jueves, julio 05, 2007

El hombre de hielo

La editorial Edaf acaba de sacar un libro titulado “El hombre de hielo”, escrito por Philip Carlo. Se trata de una biografía de Richard Kuklinski, un asesino a sueldo despiadado que llevaba una doble vida como esposo y padre de familia.


Casualmente, tengo grabada una entrevista que le hicieron a Kuklinski en la prisión estatal de Trenton, New Jersey, y que fue emitida por el programa “Documentos TV” hace unos años.

Kuklinski se muestra frío, habla despacio y, a veces, muestra una leve media sonrisa. Da muestras en varias ocasiones de un humor sarcástico y negro. Fue acusado de asesinato múltiple y condenado a cadena perpetua el 25 de Mayo de 1988, finalizando así una carrera criminal que duró más de treinta años. Cuando le preguntan cuánta gente ha matado, se queda pensando un rato y, aclarando que se trata de un cálculo aproximado, dice: “más de cien”. Dice que esto no le preocupa en absoluto, que no le produce ninguna sensación en ningún sentido. Entonces el entrevistador le pregunta si alguno de sus crímenes le persigue y él contesta: “Nada me persigue. No pienso en ello. Si pensara en ello terminaría haciéndome daño a mí mismo”.

Utilizó los métodos más variados. Cuando salía de casa solía llevar tres pistolas y un cuchillo. Nunca creyó tener elección y llega a decir que, en realidad, le hubiera gustado ser distinto y tener una actitud mejor en la vida. Pero cuesta creerle.

Tuvo una infancia infeliz. Sus padres le pegaban. Aunque se crió en el catolicismo, se dio cuenta de que no creía en ello. De niño se metían con él, hasta que descubrió que era mejor dar que recibir y que si haces daño te dejan en paz.
En 1960 conoció a la que se convirtió en su mujer, Bárbara Pedrin, con la que tuvo tres hijos y que lo define como un hombre romántico y un buen padre. Dice que enterarse del trabajo real de su marido fue una conmoción, que no podía imaginarlo siquiera, aunque reconoce que no le hacía preguntas cuando tenía que salir de casa por motivos de trabajo.
En la solapa del libro se cuenta que tenía ataques de furia y que le decía a su hija Merrick que si alguna vez mataba a su madre, luego tendría que matarles a ellos también, para no dejar testigos, aunque le decía que a ella sería a la que más le costaría matar. Desde luego, en la entrevista que estoy comentando no se deja entrever ningún episodio violento dentro de la familia, pero al parecer sí que tuvieron lugar.

Ganaba mucho dinero. Por un “trabajo” cobraba al menos cinco cifras “tirando más a la mitad de arriba”. Cuenta que, en cierta ocasión, un hombre suplicaba, “por favor, por Dios”, una y otra vez, así que le dijo que le daba media hora para rezar y que si Dios bajaba, le daría el plazo que pedía… Pero Dios nunca se presentó… Y eso fue todo… Y, por fin, reconoce: “No estuvo muy bien. Es algo que no debería haber hecho”.


En realidad, admite que lo que más le gustaba era estar en casa, con su familia. Se muestran escenas de videos caseros, escenas normales de una familia feliz. Era como si llevase dos vidas diferentes. Su intención era mostrarles a sus hijas “el lado bueno de la vida, no el malo”.

Cuenta que una Nochebuena tuvo que salir a cobrar una deuda. El tipo no quería pagarle, así que lo mató con una pistola. Estaban dentro de un coche y le disparó. “Fue muy ruidoso, me estuvieron pitando los oídos un buen rato”. Luego regresó a casa y se puso a preparar los juguetes de Navidad para los niños. En la televisión dijeron que se trataba de un asesinato relacionado con la Mafia. “Aquella fue la primera vez que supe que estaba relacionado con la Mafia”, sonríe. El entrevistador le pregunta cómo se sintió y él se queda un momento en silencio, como pensando, y al fin dice: “Estaba enfadado porque no podía montar el maldito vagón”.

Su mujer, en un momento determinado, dice: “Somos la familia de Richard Kuklinski y ya no somos nosotros mismos”.

El apodo de “Hombre de Hielo” se lo ganó por el hecho de congelar algunos cuerpos con el fin de despistar a la policía sobre el momento en que cometió los crímenes. En 1983 mantuvo el cuerpo de Louise Masgay congelado durante dos años, pero cuando lo encontraron, se dieron cuenta de que había hielo en su interior. Fue un error. Si hubiera esperado unas horas más nadie se habría dado cuenta de lo que ocurría.

Pero lo cierto es que, con cincuenta años, Kuklinski se sentía cansado y comenzó a cometer errores. También era más despiadado. Mató a varios de sus socios. La policía sospechaba de él y el agente Dominick Polifone, consiguió infiltrarse y reunir pruebas en su contra. El motivo que dio para sus crímenes fue que se trataba de “cuestiones de negocios”.

Reconoció que no había muchos métodos de asesinar que no hubiera probado. El que le parecía más eficaz y “limpio” era el cianuro. Lo había utilizado de todas las maneras posibles. “¿Alguna vez utilizó una sierra eléctrica?”, le pregunta el entrevistador. “Para matar no, para cortar un cuerpo con el fin de deshacerme de él, sí”. “¿Y qué sentía? ¿Qué sentía al cortar un cuerpo humano?”. Kuklinski se encoge de hombros y dice: “Es sucio”.

Al final de la entrevista, por fin, Kuklinski se derrumba. Ha conseguido mantener una distancia segura con los hechos, con su narración, incluso ha sonreído en varias ocasiones, pero al fin, dice: “Nunca he lamentado nada de lo que he hecho, excepto hacer sufrir a mi familia. Eso es lo único que lamento. No busco el perdón y no me arrepiento…” Se queda un momento en silencio y rectifica: “No, no es verdad. Quiero que mi familia me perdone”. Aquí se emociona y respira hondo. “No podré terminar esto. Nunca me había pasado. Este no soy yo. Sufro por mi familia. El Hombre de Hielo llorando, no es algo muy macho. He herido a personas que lo son todo para mí. Las únicas personas que significaron algo para mí”.

Richard Kuklinski falleció en prisión, el 6 de Marzo de 2006, a los 81 años de edad.

En YouTube se puede encontrar esta y otra entrevista en varias partes. Yo dejo aquí un montaje con algunas imágenes de este hombre.



14 comentarios:

Apostillas literarias dijo...

Que extremadamente valiente fue el agente Dominick Polifone para involucrarse e investigar, que terror da todo esto.

Escalofriante, querido Miguel, la mente humana no tiene límites cuando es sana, imagínemos que será cuando está enferma. Que tristeza que esto exista en el mundo...

Ruth dijo...

¡Qué pasada! Nunca había oído hablar de este hombre, pero ahora espero encontrar la entrevista entera y el libro que comentas. Soy muy macabra, lo reconozco, y me atraen mucho (en el sentido de curiosidad macabra, se entiende) este tipo de personas que no parecen tener filtro entre el bien y el mal.
La realidad, una vez más, supera a la ficción. A ver quién hubiera sido capaz de crear un personaje ficticio como éste.

Elena dijo...

Esta historia es digna de una película de terror. Supongo que este hombre estaría englobado en la categoría de psicópatas. Una vez escribí un relato corto sobre el tema y busqué algo de información para prepararlo. Al parecer estas personas son incapaces de distinguir entre el bien y el mal, no tienen ningún sentido moral ni pueden experimentar remordimientos. Además, los psicópatas son bastante numerosos en la sociedad. Afortunadamente, sólo una pequeña parte acaba cometiendo algún crimen. El resto viven una vida más o menos normal, pero son personas difíciles de tratar con graves problemas para relacionarse y con un carácter violento. Por lo visto es muy difícil curarles, ni siquiera las terapias especializadas tienen éxito con ellos.

Un saludo

pies diminutos dijo...

Sobrecogedor. He leído tu texto de un tirón y con un nudo en el estómago... es un ser humano como cualquiera de nosotros y, sin embargo, tan diferente... lo más curioso o terrible es que a los que estamos "sanos" o al menos, incapaces de hacer lo que él, nos produce una extraña sensación entre el morbo y el terror el hecho de acceder a la mente o los sentimientos de esta gente "desviada"...

Saludos Miguel!

josé romero dijo...

Perturbador retrato de un asesino, cínico y despiadado. El personaje de Tony Soprano seguramente está inspirado en este hombre. Incluso se parecen en algunas fotografías.

Rosa Silverio dijo...

Wao, qué escalofriante. Siempre he pensado que hay que tener la sangre fría para ser abogado criminalista, pero hay que tener la sangre no fría, sino helada, para matar a las personas y no sentir remordimiento.

Un abrazo.

Clarice Baricco dijo...

Me pone mal esto. Pero es la triste realidad. Duele.


Abrazo.

Miguel Sanfeliu dijo...

Magda, es cierto, la realidad nos presenta casos más escalofriantes que cualquier ficción.

Ruth, no creo que esa atracción signifique ser macabro. Es más, creo que a todos nos pasa, en mayor o menor medida. El mal, la violencia, siempre tienen un grado de atracción.

Elena, muy oportuna la información que aportas. Son personas que presentan una carencia, que no pueden experimentar empatía.

Pies, saludos. Es un personaje muy curioso. El morbo se encuentra en constatar eso que decía el anuncio: que hay otros mundos y están en éste.

José, pues es muy probable. De hecho, la serie "Los Soprano" se utiliza en la publicidad del libro.

Rosa, es cierto. Una de las cosas más curiosas de la entrevista es ver cómo crea el distanciamiento necesario con sus crímenes para no sentirse mal.

Clarice, duele, en efecto, nos enfrenta con la parte más primitiva de nuestra naturaleza, y quizá ese sea el motivo de que despierte nuestra curiosidad.

Un saludo y gracias por los comentarios.

Goathemala dijo...

Escalofriante y desazonador. Gracias, buscaré un libro, seguro que me impacta.

Saludos.

Walter dijo...

He leido el libro, deciros que la historia de su vida es como una pelicula.

alguien sabe donde puedo conseguir esta entrevista con los subtitulos en español?

Anónimo dijo...

¿Alguien me puede informar donde puedo encontrar algún reportaje o algún dato más sobre este hombre? a poder ser en español. Muchas gracias

Miguel Sanfeliu dijo...

Lo siento, Anónimo y Walter, no tengo noticias de que se haya editado ningún documental en DVD y en español sobre este hombre.
Puedes encontrar alguna entrevista escrita o algún artículo en internet. Los videos de youtube están en inglés.
Un saludo.

Goathemala, el impacto es seguro, no tengas duda. Saludos.

Anónimo dijo...

Gracias Miguel, pero no he encontrado gran cosa, seguiré buscando. Gracias

Anónimo dijo...

Me atrae muchísimo la vida de este hombre, es un personaje terrible pero que se me hace muy interesante...no entiendo porque