jueves, abril 24, 2014

Juan Gracia Armendáriz - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

La escritura es una vocación más que un oficio, y con ella se establece un principio contractual que, si te descuidas, abarca todas las facetas de la vida. A veces, disfruto haciéndolo; otras me pregunto si la felicidad –única aspiración que vale la pena-, no se encuentra en otro lugar. Mi relación con la escritura trata de ser una vía de conocimiento, pero también de placer. Inevitablemente, hay un componente de pelea, al fin y al cabo me propongo no repetir fórmulas que ya conozco y llegar hasta el límite de mis capacidades. 

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No tengo muchas rarezas. Escribo siempre en ordenador y a causa de ello mi caligrafía podría pertenecer a un médico borracho. Puedo escribir a solas, en mi cuarto de trabajo, emparedado de libros, o hacerlo con el sonido del televisor y un coro de niños hiperactivos alrededor de la mesa. Todo depende del esfuerzo de concentración que exija el texto. En ocasiones, necesito música; en otras un silencio de cripta. En todos los casos, el tiempo pasa a una gran velocidad.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Sé mejor qué temas no me atraen como escritor, aunque puedan hacerlo como lector. La temática de mis libros es algo que se me escapa porque muchas veces proceden de esos baúles donde escondemos nuestros demonios más fieles. Mi presbicia no me permite ver con claridad los temas, deben ser otros, con la vista perfecta, quienes sepan verlos. De todas formas, si analizamos la literatura occidental, los temas fundamentales pueden contarse con los dedos de una mano.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Hago propósitos para tener en cuenta algún principio, pero me siento a escribir y los olvido todos. Los consejos, como las teorías, en general sólo sirven para la obra del escritor que las enuncia.  

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Suelo echarme al monte sin mapa, pero con brújula, y con ello asumo muchos riesgos, porque el mapa de la narración y sus límites los descubro tras muchas relecturas y correcciones. Si preparo un plan, ya tengo escrita la novela en la cabeza, y en consecuencia no siento la necesidad de escribirla. El momento más arriesgado y excitante es aquél en el que la escritura te arrastra sin saber hacia dónde te lleva. Simplemente, escribes. La clave está en encontrar después el camino de vuelta y que el mapa se complete.  

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Todos los volúmenes que me rodean, incluidos ensayistas, filósofos e historiadores. Como lector soy omnívoro, aunque tras los naufragios regreso a los grandes. Por citar alguno: Juan Carlos Onetti, Philip Roth, Julio Ramón Ribeyro, Juan Marsé…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Escribo todas las semanas una columna de opinión, y esa disciplina me place. Es un respiro que me permito entre capítulo y capítulo de una novela con la que ya llevo tiempo trabajando. A veces, ciertos proyectos acaban convirtiéndose en una cuestión personal, en un intercambio de caricias y golpes. La escritura también está emparentada con echarte un pulso con ella. Mi último libro publicado fue un diario, Piel roja, que es el hermano mellizo del libro que lo precedió, Diario del hombre pálido, ambos publicados por Demipage, en 2010 y 2012, respectivamente.  


Juan Gracia Armendáriz (Pamplona, 1965) es doctor en Ciencias de la Información. Es autor del poemario Como si al otro lado latiera y de los libros de microrelatos Noticias de la frontera (1994, Premio Jaén de Relatos) y Cuentos del jíbaro (2008), ambos recogidos en diversas antologías del género. El libro de relatos Queridos desconocidos (1998), le valió el Premio a la Creación literaria de la Institución Príncipe de Viana y fue finalista en el Premio Hoteles NH, entre otros premios. Es autor de la novela Cazadores (2001), publicada en la colección Francisco Ynduráin. Es coautor del libro de semblanzas literarias Gente de libro (2005). En 2008 recibió el Premio Tiflos de Novela por La línea Plimsoll, publicada por Castalia y traducida al inglés. Diario del hombre pálido y Piel roja son sus últimas entregas. Fue cronista de sucesos en el diario El Mundo y durante más de quince años ejerció la docencia en la Universidad Complutense. Colabora en distintos medios y es columnista de Diario de Navarra.  

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