martes, febrero 20, 2007

Babel


¿Cómo pueden estar relacionados unos niños americanos y una joven japonesa sorda? ¿Cómo puede afectar a la vida de ambos el disparo efectuado fortuitamente por unos niños en el desierto marroquí?

Esta película cierra una trilogía formada también por las anteriores "Amores Perros" y "21 gramos", y cierra también un período de colaboración entre González Iñárritu y Guillermo Arriaga, autor de los guiones. Las tres historias presentan una puesta en escena en la que no se respeta el transcurrir lineal de los acontecimientos, la realidad está fragmentada, y esos fragmentos no mantienen una correspondencia temporal ni espacial, las escenas se suceden como piezas de un puzzle intencionadamente desordenado que obliga al espectador a tomar una actitud activa, de cara a esforzarse por entender lo que está viendo. Poco a poco, las piezas van encajando y vamos descubriendo las asociaciones, las relaciones, lo que, por encima de todo, une a los seres humanos.

Dos aspectos destacan sobre todo: el amor hacia los hijos y el miedo.
Muchas de las situaciones se producen al intentar proteger a nuestros hijos. Queremos para ellos un mundo mejor y, sin embargo, a veces los estamos conduciendo hacia un desierto en el que se verán perdidos. Al intentar salvarlos de las consecuencias de un accidente, podemos estar guiándolos a la muerte. Por otra parte, la falta de entendimiento entre unos y otros, especialmente en el ámbito gubernamental, complica las cosas. El recelo y el miedo nos aísla.

El film nos habla de lo que nos separa y de los que nos une, nos habla del dolor, de las barreras físicas, de las barreras lingüísticas, del desamparo, del miedo, de la desesperanza y, especialmente, del amor como motor de nuestros actos. La esencia de los seres humanos, que reaccionan cada uno a su manera ante las eventualidades que el destino nos pone delante. No todos tienen los nervios templados, no todos saben conseguir aquello que anhelan sin caer en el ridículo más patético.

En cualquier caso, "Babel es una experiencia cinematográfica impactante, que se nos mete en el estómago y nos afloja las piernas al mismo tiempo que nos hipnotiza con unas imágenes potentes y un montaje eficaz, todo ello realzado por solventes interpretaciones, tanto de las estrellas de reconocido nombre como de las más desconocidas. Cuatro escenarios dispares: Marruecos, EE.UU., México y Japón. Personajes perdidos que sienten aquello que decía Sartre, que el infierno son los otros.

10 comentarios:

K dijo...

El film es impactante. No dejo de sorprenderme cuántas similitudes tiene el ser humano a través de los tiempos, inmerso en distintas culturas, con un idioma u otro, o con un no-idioma.
Estoy de acuerdo con lo que dice Ernesto Sábato, la evolución está presente en un sistema binario cerrado, mientras que el corazón del hombre es el mismo a lo largo de toda la historia.
Un abrazo.

Apostillas literarias dijo...

Me gustó Babel, no me fascinó pero sí me gustó. Las cuatro historias que se mezclan en la película tienen muy buena estructura fílmica. Es parte de la trilogía de González Iñárritu, como señalas, y parece que a partir de aquí hará nuevas cosas con diferente forma, y qué bueno.

A los cineastas mexicanos les ha ido muy bien, me alegra mucho y ya era hora. Por ejemplo, la Academia del Cine británica concedió al mexicano Emmanuel Lubezki el premio Bafta por la fotografía de Los niños del hombre; la cinta de Alfonso Cuarón también ganó en diseño de producción. El laberinto del Fauno, de Guillermo del Toro, se alzó como mejor película de habla no inglesa, vestuario y maquillaje y peluquería; Babel, de Alejandro González Iñárritu, logró el galardón en banda sonora.

Quienes trabajaron en las cintas El laberinto del fauno, Niños del hombre y Babel triunfaron ese día en el Royal Opera House, en Londres, y salieron con seis premios Bafta (Orange British Academy Film Awards) en las manos.

La gran ganadora fue la mexico-española El laberinto del fauno, con tres premios, y de entre ellos destaca el de mejor película de habla no inglesa. La cinta de Guillermo del Toro también ganó mejor diseño de vestuario (Lala Huete) y maquillaje y peluquería (José Quetglas y Blanca Sánchez).

¡Enhorabuena!

Muchos saludos.

Clarice Baricco dijo...

Hola Miguel:

Ya sabes que soy amante del cine aunque no escriba a menudo acerca de él.

En el 2006 me embriagué en exceso de cine, y Babel me mató. Aún no puedo escribir sobre la película y lo dudo a estas alturas.

Ya salió el libro -enorme- con la obra fotográfica de los 3 fotògrafos, una charla con su director Alejandro y una texto maravilloso de Eliseo Alberto. Lo quiero y espero comprarlo pronto.

Me agrada tanto que hayas escrito sobre Babel, esperaba con ansias tu reseña.

Gracias.

Abrazos cinéfilos...

Graciela

josé romero dijo...

Aquí en México la película ha tenido críticas diversas (nadie es profeta en su tierra)sin embargo mundialmente tiene mucho éxito.
Es buena película aunque en lo personal píenso que un poco fría. A ver como le va en el Oscar. Aunque creo que el Laberinto del Fauno ganará el premio y la Foto de Los Hijos del Hombre, se la llevará el mexicano Lubeski. Sin embargo es de destacar que tres mexicanos andan haciendo ruido en el cine. Bien.

Laura Diaz dijo...

Jamás escribo sobre cine, a pesar de ser una fanática. Pero desde que vi Babel, me he quedado con ganas de dejar plasmadas en algún lugar unas cuantas reflexiones personales.

1)Primero, que la película me impactó. Y que debería volver a verla.
2)la crítica que salta a los ojos, de las peores características del norteamericano medio:
- visitan el mundo sin compenetrarse en el, por ejemplo, bebiendo coca cola light...
- por un lado son muy patriotas, pero sus hijos son criados por migrantes...ilegales!
-aman a sus hijos, pero a los que los crían, les prohíben ser personas al no reconocerles ningún derecho, no dejando ir a la niñera, al casamiento de su propio hijo
-todo creen poder comprarlo con dinero, al extremo de decir a la niñera "te pagaré otra boda"
-muy devotos a la familia, pero la tía de los niños no se hace presente en una instancia tan dramática como su cuñada herida en medio del desierto
-muy unidos, pero a la hora de demostrar solidaridad, solo piensan en huir del lugar donde una compatriota está herida y grave, dejando al matrimonio totalmente solo en medio de un lugar desconocido
-los norteamericanos totalmente paranoicos, lo primero que piensan es en llamar a su embajada, en pensar que fue un atentado terrorista...
-la situación límite a la que es expuesta la pareja norteamericana, que estando al borde del divorcio, cree que "haciendo un viajecito" todo se arreglará, y se enfrenta a que el dolor y la miseria humana, serán los que la unirán. La escena de marido ayudando a su esposa a orinar, es de una ternura infinta.
-la confianza que surge sin necesidad de pronunciar palabras...la de la esposa entregándose plenamente al cuidado de la anciana...
-lo peor y lo mejor de los humanos: el esposo que cree que todo lo puede comprar con dinero, y el lugareño que no acepta un solo dólar.
- el amor de la madre mexicana por su hijo, arriesgando su estadía en EUA y su puesto de trabajo, llevando a los niños que cuida al casamiento de su hijo
-los niños norteamericanos, asombrados (horrorizados) por las costumbres mexicana: la muerte de la gallina...pero después totalmente integrados al juego con sus pares, sin juegos electrónicos y sin hablar la misma lengua
-la sexualidad a flor de piel de la adolescente japonesa, su soledad (la soledad de los jóvenes en las civilizaciones "más avanzadas" y "desarrolladas"), su necesidad de "gustar" o ser aceptada como mujer al precio que sea, los buenos adultos con los que se encuentra en medio de la vorágine (casi una selva) de la clase media alta de japón, la discriminación de la que es objeto por ser sorda, y la escena de la terraza en la que el padre la abraza en el más amplio sentido de la palabra...

Pues bien, Babel es una película que debe disecarse como un cuerpo humano en una clase de anatomía. Si alguien ve Babel y sale del cine tal como entró, no tiene corazón ni vísceras.

Un abrazo, como siempre, desde el sur

Alvy Singer dijo...

No tengo ni corazón ni entrañas a mi el festival de dolor porqué si de Babel me dejo indiferente, usa el exceso y González Iñárritu y su tragedia hiperbólica (su drama porno) me cansa un montón. Esa concepción de muchacho corriente poniendo a actores cool feos, ese tópico que se oculta tras la cámara temblante, ese torpe desarrollo fatalista, esa obviedad de mensaje...

Todo querido Sanfeliu , m edió alergia. Un saludo disidente!

Laura Diaz dijo...

Por suerte, alvy, todos somos diferentes. Ahí está la riqueza.

Un saludo

Miguel Sanfeliu dijo...

K, estoy de acuerdo. El film es impactante y conviene que se nos recuerde de vez en cuando todo lo que une al ser humano.

Magda, comparto tu entusiasmo. Los cineastas mexicanos están pisando fuerte. "El laberinto del fauno" seguirá recibiendo premios, estoy seguro.

Clarice, ese libro tiene muy buena pinta. "Babel" es una buena película y espero que mi reseña no te haya defraudado.

José, La película está teniendo críticas diversas en todas partes. Es lo que pasa cuando se llama demasiado la atención. No obstante, la solvencia del film me parece indiscutible. Sobre tus pronósticos para los Oscar, sólo puedo decir que los apoyo.

Laura, parece que te gustó la película, vamos, que me ha dado esa impresión. En serio, es un impacto, estoy de acuerdo. La crítica a la sociedad norteamericana es clara y contundente. Gracias por resaltar todos los detalles que mencionas.

Alvy, amigo disidente, lo de la obviedad del mensaje es lo que más se le ha criticado. Todo demasiado sujeto a la idea que Iñárritu quiere transmitir. Vale, y es cierto, la película puede pecar de cierta ingenuidad de cara a expresar la idea principal, la tesis sobre la que se sustenta, pero ¿qué película no hace esto? ¿Acaso no existen buenos filmes en los que hemos de aceptar que el héroe adopte una actitud irresponsable porque es evidente que si no lo hiciera se acabaría la película?

Un saludo a todos y gracias por los comentarios.

Francisco Ortiz dijo...

Yo quisiera, sobre todo hoy que tienen altercado público, apostar por el guionista, porque siempre son los directores los que quieren llevárselo todo, y Arriaga es un guionista excelente y un escritor con mucha calidad.

Miguel Sanfeliu dijo...

Francisco, anotado queda. Yo también comparto admiración por Arriaga.

Un abrazo.