domingo, octubre 28, 2012

Matadero cinco



Matadero cinco es uno de los libros más conocidos de Kurt Vonnegut, y también uno de los más originales que se han escrito. Utiliza un medido proceso de fragmentación en el que mezcla géneros y espacios temporales. Llega un momento en el que te preguntas qué clase de historia te están contando y entonces te das cuenta de que no puedes dejar de leer.

Matadero cinco es una novela de ciencia ficción porque su protagonista, Billy Pilgrim, es capturado por unos extraterrestres que le llevan al planeta Tralfamadore, donde lo exhiben un una especie de zoo junto a una actriz misteriosamente desaparecida llamada Montana Wildhack, al parecer con la intención de que ambos se apareen, lo cual interesa mucho a los tralfamadorianos; y lo es también porque Billy Pilgrim es capaz de viajar en el tiempo hasta diferentes acontecimientos de su vida. De hecho, los tralfamadorianos sostienen que las diferentes etapas de la vida de un hombre suceden simultáneamente y todos los momentos “pasados, presentes y futuros, siempre han existido y siempre existirán”. Pero también es una novela de guerra, porque el protagonista narra su experiencia durante la Segunda Guerra Mundial, como prisionero en la ciudad de Dresde, así como el terrible bombardeo a que fue sometida, en el que murieron unas 135.000 personas, una cifra escalofriante teniendo en cuenta que las víctimas de la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima fueron 71.379. Pero también es esta una historia autobiográfica, ya que Vonnegut vivió la experiencia del bombardeo de Dresde. En este sentido, hace algo muy interesante: asoma de vez en cuando a lo largo del libro, generalmente en los episodios que transcurren durante la guerra, lo hace brevemente, señalando que él también estuvo allí o que también a él le ocurrió lo mismo que al protagonista. En este sentido, las últimas páginas del libro resultan estremecedoras, pese a que el autor nos dice:
“Si es cierto lo que Billy Pilgrim aprendió de los tralfamadorianos —que siempre viviremos—, no importa lo muertos que algunas veces parezcamos estar. No es que la idea me seduzca, la verdad. Pero, sea como fuere, si resulta cierto que me voy a pasar la eternidad visitando momentos y más momentos, me siento agradecido de que haya tantos momentos buenos”.

Se trata de un libro notable, que se resiste a las clasificaciones y cuyo contenido no parece que pueda agotarse. Una de esas extrañas narraciones que son capaces de subyugarnos de un modo que no podemos llegar a identificar. Por eso es un libro que invita a la relectura, que nos reta a descubrir su secreto, que nos fascina y nos estremece de un modo incomprensible. Una obra maestra.

1 comentario:

Francisco Machuca dijo...

Sin ninguna duda uno de mis autores favoritos entre esa generación llamada posmodernos en la cual pertenecíeron Barth,Coover,Pynchon,Barthelme,Brautigan,entre otros.Matadero cinco es una de sus novelas más famosas,pero existen otras anteriores como Madre noche que me parece magnífica o,El desayuno de los campeones o Las sirenas de Titán,ésta última del género de ciencia ficción humorística pero no exenta de rigor antropológico.Tenemos la suerte que toda su obra está traducida al castellano.Y sí,amigo,Matadero cinco es una proeza imprescindible de la literatura del siglo XX,hace auténticos malabarismos con un amplio abanico temático y con una estructura de gran complejidad,al tiempo,que parece sacada directamente de la ciencia ficción más imaginativa. Y todo ello,con una aparente facilidad y sin que puedan verse las costuras entre elementos tan diversos.

Un abrazo Miguel.