jueves, julio 09, 2009

Tribulaciones de un sicario



Estuve en la presentación del libro “Tribulaciones de un sicario”, de Elena Casero, que tuvo lugar en en el local de la banda de música de Patraix. Un lugar amplio que se quedó pequeño para la ocasión. Se respiraba un ambiente amable y distendido. Elena estuvo acompañada por Mariano Vega, de “Editores Policarbonados”, quien alabó su estilo literario y su profesionalidad. Ella estuvo tranquila y habló del libro, de su afición por la escritura, contó que le gusta escribir a mano y que a veces maltrata a sus personajes, todo entre medias sonrisas y complicidades con un público participativo que abarrotaba el local. Pese a que las circunstancias me obligaron a ir corriendo, pude charlar con algunos amigos del espacio virtual, como Raúl, aunque a otros no tuve oportunidad de saludarles.



El caso es que fue un placer asistir a esta presentación y, por supuesto, me llevé a casa el libro “Tribulaciones de un sicario”. Un libro que se lee con interés, que te atrapa y te mete en la historia sin que te des cuenta. Una novela que se acerca a las comedias de situación, y presenta rasgos del género negro con dosis de humor e ironía, escrita con un estilo directo y cuidado. Mientras la leía venían a mi mente nombres como Tom Sharpe, Billy Wilder o el mismo Jardiel Poncela, de quien Elena incluye una cita en su presentación: Sólo unos pocos sueños se cumplen, la mayoría se roncan.

Anselmo de la Rua es un hombre que desciende de una adinerada familia. Las circunstancias le llevaron a la ruina económica y ahora vive en una pensión regentada por doña Celia, una mujer que le proporciona todo lo que necesita. Sin embargo, se siente en la obligación de encontrar trabajo y un compañero de la pensión, Ernesto Rubiales, le pone en contacto con un grupo de sicarios liderados por Matías, un anarquista de ideas radicales. Los miembros de este grupo tienen una circunstancia en común: todos son enfermos terminales, así que Anselmo finge estar también enfermo y consigue que lo acepten en la organización. Le encargan seguir a un hombre que dirige un museo y que vive en la que fue la antigua mansión de la familia de Anselmo.

Yo era un sicario de poca monta, sólo un hombre común al que la necesidad le había empujado a replantearse la vida, a enfrentarse a ella desde la barbarie. Alguien, personas a quienes yo no conocía, había preparado el atentado hasta el último detalle. Yo era, simplemente, el último eslabón de una cadena cuyo principio desconocía.

Y así va avanzando la historia, deambulando en pos de las circunstancias, como Anselmo tras el hombre al que vigila y que le llevará, de un modo inevitable, hasta su propio pasado. Jugará un papel importante en la trama otro de los huéspedes de la pensión, Antonio, maestro de instituto y con quien el protagonista vivirá cómicas situaciones.

Un libro ameno, ideal para llevarse de vacaciones y pasar un rato entretenido, escuchando esa voz narradora que nos transporta, con un punto socarrón, por una intriga bien urdida y divertida.

5 comentarios:

Elena dijo...

Pues tiene muy buena pinta, Miguel. No he leído nada de Elena, pero compré hace tiempo "Demasiado tarde" y me he propuesto que de este verano no pase el leerlo. Qué suerte haber coincidido con personas tan encantadoras como Raúl o la misma Elena. Estoy segura de que el futuro nos guarda más encuentros agradables, y de podremos conocernos alguna vez.

Un abrazo y que tengas un feliz verano.

Elèna Casero dijo...

Me siento muy agradecida por el comentario. Agradecida porque asistieras a la presentación, aunque fuera corriendo, y un poco anonadada por tus palabras.
La novela, corta, no pretende más que estar bien escrita y divertir un rato, acompañar a Anselmo de la Rua en su transformación de engreído e imbécil hasta el de persona con los pies en el suelo.

Un abrazo muy fuerte.

Mariano Zurdo dijo...

Completamente de acuerdo en todo. Para mí fue un placer conocerte.
Y como editor, cada vez que leo una crítica positiva de algún libro de mis autores es casi como si hablaran bien de un libro mío.
Un abrazo zurdo

Clarice Baricco dijo...

Lindo estar en las presentaciones de los amigos.
Espero que el libro llegue por acá y disfrutarlo.
Felicidades a su autora.

Abrazos.

Raúl dijo...

Qué sorpresa y qué maravilla de entrada, Miguel.
Por aquellas cosas ya iniciadas, sigo pendiente del disfrute que a buen seguro me va a proporcionar "Tribulaciones", como también espera su turno, un libro de nombre "Anónimos".
Para mí fue un placer charlar aquellos escasos minutos contigo. me gusta la gente que destila sencillez y pasión por lo que hace; y me dio la impresión que túe eras de ellas.
Un abrazo.