viernes, febrero 24, 2012

Próximamente


Mi tercer libro de cuentos: "Gente que nunca existió", en e.d.a. libros. Muy pronto llegará a las librerías. Espero que os guste.

Mientras tanto, podéis leer la entrevista que apareció en El Heraldo del Henares sobre "Los pequeños placeres"

Aquí.

O el relato "Remordimiento". Aquí.

O mi reseña sobre el libro "Pulso", de Julian Barnes, en el blog La Tormenta en un Vaso.

martes, febrero 14, 2012

MegaUpload y los derechos de autor

Uno de los acontecimientos globales más significativos de los últimos meses ha sido el cierre de MegaUpload, un portal de descargas en internet. Ya sabíamos que todo hijo de vecino se descargaba archivos, principalmente películas y series de televisión, pero ante esta intervención policial los usuarios se indignaron y pusieron el grito en el cielo. Por su parte, los artistas también se manifestaron, pero éstos a favor del cierre y se reivindicó mucho el término “derechos de autor”.
Es evidente que los derechos de autor preocupan a todo el mundo. Y mucho. Por eso se cerró MegaUpload.
¿O no?

Bueno, en realidad, los derechos de autor no suelen importar demasiado, así que hay que suponer que el cierre de MegaUpload beneficia de un modo muy directo a otros intereses, corporaciones con el suficiente poder como para conseguir que el FBI lleve a cabo una misión como esta, irrumpiendo en una mansión de Nueva Zelanda, donde vivían los dueños de MegaUpload a cuerpo de rey.
Intento hacerme una composición de lugar sobre todo este asunto. Como en tantos otros casos, la gente se manifiesta radicalmente a favor o radicalmente en contra: no parece haber término medio, así que me pongo a indagar un poco.
Si uno navega por internet se da cuenta de que los derechos de autor no son defendidos por todo el mundo, sino todo lo contrario. En la industria cinematográfica, por ejemplo, existen productoras que parecen perseguir únicamente el cobro de las subvenciones. Se encuentran bastantes denuncias sobre esto.

El director Tinieblas González expone su caso en una interesante rueda de prensa que puede verse en youtube. En ella manifiesta que la productora “secuestró” su película, que figura como estrenada en el Ministerio de Cultura, aunque no la ha visto nadie.
(Enlace)

Algo similar revela Hernán Migoya en su blog respecto a su película “Soy un pelele”: “Denunciamos cómo el esfuerzo colectivo para realizar una película se ve tristemente frustrado cuando una productora se aprovecha de la posibilidad de obtener ayudas públicas sin tener obligación de estrenar sus películas de la manera adecuada”.
(Enlace)

En el mismo sentido se manifiesta el productor Xavier Catafal, que llega a afirmar que “el ICAA consiente a sabiendas el fraude de ley, ya que con ello consigue aumentar las cifras de espectadores del cine español”.
(Enlace)

Bueno, pese a lo indignante y escandaloso que resulta enterarse de todo esto, no parece que haya un clamor social para resolver estas evidentes injusticias.

Por otra parte, no creo que la descarga de libros sea la que ha rentabilizado el sitio MegaUpload y permitido a su propietario, Kim Schmitz, viajar en jet privado y poseer una mansión impresionante. No obstante, muchos escritores han puesto el grito en el cielo, escritores que, con el actual sistema de remuneración, no consiguen, ni parece que lo tengan fácil, llegar a vivir de sus letras, a no ser que den conferencias o publiquen artículos. Pese a ello, también aquí encuentra uno voces de denuncia.
Indignación por no tener forma de acceder a un libro que está descatalogado y que ninguna editorial considera rentable recuperar, por lo que se llega a decir que “hay casos en los que la divulgación por medios ilegales tiene por fuerza que resultar mucho más beneficiosa (y a la largo plazo productiva) que dejar el libro caer en el olvido, soñando con tiempos mejores, toda vez que este ha demostrado su incapacidad para llegar al gran público por medios tradicionales”.
(Enlace)

O bien de autores que se atreven a denunciar el desamparo en el que se encuentran muchos escritores. Como Norberto Luis Romero, que escribió en su facebook lo siguiente: “Si tanto molesta que lectores bajen gratis, o ilegalmente nuestras obras, ¿por qué permitimos que algunas editoriales ejerzan un sistemático maltrato con nosotros y encima monten en cólera cuando pretendemos reclamar nada más y nada menos que lo que nos corresponde y que consta habitualmente en un contrato?”

El patio anda un poco revuelto. Y está claro que los derechos de autor se encuentran bastante vilipendiados, y no sólo por culpa de internet.
No estoy en contra del cierre de MegaUpload, no quiero que parezca que apoyo el uso y disfrute gratuito y sin permiso de todo lo que uno pueda encontrar, pero es indiscutible que ese portal web ha puesto de manifiesto el importante y decisivo papel que tiene internet en la distribución de la cultura, así que no podrá prohibirse esto, tendrá en todo caso que legislarse, que es diferente. 

Parece claro que un autor debe tener la oportunidad de difundir su trabajo libremente y ha de tener la garantía de que, si su obra está accesible desde alguna web especializada, cobrará los derechos de autor correspondientes y su trabajo se valorará con justicia. Sin embargo, nadie tiene claro cómo liquidar esos derechos. ¿Los tiene que pagar el usuario? ¿No los podría pagar el suministrador de la red? ¿O los dueños de las páginas web? ¿O los buscadores? ¿O la publicidad? ¿O una combinación de todos éstos en función del número de descargas o consultas? He ahí la cuestión, me parece a mí.
Esto no ha hecho más que empezar.

martes, febrero 07, 2012

El asesino hipocondríaco



El asesino hipocondríaco (Plaza & Janés, 2012) es la primera novela publicada por Juan Jacinto Muñoz Rengel que, hasta el momento, había sacado a la luz dos libros de relatos: 88 Mill Lane (Alhulia, 2006) y De mecánica y alquimia (Salto de página, 2009), ambos impregnados de un inconfundible gusto por lo gótico, por el ambiente brumoso, lleno de misterio, que le acerca a autores como H. G. Wells, Conan Doyle, Julio Verne o Poe, algo no demasiado corriente en la actual narrativa española. También ha coordinado las antologías Perturbaciones (Salto de Página, 2006) y Ficción Sur (Traspiés, 2008).

El narrador de El asesino hipocondríaco es M. Y., un asesino a sueldo obsesionado con su estado de salud y con su, al parecer, inminente muerte. El sentido del deber le impide dejar este mundo sin cumplir con un último encargo: el asesinato de Eduardo Blaisten. Todo resulta hiperbólico en este libro que sigue los pasos de un criminal que parece sacado de una comedia de cine mudo, presa de sus obsesiones y paranoias, que le paralizan, le ahogan y le sumen en rocambolescas disquisiciones. Pocas veces nos habremos topado con un personaje más atractivo e interesante.

M. Y., hombre de puntualidad kantiana, está aquejado, o cree estarlo, de infinidad de dolencias, desde inoportunos microsueños hasta dermatitis atópica. Cuando creemos que sabemos de todos sus males, aparece uno nuevo, algunos tan rocambolescos como que no puede sonreír desde que fue al dentista de niño, que tiene un bulto en el cuello que es el rastro atrofiado de un hermano gemelo, o que padece, entre otras, del síndrome del acento extranjero y del denominado espasmo profesional que, en su caso, consiste en la contracción de los músculos del dedo índice como si apretara un gatillo. Está seguro de que su muerte está cerca, pero no ceja en su empeño por matar a Blaisten, no en vano se trata de un profesional.

También discurren por estas páginas los hermanos Goncourt, Jonathan Swift, Joseph Merrick, Byron, Coleridge, Tolstoi, Voltaire, Proust... todos con sus enfermedades a cuestas, reales o imaginarias, componiendo un puzzle, internándonos en un laberinto en el que confluyen realidad y ficción, y en el que la enfermedad y el genio parecen estar íntimamente relacionados. Episodios intercalados, a modo de pequeñas narraciones, que ponen de manifiesto el bagaje literario del autor y contrapuntean esta historia entre macabra e irónica, ambientada en el Madrid actual.

El libro funciona a la perfección, dividido en breves capítulos, fruto de una honda labor de planificación que pone de manifiesto las dotes narrativas de Muñoz Rengel. Escenas de gran comicidad se alternan con rocambolescos planes, angustiosas reflexiones, patéticas consecuencias de una pertinaz mala suerte que acaba trastocando la metodología del protagonista, convirtiendo el trabajo en una especie de condena de Sísifo. Un libro ameno y divertido de muy grata lectura, narrado con un estilo preciso y eficaz.  

jueves, febrero 02, 2012

Nuevas reseñas de "Los pequeños placeres"

Reseña de “Los pequeños placeres” firmada por Graciela Barrera, en su blog “Las palabras son mis ojos”.

Y otra reseña en la página “Melibro.com”, firmada por Ariodante.

La foto es de Graciela Barrera

miércoles, enero 25, 2012

Los descendientes


La mujer de Matt King (George Clooney) sufre un accidente y queda en coma, una tragedia que trastoca la vida de toda la familia, especialmente la del marido que, como bien explica al principio de la cinta, se había limitado a ser el progenitor suplente. De pronto, tiene que reunir a sus dos hijas, hablar con los abuelos y con los amigos comunes, y enfrentarse, en definitiva, a los secretos y fantasmas que habían aparecido sin que él se percatara. Todo eso mientras lidia con la venta de unos valiosos terrenos, quizá uno de los últimos vestigios de tierra virgen en una isla que aparece como un paraíso en decadencia.

Una película que demuestra que hay cine más allá de las explosiones y de las escenas de acción espectaculares, una película de actores, intimista, que consigue apelar a los sentimientos sin caer en cursilerías, que consigue algo tan difícil como enfrentarnos a una tragedia a la vez que nos dibuja una sonrisa. Contribuye a ello algunos de los personajes, como Sid (Nick Krause), un amigo de la hija adolescente que se involucra en la aventura de esta familia y no se separa de ellos ni a sol ni a sombra.


George Clooney está soberbio en su papel, y me sorprendió especialmente la interpretación de Shailene Woodley, la joven actriz que encarna a Alexandra, la hija mayor, (estén atentos a la escena de la piscina). Y también la niña, Amara Miller, tiene momentos de gran intensidad. Un reparto, en conjunto, perfecto. No resulta extraño que esta cinta se encuentre entre las favoritas de la próxima edición de los Oscar.

Un film que nos habla sobre esos lazos que unen a los miembros de una familia, por diferentes que sean unos de otros o lo distanciados que lleguen a estar. En este caso, el protagonista es un hombre que se encuentra perdido y que quiere hacer lo correcto, tomar las decisiones adecuadas y conseguir, en definitiva, que esa familia que ha quedado herida, repentinamente mutilada, no se desmorone. Una gran película.

miércoles, enero 18, 2012

domingo, enero 08, 2012

De libros

Mi pasatiempo favorito es deambular entre libros. Visitar librerías y curiosear entre las novedades y las estanterías. Mientras lo hago, voy tomando nota. También busco títulos que he anotado previamente y sobre los que he investigado en internet, saltando de una dirección a otra, alimentando la curiosidad.

Apunto aquí algunos de estos libros.

Las raíces del amor, de Josephine Hart.


Josephine Hart es la autora de la novela en la que se basó Louis Malle para rodar su magnífica película Herida, protagonizada por Juliette Binoche y Jeremy Irons. Una novela impactante, una de esas lecturas que causan desasosiego y que ya no se olvidan. Tras ésta, se publicó su libro Envidia, historia de una obsesión destructiva. Después, nada. Hasta hace poco, pues Alianza publicó Las raíces del amor en 2010 y ya que sigo la pista a esta autora desde hace tiempo, apunto este título del que la editorial dice:

Corren los años sesenta en una pequeña localidad rural irlandesa. La muerte de un joven al explosionar los productos que manipulaba provoca una fuerte consternación, tanto en su familia como entre sus vecinos. ¿Qué estaba haciendo? La madre, Sissy, una mujer particular, sostenida por su marido Tom, se debate entre el dolor, la desesperación y el sentimiento de culpa; su hija, Olivia, se esfuerza por mantener la cordura y la memoria del hermano; un vecino alemán aporta la voz distante a la tragedia que también es la suya. Los O´Hara intentan alejarse de lo que les rodea para aliviar el dolor de los recuerdos, pero pronto entienden que deben mantenerse cerca de lo que han perdido. Las raíces del amor es una novela de ausencias, impactante, con notables ecos beckettianos y joyceanos, en la que Josephine Hart explora qué es ese sentimiento que provoca ilusiones, pero también dolor. El amor: religioso, patriótico, a la pareja, a los padres y hermanos... El amor obsesivo, el amor apasionado, el amor enfermizo, el amor que hiere, el amor que mata... Un sentimiento multifacético que, ensalzado a través del poder de la palabra y de la memoria, puede forjar identidades colectivas, pero también dramas.

El hombre que amaba a los niños, de Christina Stead.


Este año se ha hablado bastante del libro El hombre que amaba a los niños, de Christina Stead, entre otras cosas debido al fallecimiento de Félix Romeo, ya que Javier Cercas mencionaba este libro al hablar del prematuramente desaparecido escritor.
El propio Romeo escribió una reseña sobre esta novela que finalizaba con las siguientes palabras: Ha habido que esperar muchos años hasta que El hombre que amaba a los niños se tradujera al castellano, pero la espera ha merecido la pena. La novela de Christina Stead sigue manteniendo su fuerza y su originalidad y su clima de pesadilla.

El libro está editado por Pre-Textos, y en la web de la editorial se puede leer la siguiente sinopsis:
Sam y Henny Pollit tienen muchos niños, poco dinero y se odian demasiado entre sí. Cuando Sam utiliza, para alimentar la voracidad de su ego, la veneración que sienten sus hijos por él, Henny lo observa con sombría desesperación, consciente de la amarga realidad que subyace a sus locas visiones.
Escalofriante novela de la vida familiar, de la relación entre padres e hijos, maridos y esposas, El hombre que amaba a los niños está reconocida como un clásico contemporáneo.

Felipe Benítez Reyes es el autor del prólogo, del que puede leerse un extracto en su blog. Entre otras cosas dice lo siguiente:
Si dejamos al margen a los niños, que son las víctimas contiguas de este drama entre dos, esta novela promueve pocas simpatías hacia sus personajes. Tampoco odios, por odiosos que puedan resultar. Christina Stead tiene la habilidad de hacernos difícil el posicionamiento moral ante el matrimonio Pollit: tanto Sam como Henny son víctimas y verdugos, ambos son inocentes y culpables, los dos son crueles y dignos de compasión.

Diario de invierno, de Paul Auster.


Anagrama publicará este año el nuevo libro de Paul Auster, Diario del invierno. La propia editorial lo presenta así: “Auster vuelve la mirada sobre sí mismo y parte de la llegada de las primeras señales de la vejez para rememorar episodios de su vida. Y así, se suceden las historias: un accidente infantil mientras jugaba al béisbol, el descubrimiento del sexo, las masturbaciones adolescentes y la primera experiencia sexual con una prostituta, la rememoración de sus padres, un accidente de coche en el que su mujer resulta herida, una presentación en Arles acompañado por su admirado Jean-Louis Trintignant, la estancia en París, una larga lista comentada de las 21 habitaciones en las que ha vivido a lo largo de su vida hasta llegar a su actual residencia en Park Slope, sus ataques de pánico, los viajes, los paseos, la presencia de la nieve, el paso y la herida del tiempo... En definitiva, un magistral autorretrato”.
Suena más que interesante.

Fuera de juego, de Michal Viewegh.


Michal Viewegh es un autor checo que, me parece, no es lo suficientemente conocido fuera de su país. Aquí en España sólo se había publicado, que yo sepa, su novela La educación de las chicas en Bohemia, en Metáfora Ediciones. Los libros de esta editorial se han saldado no hace mucho tiempo y es posible que aún se pueda encontrar este título del que la prensa habló con entusiasmo, destacando su humor corrosivo. Desde 1994, año en que apareció el libro mencionado, hasta la edición de Fuera de juego, no había tenido noticias de este autor, así que es un libro que me interesa especialmente.

Lo edita Maeva, y en su web ofrece la siguiente sinopsis.
Como cada año, Eva, Jeff, Tom, Skippy y Hurejová se reúnen para celebrar su amistad y recordar unas relaciones que se iniciaron en tiempos escolares y que se mantienen vivas ahora que rondan los cuarenta años. De los cinco, Eva y Jeff eran los que más parecían estar destinados a alcanzar la felicidad. La extraordinaria belleza de Eva y el arrojo de Jeff, el único que se atrevió a conquistarla, desembocaron en un matrimonio que sin embargo fracasó. Junto a Tom, Skippy y Hurejová, se reúnen ahora para saldar cuentas con su pasado y hacer el inevitable balance de la edad mediana. ¿Realmente están llevando la vida con la que soñaban?

El club de los parricidas, de Ambrose Bierce.


La colección Vagamundos, de la editorial Traspiés, ha cambiado de formato, sus libros han crecido e inician una nueva andadura con dos interesantes títulos: Un puesto avanzado del progreso, de Joseph Conrad, con ilustraciones de Federico Villalobos; y El club de los parricidas, de Ambrose Bierce, ilustrado por Pablo López Miñarro.
Sobre éste último se puede leer en la web de Vagamundos:
En El club de los parricidas, obra maestra del humor negro, Bierce condensa toda su capacidad para el sarcasmo y la mordacidad. Los cinco relatos que lo integran nos ofrecen un variado repertorio de procedimientos para acabar con nuestros progenitores, seguramente los mismos que a su autor le hubiera gustado emplear con los suyos. Además de brindarnos una serie de ideas que podrían sacarnos de un apuro o ayudarnos a hacer realidad nuestros más oscuros deseos, el tono desenfadado y, por momentos, insidiosamente cándido de los relatos nos provocará más de una sonrisa.

Los pobres, de William Vollmann.


Debate publica un nuevo libro del escritor William Vollmann. Se titula Los pobres. Leo en Blog de libros:
¿Por qué eres pobre? Ésta fue la pregunta que William T. Vollmann hizo a distintas personas a las que conoció recorriendo pueblos y ciudades de distintos rincones del mundo. Porque fui malo en mi vida anterior. Porque Allah así lo ha querido. Porque los pobres no hacen nada para salvarse. Porque es mi destino. Las respuestas fueron tan ricas y tan variadas que le sirvieron para escribir este libro. En Los pobres, resultado de una revolucionaria investigación, accedemos a una visión de la pobreza inédita hasta hoy, un retrato que muestra la desesperación y la brutalidad de este mal endémico, su orgullo y su terror, su miseria feroz y su callada resignación.
Vollmann es un autor excéntrico. Ganó el National Book Award con su monumental novela Europa Centra”. Yo leí Historias del mariposa, que me resultó tan fascinante como la personalidad del autor.

Cambiar de idea, de Zadie Smith.

Siento especial debilidad por los libros que hablan sobre libros. Ensayos, artículos, reseñas, estudios... Y me interesan especialmente si vienen firmados por un escritor. No por nada en especial: simple curiosidad.
Hace poco, la editorial Salamandra publicó Cambiar de idea, de la escritora británica Zadie Smith, una mujer que se convirtió en todo un fenómeno literario con su primera novela, Dientes blancos, y cuyos siguientes libros han sido bien acogidos por el público y la crítica.
En la web de la editorial presentan así este libro:
Considerada uno de los narradores anglosajones más relevantes de la actualidad, Zadie Smith ha recopilado por primera vez una selección de ensayos rebosantes de su inagotable inquietud intelectual. Ordenadas en cinco secciones ―Leer, Ser, Ver, Sentir y Recordar―, las diecisiete piezas abarcan una interesante variedad de temas, desde la cultura hasta la política, pasando por sucesos de su propia vida, tratados siempre con el ojo crítico que la caracteriza.
¿Cómo afectó la vida amorosa de George Eliot a su prosa? ¿Por qué Kafka escribía a las tres de la madrugada? ¿Si Roland Barthes mató al Autor, puede resucitarlo Nabokov? Los grandes libros y las malas películas, el feminismo y las divas italianas, la literatura escrita por mujeres negras, el parecido entre Barack Obama y Eliza Doolittle... La incisiva mirada y el espíritu lúdico de Smith se alían para abordar estas y muchas otras cuestiones con un estilo propio: profundo, sin ser académico; riguroso, sin ser dogmático, y divertido, sin ser superficial. Entre los aspectos más personales, destaca la narración de la muerte de su padre ―a quien está dedicado el libro―, además de consejos sobre el oficio de escribir y unos curiosos retratos de Katharine Hepburn y Greta Garbo.
Cambiar de idea es un libro de no ficción de primer orden, que se revela, por su amplitud de miras y su empatía, como un fascinante autorretrato de la autora. Un regalo para lectores de toda condición que derrocha curiosidad e inteligencia.
Además, este libro lo recomendó José Ángel Barrueco en su web de un modo muy convincente, y yo suelo tomar buena nota de las recomendaciones de Barrueco. Pueden leer su reseña en este enlace.

Cuentos completos, de Antonio Di Benedetto.

Tengo gran curiosidad por leer a Antonio Di Benedetto, autor que me resulta desconocido pero con cuyas preocupaciones y temas creo sentir cierta afinidad.
Lo publica Adriana Hidalgo Editora, en cuya web se puede leer:
Antonio Di Benedetto es un “fenómeno” literario, un escritor anticlásico, que practicó una literatura silenciosa, inestable, en cambio constante. Un escritor que no cabe en el molde uniforme de la canonización, un escritor extraño o, mejor, un escritor de la extrañeza, del extrañamiento.
Con las particularidades que le da Di Benedetto, el cuento es el laboratorio de su escritura, el cimiento del proyecto, la estructura que prefigura toda posibilidad de relato; en él se expanden algunas de las mejores páginas del autor. La forma breve, en Di Benedetto, es el punto de partida y de llegada de la trayectoria de creación y es, también, el espacio privilegiado de la innovación, del experimento, de la variación genérica.
Los postulados de escritura del autor lo asocian con una filiación subterránea de la literatura hispano- americana que prolonga la literatura fantástica, concentrándose en efectos y sentidos semejantes a los de los textos clásicos del género. Con prácticas muy variadas, podría incluirse en esa corriente a Felisberto Hernández, Silvina Ocampo o Virgilio Piñera. Son todos escritores donde lo fantástico se desarrolla como impresión y no como fenómeno argumental, como horizonte y no como mecanismo narrativo.
Además de los relatos publicados originalmente en forma de libro, esta cuidada edición de los Cuentos completos que conmemora los veinte años de la muerte de Di Benedetto (1922-1986), incluye trece relatos publicados en diarios y revistas pero nunca retomados en libro, así como cuatro cuentos hasta ahora inéditos.

Yo confieso, de Jaume Cabré.


El libro de Jaume Cabré, Yo confieso, se ha convertido en un auténtico bestseller y no son pocos quienes lo califican como la mejor obra del año 2011.
La sinopsis de la editorial es la siguiente:
Si la tienda de antigüedades de la familia es todo un universo para el niño Adrià, el despacho del padre es el centro de ese universo y su tesoro más preciado un magnífico violín Storioni, en cuyo estuche aún se aprecia la sombra de un crimen cometido muchos años atrás. La infancia y la adolescencia de Adrià, llena de preguntas sin respuesta, de juegos solitarios y de falta de calor, está dedicada al estudio de la historia y de las lenguas, tal como quiere el padre, y a la práctica del violín, siguiendo los deseos de la madre. Pero un accidente acabará con la vida del padre, sumiendo a Adrià en un estado de culpabilidad y llenando su mundo de secretos y turbios misterios que tardará muchos años en despejar. Una novela ambiciosa, monumental y maravillosa que nos habla del poder, el dolor y la penitencia, el mal y la redención, la venganza, el amor, la culpa y la posibilidad del perdón, y que de la mano de una escritura brillante y a través de una imponente historia recorre los momentos estelares de la historia occidental.

La crítica se ha volcado en elogios. (Reseña en La Tormenta en un Vaso). Y la portada es magnífica, todo un acierto.
Se pueden leer las primeras páginas en este enlace.


El propio Jaume Cabré ha dicho que en este libro trata el tema de la recuperación de la memoria y su tergiversación, lo cual explica, en algún aspecto, el éxito que ha tenido en otros países como Alemania o Francia.
Sobre su proceso de escritura ha dicho: Sin idea previa, sin mapa, sin brújula, encuentro personajes y los interrogo, me explican una historia que a veces me interesa y otras no; en conjunto veo que va creciendo algo con una levadura mágica que no sé cuál es. Descubro que hay algo que no sé qué es ni adonde va...  

Cuando empiezo a trabajar no tengo una visión previa de cómo irá la novela y es la escritura la que me lleva a un personaje, a una atmósfera... Voy dando vueltas a distintas posibilidades narrativas o ambientales hasta que cuajan.


Un arte espectral, de Norman Mailer.


Y otro libro que está a punto de aparecer y que me interesa es Un arte espectral, de Norman Mailer, en el que habla sin tapujos, como era habitual en él, sobre el arte de escribir y el negocio editorial.
Sinopsis: Testigo de excepción, Norman Mailer, uno de los escritores más importantes de la literatura del s. XX, hace un repaso de sus 50 años de profesión. Un arte espectral reúne una serie de textos (prólogos, introducciones, entrevistas…) y material inédito que expresan las opiniones de Norman Mailer sobre el ejercicio de la profesión de escritor, el arte de escribir, el periodismo cultural y la industria editorial. Completa esta visión un análisis descarnado de sus gigantes literarios, sus contemporáneos y rivales y de la nueva narrativa norteamericana emergente. Reflexiones sobre Tolstoi, Dostoievski, Hemingway o Faulkner, compañeros de generación como Updike o Capote, sin olvidar a DeLillo, Joyce Carol Oates o a al joven Jonathan Franzen de Las correcciones, éste es sin duda un documento indispensable para comprender y aprehender lo ocurrido en los modos, usos y costumbres de la narrativa de nuestro pasado más reciente. Sin medias tintas. Palabra de Mailer.

En la revista Qué Leer de este mes publican un avance editorial de este libro. Entresaco algunas citas:

La corrección o edición tiende a hacer que los best sellers se parezcan entre sí. Por ejemplo, pocos best sellers no sufren de una avalancha de adjetivos.


Cuando una novela seria de un desconocido se publica hoy en día, por lo común es porque algún editor joven se lo ha tomado a pecho.


Un éxito literario de grandes proporciones a menudo es una cuestión fortuita.


Uno nunca es más consciente de su vanidad que cuando está en una gira publicitaria.


Cada vez que una historia sobre mí aparece un un diario, me hiere profesionalmente.

Aire de Dylan, de Enrique Vila-Matas.



Y en este 2012, en el mes de Marzo, aparecerá un nuevo libro de Enrique Vila-Matas del que no hay aún portada, pero cuya sinopsis se puede leer en la web de laagencia literaria MB:

Un narrador educado en la cultura del esfuerzo y arrepentido de ser tan prolifico queda pasmado cuando conoce a unos jóvenes alados, escépticos –los Oblomov-, que ante la gran crisis general del mundo han decidido apartarse, no colaborar en nada, montar la subversiva sociedad Aire de Dylan, que trata de capturar la verdadera esencia del alma de la época, el aire de nuestro tiempo. La ley del trabajo, contrapuesta al arte de no hacer nada. La dialéctica entre la cultura del esfuerzo y la ideología de la indolencia.

lunes, enero 02, 2012

Reseña de Esteban Gutiérrez

El escritor Esteban Gutiérrez Gómez publica en su blog “Bacovicious” una reseña sobre “Los pequeños placeres” y uno de los relatos del libro.

Pueden leerlo aquí.


También “Los pequeños placeres” es una de las lecturas recomendadas por “El Heraldo del Henares”, junto a otras interesantes propuestas.

Aquí.


domingo, diciembre 25, 2011

Navidad 2011

Este blog quiere desear unas Felices Fiestas a todos.


Les dejo con unos videos que espero les gusten.


En primer lugar, la canción “Santa Claus is coming to town”, interpretada por Bruce Springsteen, con el genial Clarence Clemons, tristemente fallecido este año.




Los increíbles Pilobolus:



Un falso programa que expone lo problemática que puede resultar una risa inapropiada e incontenible:




Y ante la propuesta en internet que propone la escritura del propio epitafio en esta fecha, he aquí el mío, muy breve:

Siempre
Ante
Nosotros
Feliz
Estuvo
Le vemos
Inmóvil:
Un truco

domingo, diciembre 18, 2011

Discordancias


Elena Casero es autora de las novelas Tribulaciones de un sicario, Demasiado tarde y Tango sin memoria. No se trata de una recién llegada, sino de una escritora con una trayectoria bien definida, una de esas autoras que va dejándose la piel en cada uno de sus libros, configurando una voz propia y un mundo personal que resulta cercano aunque nos sorprenda contemplarlo a través de su mirada, como si lo descubriéramos de nuevo. Y esa capacidad de enfocar las cosas de un modo diferente, su preocupación por las historias cotidianas, por las tragedias que nos rodean, y su humor afilado, son quizá los rasgos más destacables de su nuevo libro, una colección de relatos reunidos bajo el sugestivo título de Discordancias.  

Historias mínimas de una intensidad indiscutible. Pocas páginas para exponer un dilema, una tragedia. No necesita más para plantearnos dramas y miserias de una sociedad marcada por la incomunicación y la soledad. Personajes aprisionados en sí mismos y a los que les gustaría huir, de un modo impulsivo, sin destino planificado, huir sin más. La existencia como una falta de armonía bien con el entorno, bien con la pareja. Encontramos a un hombre que cuida a su esposa enferma y, a la vez, cree verla por la calle; una mujer que se suicida para hacer sufrir a su marido, aunque las cosas no saldrán como ella había planeado; o esos cónyuges que viajan a New York en sus bodas de plata y descubren lo diferentes que son el uno del otro. Una esposa puede abandonar a su pareja bien porque ronca o porque se deja crecer la uña del dedo meñique, pues son a veces los pequeños detalles los que ponen en evidencia que la relación se ha deteriorado. Pero ese deterioro puede producirse también con la propia realidad o con otras personas. Así, encontramos también a un vagabundo que pretende revivir su momento de gloria, a un hombre que desea hablar por teléfono con su madre muerta, a un ladrón empeñado en reproducir una fantasía basada en la lectura de un relato, a un hombre que recrimina en los personajes de una película la misma actitud que él está teniendo sin ser consciente de ello, o a una prostituta que celebra la Navidad con un desconocido. Existencias resquebrajadas, seres que se encuentran, de pronto, en un lugar en el que no quieren estar. Momentos de balance, de decisiones difíciles, de huidas... No es extraño que el suicidio tenga un papel bastante relevante a lo largo del libro, incluso es protagonista absoluto del cuento titulado Teoría del suicidio.  

Sin embargo, no estamos ante un libro trágico, ya que uno de los rasgos del estilo de Elena Casero es su fino humor, el toque irónico con el que remata algunos de los cuentos, el distanciamiento con el que huye de cualquier afectación. Un estilo limpio y dinámico que nos introduce en sus historias de golpe, a menudo con un principio sorprendente que despierta nuestra curiosidad desde la primera frase. Un libro de relatos de una calidad muy alta, como evidencian La dueña del secreto, El jinete, Isolda, Su mejor salto o Bodas de plata, por citar algunos de ellos. Incluso hay tres historias en las que he creído identificar una secuencia común: La mancha, Manos y Lentejuelas y carmín. Personajes y situaciones que conforman un particular catálogo de existencias desubicadas, de tragedias íntimas y cotidianas, de esas que se ocultan detrás de las puertas y de las que, en algunos casos, es imposible huir.

Discordancias es un libro que atrapa al lector con su curiosidad por asomarse al lado más asfixiante de la realidad, a existencias insatisfechas y rendidas, con una mirada aguda y un humor incisivo. Un conjunto de relatos compacto, que conforma un escenario reconocible y unos personajes bien definidos. Un libro de los que deben recomendarse. Espero que consiga abrirse camino y sean muchos los lectores que disfruten de su lectura.


DISCORDANCIAS, por Elena Casero

viernes, diciembre 09, 2011

Un dios salvaje


La última película de Roman Polanski, “Un dios salvaje”, está basada en una obra de teatro de Yasmina Reza. Sólo cuatro personajes y un escenario. Un conflicto que están dispuestos a resolver como personas civilizadas: el hijo de unos le ha dado un golpe con un palo al hijo de los otros. Lo que importa es el bien de los niños, la educación, que entiendan que la violencia no resuelve nada. El agresor debería disculparse voluntariamente, no porque le obliguen, de lo contrario no serviría de nada. Eso defiende la madre del muchacho agredido, Penelope Longstreet (Jodie Foster), mujer culta, con conciencia social y sensibilizada por el sufrimiento que se padece en otros países, precisamente está escribiendo un libro sobre África. Su postura choca frontalmente con el padre del agresor, Alan Cowan (Christoph Waltz), que está dispuesto a reprender a su hijo, pero no a que se criminalice su acción, a fin de cuentas son sólo niños. Nancy Cowan (Kate Winslet), por su parte, quiere resolver el asunto, mostrarse implicada en la resolución del conflicto y, de paso, conseguir que su marido también se implique, si acaso un poco más de lo que parece habitual. Y Michael Longstreet (John C. Reilly), tan sólo parece dejarse llevar, seguir el ritmo que marca su esposa.
La velada transcurre a un ritmo endiablado. Los diálogos son ágiles, muy amenos y muy divertidos. La situación evoluciona gradualmente y se va tensando, las posturas bien se radicalizan o bien dejan entrever que uno no cree tan firmemente en lo que se supone que está defendiendo. La educación de los hijos, las exigencias del trabajo, la dependencia del teléfono móvil, lo políticamente correcto, la conciencia social, las posturas morales ante las injusticias... todo queda cuestionado en esta historia. Un vómito en toda regla, tanto real como figurado, contra convenciones e imposiciones culturales.

El guión fue escrito entre Yasmina Reza y el propio Polanski, mientras éste se encontraba recluido en Suiza por la acusación de violación a una menor que tantos ríos de tinta hizo correr en su momento. Y tal vez se puedan interpretar algunas de las cosas que aquí ocurren como un particular grito de indignación ante hipocresías y dobles morales. En un momento dado, uno de los personajes dice que cada vez que ve a Jane Fonda en la tele hablando de solidaridad, le entran ganas de afiliarse al Ku Klux Klan. Ahí queda eso.
“Un dios salvaje” es un film agudo que divierte e invita a la reflexión. El guión es excelente y nos hace recordar películas memorables, como “¿Quién teme a Virginia Woolf?”, de Mike Nichols. Diálogos rápidos, ingenio e ironía que no dan tregua al espectador. Por su parte, Polanski mueve la cámara tan eficazmente que nos olvidamos de ella para asistir a esa exhibición de grandes interpretaciones, entre las que destaca por méritos propios la de Christoph Waltz. El plano final es un toque maestro, un cierre sutil y a la vez perfectamente explícito sobre lo inútil que resulta a veces discutir sobre algo que evolucionará con normalidad sin nuestra intervención, sin nuestro afán de normalizar absolutamente todo.

domingo, diciembre 04, 2011

Nicanor Parra


Roberto Bolaño dijo sobre Nicanor Parra: “le consideraría mi maestro si yo tuviera suficientes méritos como para ser su discípulo, que no es el caso”.
Cuando leí esto me interesé por Nicanor Parra, pero apenas encontré libros suyos, así que lo busqué en internet. Internet no falla, lo encuentras todo.
Nicanor Parra, poeta chileno nacido en 1914, matemático y físico, creador de la antipoesía.

La antipoesía, sonaba interesante.
La antipoesía consiste en rebajar la poesía al nivel de la calle, por decirlo de algún modo. Quitarle lo que tiene de elevado y de solemne. Jugar con ella. Incorporar ironía, protesta, humor, surrealismo... La antipoesía bebe de los graffiti, de la publicidad, de lo cotidiano, del día a día. La antipoesía es revolución e ingenio, reflexión y técnica, parodia y supervivencia.

“Ya no escribo”, ha dicho Parra recientemente, cuando le han entrevistado con motivo de la concesión del Premio Cervantes de este año, “Me dedico a anotar las frases que dicen los niños”.
Galaxia Gutenberg editó sus obras completas en dos volúmenes. Y su libro “Poemas y antipoemas” está en Cátedra. El año pasado Alfaguara editó una antología con el título “Todo es poesía menos la poesía”. Y ahora supongo que nos llegaran todas sus obras en nuevas ediciones.
El Premio Cervantes 2011 lo merece.

Tengo mucha curiosidad por conocer cuál será su discurso.



HASTA AQUÍ LOS DISCURSOS HAN SIDO BUENOS

 Pero largos
El mío será malo qué duda cabe
Pero corto

 Me propongo pasar a la reserva
Como el orador + lacónico de la tribu

 Para decirlo todo de una vez
Advertiré que mi discurso consta de una sola palabra:
Gracias señor Rector
Es un honor muy grande para mí
Inmerecido por donde se mire:
En esto sí que soy intransigente
................................ He dicho

 

ROMPECABEZAS

No doy a nadie el derecho.
Adoro un trozo de trapo.
Traslado tumbas de lugar.

Traslado tumbas de lugar.
No doy a nadie el derecho.
Yo soy un tipo ridículo
A los rayos del sol,
Azote de las fuentes de soda
Yo me muero de rabia.

Yo no tengo remedio,
Mis propios pelos me acusan
En un altar de ocasión
Las máquinas no perdonan.

Me río detrás de una silla,
mi cara se llena de moscas.

Yo soy quien se expresa mal
Expresa en vistas de qué.

Yo tartamudeo,
Con el pie toco una especie de feto.

¿Para qué son estos estómagos?
¿Quién hizo esta mescolanza?
Lo mejor es hacer el indio.
Yo digo una cosa por otra.

martes, noviembre 29, 2011

Mapa desplegable del laberinto


Mapa desplegable del laberinto es el título del nuevo libro del escritor valenciano Alberto Torres Blandina. Debo admitir que oí hablar de este autor a raiz de leer en la prensa que se le había otorgado en París el Premio Europa a la mejor novela extranjera publicada en 2010 por su libro Cosas que nunca ocurrirían en Tokio. Me pareció sorprendente e indignante a la vez. Torres Blandina reconocía que su último libro, este Mapa desplegable del laberinto, se había publicado antes en Francia que en nuestro país. No termino de entender por qué ocurren estas cosas.

Alberto Torres Blandina es un autor joven con una carrera meritoria. Cosas que nunca ocurrirían en Tokio ganó también el premio Las Dos Orillas 2007. Niños rociando gatos con gasolina fue finalista del Premio de Novela Café Gijón en 2008. Y Hotel Postmoderno, una novela experimental escrita con Carolina Otero, Maxi Villarroya y Sergio Velasco, fue finalista del premio Azorín 2008. También ha publicado una novela infantil y es cantante del grupo musical Niñamala. Sus dos últimos libros han sido editados por Siruela.

Mapa desplegable del laberinto es una historia de amor, narrada a tres voces, tres personajes cuya conexión se irá definiendo, de modo fragmentado, a lo largo de la novela. Jaime, dueño de una tienda de fotografía, que guarda copia de las fotos de sus clientes, especialmente aquellas en las que éstos aparecen desnudos, que sueña con esas otras vidas que apenas vislumbra en imágenes sueltas, y que se siente misteriosamente atraído por una mujer que ve en un andén del metro. Alberto, aparente triunfador y mujeriego, que lleva a revelar las fotos de sus amantes a la tienda de Jaime, y que de pronto parece vivir su historia de amor definitiva. Y Elisa, el tercer eje del triángulo, la mujer que es víctima de una violación y cuya vida se desmorona. La relación entre estos tres personajes se entrelaza gradualmente.

Con una estructura fragmentada, al estilo de autores como González Iñárritu, Torres Blandina va componiendo su puzzle, sabiendo desde el principio dónde se dirige y conduciendo la historia con precisión. Su estilo es ágil, sin retóricas ni artificios. Y el libro nos atrapa desde las primeras páginas y se deja leer de tirón, con interés, que no es poco.


Extracto:

Sus razones no las sé. Cuando le preguntaba, inventaba historias, sin ningún pudor. Historias a veces descabelladas que no pretendían engañarme, ya que se contradecían. Mentiras que improvisaba o que tal vez había escuchado a otras personas, donde el protagonista era demasiado joven o demasiado viejo o incluso una mujer. Una vez le pregunté:

—¿Has dejado mucho atrás?

Comenzó a acariciarme el hombro.

—Perdí todo lo que tenía hace mucho. Durante años viví en la calle, ayudando a aparcar coches para sobrevivir. Un invierno morí de frío.

jueves, noviembre 24, 2011

La enfermedad del lado izquierdo


Esteban Gutiérrez Gómez es un escritor interesado principalmente en el género del relato. Imparte talleres literarios sobre el cuento y es asesor literario de la revista Al otro lado. Por otra parte, ha publicado tres novelas, El laberinto de Noé, El colibrí blanco, y ésta La enfermedad del lado izquierdo.

El protagonista de esta historia se enfrenta al desmoronamiento de su vida. Su mujer le denuncia por maltrato psicológico, apenas tiene contacto con sus hijos, su trabajo, pese a ser ascendido, carece de todo aliciente, el vacío que rodea su existencia amenaza con tragarlo y se manifiesta como una extraña enfermedad: Se le empieza a paralizar el lado izquierdo, el lado del cuerpo donde se aloja el corazón, órgano relacionado con la humanidad y la bondad. Comprende que debe huir de todo aquello que le agarrota, debe buscar su propia libertad, reconciliarse consigo mismo. Y esto lo hace en una casa en la sierra de Guadarrama, al pie de los Siete Picos, identificando el campo, la naturaleza, con lo más puro del ser humano. A partir de este momento, su vida comienza a reorganizarse y descubre nuevos significados respecto a la amistad y el amor.

En una historia de este tipo uno corre muchos riesgos, pero el autor los sortea gracias a la voz narradora, la voz del protagonista que, con dosis de humor, huye del tono solemne en que podría incurrir. Aún así, cierta influencia new age guía el recorrido vital del protagonista, esa huida capaz de reconciliarnos con nosotros mismos y alejarnos del encorsetamiento que nos impone una sociedad en la que uno parece que no puede detenerse ni a tomar aire, pues corre el riesgo de quedar rezagado.

El libro está narrado con un estilo dinámico, muy ágil, y se estructura en capítulos cortos enumerados de forma creciente hasta la mitad, y luego decreciente. Se lee de un tirón, con interés, y es de esos libros que se quedan dentro y nos invitan a reflexionar sobre las propias ataduras, sobre lo inamovible de ciertos convencionalismos.

Extracto:

Ella dijo, días después de la boda, que iba a tener dos hijos: uno en diciembre del año siguiente y otro, casi seguido, catorce meses después. Me quedé helado. Nunca habíamos hablado de ello. También dijo que se acabó fumar en la habitación (yo por entonces era un vicioso del tabaco), poner los pies con los zapatos de calle sobre las alfombras, tomar cañas con los amigos después del trabajo y, lo más importante, practicar sexo entre semana. Me mostró un calendario pintarrajeado en el que quedaban señalados los coitos anuales a los que tenía derecho, once en total. Siguió dictando reglas que tenía perfectamente escritas en un cuaderno de hule azul, y yo pensaba en qué era lo que había pasado, en que aquella mujer no era la misma que se sofocaba cada tarde en la parte de atrás del seiscientos susurrando placeres asquerosos en mis oídos. Fue entonces cuando decidí dejar de hablar.

lunes, noviembre 21, 2011

Nuevas reseñas

Blanca Vázquez ha publicado una reseña de "Los pequeños placeres" en "La República Cultural".

Pueden leerla aquí.

María García-Lliberós firmaba la reseña que apareció el viernes, 18 de Noviembre, en el suplemento Posdata del diario Levante EMV.
Dicha reseña la ha publicado en su blog "Crónica de lecturas".

Pueden leerla aquí.

Y también apareció el libro en el número de Noviembre de la revista gratuita "Mercurio".

viernes, noviembre 18, 2011

Esquina inferior del cuadro


Miguel Ángel Zapata va consolidando, paso a paso, una obra centrada en el cuento. Sus dos primeros libros eran de microrrelatos y en ellos se percibía con claridad tanto las preferencias temáticas de este escritor como su preocupación por el estilo: “Baúl de prodigios” y “Revelaciones y magias”, ambos editados por Traspiés. Ahora, la editorial Menoscuarto presenta “Esquina inferior del cuadro”, libro de relatos dividido en tres partes que refleja, de modo contundente, el oficio y capacidad de su autor.

Zapata da al lenguaje un protagonismo evidente, una retórica poética cuyo eco nos sumerge en ese mundo que parece encontrarse entre lo cotidiano y las pesadillas. Es necesario dejarse llevar por la musicalidad de la prosa, empaparse con la atmósfera densa y asfixiante, para adentrarse en ese mundo un tanto desolado, frío y apartado del cotidiano devenir, como ajeno a su tiempo.

Recuerdos de infancia en una casa aislada, con un primo más bien perverso, una relación de pareja marcada por la lectura de unos libros, protagonizados por una heroína de tebeo que acabará aniquilándoles, un monstruo encerrado en un trastero, el esperpéntico paseo en tanque de un anciano trasnochado o la patética espera de un diluvio imaginario. Asesinos de apariencia inofensiva, secretos encerrados en anodinos personajes, soledades anónimas donde se ocultan miserias y mezquindades. Un mundo en el que las historias de terror se ocultan en los rincones mas insospechados de una sociedad que envuelve todo lo que la conforma en una aparente normalidad. No es extraño que la televisión, ojo artificial que se empeña en colarse en los resquicios de las miserias humanas, aparezca en varios de estos textos.

Un libro que exige un esfuerzo por parte del lector, le propone entrar en su juego y, a cambio, lo sumerge en un mundo de sombras, de historias escondidas, de terrores y desencuentros, en una realidad deforme e inasible que pretende evitar nuestra mirada.


Extractos:

Ahora, sí, ahora es precisa una pausa, un cambio, una reconversión, devolver mis rasgos ayer perfectísimos a la feliz tertulia con los espejos de antes del accidente, a la idealidad que reclaman aplausos y focos, rota mi cara atravesando como martillo de piel el cristal de la luna delantera, amasijo veloz de sangre, dermis, gasolina quemada y rampante cavallino quebrando mis huesos, haciendo de Apolo una grotesca broma. Ahora que demando arquitecturas de la carne, inédito tabique nasal, costuras, implantes, rellenos, piezas dentales a esta boca de precoz anciano brutalmente desposeído, reconstrucciones desde el horror que nadie quiere mirar ya.


...

Apostarme en la ventana, desplegar mi tarea cósmica de observador más allá, más acá de todo, cuando la noche vierte su argot de tinieblas: los sonidos demasiado humanos, los ruidos bestiales, los susurros de las cosas abiertas en pulpa a la oscuridad. Sencillo perfil de los rostros y las voces del universo que se dibujan y hablan. Yo, astrónomo con zapatillas de paño, permito a mis pupilas su danza lenta en torno al mundo.

miércoles, noviembre 16, 2011

lunes, noviembre 14, 2011

Festival Eñe 2011

Se celebró la tercera edición del Festival Eñe.

Fernando Marías y Javier Olivares charlaron sobre El silencio se mueve y sobre Joaquín Pertierra, personaje de ficción que se convierte en alguien real de un modo irremediable.


Esther Tusquets contestó con desenfado las preguntas que algunos lectores habían enviado a través de la web de la revista.


Manuel Rivas y César Morán ofrecieron un espectáculo de música y poesía.


Teresa Solana dió una conferencia express sobre la novela negra.


Se dieron a conocer los nombres del ganador y los finalistas del concurso cosecha eñe 2011. Javier Calvo fue el ganador, con el relato "Nínive". Los finalistas fueron: Cristina Gálvez, Guillermo Saccomano, Martín Corredoira, Rafael Ventura, Diego Zarini, Mario Marín González, Carme García Parra, Jesús Zomeño y Rafael de la Fuente.


Jorge Volpi habló de las novelas como si se estuviera refiriendo a un virus que contamina lo que se pone a su alcance.


Luis Magrinyá leyó un texto a medio camino entre la ficción y la reflexión, con Harry Potter como protagonista.


Màrius Serra, Éric Beaumatin y Pablo Martín hablaron del Oulipo, la teoría de la contrainte, Perec y Quenau, en una charla francamente amena cuyo entusiasmo se contagió a todos los que estábamos escuchando.


Y, por supuesto, hubo mucho más. Me perdí eventos interesantes, pero uno no puede llegar a todas partes. El año que viene, más.
Por cierto, Ana María Matute sufrió una caída al finalizar la charla en la que participaba y, aunque al parecer no fue grave, espero que se recupere rápidamente.

jueves, noviembre 10, 2011

Gominolas para los patos


Hugo Izarra es una de esas personas que no pueden parar quietas un momento. Se embarca sin dudarlo en mil batallas, a pecho descubierto. Coordina y edita una de las más interesantes revistas culturales que uno puede encontrar en este momento, Standdart, escribe relatos y poemas que pueden leerse en su blog, Ruinas incompletas, y, por supuesto, se implica en proyectos solidarios como el que lleva a cabo SBQ solidario, a través de Luis Felipe Comendador: La publicación de textos, donados por sus autores, para destinar lo recaudado a causas humanitarias de diversa índole.
El primer título de esta colección es Gominolas para los patos, con ilustraciones de Matt Sesow. Los poemas de Izarra transmiten hastío, son contundentes como un puñetazo en la mesa, y nada escapa a su ira contra el mundo. La influencia de la narrativa norteamericana es innegable, de la agresividad de Bukowski a los desoladores cuadros de Hopper. La poesía de Izarra escarba en la soledad, en el amor, en la crueldad de una sociedad que aliena al individuo y pretende asfixiarlo. No exento de humor, la lectura de este libro nos sumerge en la visión descreída, ácida y con un punto justo de cinismo, de un mundo imperfecto e implacable contra el que lo único que podemos hacer es gritar, hasta que se hinche la vena del cuello y se nos quiebre la voz.
Les dejo una muestra:

CONSUMIR ANTES DE (VER FECHA)

La felicidad es un bien perecedero,
como la fruta y la leche, como las hortalizas,
como los refrescos con gas, como los zumos.
Perseveramos en negarlo, a pesar de todo.

La felicidad es efímera. Es delicada.
Luce espléndida en el carro de la compra,
en las bolsas relucientes del mercado,
dentro de su envoltorio de plástico.

Pero lleva una fecha de caducidad
tatuada en el dorso, e ignorarla sólo
lleva a provocar fatales accidentes,
evitables y ridículos, como el amor.


CHELSEA HOTEL NO. 3
A Leonard Cohen, que no lo leerá

Janis frunció el ceño
cuando vio mi cicatriz.

¿Qué ocurre?, pregunté;
¿Es que ya no te gustan
los hombres con heridas?

No me gustan las historias
que se repiten, dijo ella.

Y apoyó su espalda
en la ventana y miró
hacia otra parte.


Ahora acaba de salir el segundo titulo de la colección, Música para atravesar los túneles, igualmente con poemas de Hugo Izarra, prólogo de Montxo Armendáriz y fotografías de Miguel Núñez, editado, por supuesto, por Luis Felipe Comendador y el sello SBQ Solidario.
De este nuevo libro dice Izarra:
“Música para atravesar los túneles” no es un libro alegre, todo lo contrario, pero tampoco es un pastiche sentimental. Habla de distintas escalas de soledad, enfermedad y muerte, de ausencias y desencuentros, abandonado ya el victimismo insufrible de las primeras cositas que perpetraba cuando era más joven y tenía más pelo y menos panza que ahora. Se puede leer, creo yo, sin necesidad de cortarse las muñecas al acabar.

Los libros pueden pedirse a felipe@lfediciones.com, al módico precio de diez euros (envío incluido) y la enorme satisfacción de estar contribuyendo a una buena causa.


domingo, noviembre 06, 2011

Reseña de Elena Casero y entrevista de Antonia Romero

Reseña de "los pequeños placeres" en el blog "Ad-Libitum", de la escritora Elena Casero.
Pueden leerla aquí.


Y Antonia Romero ha tenido la gentileza de inaugurar una nueva sección en su blog, "Mientras esperas...", entrevistándome.