martes, marzo 02, 2010

Curtis Garland


En la interesante web literaria “Canal-L”, apareció la siguiente intervención de Curtis Garland.


Curtis Garland es uno de los seudónimos que utilizaba el escritor Juan Gallardo Muñoz para firmar sus novelas de quiosco. Es autor de unos dos mil títulos nada menos y ha cultivado todos los géneros: oeste, terror, ciencia ficción, bélico, aventuras... incluso escribió algunas novelas eróticas, aunque éstas las firmó con el nombre de Jason Monroe. Lo pagaban bien, estaba de moda y, ¡qué diablos! había que hacerlo.


“Yo, Curtis Garland” es el libro de memorias que Juan Gallardo Muñoz ha publicado en la editorial Morsa. Es un libro que se lee de un tirón. Un libro en el que el autor repasa algunos de los aspectos más relevantes de su trayectoria, y en el que rinde homenaje a su esposa, Teresa Asensio, recientemente fallecida.

No sé si las memorias de un autor casi anónimo, escudado de siempre en absurdos seudónimos anglosajones por imposiciones editoriales, pueden tener interés para alguien. Pero uno, cuando llega cierto momento de su vida, echa la vista atrás y piensa que, tal vez, haya en ella algo interesante, al menos en lo relativo a la literatura popular española —tan olvidada e incluso denostada, creo que injustamente—, pero también como testigo o víctima de los propios acontecimientos históricos, aquellos que abarcan desde 1929, año en que nací, hasta hoy día.

Habla Juan Gallardo de su época como crítico de cine, en la que llegó a entrevistar, entre otros, a Tyrone Power, a William Somerset Maugham y a George Sanders, a quien le contó que era aficionado a escribir novelas policiacas y que tenía una que aún no le había enseñado a nadie. Sanders le pidió que le contara el argumento y, tras escucharlo, le aconsejó que insistiera en editoriales, pues le pareció que la idea era interesante.
También relata su experiencia como actor de teatro, dejando claras las duras condiciones de vida que requería el oficio.
Son unas memorias que rebosan sinceridad. En estas páginas descubrimos a un hombre humilde, un trabajador incansable de la palabra, acostumbrado a trabajar bajo presión.
Cuando lo contrató la editorial Bruguera, decidió recortar su primera novela para adaptarla al formato que se le pedía. Empezó escribiendo dos novelas al mes y llegó a escribir hasta cuatro o cinco.

Es extraño recordar que, a veces, salíamos a divertirnos, dejando yo una novela sin terminar en la vieja máquina Olivetti que entonces usaba, y al volver, ya muy de madrugada, me sentaba a terminar los ocho o diez folios que faltaban. Hecho esto, me acostaba, y a las once estaba en la editorial, para entregar el trabajo y cobrarlo, por supuesto. Esta era la vida de un escritor como yo, anárquico y nada rutinario, capaz un día de escribir treinta folios de golpe, o de pasar tres o cuatro días sin tocar la máquina ni de lejos.

La historia de un hombre entregado a las letras, obligado a resolver argumentos contrarreloj, a ceñirse a las normas más estereotipadas de cada género. Una carrera condenada casi al anonimato y no muy bien pagada, tarea ingrata que le permitió vivir haciendo lo que más le gustaba.
En los últimos capítulos confiesa que hace unos años empezó a pensar en algo que mis actividades de toda la vida me habían impedido hacer: escribir libros “de verdad”, lo que los que se las dan de entendidos, llaman “auténtica literatura”.

Y esa nueva carrera ya ha comenzado. A principios del año pasado apareció en ediciones B su libro “La conjura”, novela histórica con formato de best-seller. La firmó con el nombre “Curtis Garland”.



Nota: Si entran ahora en Canal-L podrán ver una entrevista con el escritor Richard Price, que acaba de publicar la novela “La vida fácil”.

Pueden ver el video promocional de este canal literario aquí.

5 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

Un post extraordinario,magnífico,para un autor ejemplar todo terreno.Confieso que soy un fan de esa clase de literatura de quiosco y de género menor,por llamarlo de alguna manera y Curtis Garland está entre ellos.Me repito;una entrada de rigurosa información y sin fisuras,para todos a aquellos que no conozcan a Curtis Garland.

Un fuerte abrazo,amigo.

Clarice Baricco dijo...

¡Qué bárbaro! Me ha parecido increible conocerlo de tu mano.
Estupendos los videos.

Abrazos.

Francisco Ortiz dijo...

Sólo me deja parado que al desear hacer buena literatura, como él mismo dice, dé el paso quizá en un sentido equivocado. Su vida es un ejemplo a seguir, en cualquier caso, para muchos letraheridos.

Carlos dijo...

Y es que son los grandes olvidados de la literatura. Fueron los precursores de que muchos se aficionaran a leer mes tras mes en los kioskos y eso siempre es de agradecer.
El único pero, es lo de siempre: Tenían que escudarse bajo un seudónimo porque sino tampoco lo compraban si el nombre era español.

Raúl dijo...

Tu entrada excelente. Y el libro, la propuesta de toda una vida de este, para mí, totalmente desconocido autor (o mejor sería decir autores) tiene una pinta fabulosa.
Un abrazo.