lunes, mayo 09, 2011

No tengas miedo



Todas las familias dichosas se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera. Así empieza “Ana Karenina” y no pude evitar recordar esta frase al terminar de ver la última película de Montxo Armendáriz, “No tengas miedo”.

Silvia es una niña feliz, en una familia normal, con un padre que siempre juega con ella hasta que un día uno de sus juegos termina de un modo diferente. Y desde entonces Silvia se vuelve una muchacha introvertida, que oculta el horrible secreto de su infelicidad, que sufre trastornos, que pasa las tardes deambulando sola para no volver a su casa, hasta que comprende que debe recoger las piezas del drama y colocarlas de algún modo que le permita seguir adelante con su vida y superar el pasado.

No es fácil tratar de un tema tan duro como el del abuso infantil sin caer en lo escabroso y “No tengas miedo” lo consigue. “No tengas miedo” sobrecoge, nos impacta y nos obliga a posicionarnos. Nos muestra cómo el padre coge a su hija de la mano y va con ella a su cuarto diciéndole que tiene la ropa mojada, que se la quite o cogerá un resfriado, y entra con ella y cierra la puerta y nos deja en el pasillo oscuro, desarmados y horrorizados.

Armendáriz sigue en todo momento al personaje principal y, de este modo, nos transmite su miedo, su desamparo, su incapacidad para reaccionar ante algo que le supera. Es una de las características de este director de mirada analítica, interesado en hurgar en lo que se oculta, en mostrar el modo en que nos defendemos del entorno, especialmente si el entorno es hostil y atroz, lo cual subraya con los silencios y los encuadres.
Un entorno familiar hermético en el que se oculta, se entierra, el abuso con el que debe convivir una niña que no entiende lo que le ocurre y que acepta que nadie quiera verlo, especialmente su madre, interpretada con eficacia y sobriedad por una Belén Rueda que roza la excelencia. También Lluís Homar borda su difícil papel, transmitiendo la amenaza que supone su sola presencia, inquietando y revolviéndonos las tripas cuando más amable se muestra. Por último, las tres actrices que interpretan al personaje de Silvia en distintas etapas de su vida están muy bien, aunque hay que destacar el trabajo de Michelle Janner, que es quien carga con el peso de esta historia asfixiante y, sin duda, necesaria.

Armendáriz introduce testimonios muy duros de víctimas de abusos, que son como pedradas que nos recuerdan que lo que nos están contando está sucediendo de verdad. Tal vez prefiramos mirar hacia otro lado, negarlo incluso, pero eso no lo hace desaparecer.

Contención en las interpretaciones, elegancia en la forma, una mirada que juega con las sombras de una historia que huye de la sordidez y del maniqueísmo, una película que no deja indiferente y que no debería perderse ningún amante del buen cine.

Entrevista con el director a propósito de este film


7 comentarios:

dsdmona dijo...

A mi se me hizo un poco lenta pero por lo demás coincido contigo al 100%

D.

Marian Torrejón dijo...

Si no fuera porque es Armendáriz me daría un poco de miedo un tema tan dado al melodrama, a peli de buenos y malos con final moralizante. Pero siendo así iremos a verla, estoy segura de que el tratamiento será el adecuado.
Saludos, Miguel.
Marian

Juan Herrezuelo dijo...

En tu entrada interpreto, de manera personal, un "no tengas miedo a verla". Mi recelo no viene por el tema en sí, sino porque éste no admite un tratamiento superficial, al que tanto nos estamos acostumbrando en el cine y la literatura, y por tanto casi todo el peso ha de recaer en el guión. Entiendo que este aspecto no te ha defraudado, y eso ya es una garantía. Sería lamentable que, como tantas veces ocurre con el cine de hoy, la historia se quedara en la superficie de lo que podía ser, en el lugar común. Al menos se trata de Armendáriz, que suele ir más allá. "Secretos del corazón" me sigue parecindo una de las mejores películas españolas de los últimos treinta años. Un saludo.

Miguel Sanfeliu dijo...

Dsdemona, debo admitir que no me resultó pesada en ningún momento. Creo que algunos pasajes resaltan la soledad y el desamparo de la protagonista, así me lo pareció.

Marian, no encontrarás nada de eso que te aterra (y a mí también). Me pareció una buena película. Impacta y nunca cae en el mal gusto.

Juan, no me ha defraudado, como bien dices, más bien al contrario. Armendáriz expone la situación como si se tratara de un documentalista.

Un abrazo y gracias por los comentarios.

maria dijo...

Me la apunto!!!
Gracias

Clarice Baricco dijo...

Estaré al pendiente para verla. Ya me adelantaste con tu reseña.
Abrazos cinéfilos.

Elèna Casero dijo...

Me cuesta ver este tipo de películas, lo reconozco, será porque tengo dos hijas. Pero tu recomendación es escuchada.

Un abrazo