viernes, enero 24, 2014

Ignacio Jáuregui - Cuestionario básico


1.     ¿Por qué escribes?

Decía Bryce Echenique en el prólogo de La vida exagerada de Martín Romaña que lo cierto es que uno escribe para que lo quieran más. Burgess, en cambio, decía que uno escribe para pagar la luz y el alquiler. Si hay que dividir a la gente que escribimos ficción entre estas dos categorías, estoy más con Bryce. Estoy seguro de que uno escribe más cuando se siente falto de aplauso en otras ocupaciones, o  cautivo de deseos asimétricos, amores imposibles, trabajos tediosos, créditos hipotecarios y otras desgracias. Y también cuando no sabe tocar instrumentos de cuerda: yo escribo la mitad desde que en casa me regalaron un ukelele y un banjo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Primera hora de la mañana, primera luz del día filtrándose a través de la persiana, café con leche y ningún otro brebaje o sustancia a mano, silencio sepulcral (valen gorgoritos de mirlo). Ordenador sin conexión a internet, fuente de documentación, sí, pero también oscura arma de dispersión masiva. Teléfono descolgado. Pareja dormida. Hijos amordazados. Perro a los pies. Bibliografía a mano (sobre todo la que uno piense plagiar).

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

El humor como utensilio vital y forma de resistencia. El irrevocable paso del tiempo. Amor & sexo & amistad & amor sin sexo y todo eso. La ingeniería de emociones (que decía Huxley), o sea la generación subliminal de ternura o nostalgia insoportables. Crítica & corrosión de la realidad circundante. Y como juego, referencias o tributos semiocultos a la música, las artes plásticas, la narrativa o el cine.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Evitar -hasta donde sea posible- los devaneos mentales, la autobiografía plana, la falta de estructura y de documentación. Pienso, como Ian McEwan, que todo lo que uno escriba debería estar provisto de  “…ese conocimiento vital de las cosas del mundo que inspira respeto a un lector.”. Intento prescindir de moralejas, ideología explícita, costumbrismo barato, prosa desmembrada o errática, falta de sorpresa, avistamiento de trucos, inseguridad manifiesta: Todos somos inseguros escribiendo, pero jamás debería notarse; creo que pisar fuerte es la primera máxima de seducción por la escritura, aunque a veces sea difícil mantener el aplomo.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Normalmente sé dónde voy, a dónde quiero llegar, y cuáles son mis personajes centrales; creo que, independientemente del género, del tipo de historia, del ritmo o el tono narrativo, ayuda una barbaridad tener un final pensado desde el principio. Pero por el camino me dejo distraer por todo tipo de tramas y personajes secundarios; tanto que a veces, los secundarios casi se comen a los personajes principales, por estar mejor dibujados o ser mucho más divertidos…Y esto puede llegar a ser un problema.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Como para la mayoría de los lectores de toda una vida, la lista es demasiado amplia y caótica. Si tomamos en cuenta solo los contemporáneos, últimamente leo más a Delibes, Chaves Nogales, Vila-Matas, Mendoza, Borges, Cortázar, Vargas, Padura, Tabucchi, Camillieri, Pérec, Márai, Mankell, Paasilinna… Y por supuesto el enorme grupo anglosajón: Wodehouse, Dahl, Lodge, McEwan, Amis, Sharpe, Barnes, Fowles, Banville/Black, Salinger, Capote, Wolfe, Munro, Eugenides, Franzen, Fischer, Hornby, Bennett, Lanchester… Poniéndome solemne, a una isla desierta me llevaría, creo, la trilogía de Deptford de Robertson Davies, La vie, mode d’emploi de Georges Pérec y la colección completa de las aventuras de Tintín (y un ukelele).

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

El malvado Borges atribuía al ficticio escritor judío Jaromir Hladík el hecho de que “como todo escritor, medía las virtudes de los otros por lo ejecutado por ellos y pedía que los otros lo midieran por lo que vislumbraba o planeaba”.

Aparte de unos cuantos relatos y de lo que vislumbro o planeo, lo último que he publicado es la novela “Nuestro hombre en el Bósforo” (Idea Gráfica SL, 2012), premiada en el III Certamen Iberoamericano de las Artes de la Organización Médica Colegial, y que gracias a la gentileza de la OMC, acaba de ver una pequeña segunda tirada. Se trata de un humilde thriller, una especie de tributo al cómic, el cine y a la literatura de humor y de viajes, en una trama que enreda estafas de seguros con oscuros intereses farmacéuticos. Aunque me costara todo el tiempo libre de muchos y muchos meses seguidos, es una historia muy poco densa, que se lee en una tarde.  


Ignacio Jáuregui (Bilbao, 1959) es médico y escribe narrativa breve, entre otros afanes. Con su guión Hace quince años, premiado por el Ayuntamiento de Madrid (1989) se produjo el cortometraje del mismo nombre (Prods. Línea Cero, Madrid, 1989. Dir.: José Luis Escolar. Int.: Emilio Gutiérrez Caba, Patricia Adriani, Juan Diego Botto, Fernando Guillén Cuervo). Es autor de la novela Nuestro hombre en el Bósforo (Idea Gráfica, 2012), premiada en el III Certamen Iberoamericano de las Artes de la OMC. Ha publicado relatos en revistas y libros colectivos como Parábola de los Talentos (Gens, 2007) y La carne despierta (Gens, 2013).  En los últimos años ha obtenido también los premios Faes Farma (2004), Relatos con Banda Sonora (Fnac/EdE, 2008) y Lar Gallego de Sevilla (2009) y ha sido finalista en los concursos NH-Mario Vargas Llosa (2006), Gran Café de Cáceres (2007), Villa de Murchante (2009), Volkswagen/Qué Leer (2010) y  en los Premios del Tren (2011), y de nuevo en el V Certamen Iberoamericano de la OMC (2013).
Mantiene (con la periodicidad que puede) la bitácora Nuestro hombre en el Bósforo (http://ignaciojauregui.blogia.com).

miércoles, enero 22, 2014

Agustín Fernández Mallo - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

La respuesta que viene primero a la mente, y que quizá sea la más cabal y única cierta, es que no lo sé. Si me obligas a decir algo más, es decir, si me obligas a construir una historia acerca de por qué escribo, no me queda más remedio que contestar que porque —al igual que tu pregunta— algo dentro de mí, algo que me afecta sólo a mí, me obliga a hacerlo, y lo hace sin la pretensión de que yo sea algún día un escritor, sino que tan solo quiere crear una posibilidad distinta en las cosas, una estética que me haga ver los objetos y las personas de otra manera: una poética.  

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Lo cierto es que ninguna. Con tal de que algo se me aparezca con la suficiente fuerza, en caso contrario ya ni me siento en la silla, escribo en cualquier parte, de cualquier manera y con lo primero que tenga a mano.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

No las tengo definidas, o por lo menos no las tengo pensadas, aunque desde fuera puedan detectarse, claro, porque creo que si así fuera entraría en un proceso de autoconciencia que, en mi caso, sería tremendamente negativo, me impediría progresar. 

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Creo que el creador, en general, ya sea escritor o científico, debe hacernos ver lo real, la cotidianidad, de una manera que hasta entonces nadie había visto. Debe mirar el mundo con cierto “extrañamiento”. Eso hizo Newton cuando vio caer una manzana. La vio como nadie hasta entonces la había visto, e hizo su Teoría de la Gravitación Universal. Ídem Proust. Ídem todos y todas.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Nunca tengo nada planificado, me dejo llevar, como cuando escribes un poema. En mi caso, sólo así la historia tiene finalmente un tono orgánico, vivo, que creo que se transmite al lector.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Hay tantos, que no sé. Lucrecio, Borges, Thomas Bernhard, Juan Benet, José Ángel Valente, Don DeLillo, por ejemplo.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último publicado (se edita el 22 de enero) es una novela Limbo, con editorial Alfaguara. Un viaje de varios personajes a través de las diferentes transformaciones radicales que sufre la realidad cuando crees que vas a atraparla. Tiene que ver, como te decía antes, con el extrañamiento que en ocasiones sufre la mirada. 


Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) es licenciado en Ciencias Físicas. En el año 2000 acuña el término Poesía Pospoética —conexiones entre la literatura y las ciencias—, que ha quedado reflejado en los poemarios Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (2001, reedición 2012), Creta lateral travelling (2004, premio Café Món), Joan Fontaine odisea (2005), Carne de píxel (2008, premio Ciudad de Burgos de Poesía), y Antibiótico (2012). Su libro, Postpoesía, hacia un nuevo paradigma, fue finalista del Premio Anagrama de Ensayo 2009.
Entre 2006 y 2009 publica el Proyecto Nocilla, que consta de las novelas, Nocilla Dream, Nocilla Experience y Nocilla Lab (2009), galardonadas con diferentes premios. Es también autor del libro de relatos, El hacedor (de Borges), Remake.
Su última novela (enero de 2014), es Limbo, también editada por Alafguara.
Ha sido traducido a varios idiomas.

Mantiene, junto con Eloy Fernández Porta, el dúo de spoken word: «Afterpop Fernández & Fernández» (música, vídeo y textos), Su blog es, El Hombre que Salió de la Tarta.

lunes, enero 20, 2014

Rosana Alonso - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Para poder vivir otras vidas, todas las vidas, las que no serán, las que fueron, las que aún no son. Para poder ser todos. También para entender y entenderme.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Como tengo hijos y poco tiempo, me he tenido que acostumbrar a escribir a salto de mata. En plan guerrilla. En todo caso, si puede ser, pido tranquilidad. Silencio.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Todas. Pero creo que despunta la ancianidad, tal y como se vive ahora: como una  enfermedad contagiosa a evitar.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Ser honesto con uno mismo.  No engañar ni engañarse. Partir de la emoción, vencer el pudor a mostrarse.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Suelo tener claro de qué va a ir la cosa, el tema por así decir. A menudo el inicio y el final, pero como ocurre también en la vida, a veces suceden  eventos imprevistos y me dejo llevar.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Son tantos que sería una castaña nombrarlos a todos. Prefiero hablar de los que me han   gustado mucho últimamente: Carson McCullers, Flannery O´Connor, Agota Kristof, Silvina Ocampo, Lidya Davis y Luisa Valenzuela (he descubierto sus relatos)

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Lo último (y ya es agua pasada, la vida de un libro —más si es de microrrelatos— es muy breve) que publiqué es Los otros mundos con Talentura, libro de microrrelatos.
Ahora ando con dos proyectos:
Un libro basado en la estructura de De rerum natura (homenaje también), cuyos textos tendrán diversas extensiones y formatos porque  no quieren encasillarse, el libro tiene esa vocación de libertad.

Una novela (voy a paso de tortuga, con calma) cuyo tema es la muerte, y no es de terror, ni gótica. 


Rosana Alonso, cosecha del 64, nació, creció, se reprodujo y murió; nació, creció y murió; nació, creció y murió; nació y actualmente está en proceso de crecimiento. Escribe microrrelatos y cuentos (y quizá una novela). Ha publicado Los otros mundos, libro de microrrelatos, con editorial Talentura y entre muertes y resurrecciones le han incluido textos en varias antologías, la última  ha sido Mar de Pirañas en Menoscuarto. 

sábado, enero 18, 2014

Amparo Peris - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque me gusta escribir y porque cuando lo hago me siento bien. Puedo ser feliz sin darme cuenta de que pasa el tiempo y tampoco sé en donde estoy o puedo estar. Las palabras acuden a mi mente y me quedo dentro de la historia de la mano de los personajes. Mi imaginación aprovecha ese rato para irse lejos o bien adentrarse en lo más profundo de mí misma y es entonces cuando empiezo a contar buenas historias que nada tienen que ver conmigo, sino con la vida misma y todo lo demás.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

La costumbre es tener un sitio para mi sola en donde nada me interrumpa. A veces me pongo música y otras estoy en silencio. Miro el mar o la chimenea, depende de la época del año. Eso me envuelve en un ambiente muy literario. Pongo mi libreta de tapas duras a mi izquierda, algún diccionario y algunos libros que estoy leyendo. Apago el móvil y cierro la puerta. Me gusta empezar con el día y seguir por la tarde. Si ya sé lo que voy a escribir necesito todas las horas para mí. No soy supersticiosa a la hora de escribir. Y manías creo que tampoco tengo.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

No me preocupa ningún tema en especial. Escribo según está la realidad en esos momentos. Sí tengo una tendencia optimista de que mi literatura puede mejorar algunas cosas. Intento que el lector se identifique con la trama, con los personajes y que les sirvan de ayuda tanto para distraerlos, para que pasen el rato o bien les haga pensar y filosofar sobre lo divino y lo humano. Lo trascendente y lo intrascendente de su existencia.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Si. Me gusta empezar por el principio y no contarle a nadie de que va la historia, porque entonces automáticamente dejo de escribir acerca de ello. Es algo inconsciente, no puedo hablar de lo que estoy tramando. Debo guardar silencio y escribir sin parar. Eso no quiere decir que no descanse.
No me gusta dar consejos a nadie, ni a mí misma. Creo que es una pérdida de tiempo.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

 Es una buena pregunta. Depende. Normalmente sé lo que quiero decir. Anoto los nombres de los personajes, y de las ciudades. A veces sé hasta el título de la novela. Otras es verdad que la historia puede dar un giro, pero nunca me salgo de la trama principal, de lo que quiero contar. Planifico algunas escenas. Me gusta que cada personaje tenga un pasado.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Todos los libros que he leído y los que releo. Cualquier libro que sale a la venta puede ser de cabecera, y por supuesto todos los clásicos y de cualquier género.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi última novela publicada: Toma pan y moja trata de la actualidad. Es una chica que se marcha de España porque lo ha perdido todo y se va a Brooklyn a casa de su tía que tiene un trabajo para ella y allí comienza una nueva vida que la llevará a encontrarse consigo misma, y con su pasado. La trama esconde un secreto que se irá desvelando en las últimas páginas del libro. Estoy muy contenta con esta novela y con la buena acogida que está teniendo. La han comprado en Dallas, Estados Unidos, tal vez porque saben que la historia transcurre allí y también en España. Es mi tercera novela publicada y es la primera vez que he editado la segunda edición.
De lo que estoy escribiendo ahora no puedo desvelar nada.




Amparo Peris. Secretaria de Dirección en La Biblioteca Valenciana y Coordinadora de Cursos Internacionales en La Academia Española en Roma (Italia) y entrevista a escritores internacionales como Zoé Valdés y Ana María Matute, entre otros. Colaboradora en la Cadena Cope en el programa “Las Mañanas de la Cope”. Articulista en la revista “AteneaGlam” en donde escribía una columna mensualmente. Colaboradora en la Televisión Municipal Valenciana en el programa cultural nombrado: “El Rincón de Amparo Peris”, en donde recomendaba libros para todas las edades. Creadora de la idea: “La Poesía está de Moda”, congreso que se celebró en El Círculo de Bellas Artes de Valencia. Coordinadora del congreso “La Poesía española” en donde acudieron prestigiosos escritores. Es autora de Cartas desde el andén, de los poemarios Sensaciones, Maquillaje de Noche, 13 notas de ébano y marfil y Las Gatas de Rodas aúllan a la Luna; y de las novelas Café Piano, Tengo que decirte algo y Toma pan y moja.


miércoles, enero 15, 2014

Gilda Manso - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque no sería yo si no lo hiciera. Escribir es, por fin, sacar la cabeza fuera del agua.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No puedo estar sentada en cualquier lado. Si cambio el lugar en la mesa o voy al patio escribo distinto. Necesitaría varios días para acostumbrarme al nuevo lugar de escritura. No puedo escribir de noche, y prefiero el silencio.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

No sé si es una preocupación temática: tengo preferencia por las historias en donde los animales juegan un papel fundamental. La historia puede ser fantástica o no: me siento más satisfecha si en mi narración hay un animal.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No forzar. No mentir. La ficción no es una mentira: es una realidad distinta. No puedo cambiar la historia que se le ocurrió a mi mente sólo porque me resulta más cómodo contar otra historia. Si no sé quién es el asesino, dejo el final abierto. De otro modo estaría mintiendo.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Se me ocurre una idea, una punta, y después me dejo llevar. Eso tiene que ver con la pregunta anterior: me dejo llevar, no presiono. Soy yo la que tiene que estar al servicio de la historia, y no al revés.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

García Márquez, Clarice Lispector, Amélie Nothomb, J.K.Rowling. Me gusta mucho cómo maneja el lenguaje Ian McEwan.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que publiqué es Temporada de jabalíes, un libro de cuentos breves y microficciones. Y estoy terminando mi primera novela.


Gilda Manso nació el 23 de abril de 1983 en Lanús, Buenos Aires, Argentina. Es escritora y periodista, graduada de la Escuela del Círculo de Periodistas Deportivos. Trabaja como redactora, correctora y cronista en medios gráficos y digitales desde 2004.
Publicó los libros de cuentos breves y microficciones “Primitivo ramo de orquídeas” (Libros En Red, 2008) y “Matrioska” (Malas Palabras Buks, 2010; Ediciones de Educación y Cultura (México), 2012), “Temple” (El 8vo. Loco / Milena Caserola, 2013) y “Temporada de jabalíes” (Malas Palabras Buks, 2013). Relatos de su autoría fueron publicados en antologías, numerosas revistas y blogs literarios, y parte de su obra fue traducida al francés, al italiano y al inglés.
Organiza el ciclo de lecturas de cuentos Los Fantásticos, que se realiza una vez por mes en las librerías Mendel y La Libre.
Su micro-ficción “Relincha el cielo” resultó ganadora del VIII Premio internacional de Relato mínimo Diomedea (España, 2009), su cuento “Eso” se encuentra entre los diez finalistas de XVI Concurso de Cuento Leopoldo Marechal (Argentina, 2009), y su cuento “Hermandad” obtuvo el 2º lugar en el XVII Concurso de Cuento Leopoldo Marechal (Argentina, 2010). Su cuento “Temporada de jabalíes” obtuvo el 2º lugar en el I Concurso de Cuento de Grupo 23 (Argentina, 2012).


*La foto es de Emmanuel Díaz Distilo

lunes, enero 13, 2014

Diego Prado - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Fui consciente por primera vez de que no destacaba en nada a los 8 o 9 años. No era el mejor de la clase, ni el más guapo, ni el que mejor jugaba a fútbol, ni el más simpático, etc. Era un niño mediocre, condenado a pasar desapercibido. Pero tenía algo: tenía imaginación. Así que cuando descubrí la poesía en las lecturas del libro de lenguaje, a escondidas en las aburridas clases de matemáticas, fue como descubrir un mundo nuevo, un lugar inesperado y cálido. Como tantos narradores, empecé emborronando poemas, y pensaba que no se me daba mal. Fue entonces cuando empecé también a soñar con ser escritor para huir de mi mediocridad. Seguramente la lectura y la escritura se convirtieron en mi refugio contra ese sino al que estaba condenado. Toda mi vida ha consistido en intentar escapar de mi propia mediocridad a través de ser otro: el tipo que escribe. Aún me pregunto si lo he conseguido…

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

A diferencia de otras cosas en mi vida, no soy supersticioso a la hora de ponerme a escribir. Me basta tener silencio y poder encerrarme en mi cuarto de trabajo, con mis libros y papeles. Me cuesta, eso sí, leer o escribir cosas importantes fuera de ese ambiente.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

En mi obra con frecuencia hace su aparición el elemento fantástico, imbricado en la vida cotidiana. Mis personajes suelen ser seres grises, sin expectativas, a la deriva, incapaces de tomar las riendas ante un engranaje social que los anula. El paso del tiempo, el peso del pasado, la absurdidad de nuestra naturaleza finita, son temas recurrentes en mis novelas y cuentos, todo ello trazado siempre con ironía agridulce y cierta escrupulosidad en el estilo.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Ser honesto con uno mismo, que es la forma de serlo también con los lectores, y fiel a tu mundo literario.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Generalmente tengo una sinopsis mental y hago algún pequeño esquema. Hasta que no surge la primera frase, para mí importantísima como motor de arranque, no me pongo a escribir. Luego la escritura, si fluye, va tomando su camino y desvelándome la ruta a seguir, a veces inesperada. Y me gusta que así sea.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Muchos y muy dispersos, desde los cuentistas clásicos (Poe, Chejov, Quiroga, Stevenson…) a la gran literatura centroeuropea de principios del XX. Me gustan mucho algunos autores hispanoamericanos (García Márquez, Rulfo, Cortázar, Donoso, Carpentier, Sábato…), y siento predilección por algunos autores españoles injustamente olvidados como Cunqueiro, el gran fabulador, o García Pavón entre otros muchos. También me han influido, curiosamente, algunos poetas: Pessoa, Whitman, el propio Poe… Todos, de algún modo, me han aportado algo.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Acabo de publicar la novela “Hospital Cínico” (Sloper), una historia situada en un hospital atípico a lo largo de 24 horas, llena de personajes y situaciones con los que pretendía montar un muestrario de debilidades humanas. Ahora mismo no estoy trabajando en nada serio, pero tengo ya dos novelas nuevas en la cabeza y otras dos finalizadas y rodando por ahí junto con un tercer libro de cuentos.


Diego Prado (Mahón, Isla de Menorca, 1970), estudió Delineación y Geografía e Historia, desempeñó a lo largo de los años más de 15 empleos distintos (de limpiador de aviones a vendedor de zapatos, de oficinista a repartidor de prensa, de conserje a ordenanza de archivo clínico), e hizo sus veces como actor teatral, cantante lírico y locutor de radio. Desde muy joven viene ejerciendo el columnismo y la crítica literaria en distintos medios, labor por la que obtuvo en 1994 el Premio Mateo Seguí Puntas de periodismo. Desde 2002 vive confinado en Hospitalet de Llobregat.Ha publicado los libros de relatos Las espigas de la imprudencia (2003) y Domingos buscando el mar (Premio Café Món de Narrativa, 2007) y la novela En algún lugar te espero (accésit del Premio Gabriel Sijé, 2000). Asimismo  ha obtenido premios y menciones en algunos certámenes de cuento (Revista Mujer 21, El Fungible, Francisco Candel, Internacional Max Aub, Círculo Cultural Faroni, etc.) y ha sido incluido en diversas antologías de relatos.

viernes, enero 10, 2014

Paula Lapido - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Para mí es algo primitivo, intrínseco. Recuerdo, no una decisión, sino una necesidad sostenida en el tiempo, un deseo que ha sobrevivido a los años y a los parones (que han sido varios, algunos muy largos). Diría que escribo porque la vida me parece desvaída si no lo hago.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Soy una maniática del silencio. La idea de escribir en cafés me parece muy romántica pero del todo impracticable para mí, que me distraigo con mucha facilidad. Me gusta escribir a primerísima hora de la mañana, cuando nadie te llama, ni te manda mensajes, ni hay apenas tráfico por la calle. En silencio, sin música, con luz natural si la hay y mejor aún si hace sol. Prefiero las mañanas a las noches porque soy una persona diurna. Al final del día me cuesta hacer funcionar el cerebro como es debido.
Escribo siempre en el ordenador pero en algún momento termino por imprimir alguna copia para poder pintarrajearla a gusto. Me gusta usar rotuladores de colores para marcar imágenes repetitivas, personajes, motivos, y disfruto releyendo copias bien coloreadas y anotadas hasta el último resquicio de los márgenes. Me gusta leerme los manuscritos a mí misma en voz alta y escuchar cómo suenan.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Con el tiempo me he dado cuenta de que tengo una cierta obsesión por la verdad. ¿Qué es “la verdad”? ¿Existe tal cosa, podemos asirla? O, más bien, ¿es una forma de expresar un concepto tan particular que no tiene entidad global? La verdad científica parece existir, en efecto, y tal vez hasta ser universal en sus leyes (matemáticas o físicas) pero, ¿qué hay de la verdad en lo que se refiere a las personas? ¿No es demasiado prepotente suponer que alguien sabe la verdad acerca de alguien, o incluso que esta misma persona lo afirme de sí misma? ¿No es la verdad de este instante distinta a la de mañana, ya que nosotros seremos distintos? Podría seguir, y lo más probable es que terminase por no encontrar ninguna respuesta. No se trata de que incluya deliberadamente esta obsesión en mis textos sino que está ahí, flotando en el ambiente mientras escribo. A veces queda enredada en la narración, a veces no, pero me parece que siempre me acompaña.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Tengo una pizarra en la pared del estudio en la que voy poniendo notas sobre lo que estoy escribiendo. En ella tengo esa famosa cita de Samuel Beckett: “Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor”. Cuando me entra alguna duda sobre lo que estoy escribiendo (algo terriblemente frecuente), releo esa frase y me autoconvenzo para seguir intentándolo.
También, y esto no tanto a la hora de escribir sino como forma de ir por el mundo, me gusta observar. Mirar a mi alrededor, tratar de no conformarme con lo que veo siempre en la misma dirección, la de la costumbre. Mirar hacia arriba. Hacia los lados. Hacia atrás. En todos los órdenes y en todos los momentos. Mirar lo pequeño pero también lo grande, lo que se mueve y lo que permanece inmóvil, porque en todo hay algo que merece la pena ser visto.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Soy incapaz de planificarlo todo al 100%, sobre todo al principio del proceso creador, cuando prefiero dejar que salgan las ideas hasta que tomen una forma que me convenza. Me considero bastante organizada, pero no tanto.
Con los relatos, por ejemplo, no suelo planificar, salvo excepciones por complejidad o longitud. Con las novelas intento tener alguna clase de esquema parcial en cuanto las ideas cristalizan en una historia tangible, pero lo cambio muchas veces. Incluso me desespero porque suele tardar en encajarme y sigo cambiándolo, una y otra vez, hasta que alcanzo la seguridad, la sensación visceral de que me encamino hacia donde yo quiero. Puede ser una seguridad transitoria pero llegar a ella me permite concentrarme de nuevo en el avance.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Mis autores favoritos han ido evolucionando con el tiempo pero ya hace algunos años que tengo especial preferencia por Proust y Faulkner. Me interesan mucho los autores anglosajones y de mi fase de “friki” adolescente de la fantasía y la ciencia ficción guardo un cariño de viejo amor por Tolkien. Otros favoritos que tengo son Flannery O’Connor, Paul Auster, Salman Rushdie, Orhan Pamuk y Julio Cortázar.
Hay algunos libros que me han activado interruptores internos. Me pasó con En busca del tiempo perdido de Proust y también con Conversación en la catedral de Vargas Llosa, e Hijos de la medianoche de Salman Rushdie. Y no puedo olvidarme del maravilloso Carta a una señora en París de Cortázar, el primer cuento suyo que leí, que de alguna manera dio forma a mi idea de lo que es un relato.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi última publicación ha sido el cuento titulado “Los cachorros” dentro de la antología homenaje a Stephen King No entren al 1408, publicada por La Biblioteca de Babel (Ecuador) en 2013 y que se está editando en varios países de América Latina.
En el cajón tengo una novela de intriga, extrañamiento y trastornos obsesivo-compulsivos, titulada Horror Vacui, que espera encontrar pronto un editor que la adopte. Respecto a mis proyectos en curso, estoy terminando una segunda novela, de temática muy diferente a la anterior, en la que abundo en esa obsesión por la verdad que mencionaba antes.

También tengo “en cartera” un proyecto para una serie de relatos muy relacionados con la música, mi otra gran pasión. He empezado con un cuento sobre los últimos días de Bach, y me planteo un recorrido por algunos compositores y obras musicales que tienen una importancia especial para mí.


Paula Lapido (Madrid, 1975) es escritora, trabaja en el mundo de la informática y canta en un grupo de cámara. Se licenció en CC. Físicas y ha estudiado piano, violoncello y canto. Su libro de relatos Teoría de todo (Tropo Editores, 2010) fue finalista del VII Premio Setenil y del Premio Caja España 2008. Sus relatos están incluidos en antologías como Cosecha Eñe 2009, Mi madre es un pez (Libros del Silencio, 2011) o Náufragos en San Borondón (Baile del Sol, 2012), entre otras.

martes, enero 07, 2014

Javier Pérez Andújar - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

No lo sé. Porque me gusta. Porque me emociona. Porque me saca de la realidad material y me mete en la realidad del lenguaje. Porque me crea ansiedad y después placer. Es como meterse una droga muy chunga y muy potente. Escribo porque estoy enganchado, pero no sé cómo diablos me he enganchado.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

La principal: estar absolutamente solo. Si no, no puedo. Lo demás es anecdótico. Puedo poner música o no, puedo leer antes o no... Pero necesito estar solo. Y siempre escribo en el mismo lugar. Tampoco se me ha dado el caso de tener que hacerlo en otro. Si he viajado no he escrito. No tenía la necesidad.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Pues creo que es ahora cuando empiezo a ser consciente de ellas. Fíjate, he tenido que hacerme un tanto viejo para verlo: el amor y la soledad. Lo demás es decorado.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

No tengas miedo a nada. A escribir bien, a escribir mal. Todo vale si se hace con arrojo. No pongas ni una frase que no se justifique por sí misma. Para hacer recados ya están los mindundis. Una persona, un voto. Una frase, una idea.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me dejo llevar por el día. Cada día es una vida nueva. En vez de cumpleaños celebro cumpledías. Escribo un día sin importarme un pito cómo voy a seguir mañana. Los planes me aburren. Escribo como si las palabras estuviesen vivas. No las meto en el congelador para cuando hagan falta.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Gregorio Morán: es la audacia, el estilo, el tema.
Francisco Umbral: el estilo, la pose.
Philip K. Dick: el descenso a los infiernos, los frascos de barbitúricos.
Fernando Poblet: la caída en picado, el harakiri.
Agustín García Calvo: es el lenguaje, el romance, la raíz de la palabra.
Eduardo Haro Tecglen: la distancia, la visión del mundo, el descreimiento.
Carlos Monsiváis: la cabeza prisionera de las canciones de moda, del cine, de la cultura popular, de las fiestas exclusivas en el DF.
Pier Paolo Pasolini: la osadía, la provocación, la rebeldía.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Ahora estoy escribiendo una novela de ciencia ficción. Pero, como ya te he dicho antes, es de amor y de soledad. Parece que está saliendo muy coral. Muchos personajes. Todos huyendo. Ocurre en Barcelona ahora mismo, en tiempo real.


Javier Pérez Andújar (San Adrián de Besós, 1965) es un escritor español. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, Pérez Andújar ha colaborado en los programas de televisión Saló de Lectura (Barcelona Televisió) y L’Hora del Lector (en TV3). Ha sido redactor jefe de la revista Taifa y ha escrito artículos para el fanzine Mondo Brutto y para el diario El País. Cultivador principalmente del ensayo, es autor de los libros Catalanes todos. Las 15 visitas de Franco a Cataluña (Barcelona, La Tempestad, 2002) y Salvador Dalí. A la conquista de lo irracional (Madrid, Algaba, 2003). En 2007 publicó su primera novela, Los príncipes valientes (Tusquets 2007). La obra es una evocación de la infancia del autor en una familia de inmigrantes andaluces del extrarradio de Barcelona, con numerosas referencias al mundo del cómic (ya en el título hay una alusión al clásico Príncipe Valiente, de Harold Foster) y a la literatura popular. Los príncipes valientes fue una de las cinco obras finalistas del Premio de Novela Fundación Lara, que se concede a la mejor novela publicada durante el año. También es autor de Todo lo que se llevó el diablo (Tusquets, 2010), y Paseos con mi madre (Tusquets, 2011). 

lunes, diciembre 30, 2013

Cuentos engranados

Quiero compartir la noticia de la edición del libro “Cuentos engranados”, una iniciativa solidaria que puede adquirirse en la página de Amazon: Enlace

Y en la página de la editorial Transbooks: Enlace




Como se informa en ambos sitios “de esta edición digital, el Banco de Alimentos obtendrá aproximadamente el 70 por ciento de las ventas, es decir lo que ceden lo mismo autores que editorial, descontando del total únicamente el coste que supone poner el libro a la venta en Internet”. 

Así que no sólo se adquiere un interesante libro que reúne a 55 autores, sino que también se estará colaborando con una buena causa. 

Esta es la nómina de autores participantes: 
lberto Granados, Alfonso Cost, Alfonso Salazar, Ana María Shua, Ana Morilla, Andrés Neuman, Ángel Olgoso, Angélica Morales, Angelina Lamelas, Antonina Rodrigo, Ayes Tortosa, Brígida Gallego-Coín, Carlos Almira Picazo, Carolina Molina, Celia Correa Góngora, Concha Casas, David Aliaga, David Roas, David Vivancos, Elena Casero, Elvira Cámara, Espido Freire, Fernando de Villena, Francisco Gil Craviotto, Francisco Morales Lomas, Francisco Ortiz, Ginés S. Cutillas, Herminia Luque, Herminia Pérez, Javier Morales, Jesús Cano, Jorge Fernández Bustos, José Abad, José Lupiáñez, José María Pérez Zúñiga, José Vicente Pascual, Juan Cobo Wilkins, Juan Herrezuelo, Juan Jacinto Muñoz Rengal, Julia Olivares, Julia Otxoa, Lola Vicente, Manu Espada, Manuel Talens, Mariano Zurdo, Mariluz Escribano Pueo, Medardo Fraile, Miguel Ángel Cáliz, Miguel Ángel Moleón, Miguel Ángel Zapata Carreño, Miguel Árnas, Miguel Sanfeliu, Norberto Luis Romero, Raúl Ariza y Rosana Alonso

lunes, diciembre 23, 2013

Navidad 2013

Este blog les desea una Feliz Navidad

Como ya es algo habitual en la trayectoria de este espacio, les dejo con unos vídeos que espero les gusten. Para empezar, una impresionante interpretación del tema “Amazing Grace”, que quisiera dedicar a la memoria del escritor Medardo Fraile, fallecido este año.

   

 Como creo que ya he dejado patente en alguna que otra ocasión, me encantan los flashmob, así que comparto uno realizado en la biblioteca de Valladolid.

   

 No sé dónde leí la iniciativa de consultar qué film ganó el Oscar a la mejor película en el año de tu nacimiento. El caso es que el año que yo nací ganó “Lawrence de Arabia”. Ahora que acaba de fallecer Peter O`Toole, su protagonista, me parece que es una buena ocasión para dejarles con su banda sonora, dirigida por Maurice Jarre

  

 Este ha sido el año de los cuestionarios básicos, un proyecto con el que estoy muy ilusionado y que ha reunido, y sigue reuniendo, a autores de todo tipo. Creo que el siguiente video, rodado cuando el escritor Paul Auster visitó Madrid, tiene mucho que ver con los temas que se abordan en los cuestionarios.

   

 Una flashmob en un recibimiento muy especial, con mensaje de felicitación navideña.

   

viernes, diciembre 20, 2013

Juan Soto Ivars - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque no sé tocar ningún instrumento musical.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de 
escribir?

Necesito saber que no me van a interrumpir. No es que me joda la interrupción en sí, sino que si existe una ligera posibilidad de que algo me interrumpa, no consigo ponerme a escribir. Es como follar con miedo a que tu madre abra la puerta.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Han ido variando lo suficiente como para que no pueda responder a ello. Pero la incomprensión me interesa y el patetismo me divierte. Para mis columnas de El Confidencial de los viernes, el tema es España.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir? 

No dejes de escribir nada de lo que se te ocurra, por idiota que parezca. No te pares a pensar. Para eso está la corrección.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Soy absolutamente intuitivo. Preparo la trama pero a veces, escribiendo, se me ocurre algo mejor.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Knut Hamsun, Jardiel Poncela, Cervantes, Lawrence Sterne, Montaigne, Muñoz Molina...

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


"Ajedrez para un detective novato" es mi última novela, con la que he dado un salto del drama a la sátira. Estoy muy contento con esta novela, te linkeo una entrevista bastante enjundiosa que acaba de salir: Aquí. 


Juan Soto Ivars (Águilas, 1985) es escritor y periodista. Autor de las novelas Ajedrez para un detective novato (Premio Ateneo Joven de Sevilla de Novela 2013, de próxima publicación), Siberia (El olivo azul y sigueleyendo, Premio Tormenta al mejor autor revelación de 2012) y La conjetura de Perelman (Ediciones B, 2011); ha editado la antología Mi madre es un pez (Libros del Silencio, 2011; con Sergi Bellver), coordinó y participó en la antología de relatos Sobre tierra plana (Gens ediciones, 2008) y en la actualidad prepara varios proyectos editoriales. Lleva la secciónEspaña is not Spain en El Confidencial, y tiene otro espacio propio de entrevistas, ¿Puedo tratarle de usted?, en la revista Primera Línea. Ha escrito en Yorokobu, Vice, Ling, Madriz, El Confidencial, Primera Línea, Revista Tiempo, Revista de Letras, Culturamas, Microrrevista… Dirigió durante dos años El Crítico, boletín de ensayo literario creado por Juan Carlos Suñén y actualmente se dedica a la Anticrítica Literaria.

miércoles, diciembre 18, 2013

Manu Espada - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

No me gusta decir eso tan recurrente de que lo único que sé hacer es escribir porque la vida es mucho más que eso y puede parecer que los escritores somos una panda de inútiles que no sabemos ni poner una alcayata, así que daré mis razones, ninguna de ellas muy trascendental ni metafísica. Escribo básicamente por tres razones. La primera, eminentemente pragmática: Porque es gratis. Me explico. Me considero una persona básicamente creativa, me apasiona cualquier proceso creativo, desde el cine, a la pintura, la fotografía, la publicidad o el teatro. He practicado todas estas disciplinas, mi cabeza siempre está en ebullición, me paso la vida intentando plasmar ideas originales, pero la fotografía casi me arruina, el cine es imposible de financiar, para hacer teatro necesitas una gran capacidad logística y organizar grupos de personas, la publicidad está sujeta a los prejuicios comerciales del cliente y la pintura no se me da del todo bien, más allá de las ideas, por lo que descubrí hace tiempo que la Literatura es gratis y no necesitas más que un papel y un bolígrafo. Para mí es la manera más fácil de plasmar mis ideas, ya que, además, no hay un director que condicione lo que quiero contar censurando o poniendo condiciones a lo que escribo. Para mí la escritura es Libertad Creativa en estado puro. La segunda razón es porque me sirve de válvula de escape. Me gano la vida escribiendo guiones en televisión, y en este medio apenas hay espacio para esa libertad a la que me refiero. Hay demasiados jefes intermedios que condicionan el resultado final, que pocas veces se ajusta a mi idea inicial. De modo que cuando llego a casa escribo lo que realmente deseo, sin interferencias, dando rienda suelta a todas las locuras que se me pasan por la cabeza sin que ningún director me diga: “Dale una vuelta” o “esto no lo entendería mi madre”. Parto de una premisa: Las madres no son gilipollas, aunque algunos jefes deben tener madres a las que les hacen pensar que lo son, y seguramente son más listas de lo que ellos creen. La tercera razón es que la escritura es para mí un exorcismo que me ayuda a liberarme de mis demonios disfrazándome de otros, poniendo en la boca de mis personajes lo que yo nunca diría ni haría en la vida real. Me sirve para convertirme en gente rara sin tener que dar explicaciones. La ficción es una gran coartada. En cualquier caso, escribo porque me gusta experimentar, buscar formas nuevas de narrar, de contar, de sorprender, de investigar. Aunque esté todo contado, tengo la impresión de que queda mucho por hacer en el aspecto formal. Ahora me estoy leyendo la novela “La casa de las hojas” y es un ejemplo de lo que quiero decir. Pocas editoriales son valientes a la hora de introducir nuevas técnicas narrativas, sobre todo en el plano visual. Encarece la edición y es muy arriesgado a la hora de llegar al público.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Como cualquier obsesivo compulsivo soy un saco de manías, pero curiosamente a la hora de escribir no tengo ninguna. Me gusta la disciplina y me marco plazos a mí mismo para las entregas, un vicio adquirido por mi trabajo en televisión, donde escribimos a destajo y en un tiempo mínimo. No nos da tiempo para pensar demasiado, aunque en la Literatura procuro ponerme plazos más amplios que me dejen respirar la idea. Antes los microrrelatos los escribía siempre en bares donde no me conocían, y cuando el camarero empezaba a llamarme por mi nombre, cambiaba de sitio. En cambio, las historias largas las escribo siempre en casa, generalmente por la tarde o por la noche. Tengo insomnio y he pasado muchas noches en vela. Nunca escribo por las mañanas, al menos Literatura, por las mañanas escribió guiones.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Hasta ahora sólo había escrito Literatura Fantástica, me interesa mucho el cambio de identidad y ese extrañamiento que puede producirse en la vida cotidiana y que condiciona la vida de los personajes, pero de un tiempo a esta parte escribo autobiografía ficcionada. Creo que en la vida real hay demasiado material como para dejarlo escapar a la ligera. Siempre apunto las ideas en una agenda, una agenda que luego reviso al cabo de un mes y valoro si esa idea en realidad era tan buena o tan sólo la coyuntura y el calentón de un instante.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Tener los ojos bien abiertos. Las mejores historias están en la vida real. Cuando no llevo una agenda y veo algo que puede ser la semilla de un cuento lo apunto en el móvil o en la palma de la mano. Siempre tengo la mano manchada de tinta, porque el sudor emborrona las anotaciones y se convierten en criptogramas que tengo que descifrar tranquilamente sentado frente al ordenador.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Alguna vez, pocas, me he dejado llevar por la historia, pero me siento inseguro utilizando la técnica de “dejarme llevar”. Siempre surge una idea y luego hago un esquema que voy rellenando. Una vez que he rellenado todas las partes del esquema pulo el contenido y le doy forma literaria. Mi proceso es: Idea, esquema, relleno del esquema y por último sacar brillo. Puede parecer muy mecánico, pero es efectivo. De hecho es la fórmula que se utiliza en los guiones de ficción televisivos. Está la figura del argumentista, es decir, al que se le ocurre el germen de la idea. Luego el escaletista elabora un esquema de las tramas, y por último, los guionistas estrella, los dialoguistas, rellenan la escaleta. Yo sigo un proceso similar al de un guión de ficción televisiva.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Podría dar una larga y aburrida lista de autores, pero me quedo con dos. En realidad nunca he tenido pósters de cantantes ni futbolistas en mi habitación, ni siquiera cuando era adolescente. No idolatro a nadie, ni siquiera a los grandes escritores. Pero citaré a dos: Por un lado está Borges, cuyos cuentos me maravillaron desde que los leí por primera vez, sus universos me parecen únicos, y por el otro admiro sin tapujos a Quim Monzó, el único autor al que suelo releer de manera muy asidua. Es el autor que más me ha inspirado en mi vida, y cuento con la ventaja de tener una memoria a medio plazo muy limitada, por lo que cada relectura la disfruto como si fuera la primera vez. Es el único autor del que pondría un póster en mi habitación, sin duda alguna.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que he publicado es una segunda edición de mi libro “Fuera de temario”, con la editorial Talentura, que está haciendo una labor impagable. Se trata de una edición comentada, relatos largos de corte fantástico en los que el cambio de identidad juega un papel fundamental. Por otro lado, en febrero publicaré “Personajes Secundarios” con la editorial Menoscuarto, una obra que contiene muchos microrrelatos experimentales y en la que le doy gran importancia a la unidad del libro. Los microrrelatos de “Personajes Secundarios” tienen hilos de conexión (los tan debatidos hilos de conexión) que hacen una obra compacta, o al menos esa fue mi intención, plantear un libro con cierta unidad. Este es un libro de perdedores en el que los personajes secundarios se convierten en protagonistas durante unos instantes, apenas unas líneas, exactamente lo que dura un relámpago, un microrrelato. Esos quince minutos de gloria de los que hablaba Andy Warhol. En realidad, unas quince líneas. Como un rayo que les ilumina el rostro durante un breve latigazo, lo suficiente como para quemarles la cara. ¿Cómo sería “El Quijote” si el protagonista hubiera sido Sancho Panza? ¿Qué pensaríamos de Sherlock Holmes si Watson fuera el que resolviera los casos? ¿Si Iván Drago hubiera ganado el combate a Rocky Balboa se habría desmoronado el sistema capitalista? ¿Qué ocurriría entre Rick y el gendarme francés si al final de “Casablanca” Sam el pianista se hubiera fugado en ese avión con Ilsa Lund? Los personajes secundarios están diseñados para apuntalar al protagonista. Su naturaleza genética les obliga siempre a tomar carreteras comarcales, pero como los efectos secundarios de los prospectos, son inevitables. Sin los efectos secundarios no existirían los medicamentos. No habría cura posible. Son necesarios. Los segundos se inmolan para que brillen los primeros. El número dos brilla un instante bajo la tormenta, pero en pocos segundos se acaba convirtiendo de nuevo en la sombra del número uno. Sin el “dos”, no existiría el “uno”. Quizá pudieron sustituir al “jefe” si hubieran vivido más tiempo, pero nunca lo sabremos. O al menos, no lo sabíamos hasta ahora. Este libro está inspirado en esos actores de cine mudo que cuando llegó el sonido se vieron relegados a desaparecer o a convertirse en secundarios, relegados a un segundo plano. Tuvieron que pasar de “el silencio” que les dio el éxito, a “el ruido” que les provocó la lucha por salir de ese silencio, sin rumbo, hasta que unos pocos encauzaron sus vidas en el cine sonoro a través de “la palabra”. Como los niños, tuvieron que aprender a hablar de nuevo. Era un nuevo lenguaje para ellos. Desconocido, duro, ininteligible. “Personajes Secundarios” es un libro que se sostiene en “La Palabra”, la palabra como principio y como final. Por otro lado, la paginación de este libro es otro personaje, ya que conforman el cuerpo de un microrrelato en sí mismo. Siempre he pensado que podían dar juego todos los elementos de un libro, incluso los números que marcan las páginas. Por otro lado contiene una historia muy personal. Está escrito desde las tripas.


Manu Espada (Salamanca, 1974) es Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca y Máster en Radio por RNE y la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros El desguace (premio editorial Grupobúho), Fuera de Temario (Talentura), Zoom. Ciento y pico novelas a escala (Paréntesis), y Un poquito de por favor. Manual para sobrevivir en una comunidad de vecinos (Temas de hoy). Ha coordinado junto a Rosana Alonso De antología. La logia del microrrelato (Talentura) que recoge textos de los mejores autores de la denominada «Generación Blogger». Ha estrenado una obra de teatro y un cortometraje titulados El tercer día, y ha ganado más de veinte galardones literarios, entre los que destaca la II edición del premio Relatos en Cadena, de la SER, y el concurso de la Revista Eñe. Forma parte de las mejores antologías de microrrelatos de los últimos años: Velas al viento. Los microrrelatos de la nave de los locos (Cuadernos del vigía), Pervertidos (Traspiés), Relatos en Cadena 2008-2009, (Alfaguara), Mar de Pirañas. Nuevas voces del microrrelato español (Menoscuarto), Antología del microrrelato español (1906-2011) El cuarto género narrativo (Cátedra) y Desahuciados. Crónicas de la crisis (Traspiés). Desde hace quince años ha desarrollado su labor profesional de guionista en emisoras como Radio 3, Radio 5, Telemadrid, TVE, Antena 3 o Telecinco, donde trabaja actualmente elaborando una sección de política por la que han pasado José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy, José María Aznar, José Bono, Esperanza Aguirre, Ana Botella, Alfonso Guerra o Julio Anguita, entre otros personajes de la vida política española. Hace ocho años abrió uno de los blogs creativos más veteranos del panorama literario: «La espada oxidada». Acaba de publicar la segunda edición de Fuera de temario (Talentura) y en febrero publicará Personajes Secundarios con la editorial Menoscuarto, un libro de microrrelatos experimental inspirado en la comunicación visual que tiene con su hijo Daniel, un niño que lucha a diario contra el autismo.

*La foto es de Isabel Wagemann