domingo, julio 09, 2006

Vida o Literatura


Está claro que el hecho de que un autor haya desempeñado diversos oficios parece algo positivo, pues implica una experiencia, una documentación sobre la realidad desde diversas perspectivas. Las biografías de escritores que incluyen los más dispares oficios suelen valorarse como muestra de una personalidad insatisfecha con el mundo y, por tanto, crítica e inteligente. En este sentido, leo que Ian Rankin se graduó en la Universidad de Edimburgo (en Literatura inglesa) y ha ejercido de vendimiador, porquero, recaudador de impuestos, investigador de alcoholes, cronista musical y músico punk. Después de esto cabe preguntarse: ¿Tiene algún futuro un escritor con un trabajo fijo en una oficina? Bueno, me acuerdo de Luis Mateo Díez y me tranquilizo un poco, ya que si no recuerdo mal es funcionario del Ayuntamiento de Madrid. Y Millás trabajaba en un banco. Menos mal.

20 comentarios:

Clarice Baricco dijo...

...y recuerda a Fernando Pessoa.


Tarde o temprano, el escritor acabará como lo que tiene que ser.

Por desgracia, para algunos las circunstancias los obligan a trabajar.

Pero estoy segura que los escritores desean tener la economìa asegurada para dedicarse en cuerpo y alma a sus letras.

Beso dominguero

Miguel Sanfeliu dijo...

Clarice, Fernando Pessoa y, por supuesto, Franz Kafka.

Un abrazo.

anilibis dijo...

Yo trabajo en una oficina. Y he trabajado en muchísimas otras cosas, algunas inconfesables.

Así que... me entrego al camino que lleva al destino con los carteles de neón.

Miguel Sanfeliu dijo...

Anilibis, la fama es tuya. Adelante.

Alicia Liddell dijo...

Arthur Cravan fue boxeador, marino, recogedor de naranjas, editor de una revista de poesía y poeta.

En cualquier caso, yo no me considero escritora, aunque me gane la vida escribiendo. Así que mi vida profesional no creo que sea determinante en una hipotética carrera literaria.

Miguel Sanfeliu dijo...

Alicia, me encantaría poder ganarme la vida escribiendo.
Y, desde luego, tampoco creo que la vida profesional sea determinante para la carrera del escritor. Creo que hay gente con vidas aparentemente anodinas que han experimentado, escribiendo, las más espectaculares aventuras.
Un saludo.

malambruno dijo...

Los dos contraejemplos que habéis puesto son demoledores: Kafka y Pessoa. Unas vidas extraviadas en sus respectivas literaturas.
Un saludo.

Francisco Ortiz dijo...

Para un escritor creo que es enriquecedor haber tenido diversos oficios, porque eso le ayuda a conocer a más gente y poder caracterizar por tanto mejor a más personajes. Tu blog toca temas muy interesantes. Sigo leyéndote.

Francisco Ortiz dijo...

POr cierto, incluyo un enlace a tu blog en el mío. Mereces tener muchos lectores.

Tana dijo...

Emily Dickinson escribió sus poesías recluída, voluntariamente, en su hogar. Las hermanas Brontë tuvieron unas vidas bastante anodinas, allá en los páramos. La inspiración de cada uno puede provenir de diferentes fuentes; algunos quizás necesitan encerrarse consigo mismos. Nada más. Y asustarse incluso de aquello que les acecha en el subconsciente y pugna por salir.
Saludos, Kafka!!

José Antonio Galloso dijo...

La formula secreta de Cortázar

LEER MUCHO
VIVIR MUCHO
ESCRIBIR MUCHO

Un abrazo

Rosa Silverio dijo...

Creo que a la mayoría de los escritores les gustaría poder dedicarse por completo a la literatura, pero no todos podemos vivir de este oficio por lo que debemos dedicarnos a otra cosa para producir ingresos.

No creo que necesariamente el alma de un escritor esté cercenada o atada porque tenga una profesión muy distinta a su vocación literaria. Como han dicho algunos, esa experiencia puede servirle como materia prima para su creación. Conozco a un escritor de mi ciudad que trabajó como gerente en el área infórmatica en una empresa textil y sus vivencias allí (sus logros y tristezas) las plasmó en el que para mí es su mejor poemario.

También conozco otro que es banquero y realiza muy buena poesía, y el caso opuesto de otro que desde que trabaja como funcionario del gobierno ha extraviado el "Corazón".

En mi caso particular, ahora no trabajo, pero cuando lo hice sólo disfruté cuando trabajé en una fundación ayudando a jóvenes y cuando fui redactora en un periódico nacional de mi país(y porque escribía, no por el medio ni por los compañeros porque las redacciones son una selva).

Interesante post.

Ro

Laura Diaz dijo...

Buen día Kafkapro!

Me tomo un día libre y "posteas"(no sabía que existía ese verbo pero lo he visto por aquí)sobre un tema que ha sido el pan de cada día de tantos escritores (artistas) desde hace una eternidad, más aún ahora, en que pagar las cuentas es todo un calvario (también para el más austero de los mortales) y que los mecenas escasean...

Comentábamos algo de esto en tu post "El escritor y la familia". Vivir como los demás, enriquece. Pero también quita tiempo, aunque sobre todo energías.

No sé si se "nace" escritor (o artista), pero me temo que sí, y tarde o temprano esa condición, ese "ángel" termina por surgir y concretarse, si es que su tiempo biológico le alcanza...

Ya han nombrado a varios que se ganaron la vida en tan variados oficios.

Me vienen a la memoria otros ¿Qué hizo Saramago durante tantas décadas? ¿Cómo pudo Mario Benedetti trabajar en una desgraciada oficina pública de Montevideo durantes años y años? ¿De qué vivía Sandor Marai, prácticamente anónimo, en su Hungría natal y en EUA, su tierra de exilio?

Hay países que son crueles con sus artistas, nacer en ciertos sitios es una condena (tanto si el medio es pequeño como si es inmenso), las editoriales se mueven con intereses que no siempre se corresponden con la calidad, los concursos dejan más dudas que satisfacciones...

Mientras tanto, hay que ganarse el dinero de alguna manera (de la que se pueda)y a pesar que el artista se sienta oprimido, desalentado, presionado, tal como dijo Francisco Ortiz, su trabajo remunerado le enriquece al permitirle conocer la vida del hombre común. Aunque, existen los "aislados" que han creado obras maestras.

Todo ser humano merece que se le conceda el derecho el ejercer su profesión y vivir de eso. Lamentablemente, el mundo real es demasiado injustica. De no poder desarrolar su profesión o vocación, el destino del individuo puede que algún día cambie, pero generalmente genera frustración,y muchos terminan por abandonar su vocación. Aunque en otros, eso refuerza su genio...

Siguen maravillándome los que han trabajado en oficios de todo tipo y color, y un buen día se manifiestan como "grandes". Son los menos.

Para las generales de la ley, el artista debe poder vivir de su arte, y creo que no es necesario que gane un salario para enriquecerse, tal vez lo que no debería es aislarse, aunque esto tampoco es exclusivo.

En fin, qué tema!

OjO x OjO dijo...

Espero que no extravies tu "corazón" como el amigo funcionario de Rosa Silveiro y aunque el trabajo esclavice el cuerpo e incluso la mente racional, el alma y el corazón sigan siendo libres para expresarse, entre jornada y jornada.
Un saludo.

OjO x OjO dijo...

perdón Rosa Silverio
sorry!!

Rosa Silverio dijo...

Ojo-Ojo:

Desde que extravió su corazón ya no es mi amigo. Es difícil ser amiga de alguien que se deja seducir por el poder y a quien no le importa lastimar el corazón de los demás.

Miguel Sanfeliu dijo...

Malambruno, "Unas vidas extraviadas en su propia literatura". Gran frase.

Francisco Ortiz, gracias por lo del enlace, corresponderé cuanto antes.
Es enriquecedor tener varios oficios, pero también lo es leer mucho y tener imaginación. Aunque sé que estas dos cosas no son excluyentes.

Tana, gracias por tus ejemplos. Muy representativos. Hablas de la inspiración, y ése es un tema que merece otro post. Y efectivamente, a veces lo que acecha en el subconsciente puede ser horrible...

José Antonio, gracias por la fórmula de Cortázar, aunque me temo que ha dejado de ser secreta.

Rosa Silverio, gracias por tus palabras. Estoy de acuerdo en que el alma de un escritor no tiene por qué estar cercenada porque tenga una profesión distinta a la vocación literaria.

Laura, yo también me temo que se nace escritor. Escribir es ya, de por sí, una forma de vida. Gracias por los ejemplos que aportas. Muy oportunos.
Recuerdo ahora el caso de Magnus Mills, un conductor de autobús inglés que con su primera novela, "El encierro de las bestias", llegó a ser finalista del prestigioso "Booker Prize 1998".

Ojo-Ojo, gracias por tus deseos.

solodelibros dijo...

Quizá habría que preguntarse si tan incompatible resulta trabajar con escribir. Es evidente que la creación literaria consume mucho tiempo y recursos, pero no lo es menos que hace mucho tiempo que la literatura da poco con lo que poder vivir. Como algunos otros comentaristas dicen, el trabajo proporciona experiencias.
Tal vez no sean actividades excluyentes, sino complementarias. Al fin y al cabo, el que gusta de escribir (imagino), escribirá a toda costa.

Miguel Sanfeliu dijo...

Solodelibros, es cierto, trabajar y escribir deben ser compatibles a la fuerza. No hay más remedio. Y ya que es así, hay que enfocarlo como algo positivo y enriquecedor.

yosua dijo...

Aqui si que no se que decir asi es que...estoy de acuerdo... (hasta que lo entienda)