miércoles, marzo 14, 2007

Evolución

Una cita de Vila-Matas sobre la novela:

«Mi teoría es que, más que muerta, la novela evoluciona. Vamos a una novela que se aproxima al ensayo. Pienso en esos cuentos de Pitol que acaban como ensayos o en esos ensayos suyos que terminan como cuentos. Es probable que el lector vaya buscando, con el tiempo, menos ficción y más ensayo. El propio Coetzee, en su último libro, admite que camina en esa dirección. Creo que existe una saturación de la ficción que se sabe ficción y también una saturación del ensayo que se sabe plomizo. Sebald, Magris, Piglia, son otros casos claros de introducción del ensayo dentro de la ficción, o viceversa. Mezclar a Montaigne con Kafka, por ejemplo, me parece en este preciso instante una idea muy interesante.»

Y lo cierto es que los resultados suelen ser muy interesantes. Es cada vez más frecuente que el autor aparezca deambulando por su obra, aprovechando alguno de sus recuerdos o ideas para enriquecer una trama. Es como si se diluyera la línea que separa los géneros. Un artículo no resulta tan frío y técnico si el autor nos cuenta alguna experiencia personal o algún recuerdo relacionado con el tema que está tratando.

10 comentarios:

Mabalot dijo...

Pues sí, Miguel, esto nos recuerda a los cuentos de Borges, que se llame como se llame el protagonista no podemos ver si no a Borges dentro del cuento, también a medio camino entre el ensayo y la ficción.

¿No será el ensayo otro tipo de ficción?

Sebald dijo; "Son lo cronológico, lo topográfico y los datos biográficos y de otro tipo los que dan estructura a un texto. Limitarse a las emociones de los protagonistas, como sucede en muchas novelas, para mí es demasiado pobre."

Exceptuado a los clásicos de cada uno, esas novelas que leemos y releemos, lo que buscamos, me parece, ahora es ese tipo de lectura, ni estrictamente ensayo ni solo ficción, ni autobiografía ni novela en tercera persona, pero con un poco de todo...

Quizá un paso más, como dice Vila Matas, en la evolución de la novela.

Buen post. Un saludo.

Elena dijo...

Son muchos los autores que mezclan ficción y ensayo en sus obras. Ahora mismo se me vienen a la cabeza Marías o Saramago por ejemplo, dos de mis preferidos. Esa forma de escribir abre caminos nuevos y te hace reflexionar a la vez que te adentras en la historia que narra el autor. Me gustan este tipo de novelas.
Un saludo

malambruno dijo...

Para mí las buenas novelas son profundos análisis de la vida, no inferiores a los de los mejores filósofos o pensadores; pero son distintas. En ellas se piensa a través de ficciones, de historias y no de abstracciones. El que la reflexión esté explícita o no, me parece que no cambia tanto las cosas. Para mí esa reflexión profunda está tanto en Cervantes, Galdós o Kafka como en Kundera.
Lo que de ninguna manera está la novela es muerta.

Clarice Baricco dijo...

A mi me gusta combinar la información con los sentires, no tan técnico como dices.
Me gusta ese juego de los autores que no se sabe si es verdad o está inventando pero que lo hacen creible.
También disfruto de ciertas ambiguedades.
En fin, me gustó lo de Vila-Matas.

Saluditos

Laura Diaz dijo...

También pienso que en una buena novela, el ensayo puede estar implícito sin ser evidente. Lo que sí me molesta es esa búsqueda obsesiva de datos biográficos del autor. Todos los mundos (el cotidiano y los míticos) son igualmente reales. Solamente se necesita un buen escritor que nos haga creíbles lo imaginado, aunque, todos lo sabemos, el mundo cotidiano a veces se parece a una delirante ficción.

Gracias Kafkapro, por acercarnos este post.

Saludos!

josé romero dijo...

Pienso que el autor que mejor logra lo que dice Vila Matas es W.G. Sebald. Este tipo de autores son hoy mis favoritos.
Por cierto, ya pude conseguir "Plataforma" de Michel Houellebecq. Gracias por el tip.

Miguel Sanfeliu dijo...

Mabalot, sí, parece que buscamos libros con un poco de todo, hasta con fotos. Gracias por la cita de Sebald. En cierto modo, es el punto opuesto a una de Chandler:
"Pensar en términos de ideas destruye la capacidad de pensar en términos de emociones y sensaciones".
Son, por tanto, complementarias.

Elena, a mí también me gustan ese tipo de novelas, porque tratan las cosas de un modo más cercano y personal. Ya no aguantamos que nos pontifiquen, queremos que nos cuenten las cosas de un modo más cercano.

Malambruno, la novela no está muerta, ni mucho menos. Estas obras a las que me refiero suelen mezclar la realidad con la ficción, como Vila-Matas, y el ensaño con la experiencia personal, como Sebald. Quizá lo que está cambiando más seriamente sea el ensayo y no la novela.

Clarice, sí, eso que dices parece ser el juego de la literatura por excelencia: jugar con la realidad.

Laura, me quedo con esa frase de que todos los mundos son reales. Tienes razón.

José Romero, sí, Sebald es quizá el más importante. Ya me dirás qué te parece Houellebecq.

Un saludo a todos y gracias por vuestros comentarios.

Rosa Silverio dijo...

Mira qué interesante este post, Miguel, pues justo ahora estoy leyendo Las esquinas del aire de Juan Manuel Prada, una obra que mezcla la novela con la biografía. A mí me está resultando muy grata la lectura, en especial porque gracias a la rica pluma de Prada, puedo conocer de una manera más cercana a Ana Martínez Sagi.

Por otra parte, me gustan esos autores que toman retazos de su vida, alguna anécdota, algún recuerdo, y lo saben introducir dentro de la historia, sin que halla ruido, sino enriqueciendo el texto.

Un abrazo.

Ro

Francisco Ortiz dijo...

Lo más grande de la novela es que sus diversas corrientes no se excluyen unas a otras, sino que se complementan, se iluminan mutuamente. Cansa la ficción cuando sólo es letra muerta sobre papel, pero cuando sale, nos toca, nos inmiscuye, es tan viva que no diríamos que es ficción y no importa que sea ficción. Pero lo cierto es que escasean los autores capaces de hablarnos de los temas fundamentales del ser humano, y la ficción se vuelve repetitiva, vacua, y cansa. Un buen escritor puede y debe de transitar muchos y diversos caminos, así que saludo con alegría toda nueva vía -ésta tiene a escritores fundamentales del pasado ya en su seno -, todo intento que abra luz.

Miguel Sanfeliu dijo...

Rosa, sí, la novela que mencionas puede incluírse en esta corriente. Es un buen libro.
Por otra parte, cuando un autor utiliza bien este recurso, la novela misma se convierte en un retazo de su vida.

Francisco, es cierto, un camino no tiene por qué excluir a otro. Y me quedo pensando sobre eso que dices de que escasean los autores capaces de hablar de los temas fundamentales del ser humano. Hay relatos de Carver en los que no parece ocurrir apenas nada y sin embargo nos está hablando de esos temas fundamentales. Sin embargo, hay otros que se quedan en una simple anécdota. La sutileza necesaria para distinguir ambos grupos es muy compleja y difícil de conseguir.

Un abrazo a los dos.