”.
Esta segunda parte se titula “Un mundo sin fin” y promete más de lo mismo. Más y mejor, claro.
En el artículo que publica la revista “Qué Leer”, firmado por Laura Fernández, se hace referencia a Al Zuckerman, el agente literario de Ken Follett, el responsable de que la vida de este hombre que escribía como hobby, por las tardes y los fines de semana, diera un giro radical.
Follett, según el artículo, achaca el éxito de “Los pilares de la tierra” a la portada, de la que se encargó un joven artista llamado Achim Kiel.
Ahora, Follett cuenta con un equipo de documentalistas, la compañía Dan Starer Research for Writers. Escribe todos los días, por las mañanas, hasta las cuatro. Dedica las tardes a pasear, leer, tocar el bajo…
Creo que todo aquel que escribe, sueña con llevar una vida así.

Yo no he leído “Los pilares de la tierra”, aunque supongo que terminaré haciéndolo. No le hago ascos a los best sellers, creo que los hay buenos y malos, como en todos los géneros. Y he leído varios. Algunos libros catalogados como best sellers forman parte de mi biografía literaria y no puedo renegar de ellos.
Recuerdo que Lobo Antunes, en una entrevista, reconocía que le gustaba leer novelas de Jackie Collins. Y, al escribir esto, decido buscar en internet y encuentro otra entrevista suya en la que le dicen: “Es un especialista en describir emociones, pero nunca ha descrito una escena de sexo”. Y él responde: “Nunca. Eso lo aprendí de Orson Welles. Él dijo que nunca filmaría a un hombre haciendo el acto sexual. Es muy difícil escribir sobre eso y es muy raro que esté bien escrito. Sólo hay dos escenas de sexo excepcionales en la literatura. Una de Jackie Collins, por extraño que parezca. El libro es una mierda, pero esa descripción es magnífica. La segunda es de El amor en los tiempos del cólera, de García Márquez. Esa delicadeza... No lo sé, no lo he intentado, no me interesa. Leyendo ya se sabe qué ocurrió o va a ocurrir... Bueno, es así”.

Lo importante es saber buscar. Todo libro puede enseñarnos algo.

Los best sellers son un fenómeno anglosajón, surgen en un lugar donde las leyes del mercado gobiernan absolutamente todos los estratos de la vida social, todo tipo de actividades, un lugar amante de las listas. Por cierto, "El libro de las listas", de David Wallechinsky, Irving Wallace y Amy Wallace, fue un importante best-seller allá por los años setenta, pero que no se ajusta a la definición de best-seller tal como hoy es entendida, un género en sí misma con una leyes muy concretas que se ajustan, básicamente, a las que señala Albert Zuckerman, el agente de Ken Follett, en su libro "Cómo escribir un bestseller", donde afirma, en líneas generales, que en este tipo de novelas la apuesta presentada es siempre elevada, los personajes son más grandes que la vida misma, todo gira alrededor de una cuestión dramática combinada con un concepto elevado, es decir, con "una premisa radical y algo extravagante", en la que se adoptan puntos de vista múltiples, para que el lector se implique emocionalmente con más de un personaje, cuidando, por supuesto, el escenario en el que se desarrolla la historia. Se trata de un interesante intento de establecer las leyes básicas que rigen el funcionamiento de este “género”, aunque, como el mismo Zuckerman admite, "en la ficción, como en el arte, no hay reglas fijas", y "por cada precepto que proponga, muy probablemente encontrarás un libro que te gusta y que lo ignora".

César Aira, en su artículo titulado "Los best-sellers, a debate" propone una definición mucho más simple: "El best-seller es la idea, que fructificó en países del área angloparlante, de hacer un entretenimiento masivo que usara como 'soporte' a la literatura". Una definición con evidente tufo despectivo. Por supuesto que encontraremos obras de ínfima calidad, pero no por ello debemos ignorar que algunas de estas novelas merecen mejor suerte que la efímera existencia consustancial a los superventas, ligados al concepto de usar y tirar.
Para mí, un best seller es una novela de entretenimiento, que capta el interés y se lee con fluidez. La alta literatura, diría que es aquella que, además, tiene la capacidad de meterse dentro del lector, de transformar sus convicciones, su forma de ver el mundo, de entender las cosas.

Se debe tener en cuenta, pese a que a alguien le pueda parecer una cuestión baladí, que una obra puede ser catalogada como novela best seller, y por tanto de ínfima calidad, o, por el contrario, como literatura moderna, con la etiqueta de "gran descubrimiento" o "autor revelación", teniendo en cuenta el absurdo criterio del formato o la editorial en que se publica, aunque suene ridículo. Sobre este asunto se podría hablar más largo y tendido, desde luego, pero creo que es incuestionable que el envoltorio nos proporciona una definición del libro que puede ser errónea.

Sea como fuere, creo que “Un mundo sin fin” va a ser uno de los libros más regalados estas navidades. Veremos.

22 comentarios:

Ruth dijo...

¡Ay, Miguel, cómo me alegra leer una entrada así! Es exactamente lo que pienso sobre los best-sellers.
A mí me encantó "Los pilares de la tierra", pero "Un mundo sin fin" no me ha gustado nada. Quizás porque era más de lo mismo, una copia casi exacta del primero -y ya se sabe que segundas partes nunca fueron buenas- y no me aportó nada nuevo. Lo que no significa que otros muchos no me gusten o que no vaya a comprar algún otro este año.
Creo que hay dos motivos por los que la gente lee, para entretenerse y para aprender algo. Hay días en los que no te apetece leer algo profundo y exquisitamente literario, y en otros momentos quieres zambullirte en un lenguaje perfecto y disfrutar de un gran escritor. Siempre es mejor leer, aunque sea un libro malo, que ver "el tomate".
Las definiciones de best-seller que das son muy interesantes, nunca me había parado a pensar qué convierte a un libro en un éxito de ventas. Me duele que se use el término super ventas como algo despectivo, parece que a la gente le duela que un escritor se haga millonario.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

No he leido "Los pilares de la tierra" y coincido en todo contigo. Tendré que leerlo porque ya me considero y me consideran un bicho raro y suelo desconfiar de los best-sellers, se que todos no son puro marquetín o libros para pasar el rato, pero no puedo de desconfiar porque muchos se me han caido de las manos, debo ser un bicho raro.
Me ha gustado mucho tu comentario. Te leo de vez en vez y me gusta hacerlo.
Feliz año y saludos.

Palimp dijo...

Suelo leer best sellers -algunos- porque como bien dices también los hay buenos. Por lo general no suelen gustarme, aunque hay excepciones. Este de los pilares de la tierra me pareció un bodrio, pero hay que recordar que este libro se fue haciendo éxito de ventas por el boca a boca.

dsdmona dijo...

Si nos decidimos no leer nada catalogado con la etiqueta bestseller podemos perdernos cosas realmente interesantes, aunque como en todo los hay muy bueno y otros totalmente deplorables. qué criterio se sigue para declarar a un olibro best seller es algo que desconozco pero que hay muchos libros que podrían serlo ateniendonos a la definicón literal y en cambio son calificados en otras temáticas.
Yo continuaré leyendo por atracción, independientemente de si son best sellers o malos sellers.

D.

PD: Yo si leí "Los pilares de la Tierra", me dejó tan buen sabor de boca que me resisito a leer la segunda parte, temo que me defraudará

José Antonio Galloso dijo...

saludos desde San Francisco, hermano

que el 2008 llegue cargado de proyectos y buena onda

un abrazo

JOSE ROMERO dijo...

El término es pura mercadotecnia. Esto de las etiquetas siempre nos dejan dudas: ¿100 años de soledad es un best seller? Los tres mosqueteros ¿es un best seller? Creo que un best seller es un libro que se vende bien, puede ser un libro mal escrito o bien escrito. Hay libros bien escritos que son inferiores a un best seller típico. Pero quizás solo hay libros buenos y malos, ya sea se vendan bien o mal.

mart dijo...

Afirmar sistemáticamente que un best seller es una obra de mala calidad no sería realista,aparte de peyorativo,es una valoración simplista.Existen best sellers de una más que discutible calidad narrativa,y hay otros memorables,de gran altura literaria en manos de autores prestigiosos.Me viene a la cabeza "El nombre de la Rosa" por Umberto Eco,fue una obra que me cautivó y,en mi modesta opinión, considero que está excelentemente escrita,rica en matices,en referencias literarias.Estableciendo un símil entre lo que reconocemos como grandes obras y los best sellers,diría que la literatura es un terreno amplio,hay que adentrarse en ella con el ánimo y la curiosidad de un explorador,salir a la sabana te proporciona una visión amplia y profunda del horizonte,adentrarse en la selva puede ocasionar el descubrimiento de pequeños tesoros ocultos.Se trata,en definitiva, de explorar todo el territorio para no desperdiciar las vistas y experiencias que te ofrecen los diferentes espacios.Dejarnos condicionar por determinados clichés es una trampa en la que solemos caer con frecuencia.
Miguel,aprovecho para desearte feliz 2008.

pato dijo...

Feliiiiiz 2008 !!
Un abrazo !!

Francisco Machuca dijo...

Habría que replantearse el tema Best Sellers o Superventas.Hacer una reflexión sobre el orígen del fenómeo y como ha ido desarrollandose.La palabra en sí ya invita al rechazo por parte de los lectores más cultivados,al cual yo no pertenezco.Ya en los tiempos de Dickens,la gente se amontonaban en los puertos para ver llegar la última obra del genial escritor.Lamentablemente,como en todo,la cosa se ha ído deteriorando y ya conocemos qué és lo que se enconde trás la mayoría de los Best Sellers.
Como me gusta Lobo Antunez y coincido con él por su sinceridad,admito que soy un contumaz lector de Stephen King.
Felíz Año Miguel,y felices lecturas.

Clarice Baricco dijo...

Así es lo que dices, un libro nos enseña, por menor que sea.

Estoy alternado entre mis lecturas, con la que mencionas de García Márquez, uno pendiente que tenía y que al ver la película me mandó a leer el libro.

Inicio el año contigo, anotando nuevas lecturas.

Espero que los reyes magos me traigan muchos a lo largo de todo el año.

Abrazos.

Júlia dijo...

Las etiquetas siempre son injustas y, del mismo modo que hay libros de culto que no nos gustan hay best sellers que sorprenden o, por lo menos, distraen de forma inteligente. Otra cosa es que, con el tiempo y el uso, el término acabe por referirse tan solo a los 'malos', aunque esto de bueno y malo es también tan relativo y temporal!

Sobre las escenas de sexo, tanto en literatura como en cine, estoy absolutamente de acuerdo con lo que dices. Tengo algún libro publicado y recuerdo que en una ocasión en una crítica se burlaron del hecho de que 'sólo se abrazan', como dices, la mayoría de escenas más descriptivas me provocan vergüenza ajena con alguna excepción.

Felicidades por el blog, he llegado a él a través del de Francisco Ortiz, por cierto.

Pepe Cervera dijo...

Reconozco que he leído best sellers, ya que en la biblioteca de mis padres era más fácil encontrar un libro de Irving Wallace que cualquiera de Kafka, reconozco que más tarde pasé por una etapa de rechazo, pero ahora me resultan indiferentes. Creo que la literatura, como la vida, es un camino, y cada cual que recorra el suyo.
Un abrazo, Miguel, y feliz año.

Gonzalo B dijo...

Qué buen comentario. Es importante precisar que el mero rótulo de “best-seller” no convierte a un libro en un producto desechable. Tal como explicas, la definición del género es amplia y bien puede aludir a la forma en que está escrito (personajes arquetípicos, énfasis en la trama por sobre otras consideraciones, etc.) o simplemente a su éxito en ventas. El esnobismo como reflejo condicionado frente a la literatura popular es algo que siempre me ha dejado perplejo. Naturalmente que por la forma en que es producida puede que haya más posibilidades de toparnos con novelas de baja calidad, pero ello no implica que las condenas generalizadas al best-seller tengan asidero alguno. Después de todo, autores como Chandler o Hammett (el que niegue su influencia sobre Hemingway simplemente está desvariando) no escribían precisamente para la elite y sin embargo su obra es hoy reimpresa por la prestigiosa Library of America junto a la de autores como Philip Roth o el crítico Edmund Wilson. Sin ir más lejos, basta con leer a autores como Michael Chabon, que incorpora magistralmente los códigos de la literatura popular a sus novelas y sin embargo su éxito es tanto de crítica como de número de lectores.

Anab dijo...

Enhorabuena por tu blog, lo he descubierto a través de otro llamado blogdeunalectora.
Creo que tu entrada con respecto a los bestsellers es completamente acertada. El desprecio por la cultura de masas se ha hecho evidente en muchos grupos de artistas, críticos..., y no sólo cuando hablamos de libros, sino en general en cualquier manifestación artística.
Por otro lado, tengo que reconocer, que uno de los pocos libros que me he negado en rotundo a leer ha sido "Los pilares de la Tierra", y fue porque hubo una sucesión de hechos que me parecieron predecibles, y me dije a mi misma, "cómo hagan tal cosa y suceda esto otro, dejo el libro", y los hechos se sucedieron tal y como me figuré. Yo, que en lo que a literatura se refiere soy una mujer de palabra, no pude por menos que dejar el libro.
Por último, y a pesar de ser obvio, has acertado en cuanto a que esta segund parte es el libro de las Navidades. A mi pobre padre se lo hemos regalado dos veces. Ya se sabe problemas de coordinación entre los Reyes.
Una vez más enhorabuena y feliz año nuevo.

Antonia Romero dijo...

Me admira la gente que es capaz de decir que "este" género literario le gusta y en cambio "este otro" le parece una mi...piii. Casi tanto como esos escritores que suelen decir que recibieron influencias de "xxx" y son de la escuela "yyy". Es alucinante. Me gusta leer de todo, eso no significa que acabe todos los libros que empiezo. No diré nombres pero hace unos meses empecé a leer un libro que ha sido número uno de ventas y no pude pasar del capítulo siete. No pude porque no me decía nada, no porque fuese un best seller. En cambio, reconozco que he leido libros cuya calidad literaria era más que discutible y que me han enganchado a la silla, sillón o cama, hasta que los he terminado. No se me caen los anillos, me río de los clasistas literarios, de los aristócratas de la literatura. Un buen libro es aquél capaz de hacerte absolutamente imposible dejar inacabado. El que te enseña algo, te dice algo, te hace sentir algo. Lo demás son palabras, palabritas.

Es evidente que esta "crítica" no va por ti Miguel, que has demostrado una sensibilidad (no lo digo porque leyeras mi novela ¿o sí?) incuestionable.

Yo he comprado Un mundo sin fin para mi marido, le encantaron Los pilares de la tierra. A mí no. La leí, no estuvo mal, pero me enfadé unas cuantas veces con Ken Follet por tratarme de simple y no me quedó buen gusto. Suele pasarme, eso de enfadarme con los escritores. También les quiero. A algunos.
Os recomiendo La ladrona de libros. Me ha encantado. Ea.

Un beso

Luis Quiñones Cervantes dijo...

Estimado amigo, ante todo Feliz 2008.
No he podido evitar hoy plantear mi idea sobre este asunto tan interesante, a raíz de tu post. "Best-seller" es, traducido, un concepto que tiene que ver con el negocio: o sea, el más vendido, el que mejor se vende en las librerías. Calidad literaria y ventas son cosas que, en principio, no tienen que ir de la mano. Bien es verdad que el concepto de best-seller (surgido en los años 60 en Estados Unidos) es algo que enlaza con la idea de libro de entretenimiento, o libro popular; subgénero o "subespecie" literaria que tiene como misión divertir, sin más, al lector. Por ello, si divierte, cumple las expectativas de lo que es un best-seller, y de lo que es una "buena" novela, entendida como la entiende quien pretente escribir, editar y leer un best-seller. Galdós, por ejemplo, fue considerado un auténtico autor de best-sellers, y sin embargo, nadie dudaría la calidad de casi todas sus novelas.

El asunto es hasta qué punto la publicidad puede convertir a una mala novela (incluso novela de mero entretenimiento) en un superventas. No olvidemos, que la prensa publicita, las radios publicitan... y las editoriales pertenecen a esos mismos medios que hacen autobombo de sus propios libros.

Es difícil por tanto establecer los límites entre una buena novela y una novela tipo "triunfito", es decir, diseñada para arrasar en las librerías. Es un mundo el concepto "bueno" y "malo" en literatura, casi un conflicto irresoluble, a tenor de que estas categorías están mediatizadas por las ventas.

Por consiguiente, será buena o mala, quizás, disculpad, es solo mi opinión, aquella novela que cumpla la función con que ha sido ideada. Siempre ha habido una literatura más ligera, como hay ciencia ligera o museística de andar por casa. Vaya, quizás haya caido en un torpe y fácil relativismo, pero vivimos en un mundo tan mediatizado, que cada consumidor (cada lector es un potencial consumidor) requiere de un producto. Triste, pero creo que se aproxima lo que digo a la verdad. ¿Y tú, qué piensas?

Por lo demás no he leído "Los pilares dichosos de la Tierra", porque por esa misma cantidad de páginas y tiempo creo que hay novelas mejores en las que involucrarse.

Salud a todos. Y especialmente para ti.

conde-duque dijo...

Ay, Miguel, a mí sigue sin salirme mi best-seller, y eso que lo estoy intentando desde hace meses... Siempre acaba saliéndome el espíritu barojiano, que todo lo jode.
¿Qué puedo hacer? ¿Qué me pasa, doctor?

Francisco Ortiz dijo...

Qué razón tienes y qué bien lo expones, amigo. Uno lee best seller y ya piensa en salir corriendo (aun siendo un lector de novela negra, pero, bueno, tú sabes qué tipo de novela negra leo yo), pero (parto de ser un lector habitual de gente como Benet, Faulkner y otros autores que no escribían jamás puntos y aparte y narraban de la manera más experimental posible) se equivoca: a veces un trozo de diamante vale más que un diamante entero, una sonrisa o un gesto pequeño enamoran y enganchan para siempre. Lo único que le pido a un libro es que tenga personajes, que estén bien perfilados, que no haya exageraciones narrativas idiotas ni descuidos en la escritura vergonzantes. Si el autor vende mucho puede ser luego un accidente o puede ser un empeño deliberado pero difícilmente condenable, como creo que ocurre con un tipo muy vendido: Simenon. Muy vendido, muy leído y muy celebrado.

Miguel Sanfeliu dijo...

Mis disculpas por el retraso en mi contestación, pero he tenido algunos problemas con el ordenador (que aún no he resuelto, por cierto).
Antes que nada, Feliz Año a todos.

Ruth, agradezco tu entusiasmo. Está claro que es mejor leer que ver el "Tomate", de hecho, creo que no hay nada peor que ese programa. Pero también hay libros que es mejor ignorar, es evidente. El término superventas se utiliza como un término despectivo porque es cierto que muchas veces se lanzan a bombo y platillo auténticos bodrios. Y eso de que parece que a la gente le duela que un escritor se haga millonario, tal vez sea cierto... Podría ser un interesante tema de debate.

Casa Encendida, sí, uno llega a agachar un poco la cabeza cuando tiene que confesar que no, que no ha leído los pilares...
Gracias por pasarte por aquí.

Palimp, hay excepciones. Yo diría que Ian Rankin o Dennis Lehane, están siendo lanzados en formato bestseller y son muy buenos autores. También lo es Connolly, pero como a éste lo edita Tusquets parece que no haga falta recalcarlo.

Dsdmona, reivindico tu criterio de lectora: leer por atracción. Creo que es el mejor sistema.
Sólo puedo decirte que los amantes de "Los pilares de la Tierra" hablan mal, en general, de esta segunda parte.

José Antonio, saludos, amigo. Te mando mis mejores deseos.

José Romero, eso creo yo, que sólo hay libros buenos y malos, independientemente de cómo se vendan. Muy acertado.

Mart, muy acertada tu conclusión. Hay que huir de los clichés. El libro que nombras se me ocurre que podría entrar en la categoría de bestseller culto.

Pato, saludos también para ti. Gracias.

Francisco Machuca, qué genial imagen esa que evocas de la gente esperando las últimas obras de Dickens. Te diré que también he leído a Stephen King. Habrá que hablar sobre él uno de estos días.

Clarice, espero que tus deseos se cumplan. Está claro que dar la espalda a los bestseller puede hacernos perder cosas interesantes.

Júlia, bienvenida, me gustó eso que dices sobre lo relativo y temporal que es decir que un libro es bueno o malo. Quizá todo se reduzca a aquello que, por uno u otro motivo, nos estimule y atraiga.


Pepe, desde luego, estoy totalmente de acuerdo, cada uno recorre su propio camino. Si los bestseller son la puerta de entrada a ese camino, su presencia ya está justificada.

Gonzalo, yo huyo de las generalizaciones y de las etiquetas. Me han parecido oportunos e interesantes los ejemplos que aportas. Hay autores "de género" cuya importancia me parece indiscutible.

Anab, bienvenida y gracias. El elitismo no me gusta. Tampoco trato de reivindicar la cultura de masas ni nada de eso. Como tú señalas, muchos bestseller ofrecen tramas previsibles que nada nos aportan. Pero rechazarlo todo de plano puede hacernos perder cosas interesantes, desde luego.

Antonia, yo también dejé de obligarme a terminar los libros y cuando uno empieza a aburrirme, lo dejo y en paz. Por ejemplo, no terminé "La sombra del viento". Y aquí también me siento como obligado a decir que quizá lo leí en un mal momento. Gracias por tu recomendación.

Luís Quiñones, estoy de acuerdo en que la función del bestseller es divertir, básicamente, así que si lo consigue, si llega a mucha gente, quiere decir que es un libro que puede entender cualquiera, y entonces hemos de pensar que debe tratarse de subliteratura, y por tanto produce rechazo. Por otra parte, coincido en que, por la misma regla de tres, la publicidad puede convertir en éxito a un bodrio. Indiscutible y, muy probablemente, una de las claves del problema.
Estoy de acuerdo con lo que dices y me parece una buena definición decir que un libro será bueno o malo si cumple las expectativas que ofrece. También la extensión de "Los pilares de la Tierra" es una de las razones por las que no la he leído. Como dices, siempre encuentra uno otro libro que le parece más interesante para invertir su tiempo.

Conde-duque, lo único que puedes hacer es perseverar, hombre, que calidad no te falta. Ánimo y adelante. Escucha a Baroja y disfruta, ya corregirás luego.

Francisco, Simenon es un autor muy interesante, probablemente un genio. En muchos casos se le rechaza por su exagerada productividad. La idea es que alguien que escribe tanto y tan rápido no puede hacer nada bueno, pero yo he leído algunos libros de Simenon que me pusieron los vellos de punta. Por otra parte, tu blog me parece un lugar ideal para aprender a apreciar los hallazgos que una lectura nos va ofreciendo. Un manual sobre cómo leer y reflexionar sobre lo que se lee.

Un fuerte abrazo a todos y gracias por los comentarios.

Rosa Silverio dijo...

Me gustó mucho esta entrada, Miguel. Me apena que la gente etiquete a los best sellers como "libros malos", muchas veces sin leerlos, sólo porque son los más vendidos.

Yo no soy una gran lectora de best sellers pero no me niego a la experiencia y creo que "hay de todo en la viña del Señor". Soy de las que prefieren dejar las puertas abiertas y no tener prejuicios literarios, aunque reconozco que hay autores y libros con los que simplemente no llego a conectar, pero no se debe a que sean best sellers o no.

Tuve hace un tiempo Los pilares de la tierra es mis manos pero no me animé a leerla. A lo mejor en ese momento no estaba preparada para su lectura, a lo mejor nunca llegue a leer esa novela o quizás mañana te cuenta que sí la he leído, que me gustó o la detesté.

Bueno, lo importante de todo esto es no hacer generalizaciones, como han dicho algunos de los que han comentado.

Un gran saludo.

Elena dijo...

Aunque suelo ser una detractora de los best sellers (por propia experiencia, pues he leído bastantes y cada vez me gustan menos) hay que reconocer que algunos libros que se enmarcan en esta categoría ciertamente merecen ser leídos. Además de bien escritos, atrapan al lector desde la primera página y lo arrastran literalmente hasta el final, cosa que a veces no sucede con la gran literatura. Para mí Los pilares de la Tierra fue un descubrimiento. Me apasionó, literalmente. Por eso no quiero leer la segunda parte, porque me temo que me llevaré una gran decepción. Otro best seller que me gustó mucho fue La sombra del viento, que además he recomendado por doquier.

El fenómeno de los best sellers tiene sus ventajas. Al menos acerca a muchas personas a la literatura, cosa que no ocurriría si empezaran a leer otros títulos más complicados. De ahí se puede pasar a buscar otros objetivos, otras sensaciones, profundizando en obras y autores más minoritarios.

Y de todas formas siempre será mejor leer best sellers que toda esa porquería que encontramos en las revistas del corazón o en la misma televisión.

Un abrazo

Un saludo

Jose dijo...

Hola, he llegado de rebote por aqui, y me alegro...creo que el tono "despectivo" que se le intenta dar al "best seller" esta sobredimensionado. Es cierto que gran parte de ellos los encuentras como una típica pelicula americana, puro producto comercial, pero creo que la salsa de un libro esta en como vas descubriendo el propio lenguaje del autor y como domina y maneja la mezcla entre hechos y datos (la mayoria de los best seller son novelas historicas) con su propio mundo literario, y eso para mi, merece todos los respetos...además, quien ose escribir un tocho como Los Pilares, no creo que lo haga por puro entretenimiento comercial :)