jueves, mayo 13, 2010

Cuatro años de blog

Hoy cumple este blog cuatro años. El tiempo pasa.
Un blog en el que escribo sobre lo que me interesa: libros, películas, escritores, aspectos relacionados con la literatura o la crítica. Reseño los libros que por uno u otro motivo me han parecido interesantes. No suelo hablar sobre lo que no me ha gustado. Creo que se deben impulsar los títulos que, por diferentes circunstancias, van a pasar inadvertidos en los grandes medios de comunicación, en los suplementos o revistas más importantes.
Las redes sociales ofrecen otras posibilidades. Son muy útiles para transmitir un evento, para estrechar lazos, pero sus textos tienden más a la inmediatez. En el blog, sin embargo, el artículo aspira a estar más cuidado. Así es como yo lo veo.
El blog es también una carta de presentación, un medio de exponer lo que uno hace, de compartir información, de dialogar sobre aquello que a uno le interesa. Claro que se corre el riesgo de terminar mirándose el ombligo, o pontificando sobre esto y lo otro, o peor aún, criticando a los demás porque no comparten el mismo punto de vista sobre el uso que se le ha de dar a esto. El título de mi blog me recuerda que las cosas deben observarse siempre desde una cierta distancia, es decir, intentar no perder la perspectiva.

Aún así, uno termina hablando sobre sí mismo, es inevitable. Y más en un momento como éste.
De joven, escribía con máquina de escribir. Sí, de esas que llevaban un rollo de tinta que se gastaba y había que reponerlo. Mi primera máquina fue una Triumph. Tenía una tapa metálica y pesaba un quintal. Solía escribir dos copias, utilizando papel de carbón. Y cuando me equivocaba o quedaba muy insatisfecho con algún párrafo, volvía a mecanografiar toda la página desde el principio. Más tarde, compré una Olivetti eléctrica. Tenía una pequeña pantalla en la que se podía leer la frase antes de oprimir la tecla que la imprimía sobre el papel. Aquel avance fue algo revolucionario. Pero claro, nada que ver con el ordenador. Eso sí que supuso un cambio importante. La posibilidad de cambiar de sitio todo un párrafo sin tener que teclearlo de nuevo. Mi primer ordenador fue un Spectrum del que, gracias a Dios, ni siquiera conservo una foto.
Uno de los pasos más importantes que di por aquella época fue apuntarme a un Taller Literario por correspondencia: el taller Fuentetaja. Fue una experiencia muy enriquecedora. Me ayudó a perder el miedo a dar mis textos a otras personas para que me dieran su opinión. Además, había un asesor que te señalaba aquello en lo que debías fijarte para perfeccionar los escritos. En mi caso ese papel lo desempeñó Ángel Zapata, cuyos consejos he procurado seguir al pie de la letra. Por otra parte, diría que el nerviosismo que experimentaba cuando enviaba mis textos por correo al taller, tiene bastantes puntos en común con el que aún experimento cada vez que subo un texto al blog.

El blog ha sido una herramienta decisiva, una aventura excitante. Y lo sigue siendo. Si tuviera que hacer un balance, éste sería claramente positivo. El blog me ha ofrecido muchas satisfacciones. Como cuando descubrí que en la revista Quimera se hablaba de él. O poder publicar en un suplemento mexicano. Pero sin duda la más importante de todas es contactar con gente que comparte mis inquietudes, mis intereses, personas fantásticas que son las que dan realmente sentido a este proyecto. A unas las he llegado a conocer personalmente; con otras, aunque están más lejos, también mantengo una relación que ha traspasado los límites de este espacio.
Por otra parte, el blog me ha impuesto una disciplina de trabajo. Saber que lo que escribes va a ser leído por gente que ni siquiera conoces te produce una responsabilidad a la hora de elaborar el texto. No es lo mismo escribir y guardar lo escrito en un cajón que subirlo al blog y exponerlo a la opinión de los demás.
También tiene sus inconvenientes, por supuesto. El blog te absorbe. Te quita tiempo para escribir otras cosas. De pronto, tus proyectos de ficción se ven postergados. Entonces es cuando uno decide compaginar las dos cosas y eso no es nada fácil, pero tampoco es imposible. Así que en ello andamos.
No obstante, insisto en que lo importante de un blog son sus lectores, así que quiero expresar mi agradecimiento a todos los que se dejan caer por aquí. A los que me dejan comentarios y a los que no. Son los lectores los que dan significado a esta aventura. Gracias a todos.

16 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

No se si sabes que un día escribí,fue precisamente en uno de los aniversarios de mi blog,que fue tu blog el que me hizo decidir definitivamente en crear el mio.En Cierta Distancia encontré las claves que andaba buscando;un poco de todo bajo una mirada personal.
Felicidades y larga vida.

Un fuerte abrazo.

Francisco Ortiz dijo...

Felicidades. Un abrazo, amigo.

jose rasero b. dijo...

Feliz cumpleblog!
Le sigo.

Saludos!

madison dijo...

Felicidades por esos cuatros años.
Es un placer haber dado con tu blog.
Me gusta pasarme por aquí y ver que escribes
Un abrazo

Palimp dijo...

Yo soy de los que no dejan comentarios, pero disfruto con la lectura de tu blog. Así que dejo mi mutismo y aprovecho para felicitarte.

Un saludo.

Jorge Ordaz dijo...

Enhorabueno, y que sean muchos más...

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Feliz aniversario y un fuerte abrazo,

Diego

Clarice Baricco dijo...

El blog nos unió y para siempre. Así lo creo.
Eres una persona muy importante en mi vida. Gracias por todo lo que me has dado en cuatro años.
Muy de acuerdo con tu sentir. Nunca dejes de escribir.
Felicidades.
Recibe mi admiración y cariño.

Graciela

Petrusdom dijo...

Felicidades y que escribas muchos más.

Un abrazo

conde-duque dijo...

Muchas felicidades. Y a seguir...
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Un placer, amigo.

Antonia Romero

Miguel Sanfeliu dijo...

Francisco Machuca, te agradezco lo que dices. Tu blog sí que es un punto de referencia para mí. Visita obligada siempre. Un abrazo.

Francisco, compañero de andadura, este aniversario preludia que pronto tú también cumplirás cuatro años en la red, así que también te felicito.

José Rasero, encantado de saludarte.

Madison, muchas gracias por tus palabras. Muy amable.

Palimp, me siento honrado. Tu blog siempre fue para mí un lugar de referencia. Lo leía antes de empezar esta aventura. Un abrazo.

Jorge, y ojalá podamos repetir el encuentro en otra ocasión.

Diego, muchas gracias.

Graciela, sabes que el sentimiento es mutuo.

Petrusdom, agradezco los ánimos.

Sr. Conde, y usted que lo vea.

Antonia, lo mismo digo. Te deseo mucha suerte.

Un fuerte abrazo a todos y gracias por los comentarios.

Carlos dijo...

Cuatro años en Internet es difícil de mantenerlo. Y la verdad es que lo estás consiguiendo con tu blog y tus reflexiones.
Leyendo tu post, me he visto reflejado cuando comentas lo de las máquinas de escribir; yo tenía una Olivetti, y luego me regalaron la eléctrica. Eso de ver en la pantallita antes de imprimir era una gozada.
Y cuando me comentaron lo de los ordenadores, al principio fui muy reacio, pero con el tiempo, me di cuenta que no podía cerrar este campo y fue maravilloso cuando descubrí el Word.
Bueno, lo dicho, muchas felicidades y a seguir cosechando éxitos literarios.
Saludos.

Raúl dijo...

Miguel, lamento que no haga tanto tiempo que te visito y te leo, tal es el placer que ello me supone.
Felicidades.

Herman dijo...

Enhorabuena, Miguel, por estos cuatro años. Que sean muchos más. La calidad de este blog bien lo merece. Un abrazo

EdicionesAbsalon dijo...

Un blog muy interesante, sobre todo por dar cabida a tantos géneros y escritores diversos.

Felicidades desde aquí por su magnífico y completo blog, y enhorabuena por su cuarto aniversario.

En Ediciones Absalon, los lectores de su blog también pueden encontrar libros de temática muy variada: desde narrativa y filosofía, a deportes, historia o ensayo... incluso de cocina. Les invitamos a todos ellos a que visiten nuestra web donde pueden ver nuestras últimas novedades y también adquirir los ejemplares que deseen. www.edicionesabsalon.com

Entre nuestros títulos pueden encontrar algunos tan interesantes como "El Ritual.Proyecto UR-21", de Javier Castro, "Las aguas del tiempo", de Antonio Puente Torrecilla, "Once minutos. Un encuentro entre Adolf Hitler y George Elser", de Rafael Sierra, "La sombra vencida", de Daniel Heredia, "Recorrido sentimental por la ciudad de Cádiz" (3ª edición), de Belén Peralta, "Los diablos del mar. La odisea de la Burla Negra" (2ª edición), "Entre la hiel y el almíbar", de Juan Antonio Palacios, "El último trovador.Paco Palacios, El Pali", de Antonio Ortega, o "Deliciosos pasteles. El mundo de los cupcakes", de María Gómez Martín. Por supuesto hay muchos títulos más, y esto es sólo una muestra de nuestro vasto catálogo.